Ángel Barajas, el héroe de Colombia en Rosario

Finalizados los deportes de arquería, baloncesto 3×3, patinaje artístico, gimnasia artística, rugby, natación carreras, tenis, tenis de mesa, taekwondo, voleibol playa y lucha olímpica, se cerró la primera semana de los Juegos Rosario 2022. El gimnasta cucuteño Ángel Barajas, ganador de siete medallas de oro, es, hasta ahora, la figura colombiana.

Ángel Barajas, gimnasta cucuteño, de la escuela de Jairo Ruiz, el forjador de toda una generación de estrellas nortesantandereanas de la gimnasia, encabezadas por Jossimar Calvo, es el deportista colombiano más destacado, hasta el momento, en los Juegos Sudamericanos de la Juventud de Rosario 2022, al sumar siete oros (de las 18 que tiene la delegación nacional) en territorio argentino.

Al finalizar la gimnasia, Barajas obtuvo el oro en individual, equipos (acompañado por Jhordan Castro, Yan Zabala, Carlos Orozco y Manuel López), suelo,  caballo con arzones, barra fija, barras paralelas y salto de potro, para constituirse en la figura colombiana y también del certamen, que concluye el próximo domingo, en Rosario, Argentina. Barajas ganó siete de las ocho pruebas en las cuales fue inscrito, y fue cuarto en las anillas.

¿Quién es este talento, heredero de la gloria de su paisano Jossimar Calvo?

Ángel Gabriel Barajas Vivas nació hace 16 años en Cúcuta y desde los siete años practica la gimnasia, gracias al consejo que le dio a su mamá, Ángela María Vivas, un vecino, quien había visto al niño dar volteretas y giros que podrían ser bien aprovechados en la gimnasia artística.

La primera vez que entró al gimnasio de la liga no le gustó, porque sólo había niñas y él se sintió apenado. Pero volvió, llevado de nuevo por su mamá y encontró que la gimnasia también la practicaban niños como él, y se quedó definitivamente, bajo la orientación del gran forjador de la gimnasia colombiana, Jairo Ruiz.

Desde el primer momento, Ruiz vio en el niño un potencial gimnasta, gracias a su habilidad y plasticidad naturales, concepto que reafirmó cuando descubrió su vocación y disciplina para los entrenamientos, y decidió poner a su servicio todo el  equipo interdisciplinario que dirige, que ha construido la mejor gimnasia colombiana en los últimos años.

Jossimar Calvo ha sido un fuerte aliado e inspirador de Ángel Barajas.

Desde sus primeros años en la gimnasia, Ángel fue acogido por la familia de la gimnasia cucuteña, liderada por Jossimar Calvo, el mayor referente de este deporte en Suramérica, con quien estableció una cercana amistad y recibió consejos que le sirvieron para ir madurando. “Puede llegar a ser mejor que yo”, ha dicho Jossimar, en varias oportunidades.

A partir de entonces, Ángel supo dividir sus preferencias entre el estudio y hasta ocho horas de entrenamiento diarias, lo que le permitió generar una armonía emocional y física, que lo llevó a convertirse en el más destacado gimnasta infantil colombiano, y a conquistar todos los títulos suramericanos de la categoría.

Jairo Ruiz, su entrenador, celebra con Ángel Barajas, las siete medallas de oro conquistadas en Rosario 2022.

Presente en Tokio 2020

Luego de sentir la emoción de conquistar un oro y una plata en los XXI Juegos Nacionales del Bicentenario, en Cartagena 2019, entre juveniles, siendo él todavía infantil, Ángel Barajas vivió la experiencia más grandes de su vida, al ser escogido por la firma Oster para asistir a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Dentro del programa “Oster te inspira 2020”, Ángel Barajas fue escogido entre un grupo grande de aspirantes, como ganador de una de las seis becas deportivas por 25 millones de pesos y la oportunidad de viajar a presenciar los Juegos Olímpicos de Tokio, que se celebraron a mediados del año pasado. Acompañaron a Barajas, la antioqueña Estefanía Escobar Vélez (BMX), la samaria Estrella Lobo Contreras (atleta), la casanareña Natalia Andrea Mendivelso (taekwondo), la cucuteña Nayerly Yulieth Pajoy Torres (judo), y el cundinamarqués Pedro Alejandro Marín (atleta).

A su regreso, Ángel confesó la emoción que sintió en la capital nipona, al conocer a los mejores gimnastas del mundo. Desde entonces ha repetido continuamente que su gran aspiración como deportista es ganar una medalla en los Juegos Olímpicos.

“Gracias a Dios y a todos los que me han apoyado en la vida es que se ven los resultados. A mi profe Jairo, a Jossimar Calvo, quien siempre me han colaborado y me ha dado buenos consejos. Gracias a ellos y el apoyo de mi familia es que estoy aquí. Invito a los jóvenes a que continúen soñando, a que no se desanimen y que persigan sus metas», afirmó Ángel Gabriel Barajas, en reciente entrevista con el diario La Opinión, de Cúcuta. 

El equipo de gimnasia de Colombia, en Rosario 2022, fue recibido a su llegada a Cúcuta, este lunes 3 de mayo, por el gobernador de Norte de Santander, Silvano Serrano.

Jairo Ruiz, el gestor de una gran obra

Una vez más, el cucuteño Jairo Ruiz demuestra sus capacidades como descubridor y forjador de gimnastas internacionales de Colombia, con lo realizado en este deporte, durante los III Juegos Suramericanos de la Juventud, que se celebran en Rosario, Argentina.

Jairo Ruiz, con uno de los tantos títulos que lo han acreditado como el creador de la gimnasia colombiana de los últimos años.

Las conquistas de sus pupilos, en la primera mitad del certamen, que concluye el próximo domingo, especialmente las siete medallas de oro conquistadas por la figura de Colombia, Ángel Barajas, dejan de nuevo el nombre de Jairo Ruiz, en la palestra, como el gran constructor de la gimnasia cucuteña, sinónimo de éxito en la gimnasia colombiana.

Jairo Ruiz, de 63 años, comenzó en 1978 su carrera como técnico de la gimnasia nortesantandereana, es decir, lleva 44 años, día y noche, con una consagración total, que sólo es común en quienes desarrollan una pasión por lo que quieren, como es su caso.

Jairo Ruiz es bachiller del Colegio Inem, José Eusebio Caro, de Cúcuta; Licenciado en Ciencias de la Educación, con especialidad en Educación Física, de la Universidad de Pamplona, Norte de Santander; máster en Fisiología del Ejercicio, de la Universidad de Barcelona, España; posee el título de Entrenador Deportivo, expedido por la Universidad Antonio de Nebrija, de España;  máster en Rendimiento Deportivo: Tecnificación y Alto Nivel, de Euroinnova Formación; cursa tercer semestre de otra maestría, en Ciencia de la Actividad Física y Deportes, de la Universidad de Pamplona, Norte de Santander. Cuenta, igualmente, con la Certificación Internacional ISAK Nivel 1, de la International Society for Advancement of Kinantropometry, certificación 2018-2023.

Con el más importante de sus pupilos, Jossimar Calvo.

Descubridor y forjador de varias generaciones

En la primera generación que descubrió, formó y llevó a los primeros lugares de la gimnasia colombiana se destacaron atletas como Alexander Rangel, Luis Villegas, Wilson Fuertes, José Orlando Arias y Andrés Peñaranda, con quienes obtuvo títulos suramericanos

Posteriormente creó la generación de la cual formaron parte Fabián Meza, Giovanny Quintero y Jesús Romero, quienes alcanzaron consagraciones en certámenes centroamericanos y panamericanos. Además, logró un cuarto lugar en el mundo, en los Juegos de la juventud en Rusia, con Giovanni Quintero. En esta etapa, Colombia registró tres elementos en el código de puntuación de alta dificultad.

A continuación, aparece la generación de Jhony Muñoz, Javier Sandoval y Jossimar Calvo con quienes se han logrado las mejores figuraciones de Colombia en su historia. Con estos atletas, Jairo Ruiz ha obtenido, entre otros, estos resultados:

-Juegos Panamericanos Guadalajara 2011: Jossimar Calvo, campeón en la general individual y plata en barras paralelas. 

-Campeonato Mundial Bélgica 2013: Jossimar Calvo, quinto, en barra fija.

-Copa Mundo de Eslovenia 2013: Jossimar Calvo, campeón barra fija.

-Copa Mundo de Anadia, Portugal: Jossimar Calvo, campeón en arzones y segundo en paralelas.

-Copa Mundo de Croacia 2013: Jossimar Calvo, campeón en barra fija.

-Juegos Bolivarianos Trujillo, Perú 2013: Colombia, Jossimar Calvo, campeón general individual, y Colombia por equipos entrenador.

-Abierto Mexicano de Gimnasia 2013: Jossimar Calvo, campeón de la general.

-Juegos Suramericanos Odesur 2014: Jossimar Calvo, campeón en la general; campeón por equipos; Jhonny Muñoz, campeón en arzones, y Carlos Clvo, tercero en la general.

-Juegos Alianza del Pacífico 2014, en Vancouver, Canadá: Jossimar Calvo, oro, en salto; plata, en barra, y bronce, en paralelas.

-Copa Mundo en Corea 2014: Jossimar Calvo, campeón en barra fija y en paralelas.

