Colombia, por un nuevo sueño

Por Filiberto Rojas Ferro

Coordinador de Comunicaciones Comité Olímpico Colombiano

Director de Prensa de Colombia, en Tokio 2020

Del 23 de julio al 8 de agosto, Tokio recibirá la XXXII versión de los Juegos Olímpicos, luego del aplazamiento por la pandemia y con la idea del Comité Olímpico Internacional de hacer un encuentro seguro para todos los actores que participarán en las justas desde diferentes áreas.

Atletas, entrenadores, jueces, dirigentes, voluntarios, aficionados, periodistas y todos los que tendrán acceso de manera presencial a los Juegos Olímpicos tendrán el reto de asumir la responsabilidad del autocuidado y la nueva normalidad, para cumplir con esa seguridad que quiere el COI.

Para Colombia, el reto es grande, porque en Tokio se buscará continuar con el ascenso deportivo y consolidar que en la región de América Latina es potencia deportiva, gracias al talento de los atletas que a Tokio asistirán en 14 deportes, para buscar esas hazañas que dan alegría al país.

Mariana Pajón Londoño, buscará su tercera medalla de oro consecutiva.

“A pesar de las dificultades de la pandemia, nuestros atletas demostraron que son cada día más profesionales, se han preparado bien y tengo la confianza que van a dejar el nombre de Colombia en alto en Tokio 2020”, asegura Ciro Solano, presidente del Comité Olímpico Colombiano.

Helmut Bellingrodt Wolff, jefe de Misión, dice: “Me siento muy satisfecho, porque los atletas que llevamos están preparados, no lo que esperábamos nosotros por la pandemia, tiempo en el que ha habido muchos sacrificios, pero realmente estamos bien preparados y auguramos unos éxitos que algunos no esperan”.

A Tokio, Colombia llega con un ciclo olímpico impecable, porque se coronó campeón por segunda vez consecutiva y con gran margen sobre sus rivales de los Juegos Bolivarianos de 2017 en Santa Marta, para luego repetir la hazaña de ser el primero en los Juegos Suramericanos de 2018, en Cochabamba, superando a Brasil, por un escaso margen de medallas.

Un mes después de Cochabamba, Colombia afrontó los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, en los que confirmó el gran momento deportivo, al finalizar tercero, detrás de México y Cuba, pero nuevamente con una amplia ventaja sobre Venezuela.

La cita previa a Tokio se dio en los Juegos Panamericanos de 2019 en Lima, en donde Colombia terminó en la séptima posición, con gran actuación de los deportes de conjunto y la reaparición tras un año de ausencia por lesión de la bicampeona olímpica Mariana Pajón.

La gran figura colombiana en el ciclo olímpico, por su regularidad en todos los eventos, fue la boxeadora caucana Ingrit Valencia (foto), del registro del Tolima, quien es la única atleta del país que conquistó medalla de oro en todos los eventos del ciclo, para ahora soñar con ratificar ese camino dorado en Tokio.

La gran ausencia colombiana en Tokio será la de los deportes de conjunto, porque ninguno logró clasificar a las justas japonesas, reduciendo así el número de clasificados con respecto a Rio-2016, cuando Colombia asistió con 36 atletas de fútbol masculino y femenino, más la Selección Colombia Femenina de Rugby Siete.

Entre las marcadas ausencias de deportes individuales está la de Yuri Alvear, doble medallista olímpica, quien anunció su retiro y ahora asistirá como entrenadora, pero también se siente la inasistencia del gimnasta cucuteño Jossimar Calvo, una de las figuras nacionales en eventos multideportivos.

Además, la sanción al levantamiento de pesas redujo de ocho a tres el número de clasificados, lo que también afecta directamente las expectativas deportivas.

“Es bastante difícil pronosticar, pero tenemos fe que vamos a ganar unas ocho medallas, que fue el número que logramos en Rio de Janeiro, con la esperanza de llegar a nueve, a pesar de algunas dificultades con la Federación de Pesas”, explicó el Presidente del COC.

El equipo Colombia

Así las cosas, Colombia lleva un equipo reducido, pero de gran nivel a los Juegos Olímpicos de Tokio, con figuras de la talla de medallistas olímpicos, como Mariana Pajón, Caterine Ibargüen, Carlos Ramírez, Rigoberto Urán, Luis Javier Mosquera, Ingrit Valencia y Yuberjen Martínez.

