Academia Olímpica Colombiana. Se activa el proyecto del Museo Olímpico

El pasado 18 de marzo, el presidente del Comité Olímpico Colombiano, Ciro Solano Hurtado, entregó la sede de la entidad, en el barrio Teusaquillo, de Bogotá, a la Academia Olímpica Colombiana, para que allí funcione esta institución y estructure el Museo Olímpico Colombiano. Esta es la historia de una legendaria residencia, estrechamente ligada a un sector histórico del deporte bogotano.

Sede de la Academia Olímpica Colombiana, en el barrio Teusaquillo, de Bogotá.

Por Guillermo González López

Presidente Academia Olímpica Colombiana y antiguo vecino de Teusaquillo

Cuando finalizaba el siglo XIX, 1896, un alemán, Leo Siegfried Kopp, cambió sin saberlo la geografía de la ciudad de Bogotá. Leo Kopp nacido en Offenbach, Alemania, fue el noveno hijo de Leopold Kopp y Johanna Koppel. En 1886 Leo decidió partir para Bogotá, junto con su hermano Emil, en donde conoció a su futura esposa Mary Castello. La empresa fundada por Leo Kopp es la mayor cervecería de Colombia y la décima más grande del mundo. Cuenta con plantas productoras de cerveza en todo el país.

San Diego, Bogotá, en donde nació y creció la Cervecería Bavaria de la familia Kopp

El 4 de abril de 1889 adquirió un terreno en el barrio San Diego, al norte de Bogotá, en las afueras de la ciudad, alejado más o menos diez o quince cuadras del centro de la naciente metrópolis. Su objetivo fue construir allí una fábrica de cerveza que adoptó la razón social de Bavaria Kopp’s Deutsche Bierbrauerei. La ciudad empezó a mirar al norte en su vocación urbanística. Para completar el giro, con el fin de que allí vivieran sus trabajadores, Kopp fundó el Barrio la Perseverancia, con agua potable y servicios públicos, a solo un par de cuadras al oriente de la nueva Cervecería. 

Barrio La Perseverancia, en Bogotá.

Barrio obrero La Perseverancia, 

Como un imán, esta dinámica empresarial atrajo el desarrollo urbanístico de la ciudad. En ese tránsito hacia el septentrión se encontró Bogotá con lo que fue un territorio muisca y resguardo indígena de Teusacá. Se le da el nombre de Teusaquillo.

Por los años 1920 se inició un proyecto urbanístico, en lo que en ese momento era el norte de la ciudad, al sur del “caserío de Chapinero”, al que también se denominó Teusaquillo. Muy pronto se convirtió en el barrio más elegante y contemporáneo de la Bogotá de entonces, con una marcada tendencia arquitectónica victoriana. Estas casas, la mayoría de las cuales aún se conservan, fueron la vivienda de importantes familias y de líderes como Jorge Eliécer Gaitán, Enrique Santos Montejo, Laureano Gómez, Gustavo Rojas Pinilla, Otto de Greiff y Mariano Ospina Pérez. 

Allí vivió la clase alta capitalina, que se desplazó del centro histórico de la ciudad, ubicación que además fue propiciada por el Bogotazo de 1948. Un barrio que tiene vínculos sociales y arquitectónicos con los de otras ciudades del país como es el caso de San Fernando en Cali, El Prado en Barranquilla, Manga en Cartagena y Prado en Medellín. 

Pero hay que destacar algo sobre Teusaquillo, que a veces se ignora. Esta localidad de 153.025 habitantes tiene su relación con la historia deportiva y olímpica de nuestra Colombia. Allí, en donde hoy funciona un reconocido centro comercial, se inauguró el Hipódromo de la 53 y un par de años más tarde la Ciudad Universitaria, en la que apareció el tradicional Estadio Alfonso López. En 1938 se inauguró el Estadio Nemesio Camacho en tierras de la Hacienda El Campín, en la Avenida Cundinamarca, con ocasión de la realización de los I Juegos Bolivarianos de la historia, estadios que fueron escenario de las ceremonias inaugurales y de clausura de estos juegos. Albergaron con sorpresa de los cachacos las diferentes competencias deportivas, lo que vincula estrecha y definitivamente a esta localidad capitalina con nuestro deporte. 

La historia mas cercana también proporciona vínculos entre Teusaquillo y el olimpismo colombiano. A finales de la década del 70, cuando los atletas colombianos pisaron por primera vez los podios olímpicos, en una primera expresión de autonomía financiera, el COC decide usar recursos ahorrados con mucho celo y sacrificio, en la compra de un inmueble que le permita eventualmente “tener casa propia” y las miradas entonces se dirigen al elegante y refinado Teusaquillo. 

Casa del COC, en Teusaquillo.

El negocio se concretó. Se adquirió la casa ubicada en el número 37-20 de la carrera 16. Esta última, pasa por toda la localidad y comunica el centro de la ciudad con las primeros barrios del, ahora sí, norte de la ciudad. En la decada del 60 transitaban por allí escasos vehículos, entre ellos una ruta de los buses azules, de marca Fargo, en su mayoría. Los jóvenes jugaban fútbol en canchas improvisadas sobre la vía. Había que suspender el juego cuando a la distancia asomaba alguno de los pocos carros que la utilizaban.

Casa de estilo victoriano en Teusaquillo en la esquina de la Calle 37 con carrera 16, justo al lado de la casa del Comité Olímpico Colombiano, extremo izquierdo, en donde funcionan la Academia Olímpica Colombiana, la biblioteca, y que será la sede del Museo Olímpico.

“La casa de la 37” tuvo su primera remodelación inmediatamente fue adquirida. Los años habían afectado básicamente sus pisos de madera y los techos de teja de barro. Se conservó estrictamente su arquitectura y muy poco tiempo después empezó a servir a muchas causas del deporte. La “política” deportiva la utilizó como argumento para las últimas elecciones del Comité Ejecutivo, cuando las aspirantes argumentaron el uso de dineros de los deportistas para la compra de inmuebles innecesarios para el COC. Y el argumento funcionó. Entraron los enemigos de la casa de la 37 y se marcharon los que hicieron posible la aspiración.

Así y aún con ese estigma, continúo hasta nuestros días albergando varias entidades del deporte colombiano. Allí funcionaron algunas dependencias del COC, federaciones, organizaciones, comités organizadores como el del Campeonato Mundial de Ciclismo. En alguna ocasión fue arrendada a terceros.

Entrega oficial de la Casa de Teusaquillo, en Bogotá, a la Academia Olímpica Colombiana, frente a la Biblioteca Olímpica. De izquierda a derecha: Alberto Galvis Ramírez, secretario de la Academia: Guillermo González, presidente de la Academia; Ciro Solano Hurtado, presidente del Comité Olímpico Colombiano, y Armando Farfán Peña, gerente del COC.

Varias remodelaciones hoy la conservan en muy buen estado. Sus últimos inquilinos son la Academia Olímpica Colombiana, la Organización Deportiva Bolivariana, ODEBO, y la Federación Colombiana de Baloncesto. También hay un espacio privilegiado para la biblioteca. En los muros y columnas de sus dos pisos y varios salones hay documentos de la historia olímpica colombiana. Un busto del Barón Pierre de Coubertin recibe al visitante, en frente de la bandera olímpica que ondea en medio de otros confalones. Su biblioteca fue visitada en varias ocasiones por estudiantes de las cátedras olímpicas de diversas universidades de la ciudad.  Cada vez más esta casa, la de la 37, acumula historia y prestigio para convertirse en la sede del tan anhelado Museo Olímpico que ha anunciado como parte de su programa el presidente del COC, Ciro Solano.

Varios proyectos con el objetivo del Museo Olímpico figuran en los archivos del Comité Olímpico Colombiano. La idea de construirlo en los predios del Parque Simón Bolivar, donde está el Comité, existe en las dependencias de Solidaridad Olímpica, organismo del COI que ofreció no solo su intención sino además su apoyo financiero. Hay razones, como las que acá hemos narrado, con las que la casa de la 37, la de Teusaquillo, sea la sede de esta idea. Muchos países del mundo, incluidos países vecinos de Suramérica, ya lo tienen. En Colombia hay memoria, documentos, placas, fotos, medallas, implementos que reclaman su espacio. Ojalá que esta vez sí sea. 