-Copa Mundo en Portugal 2014: Jossimar Calvo, octavo en suelo.

-Campeonato Prepanamericano Toronto, Canadá 2014: Jossimar Calvo, campeón de la general individual, y título por equipos, con Jossimar Calvo, Carlos Calvo, Jhonny Muñoz y Javier Sandoval.

-Campeonato del Mundo en Nanjing, China 2014: Jossimar Calvo, décimo, en la general individual, y octavo, en barra fija.

Jairo Ruiz, al frente de Fisiogym, sus salas de fisioterapia, con aparatos de alta tecnología y frecuencia modernos, que ayudan en la fisioprofilaxis prevención y recuperación de sus deportistas.

-Copa Mundo de Medellín, Jossimar Calvo, campeón en paralelas; Jhonny Muñoz,  campeón en arzones, y Carlos Calvo,  séptimo, en anillas.

-Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracurz 2014: Jossimar Calvo, campeón en paralelas y barra fija, y segundo en la general individual, y Jhonny Muñoz, campeón en arzones, y Jorge Giraldo,  bronce en paralelas.

-Abierto Mexicano de Gimnasia Acapulco México 2014: Jossimar Calvo, campeón de la general individual.

-Copa Mundo Cottbus Alemania 2015: Jossimar Calvo, plata en paralelas.

-Copa Mundo de Catar 2015: Jossimar Calvo, segundo en paralelas.

-Copa Mundo de Eslovenia 2015: Jossimar Calvo, oro, en paralelas.

-Copa Mundo de Portugal 2015: Jossimar Calvo, oro, en caballo con arzones, y Johny Muñoz, oro, en barras paralelas.

-Juegos Panamericanos Toronto Canadá 2015: Jossimar Calvo, campeón en arzones, campeón en paralelas y campeón en barra fija, y Colombia, tercero en la general individual.

-Copa Mundo de Sao Paulo, Brasil 2016: Jossimar Calvo, oro en paralelas, y Javier Sandoval, plata en paralelas. 

-Copa Mundo en Portugal: Jossimar Calvo, campeón en paralelas.

-Copa Mundo de Turquía: Jossimar Calvo, campeón en arzones, y plata en suelo, anillos, paralelas y barra fija.

-Juegos Olímpicos Río 2016: Jossimar Calvo, décimo lugar en el concurso dos.

-Mejor entrenador de Colombia en el año 2016, escogido por la Acord Norte.

-Copa Mundo Bulgaria 2017: Jossimar Calvo, plata en paralelas.

-Copa Mundo en Hungría 2017: Jossimar Calvo, oro en barra fija.

-Copa Mundo Eslovenia 2017: Jossimar Calvo, plata en paralelas.

-Copa Mundo Croacia 2017: Jossimar Calvo, oro en paralelas.

-Juegos Bolivarianos Santa Marta 2017: Jossimar Calvo, cinco medallas de oro en individual, caballete con arzones, equipos, suelo y paralelas, y una de plata, en anillas.

-Campeonato del Mundo Toronto Canadá 2017: Jossimar Calvo, undécimo en individual.

-Mejor entrenador nominado por Acord norte y Acord Colombia 2017.

-Campeonato Mundial, en Qatar: Jossimar Calvo, sexto en paralela.

-Juegos panamericanos, en Lima-Perú 2019, Carlos Calvo, bronce, en arzones, y Andrés Martínez, bronce, en suelo.

-Suramericano de Chile 2019: Carlos Calvo, subcampeón en barras paralelas; Andrés Martínez, bronce en la general individual; Javier Sandoval, bronce en barra fija, y Didier Lugo, plata en anillas.

-Mejor deportista Norte de Santander 2019: Carlos Calvo. 

-Campeonato Panamericano Adulto, Rio de Janeiro 2021: Javier Sandoval, oro en barra fija; plata en paralelas y bronce, por equipos, con Jossimar Calvo y José David Toro. José David Martínez, plata en barra fija. Y Cristhoper Bohórquez, bronce en anillas.

Panamericano Juvenil en Guadalajara 2021: Ángel Barajas, oro en barras paralelas, plata en equipos con Sergio Vargas. Manuel López y Jhordan Castro, y Ángel Barajas, bronce, en individual, suelo y barra fija. 

Jairo Ruiz, con algunos de sus gimnastas pupilos, hace unos años, como Jossimar y Carlos Calvo, y Jhonny Muñoz. El cuarto niño, de izquierda a derecha, segunda fila, es Ángel Barajas, el héroe colombiano en los III Juegos Suramericanos Rosario 2022.

El apoyo de la ciencia y la tecnología

Para hacer todo esto posible, en el año de 2012, Jairo Ruiz creó Fisiogym, unas salas muy amplias de fisioterapia, con aparatos de alta tecnología y frecuencia modernos, que ayudan en la fisioprofilaxis prevención y recuperación de sus deportistas, para que puedan acondicionarse a cargas de alto volumen e intensidad.

Posteriormente abrió la parte de psicología deportiva, que funciona con implementos didácticos, para mejorar la atención, las memorias de corto y largo plazo, tiempos de reacción, técnicas de visualización, visión periférica, movimientos sacádicos.

Este grupo interdisciplinario, lo componen cuatro fisioterapeutas, un médico deportólogo y un psicólogo deportivo.

Valledupar 2022. Perú, Venezuela y Colombia han dominado la medallería

La capital del Cesar realizará del 24 de junio de 2022 al 5 de julio próximos, los Juegos Bolivariano , el primer certamen de mayores del ciclo oímpco que conducirá a París 2024. Este es un recuento histórico de la medallería conquistada por los países que han dominado, desde agosto de 1938, cuando comenzaeron los Juegos, en Bogotá.

Colombia, el más reciente campeón de los Juegos Bolivarianos.

Prensa Juegos Bolivarianos.

Los Juegos Bolivarianos se disputaron por primera vez en Bogotá, en 1938, con la participación de los seis países liberados por Simón Bolívar, que buscaban una competencia multideportiva al estilo de los Juegos Olímpicos.

Y en ese primera edición, Perú y Ecuador libraron una interesante batalla en la tabla de medallería de las justas, en las que participaron 644 atletas de 16 deportes, según cifras recopiladas en el libro de La Historia Deportiva Bolivariana, editado por la Organización Deportiva Bolivariana, ODEBO, 2015.

Los peruanos acumularon 26 medallas de oro, 22 de plata y 17 de bronce, para un total de 65 preseas, con las que derrotaron a los ecuatorianos, que sumaron 23 oros, 20 platas y 15 bronces, y el tercer lugar lo obtuvo Colombia, con 19 oros, 26 platas y 21 bronces.

Después vino la pausa obligada que tuvo todo el movimiento deportivo en el mundo, por las guerras mundiales, y las justas se retomaron en Lima (Perú), en unos juegos atípicos, que comenzaron en diciembre de 1947 y terminaron en enero de 1948.

Ese año, los peruanos repitieron la victoria e hicieron respetar su casa, al imponerse con holgura, con 65 medallas de oro, 52 de plata y 43 de bronce. El más cercano perseguidor en la tabla de medallería fue Panamá, con apenas 15 oros, 7 platas y 4 bronces. Colombia volvió a ser tercera, con 13 oros, 18 platas y 17 bronces.

Posteriormente, Venezuela organizó la tercera edición de los Juegos, en 1951, con la intención de apoderarse del primer lugar, pero nuevamente Perú se atravesó en el camino, para ganar por tercera ocasión consecutiva. Los peruanos acumularon 40 medallas de oro, 39 de plata y 25 de bronce, contra las 33 de oro, 31 de plata y 31 de bronce de los venezolanos. En esta ocasión, los panameños se quedaron con el tercer lugar, al sumar 18 oros, 7 platas y 12 bronces.

Después vino una pausa tras la cancelación de Bolivia y Ecuador, países que desistieron de organizar los juegos en los años siguientes. Fue entonces cuando el Comité Olímpico Colombiano asumió la responsabilidad de organizarlos nuevamente, en esta ocasión en Barranquilla, que acogió las justas en diciembre de 1961.

Desde ese año empezó el dominio de Venezuela, que obtuvo el título con 49 medallas de oro, 37 de plata y 25 de bronce, y posteriormente vinieron los triunfos en Quito y Guayaquil (Ecuador) 1965, Maracaibo (Venezuela) 1970, Ciudad de Panamá (Panamá) 1973, La Paz (Bolivia) 1977, Barquisimeto (Venezuela) 1981, Ambato, Cuenca y Puerto Viejo (Ecuador) 1985, Maracaibo (Venezuela) 1989, Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba (Bolivia) 1973, Arequipa (Perú) 1997, Ambato (Ecuador) 2001, Armenia y Pereira (Colombia) 2005 y Sucre (Bolivia) 2009.

Después de esa seguidilla de 13 triunfos consecutivos llegó el repunte de Colombia en los certámenes del Ciclo Olímpico, tras ganar en los Juegos Suramericanos de 2010, en Medellín, y que luego se cerró con la gran actuación de los Juegos Olímpicos, cuando los colombianos lograron ocho medallas en Londres 2012.

Tras esa progresión, los colombianos también obtuvieron la primera victoria en los Juegos Bolivarianos, al ganar en Trujillo 2013, con 166 medallas de oro, 135 de plata y 113 de bronce, con una diferencia de tan solo cinco preseas doradas frente a los venezolanos, que acumularon 161 oros, 168 platas y 128 bronces.