“Estar otra vez en unos Juegos Olímpicos es un orgullo muy grande, es una responsabilidad gigante. Que los hubieran aplazado fue de locos, algo inesperado, pero que lo esperábamos, por todo lo que venía pasando, decisión que nos dio un año más para prepararnos, para llegar de la mejor manera”, dijo la bicampeona olímpica, Mariana Pajón

A los medallistas olímpicos que quieren repetir hazaña en Tokio, Colombia suma en su equipo a campeones mundiales, como Éider Arévalo (foto) y otros destacados como Anthony Zambrano, Lorena Arenas, Robert Farah, Juan Sebastián Cabal y Juan Sebastián Muñoz.

Una mención aparte requiere el equipo de ciclismo de ruta de primer nivel que tendrá Colombia en Tokio pues, a pesar de no contar con Egan Bernal, tendrá las figuras de Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Esteban Chaves y Sergio Higuita.

Entre las nuevas figuras del deporte colombiano, la boyacense Andrea Ramírez, de taekwondo (foto), y el vallecaucano Kevin Quintero, de ciclismo de pista, parten como estelares para soñar con algo grande, así como el pesista Santiago Rodallegas, joven figura del Meta.

Con ese panorama llega el equipo Colombia a los Juegos Olímpicos de Tokio, con la expectativa de seguir creciendo y consolidar la idea institucional de ser potencia deportiva continental.

Tertulia Olímpica, de la Academia Olímpica Colombiana

El pasado… la Academia Olímpica Colombiana celebró su Tertulia número 95, sobre el tema de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, con la presencia del argentino Daniel de la Cueva y la costarricense Laura Moreira León, quienes expusieron ante más de un centenar de seguidores en el fanpage del Comité Olímpico Colombiano @olimpicocol. Actuó como moderador el académico Carlos Eduardo Villegas.

Este es el enlace para la tertulia:

https://www.facebook.com/olimpicocol/videos/742585453832738/

Esta es la delegación colombiana

Colombia estará presente desde este viernes, 23 de julio, en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, con una nómina conformada por 70 atletas, en 15 deporte, 23 modalidades y 51 pruebas.

Del total de 71 atletas clasificados, a última hora fue excluido el ciclista Daniel Felipe Martínez, quien resultó positivo para COVID 19, quien no fue remplazado.

He aquí la información completa de la delegación nacional, en documento elaborado por la Dirección Deportiva del Comité Olímpico Colombiano:

https://www.olimpicocol.co/wp-content/uploads/2021/07/Presentación-Tokio-2020.pdf

Parte de la Misión de Colombia en la Villa Olímpica de Tokio 2020. De izquierda a derecha: Nury Neira, Mauricio Serrato, Paulo César Villar, Hélder Navarro Carriazo, Helmut Bellingrodt (Jefe de Misión), Irma Lucía Ruiz y Juan Diego Párraga. Foto: Prensa COC.
Los arqueros Daniel Pineda y Valentina Acosta, en su campo de entrenamiento, en Tokio. Foto: Prensa COC.
Edificio en donde se aloja Colombia, en la Villa Olímpica, de Tokio. Foto: COC.

Bernardo Tobar, de nuevo en los Olímpicos

Por Farid Barbosa

Periodista

Para Bernardo hijo serán sus primeros Juegos Olímpicos, en los que quiere plasmar todo ese aprendizaje que lo llevó a ser testigo de las hazañas “del viejo”, como llama cariñosamente a su padre. “Son mis primeros Juegos. Treinta años buscándolos y al fin llegaron” dice Bernardo Julián, mientras libera una sonrisa plena de satisfacción. “Estoy disparando desde 1993. Yo crecí en los polígonos junto con mi hermana, desde que nacimos, pegados a un polígono. Hasta el sol de hoy no hemos dejado de ir y de sentir el tiro como parte de nuestras vidas, y en ello, mi papá siempre ha sido mi entrenador”.

Bernardo Tobar padre y Bernardo Tobar hijo.

Bernardo Julián, empezó a competir cuando tenía 13 años. Las vivencias al lado de su progenitor le hacían soñar con participar en unos Olímpicos. “Yo quise siempre ser como mi viejo”, dice Bernardo, para destacar todas las enseñanzas de su padre. “Mi mejor amigo, siempre ha sido mi papá. Él me regalo de niño un maletincito con una pistola de juguete, con una especia de kit de competencia. Esos fueron mis juegos de niño, en los cuales amulaba estar en unos Juegos Olímpicos.