Continuará…

Formación. Estos son los temas de Olimpismo para Jóvenes

Estos son los diez temas de Olimpismo para Jóvenes, de la Academia Olímpica Colombiana,  que son desarrollados de manera magistral por la Escuela Virtual del Ministerio del Deporte, en las piezas digitales que serán socializadas por las federaciones deportivas nacionales, en esta etapa dirigida a los atletas colombianos. 

Foto: Fundación Rafa Nadal.

Por Alberto Galvis Ramírez

Secretario Academia y director del programa

1.         Historia de los Juegos Olímpicos Antiguos, con enfoque moderno, es decir, contada en una forma dinámica y agradable, pero respetando la fidelidad de las historias. Como no existen registros de los resultados de todos los Juegos de la Antigüedad, sino referencias que fueron permitiendo la construcción de los diferentes modelos que existieron, lo que nos permitie saber en términos generales cómo eran esos Juegos. Contamos historias, en lenguaje sencillo, que les interesen a los jóvenes atletas, por ejemplo: la mitología griega, la importancia de cada dios de la antigüedad, las raíces de la historia de Grecia,  la literatura antigua, el nacimiento del deporte en Grecia, la creación de la democracia,  el poder de la filosofía griega y el surgimiento del deporte de occidente, entre otros temas, lo que les brindará la cultura general que necesitan para un feliz tránsito por el deporte de altos logros. 

2.         Historia de los Juegos Olímpicos Modernos, con sentido práctico, es decir, con sucesos y personajes ligados al mundo moderno, y comprensibles dentro de esos contextos. Por ejemplo, además de las referencias de los grandes hechos deportivos a lo largo de los Juegos y del desarrollo deportivo de la humanidad gracias al certamen, contamos historias como la del propio fundador del Olimpismo, Pierre de Coubertin, quien dejó todo para entregarse a su causa y murió pobre; de Johny Weismuller, el primer Tarzán del cine; de Vilma Rudolph, quien sufrió de polio y se convirtió en figura del certamen; de Jesse Owens, quien dio un golpe ejemplar al racismo nazi, en Berlín 1936, y el despojo de las medallas ganadas por el indio Thorpe, por supuesto profesionalismo y su posterior devolución. También, para mostrar la cacería de brujas del COI en los años sesenta y setenta del siglo XX, en busca de atletas profesionales para castigarlos; las violentas protestas ocurridas en Ciudad de México, antes de los Juegos de 1968; las raíces del “poder negro”, que afectó dicho certamen; el sangriento ataque del comando palestino a los atletas de Israel, en Munich 1972, y los sabotajes de los Juegos Moscú 1980 y Los Ángeles 1984, entre otros. Luego de estos hechos destacaremos el equilibro logrado desde la presidencia en el COC, de Juan Antonio Samaranch, quien condujo al actual  desarrollo de los Juegos; a la consolidación de los pilares del movimiento olímpico a lo largo de cada celebración; a las implicaciones y ventajas económicas derivadas de los Juegos de hoy, y al profesionalismo en el olimpismo. 

3.         Figuras Olímpicas del Mundo, historias agradables, llenas de anécdotas, de los más importantes personajes en la historia de los Juegos, tema similar al de las cartillas de los niños, porque los personajes que mostramos son los más importantes en el movimiento olímpico. Este tema estaría estrechamente ligado al de la historia de los Juegos, para brindar un universo único y compacto, que llegue con esa información maravillosa que brindan los Olímpicos. 

4.         Valores Olímpicos para la Paz. A partir de la esencia de los valores olímpicos desarrollamos un tema que comienza con las bases del Olimpismo, como una filosofía de vida, que transmite principios y valores en favor de la paz del mundo. Todo comienza con la tregua sagrada, la ekecheiria, que permitía suspender los conflictos durante la celebración de los Juegos Olímpicos. Este es el punto de arranque, porque se demuestra que desde la antigüedad, el deporte ha sido un motivo para detener las guerras, ejemplo que habría que trasladar a los tiempos actuales, para aplicar sus características a los conflictos que han sacudido al mundo, en general, y a Colombia, en particular. Demostramos que el deporte, que no es sólo músculo, debe estar enfocado a construir países pacíficos y comprometidos con el respeto por el ser humano. Reafirmamos en esta etapa, que el deporte forma parte de la educación integral del ser humano, que conduce a aprender: respeto, solidaridad, coraje, integración, tolerancia, paz y reconciliación, entre otros valores. Estos factores, sin duda alguna, conducen a un país en paz.

5.         Historia Olímpica de Colombia, desde 1932, cuando asistió el primer colombiano a unos Juegos Olímpicos, hasta el presente, aunque con énfasis en los sucesos de los últimos años, que son los más directos referentes de los jóvenes objeto de nuestro trabajo. Vamos contando de manera secuencial esa historia colombiana colmada de dificultades y sacrificios, fracasos en los primeros años y éxitos en los últimos, producto de una mayor planificación, acompañamiento, incentivos, financiación y preparación. Agregamos historias de vida, de resiliencia y de fe, para mostrarlas a unos jóvenes, muchos de ellos apenas en formación, y a otros, en la etapa de consolidación de sus personalidades y en la estructuración de su bagaje cultural, con el objeto que vean en el deporte de altos logros, escenarios similares a los que van enfrentando en sus vidas como profesionales en el mundo laboral. 

6.         Medallistas Olímpicos Colombianos, capítulo que está directamente relacionada con los 24 medallistas olímpicos colombianos, desde 1972, con materiales impresos  y digitales, relacionados con sus historias, en las que se demuestra que han sido unos luchadores del deporte y de la vida, muchos de ellos modelos de resiliencia, capaces de vencer las adversidades y recuperarse de los golpes propios de sociedades con tantas dificultades, como la colombiana. Buscamos que los jóvenes objeto de este capítulo se vean reflejados en las historias de cada uno de los medallistas, de quienes resaltamos sus valores y principios, acordes con la filosofía olímpica. En esta etapa propiciaremos foros, conversatorios, tertulias y charlas, con aquellos medallistas que den los mejores ejemplos de vida. 

7.         Simbología Olímpica, capítulo que muestra los símbolos olímpicos y la memorabilia, tanto de los Juegos Olímpicos, como del movimiento olímpico internacional. Presentamos el emblema o logo olímpico, su historia, su creación, su significado, su aplicación oficial, etc.; también la bandera olímpica, el lema olímpico, el fuego olímpico, el juramento olímpico, el Himno Olímpico, las mascotas de todos los Juegos Olímpicos, desde 1972 y las piezas creadas en cada Juegos Olímpicos, como recuerdos. 

8.         Estructura del Movimiento Olímpico, tema que sirve para fortalecer la cultura olímpica, al brindarles a los participantes la información más relevante de la organización olímpica en el mundo, que comienza en la cúspide con el Comité Olímpico Internacional, va descendiendo hacia las estructuras internacionales y nacionales más importantes, para llegar a los primeros núcleos de organización en las regiones. Hacemos especial énfasis en la organización deportiva colombiana con el suministro de los máximos y mínimos detalles del Deporte Asociado Colombiano y del Deporte Estatal, los dos pilares del deporte, la actividad física y la recreación de Colombia. El objetivo es brindar a  los jóvenes la más completa información sobre la organización del deporte en Colombia y en el mundo

9.         Arte, cultura y deporte en el Movimiento Olímpico, aspecto que sirve para fortalecer la cultura olímpica y para dejar en claro que cuando hablamos de olimpismo nos estamos refiriendo a aspectos más allá de las competencias deportivas. El capítulo está dedicado al análisis de las expresiones artísticas desde la antigüedad hasta la época contemporánea. Pasamos por la arquitectura, la escultura, la pintura, la música, la poesía, la literatura y demás. Le agregamos educación y medio ambiente, para que estén presentes los cuatro pilares del COI. Utilizamos contenidos de todas las épocas, incluida la moderna, que permiten despertar un mayor interés y generar actualidad entre los jóvenes participantes, en busca de que los jóvenes atletas participen vean más allá del simple resultado deportivo y se apoyen en las otras facetas de la cultura mundial, para comprender y asimilar el movimiento olímpico internacional.