Esa victoria se repitió cuatro años después, en Santa Marta 2017, esta vez con una amplia diferencia frente a los venezolanos. Colombia obtuvo el primer lugar con 213 medallas de oro, ante los 94 de los ‘patriotas’.

En resumen, en las 18 ediciones anteriores, Venezuela suma 13 victorias, Perú tiene tres y Colombia dos.

Y en cuanto a los países que han recibido a los Juegos Bolivarianos, Venezuela y Colombia lideran este listado, con cuatro sedes cada uno. Los venezolanos organizaron las justas de Caracas 1951, Maracaibo 1970, Barquisimeto 1981 y Maracaibo 1989, mientras que Colombia fue sede en Bogotá 1938, Barranquilla 1961, Armenia y Pereira 2005 y Santa Marta 2017. En Valledupar, los locales llegarán a la cifra de cinco ocasiones recibiendo las justas bolivarianas. Por último, Bolivia, Ecuador y Perú han sido sede en tres oportunidades cada uno, y Panamá, en una.

Esta es la medallería histórica de los Juegos:

Bogotá (COL) 6 – 22 agosto 1938

Pos.PaísOroPlataBronceTotal
1.Perú26221765
2.Ecuador23201558
3.Colombia19262166
4.Venezuela107421
5.Panamá37313
6.Bolivia31610

Lima (PER) 26 diciembre 1947 – 8 enero 1948 

Pos.PaísTotal
1.Perú655243160
2.Panamá157426
3.Colombia13181748
4.Bolivia9131032
5.Venezuela811625
6.Ecuador561829

Caracas (VEN)  5 – 21 diciembre 1951

Pos.PaísTotal
1.Perú403925104
2.Venezuela33313195
3.Panamá1871237
4.Colombia14171849
5.Ecuador37616
6.Bolivia0347

Barranquilla (COL) 3 – 16 diciembre 1961

Pos.PaísTotal
1.Venezuela493725111
2.Colombia19363893
3.Panamá17153668
4.Perú1116936
5.Ecuador55919

Quito y Guayaquil (ECU) 20 noviembre – 4 diciembre 1965

Pos.PaísTotal
1.Venezuela625230144
2.Colombia30172269
3.Perú23332480
4.Ecuador18243072
5.Panamá711725
6.Bolivia43310

Maracaibo (VEN) 22 agosto – 6 septiembre 1970 

Pos.PaísTotal
1.Venezuela765758191
2.Colombia525445151
3.Perú34402296
4.Panamá18242971
5.Ecuador8111534
6.Bolivia1359

Ciudad de Panamá (PAN) 17 febrero – 3 marzo 1973 

Pos.PaísTotal
1.Venezuela566357176
2.Colombia554442141
3.Panamá373045112
4.Perú21353288
5.Bolivia0459

La Paz (BOL) 15 – 29 octubre 1977

Pos.PaísTotal
1.Venezuela797151201
2.Colombia 33362291
3.Perú26343999
4.Ecuador19173268
5.Bolivia15253171
6.Panamá107320

Barquisimeto (VEN) 4 – 14 diciembre 1981

Pos.PaísTotal
1.Venezuela1409167298
2.Colombia395253144
3.Panamá25223481
4.Perú16374093
5.Ecuador12202860
6.Bolivia371727

Ambato, Cuenca y Puerto Viejo (ECU) 9 – 18 noviembre 1985

Pos.PaísTotal
1.Venezuela918645222
2.Colombia596264185
3.Perú272356106
4.Ecuador264357126
5.Panamá12152249
6.Bolivia121013

Maracaibo (VEN) 14 – 25 enero 1989

Pos.PaísTotal
1.Venezuela1418070291
2.Colombia646876208
3.Perú313147109
4.Ecuador195251122
5.Panamá3111731
6.Bolivia1111729

Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba (BOL) 24 abril – 2 mayo 1993

Pos.PaísOroPlataBronceTotal
1.Venezuela1117858247
2.Colombia845431169
3.Perú324356131
4.Ecuador234669138
5.Panamá124880140
6.Bolivia1061834

Arequipa (PER) 17 – 26 octubre 1997

Pos.PaísTotal
1.Venezuela12111084315
2.Colombia1199375287
3.Perú506695211
4.Ecuador243773134
5.Bolivia452433
6.Panamá251724

Ambato (ECU) 7 – 16 septiembre 2001

Pos.PaísTotal
1.Venezuela18914580414
2.Colombia96117117330
3.Ecuador4668131243
4.Perú323246110
5.Bolivia13103861
6.Panamá261321

Armenia y Pereira (COL) 12 – 21 agosto 2005

Pos.PaísTotal
1.Venezuela179136105420
2.Colombia173181116470
3.Ecuador2568135228
4.Perú251958102
5.Bolivia10104363
6.Panamá22711

Sucre (BOL) 14 – 26 noviembre 2009

Pos.PaísTotal
1.Venezuela200168108476
2.Colombia14313186360
3.Ecuador4880144272
4.Perú363981156
5.Bolivia192587131
6.Panamá22711

Trujillo, Chiclayo y Lima (PER) 16 – 30 noviembre 2013

Pos.PaísTotal
1.Colombia166135113414
2.Venezuela161168128457
3.Ecuador667192229
4.Perú6161104226
5.Chile445779180
6.Guatemala*18233576
7.R. Dominicana*18174479
8.Paraguay*97824
9.Bolivia771832
10El Salvador*691126
11.Panamá662234

Santa Marta (COL) 11 – 25 noviembre 2017 

Pos.PaísTotal
1.Colombia213136111460
2.Venezuela9495103292
3.Chile434071154
4.Ecuador327388193
5.Perú325369154
6.Guatemala20223072
7.R. Dominicana18163468
8.Paraguay7101330
9.Bolivia5101732
10El Salvador36615
11.Panamá271928

La rutina de Ángel Barajas, que NO vio Rosario

Como una muestra de las enormes capacidades de Ángel Barajas, el siete veces campeón de gimnasia en los III Juegos Suramericanos de la Juventud Rosario 2022, les compartimos un video de un reciente entrenamiento en Cúcuta, suministrado por su entrenador, Jairo Ruiz, en el cual se pueden apreciar los alcances que tiene esta joven promesa. Esta rutina está reservada para los próximos campeonatos Panamericanos de Gimnasia, que se realizarán en julio, en Río de Janeiro, Brasil. Juzguen ustedes la altísima calidad, exigencia y riesgos de esta rutina de entrenamiento.

La rutina de Ángel Barajas, que vio Rosario

Como una demostración de las enormes condiciones de Ángel Barajas, el cucuteño ganador de siete medallas de oro, en Rosario 2022, les presentamos el video de la rutina que ejecutó, para ganar el título en la barra de la gimnasia, grabado por el Área de Prensa del Comité OlímpicoColombiano, que cubre el certamen.

Formación. Importante incursión académica del COC, en el Putumayo

En su afán por llegar a los rincones más apartados de la geografía Colombiana, la Dirección Académica del Comité Olímpico Colombiano realizó un Diplomado en fundamentos de los valores olímpicos, en las poblaciones de Mocoa y Puerto Asís, en el Putumayo. 

De izquierda a derecha: Pastor López y Nancy Diaz, formadores; Angela Lucía Montenegro, coordinadora Fundación Makikuna; Jaime Granados Director académico; Jully Mantilla, formadora; Fredy Zambrano presidentre ACPEF, y la
Formadora Narly Cortez.

Durante los días 4, 5 y 6 de abril, el Comité Olímpico Colombiano, por intermedio de su Dirección Académica realizó la visita de los formadores que hicieron parte del Diplomado Fundamentos de los Valores Olímpicos, en las poblaciones de Mocoa y Puerto Asís, en el departamento del Putumayo.

La visita, que tuvo como fin establecer la apropiación de conocimiento y divulgación de la misma durante sus prácticas deportivas, fue realizada por una misión académica integrada por representantes de Comité Olímpico Colombiano, de la Fundación Makikuna y operadores del proyecto “Ven y juega”, de Acnur y Acpef.

Fredy Zambrano Presidente Acpef; Jaime Orlando Granados Casas, director Académico COC; Jorge Cardozo, asistente de protección con base comunitaria; Miguel Palacios, Jefe de oficina Acnur Mocoa;  Angela Lucia Montenegro Ceballos, Coordinadora de Proyectos Makikuna, formadores del proyecto Ven y Juega

Durante la jornada, los integrantes de la Misión visitaron a los formadores de Puerto Asís en sus respectivos escenarios, en los cuales se interactuó con los niños, niñas Y adolescentes que hacen parte del programa. De igual forma, la Misión realizó  una reunión con el alcalde de Puerto Asís, José Fernando Castillo, quien ha apoyado  todas las iniciativas enmarcadas en el fortalecimiento de la niñez y la juventud, en torno al deporte.

En la segunda jornada, la Misión visitó a los formadores de Mocoa, en sus respectivos espacios e interactuó con la comunidad y con población impactada por dichos formadores y se sostuvo una reunión con la líder del proyecto, Angela Lucía Montenegro, representante de la fundación Makikuna

Fredy Zambrano, Presidente ACPEF; José Fernando Castillo, alcalde de Puerto Asís, y Jaime Orlando Granados Casas, director Academico COC.
 