A sus 42 años, y con la clasificación asegurada para Tokio, se emociona destacando cada momento de su vida y emocionado le llegan recuerdos de esa trasegar con su padre en familia, que no deja de exteriorizar: “Se me vienen a la mente los Olímpicos de Barcelona 1992, aquel momento cuando el viejo venía de ser campeón del mundo en Moscú 1990. Recuerdo que había hecho record del mundo en 1989, por lo que fue declarado el mejor tirador de América en el 90. Después ganó tres copas del  mundo, entre el 90 y el 92, y en Seúl 88 logró un sexto lugar, para ubicarse a un punto de la medalla de bronce. Tampoco se me  olvida que fue abanderado de nuestro país, en Barcelona 92, en un momento en el que era muy difícil que un deportista colombiano se destacara en el exterior. Pero estuvo en la final en un nivel altísimo, luego de superar un sabotaje, en el que al final le dañaron las armas y disparando con un equipo que no era de él. Lo hizo bien, Quedó séptimo, con una gran marca. Para él fue una gran frustración, ya que quería una medalla, pero para nosotros como familia fue el orgullo más grande”

Pero si Bernardo hijo vive su momento más feliz, a Bernardo senior no le cabe la dicha en su cuerpo y proclama una cascada de opiniones, que valoran los años de trabajo en la búsqueda de este sueño en familia: “Estoy muy contento por la clasificación de Bernardo Julián a Tokio 2020. Recibo la noticia con una alegría grandísima, porque Bernardo Julián ha sido un deportista que la ha luchado mucho”. También habla del reconocimiento que su hijo le ha hecho a través de tantos años de trabajo y entrenamientos: “Estoy orgulloso de una cosa”, dice emocionado. “El ídolo de mi hijo soy yo. Eso a mí me enorgullece y me arruga el corazón”.

Para los Tobar, hablar del tiro deportivo es su verdadera pasión, más aún, cuando se logra una clasificación al evento deportivo más importante del mundo; “Su hermanita (Nathalia) está feliz de la vida”, manifiesta Bernardo senior.  Y agrega: “Yo sé que la mamá….., estaría…..” Bernardo, hace una larga pausa, se le cortan las palabras y no puede continuar con esta parte del diálogo. A su mente llegan los recientes hechos de la partida en un fatal accidente de su esposa, Gloria Prado, madre de Bernardo Julián, y que hoy desde el mundo celestial, estará acompañando a su hijo el próximo 24 de julio cuando se habrá la competencia de tiro deportivo, en el campo de tiro Asaka, en territorio japonés.  

La clasificación de Bernardo Julián a Tokio conllevó a un esfuerzo de cuatro años. Le agradece al Comité Olímpico Colombiano y a Indervalle. Pasaron cinco copas del mundo, los Juegos Panamericanos Lima 2019 y toda una agenda de eventos internacionales, en los que él destaca igualmente el esfuerzo de familia, para lograr su clasificación.

Al final del cuatrienio se hace una evaluación para asignar los cupos que quedan para adjudicar las cuotas mínimas en las que se logró la clasificación.

Su padre cuenta que en Guadalajara, una pistola se rompió y quedó por fuera; en los Panamericanos de Lima también se frustró por la misma falla de la pistola, que fue comprada por allá en el 2004. Sin embargo, la fe está intacta y confía plenamente en una buena actuación de su hijo.

“Yo creo que esta vez se le van a dar las cosas. En pandemia, en mayo, realizó un excelente trabajo. Confiamos en que va a estar bien, pero no solo es lo que puede hacer en Tokio, porque él puede tener otra olimpiada y llegar hasta París 2023”.

Como padre conoce muy bien las bondades personales de Bernardo Julián; es su entrenador y su amigo, por eso dice que lo acompañará virtualmente desde Colombia, conoce plenamente, cuáles son los momentos de los consejos, de los regaños o el momento de la palmadita. Cuando se le pregunta cuál es su consejo para enfrentar este reto es muy contundente: “Que se olvide de la presión que generan unos Olímpicos y que lo tome con la confianza de un campeonato. Disfrute, hágalo bien, gócelo. Dedíquese a hacerlo bien, que los resultados se van a dar.