10.       Amenazas del deporte moderno, capítulo dedicado a analizar las grandes amenazas del deporte moderno, como el dopaje, las apuestas, el abuso y el acoso sexual, los excesos, la xenofobia, el profesionalismo marrón, que tanto daño le han hecho al deporte en el mundo. Las piezas elaboradas brindan un panorama muy completo de estos vicios que son combatidos con firmeza por las autoridades del deporte mundial.

Remembranzas. Tejo, en el Country Club

A pesar de su origen indígena y su desarrollo popular, en los primeros años del siglo XX, el tejo era practicado por la aristocracia bogotana, en canchas construidas en el Country Club, de Bogotá. En 1927, un cronista de El Espectador, propugnaba por la organización de este deporte con destino a que se constituyera en el juego nacional, objetivo que se logró casi 80 años después, por iniciativa de un legislador cundinamarqués.

Country Club, de Bogotá, en 1924. Foto: Semana.

“La vida y más que la vida misma -decía el escritor del diario- parece definitivamente asegurada. Cada día es mayor el número de adictos y en todas las clases sociales resultan ya individuos que pudieran calificarse como ases de este deporte.

“El turmequé es un juego lleno de aparente sencillez, al parecer escaso de combinaciones, de suertes, y que, sin embargo, empieza a revelarse al individuo, como algo muy interesante y científico, después de breves ensayos.

“En el momento, la afición deportiva bogotana por el juego, se dedica de manera preferencial a legislar sobre el juego, para definir de modo permanente sus reglas y para estandarizarlo. Ya podría hasta pensarse en la constitución de un comité, de una entidad que se encargara, mediante prácticas y estudios detenidos, de profundizar en la sicología y en el genio del juego, para llevar la cuenta y definir la legalidad o imperfección de las jugadas, y establecer de manera sólida, los procedimientos o disposiciones a las cuales tengan que ajustarse los competidores.

“Estos individuos existen y gozan del turmequé en tal forma, que dedicarían buenos ratos a este análisis del juego y podrían llegar a codificarlo completamente. Don Pedro N. López, don Luis Samper Sordo, don Manuel Restrepo y otros autorizados aficionados, quienes practican en los ‘raspaos’ privados que se han construido en una de las propiedades de don Pedro N. 

López, entendidos en la materia y penetradores en su sicología, podrían proceder a determinar los reglamentos del juego. En pasada ocasión, que por desgracia no vino a cristalizarse, el Country Club llegó a nombrar su comité de turmequé, que actuaría en la misma forma que los demás comités de los juegos  que allí se practican desde hace años. El comité dio algunos pasos, se construyó un ‘raspao’, bajo la dirección del mayordomo del club Victoriano Chiribí, tejo afamado, y la afición despertó rápidamente. Grupos grandes de damas y caballeros, concurrían cotidianamente a practicar.

“Poco después, este fervor fue palideciendo, hasta desaparecer completamente hace algunos meses. Don Pedro N. ofreció entonces una hermosa timaná que sirviese de trofeo al primer combate colectivo que se verificase. Nunca fue adjudicado, por ausencia de competidores. Podría revivirse y encontraría hoy gran cantidad de adictos, dispuestos a competir para adjudicárselo”. El Espectador, 23 de noviembre de 1927.

Rosario 2022. Teté, el personaje oficial

Este pájaro, que habita en toda Latinoamérica, inteligente, protector, simpático, sociable y solidario, es el Personaje Oficial de los III Juegos Suramericanos de la Juventud Rosario 2022, que se celebrarán del 28 de abril al 8 de mayo próximos, con la presencia de la nueva sangre del deporte colombiano y suramericano.

Teté es un pájaro que habita en toda Latinoamérica. En Rosario se encuentra en su mayoría en el Parque Independencia, centro neurálgico de los Juegos. También está en las islas del Delta del Paraná. Es Inteligente, protector, simpático, sociable y solidario. Es fanático de las redes sociales. Deambula y picotea cuando el sol recién asoma. Aunque con la guardia bien alta, atento a todo lo que sucede a su alrededor. Se mueven en bandadas de hasta 40 individuos.

El tero despliega su vuelo raso sobre la cultura argentina. La elección de Teté tiene sustento en que fue la mascota de la segunda edición de los Juegos Cruz del Sur (luego denominados ODESUR) que se desarrollaron en 1982 en la ciudad y, además, en la provincia de Santa Fe.

“Teru Teru”, como se llamó, fue el personaje oficial del evento deportivo más importante de la historia de la ciudad, quedando en el recuerdo de cada uno de los atletas que participaron.

Por medio del Personaje Oficial se podrán difundir los principios y ejes comunicacionales de los Juegos, trayendo lo mejor de la historia de la ciudad: amistad, compañerismo, fraternidad y un vínculo desde el corazón.

El diseño y creación de “Teté” estuvo a cargo de Ignacio Valentini, diseñador rosarino que hace un tiempo desarrolla su carrera en Italia, y que también fue responsable de la creación de Guazú, el personaje oficial de los Juegos Suramericanos de Playa 2019.

Información de Rosario 2022.

Valores. Federaciones, invitadas a Olimpismo para Jóvenes

Las federaciones deportivas nacionales, afiliadas al Comité Olímpico Colombiano, fueron invitadas por la Academia Olímpica Colombiana, AOC, a vincularse a su programa Olimpismo para Jóvenes, que promueve los valores y principios entre los atletas de altos logros, como parte de sus formaciones deportiva y personal.

Guillermo González López, presidente de la Academia Olímpica Colombiana, durante su intervención, en la Asamblea del Comité Olímpico Colombiano, el pasado 30 de marzo, en Bogotá..

Durante la Asamblea General Ordinaria, del Comité Olímpico Colombiano, celebrada el pasado miércoles 30 de marzo, en la sede deportiva de la Federación Colombiana de Fútbol, Guillermo González López, presidente de la AOC, con la anuencia del Comité Ejecutivo del COC, liderado por su presidente, Ciro Solano Hurtado, hizo una exposición ante los delegados de las federaciones deportivas, presentes y conectadas virtualmente,  sobre los alcances de Olimpismo para Jóvenes, segunda etapa del plan macro Olimpismo para Todos, que adelanta la entidad, con el apoyo de la Escuela Virtual del Ministerio del Deporte.

González, quien estuvo acompañado por Alberto Galvis Ramírez, secretario de la AOC y director del programa, hizo una exposición de Olimpismo para Jóvenes, un proceso dirigido a los atletas de alta competencia en Colombia, que consiste en resolver pruebas digitales alrededor de temas olímpicos, que redundará en beneficio de su formación dentro de los valores olímpicos, factor importante para su desempeño como deportistas y como seres humanos. 

Una vez resueltas las inquietudes de todas las piezas digitales publicadas en las páginas Web del Ministerio y del Comité Olímpico Colombiano, los atletas recibirán un diploma, firmado por estas dos entidades, como constancia de la culminación de las pruebas.

Olimpismo para Todos es un programa creado e impulsado por la Academia Olímpica Colombiana, bajo el liderazgo de su secretario, Alberto Galvis Ramírez, acompañado por un grupo conformado por los académicos Guillermo González, Clemencia Anaya Maya, Beatriz Mejía Restrepo, José Antonio García Forero, Martha Moncada de Rojas, Miryam Leonor Suárez y Rocío Gámez Martínez, y los voluntarios Fernando Ardila, de la Uniminuto, y Martín Emilio Henao, de la Universidad Libre.

Olimpismo para Todos consta de cuatro etapas. La primera, Olimpismo para Niños, que ya ha sido establecida en Bogotá, por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte, IDRD; en Soacha, por la Universidad de Cundinamarca; en Quibdó, por Micro Empresas de Colombia, y en Medellín, a través de la Secretaría de Educación. La segunda, Olimpismo para Jóvenes, con insumos entregados por la Academia a la Escuela Virtual del Deporte, de Mindeporte, que creó las piezas digitales a las cuales nos hemos referido en esta nota, y las socializó con centenares de jóvenes del programa Supérate, en todo el país. Las dos restantes etapas son Olimpismo para Adultos y Olimpismo para la Familia, que se encuentran en período de estructuración.

Asamblea del Comité Olímpico Colombiano 2022.