La jornada finalizó con una socialización de las oportunidades encontradas por parte del Comité Olímpico Colombiano, en cabeza de su director Académico, Jaime Granados; de Fredy Zambrano, presidente de la Acpef;  Miguel palacios, líder de oficina y de Jorge Cardozo, asistente de Protección con base comunitaria,  y Ángela Lucía Montenegro Ceballos,  coordinadora de Proyectos de Makikuna Angela.

Libros. Deporte y Construcción de paz

Autor: Stevens Ruiz Pérez. Profesional egresado del Instituto Estatal de Cultura Física y Deporte, en la ciudad de Kiev, en Ucrania, en la antigua URSS.  Especialista en Teoría y Metodología del Entrenamiento deportivo y en Alta Gerencia y desarrollo deportivo.  Magíster en Filosofía y Doctorado en Historia de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de Oporto, Portugal. Docente universitario, conferencista y autor de publicaciones sobre aspectos técnicos y culturales del deporte. Experto en proyectos e iniciativas de inclusión social para población vulnerable, basados en deporte. Entrenador de la selección. Nacional de paranatacion en Juegos Parapanamericanos de Lima 2019 y de Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.  Deportista de muy bajo rendimiento, escritor en ciernes, actor frustrado y soñador de un país más justo y participativo.

Resumen:

En este libro se hace un tratamiento teórico y metodológico del deporte como herramienta para la construcción de paz, entendido el concepto de paz en un sentido amplio, no como un imaginario abstracto, sino como una construcción comunitaria de carácter permanente, que va más allá de la firma de acuerdos, y para lo cual se requiere (y se espera) la participación de todos los actores vinculados al amplio universo del deporte.

Si bien es claro que el deporte en sí no puede construir la paz, también lo es que su adecuada utilización puede contribuir enormemente con la consolidación de una nueva cultura de paz, tan necesaria en la Colombia actual.  Es precisamente en este escenario que se requiere la revisión bibliográfica y la documentación de proyectos sociales…

In Memoriam. Adiós al Olímpico Severo Hernández

El pasado Viernes Santo murió Severo Hernández Tarazona, una de las glorias del ciclismo colombiano. Fue el primer santandereano en ganar una etapa de la Vuelta a Colombia y en integrar el equipo de Pista de Colombia los Juegos Olímpicos de México 1968. También fue protagonista de varios certámenes del ciclo olímpico, en pista y ruta.

Severo Hernández Tarazona, q.e.p.d. Foto: Diario El Frente, de Bucaramanga.

Por Alberto Galvis Ramírez

Director de la Revista Olímpica y secretario de la Academia Olímpica Colombiana.

El 18 de marzo de 1958, un joven de origen campesino apareció en la línea de partida de una competencia doble a Piedecuesta, en Santander, con 80 rivales más, tan nerviosos e inexpertos como él. Ese joven impresionó, primero, por sus 1.80 metros de estatura. Después de ese trivial impacto a la hora de la salida en el Parque de los Niños, de Bucaramanga, empezó a rodar con ciertas condiciones técnicas y físicas, hasta ganarles a todos los contendores en los dos trechos de que constaba la carrera. Era Severo Hernández Tarazona, el mismo joven que se había maravillado dos años antes con el paso de la Vuelta a Colombia casi por la sala de su casa, en el barrio La Pedregosa, al sur de la ciudad, quien con 17 años de edad, comenzaría la primera historia grande del ciclismo santandereano.  Severo fue el primer ciclista leopardo en ganar una etapa en una Vuelta a Colombia; en integrar una delegación nacional al exterior, incluidos unos Juegos Olímpicos y un mundial de ciclismo, en pista y ruta, y en proclamarse campeón internacional, hoja de vida demasiado grande, para el poco desarrollo que había tenido el ciclismo en Santander. 

Bailes y rifas para conseguir fondos

Severo Hernández conoció la Vuelta a Colombia de 1961, pero como juez, inscrito por la Liga de Ciclismo de Santander, porque, no obstante haber ganado el cupo, no pudo conseguir el patrocinio.  En 1962 superó el primero de dos obstáculos para participar en la Vuelta a Colombia: ganó 12 de las 15 competencias de los chequeos. Como número uno de Santander le quedaba el segundo problema, que era el patrocinio.  No obstante empezar a tocar las puertas de siempre, el gobierno y el comercio, Severo abrió su propia fuente de financiación: tres bailes que organizó en su casa del barrio San Alonso, al norte de la ciudad, durante tres sábados seguidos, en los cuales se cobraban la entrada y los consumos. Muchos amigos y amigas asistieron para danzar al ritmo de Los Golden Boys, La Billos, Los Melódicos y Los Hispanos, que eran los grupos musicales que más se escuchaban entre la juventud de entonces, mientras consumían Coca Cola, los menores, y aguardiente los más creciditos. Como particularidad, el organizador y objetivo de la recaudación de esas reuniones, el ciclista de la casa, de la cuadra y del barrio, daba la bienvenida a los asistentes, les agradecía, los invitaba a consumir y luego se disculpaba, porque debía retirarse a dormir, para salir al otro día con puntualidad a cumplir con el entrenamiento de rigor. El dinero recaudado en esos tres bailes, una donación del señor Carlos Gómez Quiroga y un aporte de la Alcaldía de Bucaramanga, completaron el dinero para el estreno de Severo Hernández Tarazona, en una Vuelta a Colombia.  Lo acompañaron en esa carrera, Juan de la Cruz Hernández y Carlos Castañeda, además Ernesto Méndez, conductor; Álvaro Osma, alimentador, y Luis Valdivieso, mecánico. Al final, la escasez volvió a agobiarlos.  El dinero se les acabó, cuando la competencia se encontraba en la mitad del recorrido. El veterano del grupo, El Chivito Hernández mandó un mensaje perentorio a la Liga de Ciclismo de Santander: “Si no envían dinero, nos retiramos. No tenemos ni para comer”.  De inmediato la liga giró mil pesos, producto de colecta hecha con los empleados de Bavaria en Bucaramanga, que fue reclamado por los corredores en el Banco de Bogotá, de Pereira.  Termina la carrera.  Severo Hernández es sexto en la última etapa y 22o. en la general. 

Severo Hernández, en sus inicios.

Fracaso por una huelga y primer retiro del ciclismo

En 1963, la suerte le favoreció al comienzo y se burló de él después. Con un patrocinio de Ecopetrol para la Vuelta a Colombia, los problemas económicos parecían estar solucionados. Severo, Ismael Rodríguez y Eugenio Hernández, integrantes del equipo santandereano, fueron concentrados en Barrancabermeja durante el último mes previo a la carrera.  Una huelga de los trabajadores de la empresa estatal, sin embargo, desbarató los planes elaborados por el técnico antioqueño Hernán Herrón Arenas, porque los continuos sabotajes con tachuelas a las vías, impedían que los corredores salieran a entrenar.  Como consecuencia de la buena alimentación y la inactividad, los ciclistas santandereanos llegaron a la vuelta en bajas condiciones y con sobrepeso. Severo terminó de nuevo, en el puesto 22.  Defraudado y triste tomó la decisión de retirarse del ciclismo, a los 23 años de edad. A los pocos días se había convertido en un juicioso estudiante de Contabilidad, en Escolombias, que repartía su tiempo entre el estudio y la atención al negocio de alquiler de bicicletas El Refuego, que había instalado en el barrio San Alonso, que le servía para su manutención, y que estaba al borde de la quiebra, porque su dueño lo había descuidado. 

De Boyacá llega su recuperador

A mediados de 1964 llegó a Bucaramanga un ciclista boyacense de quien se había hecho amigo Severo en la vuelta pasada, quien de inmediato lo buscó para hablar con él.  Era Luis F. Peña, uno de los más superados corredores en la historia colombiana, quien vino de su natal Duitama, Boyacá, a la capital de Santander, como empleado de la firma Bavaria y con la intención de terminar, a los 30 años de edad, el bachillerato y continuar, como en efecto lo hizo, estudios superiores.  Con frases como “Severo, es imposible que haya tomado semejante decisión…”, “¿No se ha dado cuenta de las capacidades que tiene?…”, “¿Acaso no está apenas comenzando?”, “¿No tiene usted idea de que hasta puede ganar plata con el ciclismo?” logró convencerlo a finales de 1964, para que lo acompañara de nuevo a los entrenamientos.  Después lo invitó a correr una prueba en la Fiesta de Reyes de Duitama, al comenzar 1965. Luego vendría un ómnium nacional, previo a la Vuelta a Colombia, en homenaje al locutor Carlos Arturo Rueda C., en el cual terminó quinto.  Las ganas del retiro quedaron atrás. Ahora sí nacía para Colombia y América, el campeón Severo Hernández Tarazona, gracias a la terquedad de un amigo que había conocido en el ciclismo. 

Severo Hernández, en el extremo derecho, como parte del equipo nacional, en los Campeonato Americanos, celebrados en Chile. Lo acompañan, entre otros, los técnicos Hernán Herrón Atenas y Claudio Costa y los ciclistas Jorge Barman Hernández, Jaime Galeano, Álvaro Pachón y Mario Papaya Vanegas, entre otros. Foto: Mundo Ciclístico.