En cuanto al proceso de Olimpismo para Jóvenes, presentado en la Asamblea del COC, del pasado 30 de marzo, el objetivo es que las federaciones deportivas nacionales realicen las pruebas en sus atletas de alta competencia que participan en los torneos internacionales, de manera que se reciban materiales sobre la filosofía olímpica, como juego limpio, transparencia, resiliencia y ética, entre otros, que les permitan crecer como aletas y como seres humanos.

De acuerdo con el grado de aceptación mostrado por los delegados de las federaciones deportivas nacionales presentes en la asamblea, en las próximas semanas, la Escuela Virtual del Ministerio del Deporte y la Academia Olímpica Colombiana recibirán las inscripciones de los primeros atletas del orden nacional, que tomarán el curso para acceder al diploma respectivo.

Valores. Marroquín y el Juego Limpio II

El técnico antioqueño cambió el chip del futbolista  colombiano, porque se interesó por la vida personal de sus jóvenes jugadores, con el denominado “entrenamiento invisible”, que era orientarlos para que hicieran buenas inversiones del dinero, manejaran adecuadamente la fama, emplearan bien las horas de asueto y la vida noctámbula, y varios pecados capitales más.

Tarjeta obsequiada por Luis Alfonso Marroquín al periodista Roosvelt Castro, en 2009, que conserva como un tesoro.

Por Roosvelt Castro

Periodista creador del programa La Tarjeta Verde.

Para 1985, Luis Alfonso Marroquín logra asirse del mando de la selección nacional juvenil. Antes, y con los seleccionados colombianos, estuvo cercano a los procesos de Efraín El Caimán Sánchez Casimiro, en la Copa América de 1983, y del médico Gabriel Ochoa Uribe, en las Eliminatorias al Mundial de México, de 1986. Ellos arroparon el proceso del nuevo estratega nacional.

Lo que no conocían Sánchez Casimiro y Ochoa Uribe era que Marroquín cambiaría el chip del jugador colombiano. Con base paisa, el bellanita empezó a practicar lo que se llamó “el entrenamiento invisible” a sus dirigidos del combinado nacional.

Estuvo atento a todas “las trampas” en que habían caído lo jugadores, cómo sus malas inversiones del dinero, el manejo de la fama, el empleo de las horas de asueto, la vida noctámbula, y varios pecados capitales, para cambiarles el chip de ser mejores ciudadanos.

De igual forma, y en los entrenamientos, hacía que los suplentes enfrentaran a los titulares vestidos con los colores distintivos de diferentes selecciones con que iba rivalizar. Les espetaba que ninguno era superior al otro y que ambos tenían las mismas cualidades y, por lo tanto, de “camiseta no se ganaba”. Esta fue una de sus “trampas predilectas”.

Ese cambio de mentalidad empezó a calar en sus pupilos. De eso son testigos mudos René Higuita, John Jairo Tréllez, John Edison Castaño, Wilson James Rodríguez, Romeiro Hurtado, Carlos Álvarez y Felipe Pérez, entre otros, quienes vieron las bondades del nuevo estilo de este apóstol del Fair Play.

El Suramericano de Paraguay cambió la historia. Colombia fue tercera y clasificó por primera vez a un Campeonato Mundial de la categoría. La U.R.S.S esperaba a una tricolor ávida de seguir mostrando su evolución futbolística. Colombia pasó a la segunda fase y ganó por primera vez en un certamen orbital, a Túnez 2-1. En la ronda siguiente se enfrentó a Brasil y perdió 6-0, equipo que a la postre se coronaría campeón mundial. Allí Colombia se ganó el trofeo de Juego Limpio y al final ocupó el octavo puesto.

De igual forma catapultó a muchos jugadores que, bajo la égida de Francisco Maturana, llevarían a nuestros seleccionados a tener presencia en tres Mundiales consecutivos y a obtener un título continental de clubes, con Atlético Nacional cómo campeón de la Copa Libertadores de América.

Los Grullitos, equipo infantil creado y dirigido por Luis Alfonso Marroquín

La Marroquín, pionera en formación y en Fair Play

El puntapié inicial es con el equipo Los Grullitos, patrocinado por una empresa de calzado ubicada en Envigado. Luego, en 1986, cambiaría su razón social para tomar el nombre de su fundador y vestir los colores amarillo y azul, similares a los de la selección Brasil.

Trabajar con mucho amor extensivo a la familia y crear buenos ciudadanos para la sociedad fueron algunos de los muchos objetivos de esta escuela de formación deportiva pionera en Colombia.

Igualmente, y con el estandarte del Juego limpio, la Escuela Luis Alfonso Marroquín fue la primera del país. El modelo importado de la tierra de la Samba y de Pelé dio sus frutos.

Hugo Castaño, Abdiel Ocampo, Gonzalo Marroquín y Carlos Silva, entre otros, estuvieron integrando el cuerpo técnico y de docentes, que ayudaron a regar las semillas llenas de valores y de juego limpio del profesor Marroquín.

En el génesis de la tarjeta verde

Un día de 1996, Marroquín -quien fue respetuoso del juzgamiento y de sus normas, como lo aseveran árbitros que pitaron algunos de sus partidos programados por la Liga Antioqueña de Fútbol, entre los que me encontraba yo- me invitó a su oficina, ubicada a pocos pasos de la Unidad Deportiva de Belén, sede de su Escuela. Él había visto mi manera peculiar de interpretar las 17 leyes del reglamento, que complementaba con el del fortalecimiento en valores, a través de una laminita del Divino Niño.

-Vi que su juzgamiento es muy didáctico con los niños y quiero felicitarlo, porque además lo complementa con los valores. Esto me gustó y quiero por ello hacerle un pequeño regalo.

-¿Qué es profesor? Le pregunté apenado, mientras me sentaba en un sillón enorme y visitaba ese santuario en que había convertido su oficina, lleno de cuadros de certificaciones, recortes de prensa, fotos de Leonel Álvarez, René Higuita, Luis Carlos Perea, Gildardo Gómez, entre otros, igualmente, de muchos trofeos de sus grandes triunfos en el deporte de sus amores y en los que no podía faltar los de Juego Limpio, lema que también estaba en el membrete de su correspondencia y en la portada a la entrada de la sede de su Escuela, encarnado en un niño futbolista pateando un balón.

Salió de su oficina y me entregó un acrílico blanco con una leyenda en letras mayúsculas rojas que decía: Juego limpio, por favor.

-¡Muchas gracias! fue lo que alcancé a expresarle a este gran ser humano, uno de los 12 hijos de Luis Alfonso y de Ana Rosa (q.e.p.d.) e igualmente el padre amoroso de Ginna.

Casi un cuarto de siglo después, en el 2009, su escuela cerró sus puertas y sus educandos no volvieron a pisar sus instalaciones, añorando sus enseñanzas llenas de valores y de juego limpio, heredadas de muchos de sus tutores, como lo fueron el padre jesuita Álvaro Vélez Escobar o el Rector del Colegio de San Ignacio, Fernando Londoño, en la época en que lo conocí.

Mi último encuentro con el revolucionario entrenador colombiano fue cerca a la entrada de la Unidad Deportiva de Belén, en Medellín, Colombia. Me dirigía para cumplir la misión de jefe de prensa del XVII Festival Escuelas de Fútbol de la Copa Acord, categoría sub 12, que organizaba el colega Jaime Herrera Correa. La estatua de Andrés Escobar Saldarriaga, conocido como El Caballero del Fútbol fue testigo silencioso de nuestra corta charla.-

-He visto la evolución de su propuesta de Juego Limpio y lo vuelvo a felicitar. Esa tarjeta verde que usted pregona va a ser muy valiosa para el fútbol. Fueron sus últimas palabras llenas de sabiduría de este hombre, que fue todo corazón.

Ahhh… y este trofeo personal de acrílico blanco con el valioso lema de Juego Limpio todavía lo conservo, añorando a Marroquín Osorio y su gran aporte, que marcó la identidad de nuestro fútbol. Del mismo modo, el gran ser humano que murió “Sin carnaval, ni comparsa” como lo dice Piero en su cantar, entregando su corazón el 2 de septiembre de 2020 y con la gran paradoja de que “el fútbol no le jugó limpio a él y a sus grandes aportes”.

Ensayo. “El deporte, la forma superior de la existencia humana” 

El deportista, libre y sin ningún interés específico, acepta las reglas del fútbol, sólo por el hecho que quiere jugar, sin importar ni siquiera el grado de satisfacción que obtenga del resultado, sino el grado de satisfacción que obtenga en la práctica. 

Foto: Grecu, paso libre.

Por Pedro Hernández de Alba

Filósofo y Voluntario Academia Olímpica Colombiana

Como en un buen partido de fútbol, este ensayo, que pretende buscar una definición filosófica de los deportes, se divide en dos tiempos. Como persiste el empate después de los noventa minutos nos vamos directo a los cobros desde el punto penalti. En los primeros 45 minutos voy a exponer una noción de ética de los deportes; en el segundo, a devolverme hasta el siglo IV a.C., para captar una noción más esencial al deporte: voy a defender la idea de que este es un medio para la enseñanza de un cuerpo virtuoso, como encontramos en las Leyes de Platón. Lastimosamente, después de los noventa minutos de juego no se logró definir al ganador; para la definición por penaltis llega el filósofo español José Ortega y Gasset, quien con un penalti a lo panenka pone fin al ensayo. 

El primer tiempo comienza en la abandonada región colombiana del Magdalena Medio, en donde la incansable lucha por los abundantes medios de producción ha generado un fuerte afluente de violencia en todos los municipios que se alimentan del río Magdalena, desde Puerto Nare (Antioquia) hasta Regidor (Bolívar). En este contexto tan complicado elegí hacer la práctica social, para ver qué podía aportar mi formación como filósofo, en el trabajo de reconstruir una sociedad que se ha visto muy afectada por las secuelas del conflicto armado. Mi trabajo en el convenio Formación para la Ciudanía, que está realizando el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, del Ministerio de Educación Nacional y Ecopetrol en más de 170 colegios de la región, consistía en una sistematización cualitativa de los impactos del proceso en las comunidades educativas.  En el momento de la recolección de datos tenía un problema con la muestra que debía tomar acerca de la comprensión que los estudiantes habían tenido del proceso. Todo tipo de encuesta o entrevista no me iba a permitir captar la comprensión que tenían los alumnos acerca de su formación como ciudadanos. Gracias a este inconveniente se me ocurrió un juego llamado Etifútbol, que consistía en jugar fútbol modificando una regla. La regla más importante de este juego era que a ninguno de los jugadores les estaba permitido llamarse por su nombre, apodo o grosería; todos se debían reconocer igualmente por la segunda persona del singular (tu, vos, usted). Incumplir esta regla representaba perder un gol anotado, es decir, el reconocimiento de la igualdad tenía el mismo valor que el objetivo primordial del juego. Después del certamen entre los equipos pasaba con los estudiantes al salón para hacer una reflexión del juego; este ejercicio estaba guiado hacia la analogía que debían hacer los alumnos, entre la regla del juego y la regla moral que todo individuo debería obedecer. Como ejemplo de regla moral escribía el imperativo categórico de Immanuel Kant: obra como si la máxima de tu acción debiera tornarse, por tu voluntad, ley universal de la naturaleza (Kant, 2009, 57). El ejercicio lo realicé en tres colegios del municipio de San Martín (Cesar), con niños entre los 10 y los 14 años. Dos de los ejercicios dieron resultados positivos; en uno llegué a oír la siguiente pregunta de un alumno de unos 13 años “¿esta ley nos ayuda a que reflexionemos de nuestros actos, sí o no?”, a lo cual respondo que así es y me doy cuenta de que sí se entendió el ejercicio. En cambio, en la única escuela rural en la que hice el ejercicio me encontré al principio que les agradaba mucho la idea de jugar Etifutbol, pero cuando pasamos al ejercicio de reflexión no logré hacerles entender la analogía entre la regla del juego y la regla moral universal que rige las costumbres de todos los seres racionales. Probablemente, mi explicación no fue suficiente, pero hay que tener en cuenta las cifras de analfabetismo en Colombia, en donde el 23.5 por ciento de la población rural es analfabeta, frente a un 5.7 por ciento del promedio nacional.  

Ética y deporte

Foto: Red Historia.

Esta actividad didáctica con los niños del Magdalena Medio hizo cuestionarme por la relación entre la ética y el deporte. Justamente, el elemento del seguimiento de reglas en el juego deportivo permite vislumbrar la capacidad humana para autoimponerse leyes que permiten el trato justo entre congéneres. Para hacer este análisis es importante detenerse en una breve explicación histórica acerca de la consideración ética del deporte. El primer postulado ético del deporte viene del reconocido padre del olimpismo moderno, el Barón Pierre de Coubertin, quien en 1894 fundó el Comité Olímpico Internacional bajo el lema “Lo más importante en la vida no es la victoria, sino la lucha. Lo principal no consiste en vencer, sino en haber luchado bien” (Solánes, 2013, 51).  Además, siempre fue muy importante para el humanista olímpico, que los JJOO den a la juventud universal la ocasión de un encuentro dichoso y fraternal, con el cual se disipará poco a poco esta ignorancia en que viven los pueblos, unos con respecto a los otros, ignorancia que mantiene los odios, acumula los malos entendidos y precipita una lucha sin cuartel.  Esa misión pacificadora del olimpismo se fundamenta en la Carta Olímpica, en donde se define al olimpismo como una filosofía que exalta las cualidades del cuerpo, la voluntad y el espíritu; en palabras de Coubertin : “El olimpismo es un estado de espíritu surgido de un doble culto, el del esfuerzo y el de la euritmia” (Durántez, 55), que busca un ensamblaje de belleza y bondad.

Foto: La mente es maravillosa.

El ejemplo de Sócrates

El segundo tiempo de este partidazo entre conceptos para definir al deporte comienza hace 2.500 años en la antigua Grecia. La tercera historia que les voy a contar es la de Sócrates, pero no el personaje principal de la obra platónica, sino el futbolista brasilero. Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza nació en la ciudad de Belem, en el año de 1954. Fue un espigado mediocampista del Corinthians y de la selección brasilera. Con el equipo de Sao Pablo marcó 41 goles y ganó  tres campeonatos paulistas, además marcó gol en el partido que perdió Brasil contra Italia, para quedar eliminado del Mundial de España 1982. Con el famoso equipo paulista formó con sus compañeros  la “Democracia Corinthiana”. Este movimiento surgió en 1981, cuando llegó de técnico un joven sociólogo que cambió el orden jerárquico del club y redistribuyó el poder de manera equitativa. Desde ese momento, jugadores, utileros, entrenadores, cocineros, tenían voz y voto en las decisiones que normalmente tomaban los dirigentes. Esta expresión pacífica buscó convertirse en un símbolo de oposición a la dictadura militar que se impuso en Brasil desde 1964 y hasta 1985. 

Juego y educación

Después de esta tercera historia ahora voy a mostrar la articulación que se da entre el juego y la educación (Paideia). Esta es la cuestión a desarrollar en la interpretación que doy del único diálogo de Platón, en el que no se encuentra el personaje de Sócrates. En las Leyes el Ateniense, Clinias y Megilo construyen en su discurso la legislación de Magnesia. Para hablar de los deportes voy a guiarme teniendo en cuenta que los juegos que se describen en el libro VII y VIII probablemente son los Juegos Olímpicos, ya que para la época que este diálogo se representaba en la Academia ya habían pasado tres siglos de celebración de las competencia veraniegas. En el VII vemos que es necesario criar y educar a la ciudadanos para que estos reconozcan la ley. Por eso, la cuestión en este momento del diálogo es dar cuenta de cómo es posible que el alma del niño sea mejor humorada y más bondadosa. Esto no se obtiene consintiendo al niño la mayor cantidad posible, sino más bien intentado evitarle dolores para que llore menos y tenga un mejor temperamento. Pero tampoco se debe ser represivo, para evitar que se formen lo niños con alta susceptibilidad a las emociones, más específicamente hacia el miedo. Por eso, el argumento defendido por el Ateniense es que no está bien una vida que sólo persiga los placeres, ni tampoco, en modo alguno, una que sólo huya de las penas, sino más bien una que se contente con lo que está en el medio entre unas y otras (792d). Lo anterior ni busca producir en el infante un miedo hacia los extremos ni experimentar placeres inmoderados ni sufrir dolores extremos. 