“Se cayó el Estadio… se cayó el Estadio…”

El 18 de marzo de 1965, Severo Hernández entró solitario al Estadio Alfonso López de Bucaramanga, como el primer santandereano ganador de una etapa en la Vuelta a Colombia.  Era el final del durísimo tramo entre Pamplona y Bucaramanga. Luego del Picacho, el cundinamarqués Francisco Kiko Triana, se escapó en el descenso. Severo sintió hervir en su sangre la bravura santandereana, y también se alejó de sus rivales, para alcanzar y sobrepasar al fugitivo, faltando cinco kilómetros para la meta.  Frente a la Plaza Guarín, a cuatro kilómetros de la llegada, tenía dos minutos de ventaja sobre el grupo que ya había cazado a Triana. Severo, vitoreado por miles de paisanos, descendió por la calle 32 hasta la carrera 27, por la cual giró hacia el norte.  Ya en ese momento estaba agotado y sentía pasos de animal grande, sin saber que ese animal grande era el antioqueño Martín Cochise Rodríguez, quien tenía intenciones de dañarle la fiesta.  Pero pudo más el deseo de triunfo, que el cansancio.  Severo Hernández Tarazona, El Verraco de Guaca, entró ese día al colmado Estadio Alfonso López como ganador de la etapa, mientras escuchaba las voces de aliento de los enloquecidos aficionados y la voz ronca del locutor Álvaro Fonseca Cornejo, que gritaba: “Se cayó el estadio… Se cayó el estadio… ganó Severo Hernández… ganó El Verraco de Guaca…”.  Al finalizar la vuelta de 1965 ocupó el puesto 19. 

Foto: Revista Mundo Ciclístico.

Severo, cuádruple campeón bolivariano

Contrario a lo que sucedía hasta entonces, la Vuelta a Colombia no fue el final de la temporada para Severo, si no una estación hacia otra meta, en la cual conseguiría su primera consagración internacional. Un mes después, con la obtención de la medalla de bronce en el campeonato nacional de ruta inició una serie de éxitos por primera vez alcanzados por un ciclista santandereano. Gracias a este resultado fue seleccionado a los campeonatos mundiales de San Sebastián, España, en donde, sin trascendencia participó en la prueba individual de fondo.  Luego vendría otro estreno, el de un santandereano en la ruta europea, al participar en la Vuelta a Cantabria, en España, en donde fue segundo en la última etapa, y décimo segundo en la general. A continuación, sin haber practicado en un velódromo, Severo Hernández representó a Colombia en los Juegos Bolivarianos, en Guayaquil, Ecuador, y se llenó de gloria al ganar cuatro medallas de oro, en: 100 kilómetros por equipos, con Roberto Escobar, Álvaro Pachón y Álvaro Ospina; ruta individual, con más de cuatro minutos de ventaja sobre el segundo; por equipos en la ruta individual, y en los 4.000 persecución, con CochiseRodríguez, Mario Escobar y Mario Papaya Vanegas.  De los bolivarianos llegó como el ciclista número uno de Colombia, por delante del propio Cochise Rodríguez. El cierre de 1965 fue grande. En Santiago de Chile se realizaron los campeonatos americanos de pista y ruta, y Severo alcanzó la final de los 4.000 metros persecución individual, para enfrentarse nada más y nada menos que a su compatriota Cochise Rodríguez, con quien perdió, para obtener la medalla de plata. 

El subcampeonato en el Táchira

El año de 1966 fue contradictorio. El corredor santandereano empezó la temporada en enero, con la Vuelta al Táchira, en la que ganó una etapa y quedó segundo en la general, detrás del campeón, el cundinamarqués Gustavo Rincón. Quince días antes de la Vuelta a Colombia, el 23 de marzo, cuando bajaba raudo por la vía que del cerro de Morrorico conduce a Bucaramanga para cumplir una cita con un periodista de la revista Vea Deportes, se estrelló con el ciclista Solón Torres, quien venía en contravía.  La entrevista se cumplió, pero no en el sitio acordado, el acueducto de Bucaramanga, sino en la Clínica La Merced, en donde el deportista respondió a los interrogantes del periodista, enyesado desde el tórax hasta la punta del dedo gordo del pie derecho. Ese año, la Liga Santandereana de ciclismo contrató como técnico de Santander al ex corredor vallecaucano Carlos Orejuela, El ladrón de corazones, en un momento en que el fervor despertado por las actuaciones de Severo Hernández era tan grande, que había motivado el surgimiento de nuevas promesas, entre quienes estaban Álvaro Palomino, Clímaco Guzmán y Alberto Chispitas Duarte.  Orejuela sólo duró hasta comenzar 1967, cuando fue remplazado por el antioqueño Hernán Herrón Arenas, quien volvía al departamento, para ser artífice de muchos éxitos futuros de Severo y del ciclismo santandereano. 

Palomino, único en la vuelta

Santander participó en la Vuelta a Colombia de 1966, con Álvaro Palomino, nacido en Calarcá, Quindío, pero residenciado en Bucaramanga, quien fue patrocinado por Camisas Stewart, y dirigido por el vallecaucano Carlos Orejuela, ex corredor de los primeros años de la máxima competencia nacional.  El solitario Palomino finalizó en un decoroso puesto 22. La recuperación de Severo Hernández luego del duro accidente fue rápida. Tres meses después, el as santandereano participó en los campeonatos nacionales y ganó el derecho de representar a Colombia en los campeonatos americanos, en los cuales triunfó en los 100 kilómetros por equipos, acompañado por tres antioqueños, Cochise Rodríguez, Javier El Ñato Suárez y Mario PapayaVanegas.  En 1967 Cochise ganó en el Táchira y Severo volvió a ser subcampeón, ganador de una etapa y líder transitorio.  Ese mismo año fue undécimo en la Vuelta a Colombia y ganó dos etapas. 

Buen estreno como técnico

Herrón inició su ciclo como técnico de Santander, con la participación en los Campeonatos Nacionales, celebrados en Bucaramanga, con un equipo integrado por Severo Hernández, Álvaro Palomino, Joaquín Camello Plata y el joven Clímaco Guzmán, a quien Herrón promovió de la categoría de novatos directamente a primera, sin conocer las divisiones anteriores, que por lo general permitían madurar a los corredores.  Según Herrón, Guzmán tenía tantas condiciones, que hubiera perdido tiempo en tercera y en segunda.  En ese torneo nacional, Santander obtuvo el cuarto puesto en la prueba de los 100 kilómetros por equipos, que fue ganada por Valle, integrado por Luis H. Díaz, Carlos Montoya, José Ramón Garcés y Jaime Galeano, con segundo lugar de Antioquia, con Javier El Ñato Suárez, Asdrúbal Salazar, Martín Cochise Rodríguez y J. Ortiz.  La medalla de bronce fue ganada por la representación de Cundinamarca. 

Foto:Mundo Ciclístico.

Consagración de Severo en México

El más importante triunfo de Severo Hernández en 1967 fue alcanzado en noviembre, al ganar la última etapa de la Vuelta de la Juventud Mexicana, entre Zitácuaro y Ciudad de México, que selló la consagración de Colombia con el título individual de Álvaro Pachón.  Era la sexta participación nacional en la Vuelta de la Juventud Mexicana.  Las mejores actuaciones las habían cumplido Rubén Darío Gómez, en 1960, segundo, 1.37, y Cochise Rodríguez, en 1965, también subcampeón, pero a sólo 11 segundos del ganador. En 1967, Colombia asistió a la competencia con el conjunto integrado por Álvaro Pachón, Martín Cochise Rodríguez, Severo Hernández, Albeiro Mejía, Asdrúbal Salazar y Pedro J. Sánchez, dirigidos por el ex corredor Francisco Luis Otálvaro, El Potrillo de don Matías.  El hecho de contar con dos ciclistas en condiciones de ganar la carrera, como Cochise y Pachón infundió coraje al conjunto nacional, que, una vez más, desde el comienzo fue considerado favorito para ganar el título individual, en una prueba que contaba con los mejores mexicanos, y europeos de importancia, provenientes de Italia, Holanda, Unión Soviética y Hungría. También asistieron corredores de Venezuela y Perú. El ganador de la primera etapa fue Jesús Sarabia, único mexicano que portó la camiseta de líder en esta carrera.  Dos días después la perdió ante el húngaro Antol Meggederdy, quien a su vez la tuvo que entregar a Cochise Rodríguez, ganador del segundo tramo de ese día.  Cuando se creía que el mejor ciclista colombiano sería indestronable, en la cuarta etapa decayó y fue desalojado por el vencedor de esa fracción, su compatriota Álvaro Pachón, quien la vistió durante las 11 etapas restantes, hasta proclamarse campeón.  Al otro día de haber perdido la camiseta de líder, Cochiseatacó, y aunque ganó la etapa no pudo desalojar a su compañero.  A partir de ahí, los gregarios de Pachón, entre ellos Cochise, se dedicaron a controlar a los más fuertes rivales, René Pynew, de Holanda; Yuri Dimitriev, de la Unión Soviética, y Arturo Pechelan, de Italia.  La última etapa, entre Zitácuaro y Ciudad de México, tuvo un espectacular desarrollo, porque el santandereano Severo Hernández logró fugarse con el húngaro Antol Meggerde, el soviético Vladimir Urbanovich, el italiano Arturo Pechelan y el mexicano Heriberto Díaz, los dos últimos ubicados en las posiciones quinta y sexta, respectivamente, en la clasificación general. Los cinco fugados tomaron pronto dos minutos y 30 segundos de ventaja sobre el grupo comandado por Pachón y Cochise.  En vista del peligro que podrían crear el italiano y el mexicano escapados, en detrimento del líder, el técnico colombiano ordenó a Severo Hernández quedarse para ayudar a Pachón en la persecución.  Así se hizo y los escapados empezaron a perder tiempo. Antes del último premio de montaña, en Las Cruces, el pequeño novato mexicano Jesús Sarabia salió del grupo, ganó el puerto y aseguró el segundo lugar en la general de montaña, detrás de Pachón. El manito fue alcanzado por el italiano Pecchelan y el soviético Urbanovich, quienes intentaron escaparse, pero la descoordinación en el trabajo y el fuerte paso del grupo grande frustraron su fuga. Al autódromo de Ciudad de México llegaron primero tres europeos, los soviéticos Anatolyj Starkov y Alexander Zajarov; el italiano Franco Parini, y el colombiano Severo Hernández, quien para sorpresa de todos logró derrotarlos en el embalaje. Segundo fue Starkov, tercero, Parini, y cuarto, Zajarov. Enseguida ingresó el grupo del campeón Pachón, Cochise, Pedro J. Sánchez y Albeiro Mejía, con el mismo tiempo del vencedor, cuatro horas, 40 minutos y 33 segundos.  El campeón individual también se proclamó ganador en los premios de montaña, merced a victorias parciales obtenidas en el alto de Llano Grande, en la primera etapa; Piedras negras, tercera, y Lengua de Vaca, séptima.  De igual manera, Colombia ganó el título por equipos, al final de los 2.190 kilómetros del recorrido. 