Próxima edición: La gimnasia y la música como puntos de equilibrio.

Bibliografía

José Manuel Pabón, Manuel Fernández-Galiano, Platón, Las Leyes , CPCE ed, Madrid 1999 

Katherine Zuckert, Platos Philosophers , The University of Chicago Press, Chicago 2009 

E.B, England, The Laws of Plato Vol II, Books VII, XII, Manchester University Press, Manchester 1921

José Ortega y Gasset, El origen deportivo del Estado, Revista de Occidente, Madrid 1924

Raul Francisco Sebastián Solanes , La ética del deporte en el contexto actual de la filosofía, desde la aportación de la Modernidad Crítica, Tesis doctoral Universidad de Valencia 2013  

Juan Carlos Siurana, La ética del deporte desde la justicia como igualdad de oportunidades en la ética del discurso, Quaderns de Filosofía i ciència ‘’ 79-90, Valencia 2007 

Kant,I. (2009) Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres. Trad, García Morente,M. Madrid: Encuentro Ed 

Durántez Corral, C, Pierre de Coubertin El Humanista Olímpico, Musee Olympique Lausanne, Lausanne 1994 


[i] Un estadio equivale a 177.6 metros

Entrecomillas. La explicación del “milagro” de Egan Bernal, desde la medicina deportiva

El diario Marca publica un análisis del médico Carlos Santana*, quien explica las razones científicas de la rápida recuperación del ciclista, luego del grave accidente que le causó múltiples fracturas en varias partes del cuerpo y la cara. 

Por Edward Castro

Periodista del diario Marca

Dos meses después de su grave accidente, por el cual casi pierde la vida tras estrellarse contra un bus a casi 60 km por hora practicando contrarreloj, Egan Bernal ya monta bicicletas estática y de ruta, y puede caminar sin mayores complicaciones. Propios y extraños han calificado esto como un “milagro”. Pero cómo se ha dado su rápido proceso de recuperación, que ilusiona con verlo de nuevo en las grandes competencias.

Son muchas dudas médicas, científicas y deportivas que surgen a raíz de la evolución de Egan Bernal, dejando atrás los detalles del accidente. Por eso en Marca Claro analizamos todos los puntos junto a Carlos Santana, reconocido médico deportivo, cirujano y ortopedista, quien dio muchas señales para explicar paso a paso el “milagro” de Egan Bernal, rumbo a la resurrección deportiva.

Egan Bernal está presentando la evolución más o menos habitual de un proceso de nueve semanas que ya cumplió desde su accidente. En la última semana empezó a hacer trabajos más exigentes en el aspecto físico, óseo y muscular.

Tuvo unas fracturas en cara, que normalmente se van poniendo en su lugar en pocos días, tras la operación, más allá del morado en la cara y algo de dolor.

La otra fractura durísima es la de odontoides: se parte un huesito que tiene una prominencia que va hacia el movimiento de la cabeza. Ese huesito se fracturó y tocó operarlo, pero afortunadamente no se desvió del lugar habitual, porque eso es más o menos lo que les pasa a las personas que se ahorcan.

La luxo fractura de columna dorsal: se salieron de su lugar los huesos y eso hubiera podido provocar una rotura en la médula espinal, que lo hubiese dejado parapléjico, pero, afortunadamente no sucedió. Eso se corrigió con una cirugía, en la que le pusieron una serie de tornillos en la espalda y en las vértebras. En la base de esos tornillos se fijaron unas barras, para mantener en su posición exacta a la columna. De esa manera, en el segundo día post lesión, la columna ya estaba fija.

Fracturas de costillas: estas, en general, no se operan, porque tienen una rápida soldadura propia del cuerpo.

Fractura de fémur: fue una fractura subtrocantérica conminuta (en varios pedazos) en el fémur, que afortunadamente no comprometió la cadera en el trocánter (el huesito del costado de la cadera). Ocurrió debajo de ese huesito, que se fracturó en varias partes, algo que a la postre fue beneficioso desde el punto de vista biológico de la recuperación, para que el cuerpo genere una mejor reacción en el pegado óseo.

Fractura abierta de la rótula: también fue conminuta , que es compleja en esa zona del cuerpo, porque puede implicar retirar la rótula; afortunadamente la pudieron operar y la lavaron muy bien, al igual que todas las lesiones, que tuvieron un manejo perfecto. Esa fractura exige que la persona movilice la rodilla con rapidez, para que pegue más rápido; la recuperación requirió ejercicios progresivos desde el mismo post operatorio.

Fractura de metacarpiano en la mano: es benigna en la recuperación, que también tuvo una excelente operación.

Neumotórax: su tórax se llenó de sangre y de aire, porque se fisuró al desubicarse las costillas en la fractura, porque hubo daño en el pulmón y en su pleura. Eso se solucionó con un tubo de tórax, que le ha tocado usar a muchas personas.

Tiempo de recuperación favorable de cada lesión

Todas esas fracturas y lesiones fueron muy bien tratadas y lavadas, para el resultado que está mostrando ahora y es otra de las razones para que todo esté caminando de buena manera.

Las fracturas de la cara están pegadas en 20 días; la odontoides en la columna está fija desde el primer día de la operación, mientras que las fracturas de costillas se pegan solas, en tres o cuatro semanas, normalmente.

La subtrocantérica se solucionó con un clavo, para que luego Egan diera pasos y así ayudar a que el hueso y el hierro se desapretaran. La fractura de la mano está solucionada en tres o cuatro semanas, lo mismo que la de la rótula, para luego empezar a hacer terapia.

En una persona normal se debe esperar mucho tiempo para que haga fisioterapia en varios meses; en cambio él empezó desde el post operatorio, incluso casi dormido en la camilla, y eso también cambia la historia a su favor.

Algo muy importante en los deportistas son los cuádriceps, claves para ejercicios como correr, caminar y montar en bicicleta. Después de un accidente como el de Egan, eso se puede atrofiar, por lo que sus terapias casi instantáneas fueron claves para el proceso de recuperación.

La atención médica fue eficaz para la evolución

A una persona normal en Colombia le habría tardado hasta 15 días todo ese proceso de cirugías, en medio de autorizaciones y procedimientos con nuestro sistema de salud, pero en el caso de él no se necesitaba nada: todo estaba autorizado y eso cambió la historia.

Se debe resaltar la atención oportuna y adecuada que él recibió en la clínica (de la Sabana) que afortunadamente estaba cerca del lugar del accidente y contaba con todos los elementos y médicos. Fue un ‘buen sitio’ para accidentarse, en medio de lo malo que eso supuso.

Hablando de dinero… ¿Cuánto costaría todo el proceso de Egan?

Contando los días de UCI, más todas las cirugías con clavos medulares, medicamentos y los demás exámenes, la cuenta en Colombia pasa aproximadamente por 400 millones de pesos (100 mil dólares), sin contar todos los gastos que incluyen las terapias y la alimentación especial por parte del Team Ineos.

Esas lesiones en Estados Unidos, por ejemplo, valen, más o menos, 800 mil dólares, porque allá la medicina es más costosa, en este tipo de situaciones.

La explicación del “milagro” de Egan Bernal, post cirugías

Ver a Egan montado haciendo ruta es totalmente explicable desde la ortopedia. El gran milagro del asunto es que por varias lesiones pudo haber terminado muerto o con secuelas graves, pero tuvo un buen manejo pre hospitalario, en la ambulancia que lo recogió, porque lo llevaron con todos los cuidados hasta el hospital, sin ni siquiera quitarle el casco.

Llega a unas urgencias, y en tres días ya tenía todas las cirugías hechas, sin infecciones, con muy buen manejo del dolor, psicológico y de fisioterapia… Además es una persona joven, con muy buena alimentación, excelente estado físico y una mente fantástica, porque él es un paciente muy optimista que ya espera estar en competencia a final de año. 

No es descabellado verlo en la Vuelta a España o las clásicas italianas. Lo puede lograr, no está fuera de las probabilidades. Él tiene unos cuádriceps e isquiotibiales fenomenales que le dan mucha fuerza en las piernas para destacarse en el ciclismo. No se le atrofiaron esos músculos para pedalear y eso es más que positivo.