Severo Hernández, como parte de la cuarteta de persecución de Colombia, en los Juegos Olímpicos México 1968. Foto: Mundo Ciclístico.

También pionero en Olímpicos

La carrera de Severo Hernández continuó en 1968, luego de ser sexto en la Vuelta a Colombia, patrocinado por Cigarrillos El Nacional.  Fue el primer ciclista leopardo en asistir a unos Juegos Olímpicos, los de México, en los cuales participó en los 4.000 metros persecución por equipos, con Cochise Rodríguez, Luis Carlos Saldarriaga y Mario Papaya Vanegas, cuarteta que terminó en la posición 16, con un tiempo de 4.31.98. Después integraría el equipo nacional a los Mundiales de Montevideo, Uruguay. En 1969 pareció comenzar su declive como ciclista.  Patrocinado por Suramericana, al lado de Javier El Ñato Suárez participó en la Vuelta a Colombia y fue décimo cuarto.  Después de esta competencia, previendo que su carrera como deportista estaba a punto de terminar, invirtió el dinero ganado, en el almacén de bicicletas y repuestos que fundó con su nombre, en el barrio Nueva Granada.

Segundo retiro temporal

Las dificultades que tuvo en el resto del año para conseguir patrocinio lo condujeron a tomar la decisión de retirarse.  Tres meses después recibió una llamada del presidente de la Liga de Antioquia, Vicente Restrepo Gaviria, quien le dijo: 

-“Oí Severo, cómo así que te retiraste…” 

-“Si don Vicente, ya estoy viejo y no consigo patrocinio. Además tengo que atender mi negocio…” 

-“¿Cuánto ganás mensualmente con tu negocio?”

-“Mil pesos, don Vicente”, le dijo Severo, como para alardear y tal vez evitar que lo convenciera, porque $1.000 era mucho dinero. 

-“Pues te doy $3.000 y arranca p’acá ya”.  Duró mas la oferta que su aceptación, porque podría ganar los $3.000 que le ofrecía el dirigente paisa, y los ingresos por las ventas en el almacén, que dejó en manos de su hermana Socorro y de un mensajero. 

Tres meses después de su segundo abandono regresó con la misión de correr los Americanos que tendrían lugar en Medellín, en diciembre de 1970.  El técnico Claudio Costa lo incluyó en el equipo de 4.000 metros persecución, con Martín Emilio Cochise Rodríguez, Álvaro Pachón y Jorge Batman Hernández, cuarteta que clasificó luego de la primera ronda. Para la segunda fase, el técnico determinó cambiar a Severo por Jaime Galeano, y hasta aquí llegó su presencia en el certamen, en el cual Colombia ganó cuatro medallas de oro, entre ellas la de persecución por equipos, aunque en la final, sin el crédito santandereano. 

Retiro por tercera y última vez

Ese año terminó bien para Severo Hernández, porque había logrado ganar y estabilizar sus ingresos económicos. En los primeros chequeos de 1970, durante una doble a La Leona, perdió media hora frente la nueva promesa de los santandereanos, Alberto Chispitas Duarte, al paso por el kilómetro 40.  Ahí, en ese sitio, en medio del ligero viento frío que soplaba, y ante su amigo Álvaro Orduz y el periodista Álvaro Fonseca, Severo Hernández lloró, porque había tomado la determinación de abandonar el ciclismo, ahora sí de verdad.

Después del retiro definitivo, Severo Hernández Tarazona se dedicó al negocio de las bicicletas, que había montado cuando era corredor, casi hasta su fallecimiento, a los 81 años de edad, el pasado 15 de abril.

Análisis. Entre la guerra y la paz: una dicotomía para los atletas

Enorme interés ha tenido el Comité Olímpico Internacional en contribuir de muchas formas en la protección de los atletas y en especial en salvaguardar el concepto de olimpismo que el Movimiento Olímpico pregona en su Carta Olímpica y que por estos días ha sido ignorada por el gobierno ruso, que sigue sus ataques a Ucrania, con devastadoras consecuencias.

Sergei Bubka, leyenda del atletismo y del deporte ucraniano, clama por el fin de la guerra y la protección e los niños. Foto: Marca.

Por Clemencia Anaya Maya 

Vicepresidenta Academia Olímpica Colombiana

El mundo atónito observa desde finales de febrero pasado, cómo un Estado que se precia de ser uno de los mas desarrollados del mundo, Rusia, regresa en el tiempo y se muestra como un invasor indolente e inhumano que toma las vidas y territorios de un país otrora hermano, como Ucrania. 

Los esfuerzos de países amigos de la causa ucraniana no han logrado detener el empecinado propósito del líder ruso, Vladimir Putin, y las muertes y heridos aumentan día tras día impactando con noticias que creíamos haber superado después de la Segunda Guerra Mundial.

Cuánto dolor, cuánta sangre, cuánta angustia y desesperación han de revelarse para detener esta situación, que unos creen denominar tan solo como una estrategia u operación militar, pero que a los ojos de la humanidad que busca la paz, es una fría y cruel guerra, como las mas vergonzosas de la historia.

No soy experta en política ni en historia de las guerras que han sucedido a lo largo de la existencia humana, pero sí sé, a ciencia cierta, que la vida es lo mas sagrado que existe en la naturaleza y que debe ser respetada.

Enorme interés ha tenido el Comité Olímpico Internacional en contribuir de muchas formas en la protección de los atletas y, en especial, en salvaguardar el concepto de olimpismo que el Movimiento Olímpico pregona en su Carta Olímpica y que por estos días ha sido ignorada por el gobierno ruso.

Recordemos los orígenes

Ante los constantes enfrentamientos entre las polis griegas, que vivían en guerras constantes, y una vez establecida la “tregua sagrada”, mediante un  pacto entre los reyes Licurgo de Esparta, Cleóstenes de Pisa e Ifito de Élis, se erigió como un poderoso instrumento que garantizaba la vida en paz para celebrar el más famoso festival atlético en el Santuario de Olimpia, que hoy conocemos como los Juegos Olímpicos de la antigüedad.

La tradición de la “tregua olímpica”, o Ekecheiria, procedente de la Grecia antigua fue instaurada en el siglo IX a.C., en virtud al tratado suscrito por los tres reyes. Al aproximarse la fecha de apertura de los Juegos Olímpicos se proclamaba la tregua sagrada y los ciudadanos de Elis salían a recorrer el mundo griego para difundir la buena nueva.

Olimpia se encuentra en Grecia, en un hermoso valle, enmarcado por el monte Cronos y los ríos Alfeos y Cladeos. Allí se estableció el santuario en el que rendían culto a Zeus (dios nacional y padre de dioses y hombres), mediante un gran festival atlético en su honor.

Los Juegos Olímpicos antiguos se celebraron desde el año 776 a.C., cada cincuenta lunas llenas, en el primer plenilunio de agosto, y debido a sus características religiosas, dentro de las cuales se enmarcaban toda una serie de ritos en honor al dios Zeus, se fue cultivando un ambiente espiritual y sagrado, que permitió fortalecer en la cultura helénica el respeto por la vida y la búsqueda de la excelencia a través del esfuerzo físico.

La Tregua Sagrada se respetó por cerca de doce siglos y la vida siempre estuvo por encima de cualquier competencia sobre la arena olímpica. Nadie podía entrar al Santuario de Olimpia armado y todo aquel que se desplazaba a observar los Juegos presentaba un salvoconducto que lo protegía de cualquier ataque respetándosele la vida tanto en el desplazamiento de ida como de regreso, una vez terminadas las competencias.