No es loco pensar que pueda volver a un gran nivel, es algo que sí puede suceder; pero uno también puede pensar que podría no llegar la recuperación total. Eso estará por verse, pero su anatomía longilínea y musculosa es una ventaja que tiene en el desarrollo físico y motor.

En todo caso no es fácil de predecir algo, pero desde el punto de la medicina deportiva y ortopedista se puede decir que tiene un proceso llevado de una manera óptima, y seguirá respondiendo progresivamente, hasta el nivel competitivo, en varios meses.

No obstante, la Vuelta a España es una competencia bien difícil, con tres semanas a muy alto nivel. De pronto su equipo lo haga reaparecer una semana o algo similar; o de pronto es mejor ir a clásicas (pre y post Vuelta a España) que son más cortas de tiempo y cuya exigencia no es tan fuerte, como lo es una gran vuelta. Es como comparar la maratón con los 100 metros planos.

Como él es un ciclista de fondo y no un velocista, debe seguir entrenando de a poco en las montañas a gran altura, para que su área pulmonar siga evolucionando, y entre cuatro y seis meses esté haciendo alguna competencia corta. Y no hay dudas de que Egan vuelva a competir, porque toda su evolución médica fue buenísima y su cabeza es envidiable.

Posibles secuelas con el correr del tiempo

Sería bueno para él, dentro de unos años volver a cirugías, para que le quiten todos los fierros metálicos que le pusieron, porque eso es un peso importante para una deportista. Mientras menos materiales haya en un cuerpo, es mejor en muchos aspectos.

Agradecimiento especial

*Carlos Eduardo Santana Castro, médico cirujano egresado de la Universidad Nacional de Colombia, con un posgrado en administración de salud en la Universidad Javeriana. Especialista en ortopedia y traumatología en Río de Janeiro; además, alumno  e medicina deportiva del profesor Toledo, gran deportólogo de Brasil, quien estuvo varios años en la selección de fútbol. En Colombia ha trabajado con ortopedia, en cirugías de mano durante muchos años como ortopedista de urgencias en Bogotá y en Caquetá, con heridos de combates bélicos.

Semblanza. La historia de «La Wilchería»

En ninguna parte del mundo se ha registrado un hecho tan curioso como el sucedido con la familia Wilches Tumbia, en Colombia. Cuatro hermanos fueron ciclistas de alta competencia y dos de ellos se destacaron en el exterior, al final de la década de los años ochenta y comienzos de la de los noventa, del siglo pasado.

De izquierda a derecha, los hermanos Wilches Tumbia: Ricardo, Marcos, Pablo y Gustavo.

Por Alberto Galvis Ramírez

Director de la Revista Olímpica del COC y secretario de la Academia Olímpica Colombiana.

Pablo, Ricardo, Gustavo y Marcos Wilches Tumbia, todos campesinos, constituyeron la denominada “Wilchería” en el ciclismo colombiano, en la mayor parte del tiempo en distintos equipos, y en una temporada, la de 1986, los cuatro en el conjunto profesional de Manzana Postobón.

Hijos de los esposos Anselmo Wilches y Blanca María Tumbia, oriundos los dos de San Bernardo, Cundinamarca, ermitaños por culpa de la violencia partidista de los años 50, los integrantes de la “Wilchería” fueron naciendo en diferentes lugares del departamento.

La historia de los hermanos Wilches comenzó después del 9 de abril de 1948, día en el que fue asesinado el dirigente político Jorge Eliécer Gaitán, y los esposos Anselmo y Blanca María debieron deambular por los campos cundinamarqueses, en  busca de paz. En Pasca nació su primer hijo, a quien llamaron Pablo. El Rosal, Norvega, La Piñuela, Los Manzanos y Albán, entre otros, fueron las estaciones de su rodar, en defensa de la supervivencia.

Pablo fue el primero en asumir responsabilidades de adulto, en las tareas del campo, en especial, luego de que su padre empezara a sufrir por una hernia, que lo limitó laboralmente. Entonces, el más grandecito de la prole se convirtió en un hábil y experto cabretero de yuntas de bueyes, sembrador de papa, desyerbador, fumigador, partero, inseminador y enfermero de vacas, labores por las cuales recibía una mínima paga, que completaba el dinero alcanzado por su madre en la siembra y venta de hortalizas, en Subachoque y El Rosal. Hasta 1976, Pablo sólo podía emplear el tiempo desde antes del amanecer y hasta bien entrada la noche, en esas agotadoras tareas, y de vez en cuando distraerse jugando tejo, billar, gallos y consumiendo cerveza; lo único que podía hacer todo el día era fumar: inundaba sus pulmones con el humo salido de, por lo menos, dos paquetes de cigarrillos al día.

El anterior ritmo de vida presagiaba que Pablo Wilches sólo podría aspirar en la edad adulta a sobrevivir como un ser humano normal, con las complicaciones derivadas del cigarrillo. Era casi imposible el deporte, y menos, el ciclismo.

“Viejo”, pero con ambiciones

Era el año de 1976. Inscrito en el club Continental, pronto fue el estreno del ya jefe de hogar, en una competencia nacional, la Clásica de Turismeros, ganada por Fabio Santiago, mientras él concluía quinto, un puesto por debajo de otro novato con ambiciones: Fabio Enrique Parra.

Mientras el mayor luchaba por hacerse ciclista, los otros hermanos eran indiferentes ante el destino de quien les debía señalar la ruta: Ricardo era empleado de una floristería, y de vez en cuando montaba en bicicleta; Marcos, estudiaba y en sus ratos libres recogía repollos en el campo, y Gustavo era ayudante de albañilería y soñaba con ser jugador de Independiente Santa Fe.

Llegó el año de 1980, el del estreno de Pablo, de 25 años de edad, en la Vuelta a Colombia, en la cual finalizó 36. A partir de entonces, Pablo Wilches decidió ser solo ciclista, porque encontró buenas opciones para ganar el dinero necesario para el sustento de sus dos familias, por cuanto unió su vida con la de su novia, Lucía Rodríguez. Esta nueva motivación lo impulsó a luchar para superar los obstáculos normales de todo ciclista principiante, el primero, el patrocinio. Hasta ese momento, había sido ayudado por empresas pequeñas, como la Casa Agrícola, de propiedad de Antonio Vásquez; ahora, en el vecino municipio de Madrid recibía el espaldarazo de la misma empresa, de Drogas Álex, del Asadero Matecaña y de los agricultores de la región.

Pasarían aún dos años para que el cundinamarqués fuera visto como un ciclista importante. Sucedió en el Clásico RCN, de 1982, que corrió patrocinado por Surtitiendas, de Bogotá, de propiedad de Eugenio Arias, y finalizó en la quinta posición. Esta actuación le sirvió para ser contratado por el equipo de la Empresa Licorera de Santander, acompañado por Carlos Emiro Gutiérrez, José Leonel Medina, Germán Marín y Efraín Guevara, bajo la dirección de Pedro Pablo Valdivieso, equipo que ganó con Gutiérrez, la siguiente carrera, la Clásica de la Costa.

Una victoria de etapa en la Vuelta a Colombia; su primer triunfo internacional, en la Vuelta a Guadalupe, y su presencia en el equipo nacional que corrió el Tour de L’Avenir, cerraron el año de 1982 para Pablo Wilches. En esta última carrera fue gregario de Cristóbal Pérez, tercero en la general y en el escalafón mundial de aficionados del año.

Aparece “La Wilchería”

En ese año, surgió “La Wilchería”: Ricardo siguió con sus coqueteos al ciclismo, ahora convertido en su deporte, y Gustavo y Marcos, definitivamente se animaron, por la perseverancia de su hermano mayor; se vincularon a diversos clubes, y comenzaron sus propias carreras como ciclistas de competencia.

Después de varios años de incertidumbres, por la difícil situación económica de la familia, factor que les hacía intermitente su permanencia en el deporte, los cuatro hermanos Wilches lograron empleos en diferentes equipos nacionales, en la más rentable época del ciclismo colombiano, por los aires de triunfo que soplaban desde Europa, gracias al triunfo de Alfonso Flórez, en el Tour de L’Ávenir, y a las ambiciosas proyecciones que se hacían con los atrevidos escarabajos.

En 1983, el más adelantado de los Wilches, Pablo, perteneció al equipo del Banco de Colombia. En 1984 formó parte del equipo Leche la Gran Vía. A mediados de 1984 fue partícipe de la hazaña alcanzada por Martín Ramírez en la Dauphiné Liberé. En 1985, a pesar de ser gregario, ganó la Clásica de Cundinamarca. Ese año, Gustavo realizó su primera salida internacional, en la Clásica Ecos del Torbes, en Venezuela, en donde ganó una etapa y la montaña. También ese año triunfó en dos etapas en la Vuelta a Guadalupe y obtuvo el cetro de la montaña.

En 1986, el equipo Manzana Postobón pudo llamarse “Wilchería Postobón”, porque cuatro de sus integrantes eran los hermanos Pablo, Ricardo, Gustavo y Marcos. 

La consagración en España y en Colombia

El año de 1987 fue excelente para el cundinamarqués Pablo Wilches, quien fue contratado por el equipo Café de Colombia, para la gran temporada europea. Fue 10º en la Vuelta a España y coequipero de Lucho Herrera en la conquista del título, el más sonado de la historia rutera colombiana. Semanas después derrotó a Herrera en la Cuadragésima Séptima Vuelta a Colombia. En esta carrera, su hermano Gustavo terminó en la tercera posición.

Después de la competencia cumbre del calendario nacional, Pablo regresó al Viejo Continente, para correr con Café de Colombia el Tour de Francia, pero cuando marchaba quinto en la general sufrió una caída y debió retirarse.

En 1988, Pablo Wilches tuvo una excelente temporada internacional, gracias a lo cual ganó la Rueda de Oro de la revista Mundo Ciclístico, como el mejor corredor del año, sin haber triunfado en alguna prueba importante: vigésimo, en la Vuelta a España; segundo, en el Clásico RCN; cuarto, en la Vuelta a Colombia; segundo, en la Clásica de Boyacá, y octavo, en la de Santander. En el exterior, su mejor figuración sucedió en la Dauphiné Liberé, al finalizar quinto.

Su hermano Gustavo, entretanto, no tenía buena suerte en su lucha por ganar la Vuelta a Colombia de ese año 88, porque tuvo que abandonarla, por accidente, infortunio que se repitió en 1989.

Uno baja, el otro sube

El año de la consagración de Gustavo Wilches coincidió con el comienzo del descenso de su hermano Pablo. Ocurrió en 1990. Gustavo tuvo una temporada brillante: campeón de las Clásica de Fruterías Patty y de Antioquia, y el Clásico RCN, como antesala de su gran victoria en la Cuadragésima Vuelta a Colombia, prueba en la cual contó con la ayuda de su hermano Pablo, quien fue tercero. El cierre de la temporada para Gustavo, sin embargo, fue infortunado, porque en la Dauphiné Liberé sufrió una violenta caída que le provocó fractura de clavícula y omóplato, esguince de cadera, lesión en un oído y dos hematomas cerebrales. Después de permanecer 45 días hospitalizado en Divonne les Bains, Francia, regresó al país, y al retornar a las competencias en el Caracol, volvió a caerse  y a fracturarse la clavícula. Con este accidente terminó su temporada de 1990, como el número 1 de Colombia, en la Rueda de Oro de Mundo Ciclístico. Un excelente duodécimo puesto en la Vuelta a España, con el equipo de Pony Malta, fue lo más importante de Pablo, en 1990.

El año siguiente fue malo para los dos más importantes miembros de “La Wilchería”. Pablo ganó la Triple Escalada, la Vuelta a Colombia y el Clásico RCN., pero en todas fue descalificado por dopaje. Gustavo fue décimo octavo en el Clásico RCN, no participó en la Vuelta a Colombia y quedó por fuera del límite de tiempo en la Vuelta a España.

En 1993, “La Wilchería” se empezó a desintegrar, por el retiro del mayor, Pablo.

La mala suerte de Gustavo y Marcos

Gustavo y Marcos, entretanto, hallaron la rueda de la fortuna en los últimos años de sus carreras deportivas. En 1993 formaron parte del equipo nacional dirigido por Marcos Bustamante, que corrió la Clásica de Occidente, en Costa Rica. Cuando esta prueba terminó, Bicicletas Haisa y Tiendas El Globo los contrataron para correr la vuelta a ese país.

A partir del año siguiente y hasta el retiro, en 1998, los dos hermanos Wilches fueron contactados por el empresario francés Alan Claus, para asistir a los Criteriums, carreras-espectáculo que se realizan en diferentes lugares de Europa, con ciclistas contratados y que corren en sectores cerrados a los cuales acude y paga numeroso público, según un libreto preestablecido.

En 1998, Gustavo y Marcos Wilches Tumbia se retiraron del ciclismo, para vivir de negocios relacionados con su deporte, el primero de ellos con sedes en Ciudad de México y San José de Costa Rica. El año 2002 fue negro para la “Wilchería”, por cuanto Marcos fue asesinado y Gustavo detenido, acusado de tráfico de drogas, pero poco tiempo después fue liberado.

Columna joven. En época de Ekecheiria, la batalla para vencer el miedo

Por María Camila Martínez

Voluntaria de la Academia Olímpica Colombiana.

Foto: Vintage engraving of the Ancient Olympic Games.

A lo largo de la historia el ser humano se ha preparado para vencer al otro; defender sus tierras, de aquellos que osadamente pensaban que eran superiores y podían robarlas; enfrentar enemigos de guerra reclamando dignidad y respeto hacia su pueblo, y preparando los hijos varones de cada familia generación tras generación, para garantizar que los conocimientos y experiencias adquiridas en batallas épicas nunca murieran.

Con el paso del tiempo, hacia el año 776 a.C., la antigua Grecia convoca a representantes de los pueblos más cercanos para competir por el honor, no aquel que se gana derramando sangre y a costa de vidas humanas en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo; sino que, por el contrario, uno en el que el culto al cuerpo, la mentalidad estratégica, la virtud y el honor dado a costa de las capacidades físicas eran los protagonistas. Este tipo de competiciones se realizaban cada cuatro años, durante los cuales el deportista debía prepararse mental y físicamente para su actuación tan esperada; muchos de ellos debían recorrer largas distancias para llegar al anhelado lugar de competición, aquella que le daría al fin la respuesta de si su proceso fue fructífero o, por el contrario, no se esforzó lo suficiente.

En este momento, en toda Grecia se llegaba a un acuerdo, conocido como ekecheiria o Tregua Olímpica, en el que la paz debía reinar en el territorio para respetar los enfrentamientos que se darían en las competiciones de pentatlón, carreras y lucha, entre otras. Desde aquel momento el único que podía hacerle daño al deportista que iba a competir sería … él mismo. 

Así es. Justo en aquel instante, en el cual ningún tercero podría atentar contra su integridad, el mayor enemigo sería su mente, las inseguridades que en su interior lo atormentaban y los pensamientos más oscuros y turbios que por alguna razón le hacen pensar que no es capaz. Es allí en donde el deportista libra su más dura batalla en la que debe vencer el ‘’phóbos’’ o miedo, según la retórica 

‘’Defino el ‘miedo’ como una emoción más o menos pasajera, que aparece cuando se presiente o supone un peligro real o aparente (es decir, que «parece y no es») y concreto o inconcreto (vago, impreciso), que se puede sentir individual o colectivamente’’: Aristóteles. 

«El miedo siempre permanece. Un hombre puede destruir todo lo que tiene dentro de sí mismo, el amor y el odio y las creencias, e incluso la duda, pero mientras se apega a la vida no puede destruir el miedo». Joseph Conrad An outpost of progress (1896)

Hoy, estimado lector, es momento de recordar que el éxito está en su potencial, así como los griegos en época de ekecheiria. El único rival al que debe vencer es a usted mismo, no es al otro. Sobra, entonces, que su energía se enfoque en el proceso de un tercero; ponga la frente en alto y recuerde que los resultados de cada batalla que enfrente dependerán del esfuerzo con el que se haya preparado. Así que entrene, cada día mas fuerte, hasta el momento en el que considere que está listo y que dominó el miedo, de tal forma que este mismo miedo lo motive como expectativa imprecisa, pero positiva, para salir victorioso de cada una de las situaciones que impongan un reto en su vida.