Foto: Greek News Agenda.

Ekecheiria – tregua moderna y su aplicación

Teniendo en cuenta la nueva realidad política que rodea al deporte y los Juegos Olímpicos, desde el siglo XX, el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió retomar la tradición de la tregua sagrada para preservar, en la medida de lo posible, los intereses de los atletas, del deporte en general y contribuir de esta manera a la búsqueda de soluciones pacíficas y diplomáticas a los conflictos que asolan el mundo.

En 1992, el Comité Olímpico Internacional (COI) pidió encarecidamente a la comunidad internacional que instaurara de nuevo esta tradición, haciendo un llamamiento al cese de todas las hostilidades durante, y una vez acabados, los Juegos Olímpicos. Desde entonces, con la colaboración de los comités olímpicos nacionales, han surgido numerosas iniciativas destinadas a alentar el entendimiento y la paz a través del deporte en ciertas regiones del mundo. 

Actualmente la Tregua Olímpica es un hilo que enlaza esta sabia tradición antigua con el más imperioso objetivo del mundo contemporáneo: mantener la paz internacional y promover el diálogo, la cooperación y el entendimiento entre las distintas culturas. Dicho sea de paso, este fue el gran sueño del restaurador de los Juegos Olímpicos Modernos, Pierre de Freddy, Barón de Coubertin.

Los Juegos Olímpicos, ya sea durante o después de su celebración, deberían servir para entablar ese diálogo y buscar soluciones duraderas para restablecer la paz en todas las zonas afectadas por conflictos, cuyas primeras víctimas son siempre los niños, las mujeres y los ancianos.

La humanidad aspira a un mundo sin odio, terrorismo ni guerra, un mundo en que los ideales de paz, buena voluntad y respeto mutuo pongan los cimientos de las relaciones entre los pueblos y los países. Quizá tal objetivo parezca todavía imposible, pero si la tregua olímpica puede aplacar esos conflictos, aunque sólo sea brevemente, servirá para transmitir un poderoso mensaje de esperanza a la comunidad internacional.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, con el apoyo de todos sus Estados Miembros, ha pedido a éstos en varias ocasiones que cumplan la tregua olímpica, individual y colectivamente, procurando la solución pacífica de los conflictos internacionales, de conformidad con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Gracias a ello los Juegos Olímpicos y la Tregua Olímpica son símbolos de paz.

Foto: Marca.

Operación Militar o Guerra: una afrenta a la Tregua Olímpica

Parecía increíble que durante los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Beijing, del 4 al 20 de febrero, la Tregua Olímpica pudiese ser irrespetada. Por tradición esta disposición respetuosa de la vida en honor de los y las atletas que compiten en los Juegos inicia siete días antes de la ceremonia de inauguración de los Olímpicos y termina siete días después de la finalización de los Paralímpicos.

Como una verdadera ofensa e irrespeto a la Tregua Olímpica, que desde 1994 se estableció para estas competencias con el apoyo de los países miembros de las Naciones Unidas, Rusia inició la invasión de Ucrania sin consideración alguna, causando la indignación del Movimiento Olímpico, que bajo el liderazgo de su presidente, Thomas Bach, decidió establecer un grupo de trabajo para garantizar el bienestar de los atletas ucranianos, con la activa participación del miembro COI de ese país, el famoso atleta Sergei Bubka. 

De inmediato, también el COI solicitó a las federaciones deportivas internacionales cancelar cualquier evento deportivo que se pudiese haber proyectado en Rusia y, de igual forma, restringir la participación de sus atletas.

Difícil momento para el Movimiento Olímpico, que tiene en el centro de sus objetivos el bienestar de los atletas de todo el mundo sin discriminación de ningún tipo, que ante la situación política se ha visto forzado a tomar decisiones que desde alguna óptica pueden reñir con la filosofía del olimpismo. 

De acuerdo con la Norma seis de la Carta Olímpica, los Juegos Olímpicos son competencias entre atletas en pruebas individuales o por equipos, y no entre países. Reúnen a atletas seleccionados por sus respectivos comités olímpicos nacionales, cuyas inscripciones han sido aceptadas por el COI. Los atletas compiten bajo la dirección técnica de las Federaciones Internacionales correspondientes.

Así las cosas, los atletas deberían poder participar, como en efecto lo han hecho en varias oportunidades los refugiados que desfilan bajo la bandera del COI. Pero en este caso el tema es aún mas delicado, porque esta guerra entre Ucrania y Rusia es la continuidad de temas políticos que han socavado profundamente las relaciones internacionales, al sobrepasar los límites sobre el derecho a la vida y al exigir a los atletas el apoyo a la “operación militar” que afecta a Ucrania. 

No habíamos visto un caso como este en la esfera olímpica, que realmente pone a prueba los lazos fuertes sobre los que se cimientan los valores olímpicos y exigen de sus líderes fortaleza a la hora de tomar decisiones que respeten la filosofía del olimpismo. Solo pedimos a los dioses del Olimpo, que se acabe pronto esta situación, para bien de los atletas del mundo y de los cientos de miles de civiles que hoy mueren de hambre o de frío, quienes huyen de sus casas en busca de un lugar seguro, bien sea en otro país o en algún rincón de su agraviado país, donde no les afecten los ataques de las fuerzas rusas.

Reportaje. Jaiber Manjarrez, fiel heredero de Ney, Ochoa, Diurko y Gantcho

El importante desarrollo de las pesas colombianas tiene en el vallecaucano Jaiber Manjarrez, un destacado forjador de talentos, resultado de su esmerada formación y de su disciplinado trabajo.

Jaiber Manjarrez, en su época de levantador de pesas. Foto Biblioteca Departamental.

Por Ingrid Vallejo

Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte.

Cada domingo de 1965, en San Nicolás, iba a las reuniones de la comunidad cristiana del colegio Bautista, en donde cursaba el bachillerato uno de los emblemáticos formadores del levantamiento de pesas que años más tarde sería precursor en el Valle del Cauca. Cuenta el profesor Jaiber Manjarrez, que en 1963 cuando ingresó al colegio Bautista asistía un destacado y reconocido profesor de pesas olímpicas. Su nombre era Guistiniano Cruz, quien lo invitó a que practicara este deporte, y desde ese momento, en mayo de 1965 hasta la fecha, el profesor Manjarrez se ha destacado por formar a un sinnúmero de pesistas, por conformar la selección nacional, con notables reconocimientos, y por alcanzar altos logros deportivos a nivel olímpico.

Toda historia cuenta los hechos de un héroe, al que reivindica una nueva etapa para las pesas olímpicas en Colombia. Uno de los grandes héroes es el reconocido José Ney López Benalcázar, como el primer pesista en llegar a finales de los Juegos Olímpicos de Roma 1960, en los cuales finalizó en el noveno puesto, además de ser uno de los primeros pesistas que laboraban en el extranjero, en 1966 y 1967, y dio frutos en países como Perú, en donde obtuvo por primera vez los primeros puestos en campeonatos suramericano, en las categorías mayores y juveniles.  Por ese mismo tiempo asumió el cargo, el profesor Gustiniano como entrenador.

Entre 1969 y 1970, Ney López regresa a Colombia, y se lleva a cabo el Primer Campeonato Suramericano Juvenil, en Buenas Aires, Argentina. Por esta época el profesor Jaiber Manjarrez toma el puesto de entrenador, en noviembre, a su vez como pesista activo, y participa en categorías de peso pesado de la división que se reglamentaba en ese momento, los 90 kg, en Argentina, con la dirección de Ney López, y logró ser campeón suramericano, en 1970. Al año siguiente, 1971 llega a Cali un técnico soviético de nacionalidad Armenia, el profesor Spartak Urrutiniani, que venía de ser entrenador de Cuba por tres años. Espartak llegó en un momento determinante en las pesas colombianas, ya que su formación doctoral fue basada en ubicar los pesos óptimos para la mejora de la técnica, en las dos modalidades deportivas de la halterofilia. Sin más, Jaiber Manjarrez fue su alumno de primera línea: “él fue la primera persona que trajo a Colombia, las ideas de tilatvev, que habían aparecido en el año 1965. Lamentablemente nosotros no estábamos preparados para ese momento, ni a un estamos preparados para la interpretación y aplicación de todo lo que este sabio había descubierto y había programado en el mundo del deporte”, recuerda Manjarrez.

Campo Elías Gutiérrez, Antonio Ochoa y Jaiber Manjarrez. Santiago de Cali, 1972. Foto: Biblioteca Digital Universidad Icesi.

En 1973, Espartak dictó los primeros cursos de pesas en la actual Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte, en los cuales estuvieron presentes más de cien personas, y desde aquel entonces, recuerda el profesor Jaiber, es uno de los “sobrevivientes” que aun continua como entrenador.

Narra, que su alma mater, la Universidad del Valle, le dio la oportunidad de recibir formación académica, y que, gracias al retiro del señor Efran Rentería se le ofreció el cargo de monitor en la universidad. Reconoce: “Todo lo que soy como entrenador se lo debo a la universidad del valle, por la oportunidad que me dio, y la preparación que tuve como biólogo. Todo lo que soy se lo debo a esta institución”.

De ahí en adelante llegaron más retos y cargos importantes, entre ellos los de secretario de la Liga y de la federación colombiana de levantamiento de pesas, y así, suma un sin número de reconocimientos en las pesas olímpicas. En 1980, el profesor Dimitri Diurko, de nacionalidad búlgara, un señor atento, prestante y accesible, como lo recuerda Manjarrez, totalmente diferente a lo que fueron los búlgaros, años más adelante. Refiriéndose a sus conocimientos, para él había métodos equivocados, errados, porque según él, carecían de fundamento. Sin embargo, en 1978, el profesor Jaiber estaba próximo a realizar una especialización, pero con la llegada de Diurko se animó a seguir trabajando, con metodologías que prosperaban a largo plazo. Y con el tiempo se fueron evidenciando los resultados. Ya en 1988 se encontraba el profesor Gancho Karuskov, invitado por Jaiber, quien “trabajo” lo que ya se había sembrado en años pasados. Su estancia por Colombia duró alrededor de veinte años. Según el Jaiber, los aportes de Gancho no eran de su gusto. Y desde esta confrontación, el profe Jaiber continuó los procesos de iniciación deportiva formando pesistas, llevándolos a conquistar para aquella época, uno de los primeros deportes en ganar medalla de bronce, en los juegos Panamericanos de 1967 en Winnipeg. Canadá.

Grupo de pesistas de la Universidad del Valle, entre quienes se encuentra Jaiber Manjarrez, cuarto, de izquierda a derecha.

“El profesor Ochoa y Ney Lopez son los pioneros del levantamiento de pesas en el Valle del Cauca, y lamentablemente nunca se lo hemos reconocido. Se puede decir que lo que soy, el amor y la entrega por este deporte, se lo debo a estos dos personajes” expresa el profesor Jaiber Manjarrez. En su memoria recuerda con entusiasmo a Ney Lopez, al referirse a los valores y al sentido de pertenencia por el departamento, quien con acento grave decía que “el Valle era lo mejor y siempre nos inculcó que era Valle el que el que tenía que salir adelante. Además, Tenía una visión muy grande sobre el manejo de la carga y sobre la técnica”. En el 2008, cuando se fue el profesor Gancho Karouskov, se pensó que se iban a acabar las pesas en el país, pero apenas empezaba una nueva era de triunfos en este deporte. A pesar de toda crítica metodológica que personalmente Jaiber le hacía a Gancho, reconoce que el aporte fue grande frente al método de las cargas máximas, ya que, “esto confirmaba lo que los especialistas han dicho sobre los trabajos a cargas máximas, resultados más rápidos y desaparición de los atletas muy rápido. En realidad, desde este punto de vista fue bastante importante este ensayo”, aunque fueron muchos los pesistas que no soportaron este método.

Jaiber Manjarrez, con algunos de sus pupilos. Foto: El Tiempo.

Con el tiempo, reconoce que todos los buenos y destacados resultados que el Valle del Cauca ha alcanzado, se lo debe a los entrenadores: Ariel Salazar, de Roldanillo; Damaris Delgado, de Jumbo; Álvaro Velazco, que fue su alumno y ahora es profesor en Tuluá; Carlos Salazar y Elvis Murillo, aquí en Cali, son personas absolutamente valiosas, y que, sin ellas, no se hubiesn alcanzado muchos de los resultados obtenidos. El profesor Manjarrez afirma: “sin el respaldo infinito que me brindó el doctor Henry Arcila; el trabajo invaluable de la señora Adíela Arroyave; el gran apoyo y labor del profesor Armando López, de la ciudad de Buga, y de Andrea Zuluaga, quien con su trabajo ha producido ya medallas mundialistas en la categoría de sub 17, y en juvenil, con Hellen, logramos tres medallas de bronce en el campeonato mundial juvenil, muchas de las cosas no hubiesen surgido de tan buena manera”.

Si bien, todas las enseñanzas que había recibido del gran Espartak dieron su fruto con el paso del tiempo. Los estudios que había realizado como biólogo, le permitieron entender que el cuerpo se adaptaba, según los ambientes y estímulos que se generen a un organismo. Jaiber Manjarrez sintetiza: “tengo la convicción que el entrenamiento, sencilla y llanamente es la aplicación de todas las reglas de la biología”. El ser autodidacta también abrió una dimensión más amplia y generosa, porque comprendió la teoría y la metodología del entrenamiento deportivo, lo que le dio la oportunidad, en 1978, de continuar con los procesos de iniciación deportiva y configurar un colectivo de entrenadores entusiasmados por formar y convertir pesistas de gran talla. Este antecedente sucedió entre los años 78 y 80, en los cuales ejerció esta noble labor de manera muy generosa, sin retribución.

Jaiber es levantado por la medallista olímpica de oro, María Isabel Urrutia.

Los expertos de la educación física y del entrenamiento deportivo contraponen posturas y teorías, al definir que en etapas de iniciación deportiva, los procesos de formación no “deben” incurrir en la especialización temprana. Sin embargo, esta fue una propuesta que al profe Manjarrez y su equipo de trabajo, les dio resultados por muchos años, y se sigue implementando. La propuesta desde su momento fue aceptada por el Instituto Departamental del Valle (Indervalle), que la incluyó para los Juegos departamentales del Valle, que se desarrollaban cada dos años. Los primeros juegos se realizaron alrededor de 1963, en Buga, pero el profesor Manjarrez estuvo presente en los terceros, en 1967, en Cartago. “Creo que el éxito de las pesas está ahí, en los Juegos Departamentales, que son el motor de desarrollo”. Por varios años hubo una interrupción de este certamen. En la década de los 80, Indervalle reanuda este evento.

En teoría, la conformación de los clubes y escuelas de formación se construyen principalmente por la motivación del entrenador, ya que, desde la práctica es la manera realista y pujadora para construir y tener su propio su club. En este caso, particularmente el Valle elaboró una programación que consecuentemente se organizó estableciendo las categorías infantiles, pre junior, junior y juvenil. Por más de 30 años ha permanecido y mantenido, concediendo estabilidad al momento de empezar procesos con edades tempranas.

En todo caso, en 1978, Gerardo García era el presidente y jefe de admisiones de la Universidad del Valle, quien apoyó incondicionalmente el proyecto y su visión fue: “podemos lograr campeones mundiales”. En su memoria, el profesor Manjarrez admitió que soltó la carcajada en son de burla, pero con el tiempo se dio cuenta, que Gerardo tenía razón. En los siguientes 12 años, bajo las presidencias de la Liga del doctor Henry Arcila y del señor Pedro Vicente Córdoba, y hasta la fecha no ha cambiado la línea de acción.

Jaiber Manjarrez. Foto: El Tiempo.

Actualmente, los deportistas consiguen ser campeones panamericanos o mundiales, con un registro deportivo entre cinco y siete años de entreno. Y para esto se creó la categoría infantil, que incluye la participación de los niños hasta los trece años. Dice el profesor Jaiber haber hecho una buena copia de Alemania, y que posteriormente propuso la categoría sub 15, que se insertó para los juegos departamentales. Para ese momento, el licenciado Gerardo Lerma era el director de los juegos; él, creyó que la programación de las categorías acorde a los rangos de edad era óptima. Gracias a la crebilidad y confianza de aquel licenciado, este fue el punto de partida para el lanzamiento de una programación estable de categorías en las pesas olímpicas en Colombia.

Después del retiro del profesor Gancho Karuskov, también acompañó un proceso de formación académica y de dirección técnica, el profesor más laureado del levantamiento olímpico en Latinoamérica y el mundo, el profesor Alfredo Herrera, quien fue invitado por Coldeportes, a través de un convenio que se había trazado, para buscar entrenadores extranjeros, amparados por la directiva de Indervalle y del Comité Olímpico Colombiano, gestión que se había dado, bajo la dirección del profe Jaiber Manjarrez, al considerar que aún faltaba seguir aprendiendo de expertos. Con base en el tiempo que permaneció el profesor Alfredo, se dice que hubo un buen desarrollo en aula, y que, en campo, la formación también fue importante.

En el Valle del Cauca, el levantamiento de pesas es uno de los deportes más fortalecidos, por su masividad, por su rendimiento deportivo y por la calidad de formación de los entrenadores. Entre ellos, el municipio más destacado es Palmira, que cuenta con diez entrenadores, tres, en Cali cuenta con tres; dos, en  Yumbo, Tuluá y Roldanillo, y uno, en Florida y Cartago. Los técnicos pagados por Indervalle son ocho y otros que pagan los municipios.

Todos estos años le permitieron al profesor Jaiber Manjarrez adquirir una amplia experiencia desde la aplicación práctica, llena de anécdotas, como la que alguna vez le contó su mentor, el profesor Dimitri Diurko en los años 80: “él me dijo que había ido a dar un curso en China, y que hubo gente que caminó 10 días para llegar. En realidad, los chinos fueron los gestores como fueron los gestores del deporte moderno”. De esta manera, resalta, la literatura especializada llegó a Colombia por los años 70, procedente de la Unión Soviética, que tuvo el mayor desarrollo científico – técnico del entrenamiento deportivo. Ellos realizaban anualmente conglomeraciones de todos los entrenadores, para dar a conocer los nuevos conocimientos. Alemania, por ejemplo, tiene una interpretación distinta a los búlgaros, como también ocurre con los checos y los húngaros, que han producido su propio saber.