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Reportaje. Jaiber Manjarrez, fiel heredero de Ney, Ochoa, Diurko y Gantcho

Reportaje. Jaiber Manjarrez, fiel heredero de Ney, Ochoa, Diurko y Gantcho

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El importante desarrollo de las pesas colombianas tiene en el vallecaucano Jaiber Manjarrez, un destacado forjador de talentos, resultado de su esmerada formación y de su disciplinado trabajo.

Jaiber Manjarrez, en su época de levantador de pesas. Foto Biblioteca Departamental.

Por Ingrid Vallejo

Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte.

Cada domingo de 1965, en San Nicolás, iba a las reuniones de la comunidad cristiana del colegio Bautista, en donde cursaba el bachillerato uno de los emblemáticos formadores del levantamiento de pesas que años más tarde sería precursor en el Valle del Cauca. Cuenta el profesor Jaiber Manjarrez, que en 1963 cuando ingresó al colegio Bautista asistía un destacado y reconocido profesor de pesas olímpicas. Su nombre era Guistiniano Cruz, quien lo invitó a que practicara este deporte, y desde ese momento, en mayo de 1965 hasta la fecha, el profesor Manjarrez se ha destacado por formar a un sinnúmero de pesistas, por conformar la selección nacional, con notables reconocimientos, y por alcanzar altos logros deportivos a nivel olímpico.

Toda historia cuenta los hechos de un héroe, al que reivindica una nueva etapa para las pesas olímpicas en Colombia. Uno de los grandes héroes es el reconocido José Ney López Benalcázar, como el primer pesista en llegar a finales de los Juegos Olímpicos de Roma 1960, en los cuales finalizó en el noveno puesto, además de ser uno de los primeros pesistas que laboraban en el extranjero, en 1966 y 1967, y dio frutos en países como Perú, en donde obtuvo por primera vez los primeros puestos en campeonatos suramericano, en las categorías mayores y juveniles.  Por ese mismo tiempo asumió el cargo, el profesor Gustiniano como entrenador.

Entre 1969 y 1970, Ney López regresa a Colombia, y se lleva a cabo el Primer Campeonato Suramericano Juvenil, en Buenas Aires, Argentina. Por esta época el profesor Jaiber Manjarrez toma el puesto de entrenador, en noviembre, a su vez como pesista activo, y participa en categorías de peso pesado de la división que se reglamentaba en ese momento, los 90 kg, en Argentina, con la dirección de Ney López, y logró ser campeón suramericano, en 1970. Al año siguiente, 1971 llega a Cali un técnico soviético de nacionalidad Armenia, el profesor Spartak Urrutiniani, que venía de ser entrenador de Cuba por tres años. Espartak llegó en un momento determinante en las pesas colombianas, ya que su formación doctoral fue basada en ubicar los pesos óptimos para la mejora de la técnica, en las dos modalidades deportivas de la halterofilia. Sin más, Jaiber Manjarrez fue su alumno de primera línea: “él fue la primera persona que trajo a Colombia, las ideas de tilatvev, que habían aparecido en el año 1965. Lamentablemente nosotros no estábamos preparados para ese momento, ni a un estamos preparados para la interpretación y aplicación de todo lo que este sabio había descubierto y había programado en el mundo del deporte”, recuerda Manjarrez.

Campo Elías Gutiérrez, Antonio Ochoa y Jaiber Manjarrez. Santiago de Cali, 1972. Foto: Biblioteca Digital Universidad Icesi.

En 1973, Espartak dictó los primeros cursos de pesas en la actual Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte, en los cuales estuvieron presentes más de cien personas, y desde aquel entonces, recuerda el profesor Jaiber, es uno de los “sobrevivientes” que aun continua como entrenador.

Narra, que su alma mater, la Universidad del Valle, le dio la oportunidad de recibir formación académica, y que, gracias al retiro del señor Efran Rentería se le ofreció el cargo de monitor en la universidad. Reconoce: “Todo lo que soy como entrenador se lo debo a la universidad del valle, por la oportunidad que me dio, y la preparación que tuve como biólogo. Todo lo que soy se lo debo a esta institución”.

De ahí en adelante llegaron más retos y cargos importantes, entre ellos los de secretario de la Liga y de la federación colombiana de levantamiento de pesas, y así, suma un sin número de reconocimientos en las pesas olímpicas. En 1980, el profesor Dimitri Diurko, de nacionalidad búlgara, un señor atento, prestante y accesible, como lo recuerda Manjarrez, totalmente diferente a lo que fueron los búlgaros, años más adelante. Refiriéndose a sus conocimientos, para él había métodos equivocados, errados, porque según él, carecían de fundamento. Sin embargo, en 1978, el profesor Jaiber estaba próximo a realizar una especialización, pero con la llegada de Diurko se animó a seguir trabajando, con metodologías que prosperaban a largo plazo. Y con el tiempo se fueron evidenciando los resultados. Ya en 1988 se encontraba el profesor Gancho Karuskov, invitado por Jaiber, quien “trabajo” lo que ya se había sembrado en años pasados. Su estancia por Colombia duró alrededor de veinte años. Según el Jaiber, los aportes de Gancho no eran de su gusto. Y desde esta confrontación, el profe Jaiber continuó los procesos de iniciación deportiva formando pesistas, llevándolos a conquistar para aquella época, uno de los primeros deportes en ganar medalla de bronce, en los juegos Panamericanos de 1967 en Winnipeg. Canadá.

Grupo de pesistas de la Universidad del Valle, entre quienes se encuentra Jaiber Manjarrez, cuarto, de izquierda a derecha.

“El profesor Ochoa y Ney Lopez son los pioneros del levantamiento de pesas en el Valle del Cauca, y lamentablemente nunca se lo hemos reconocido. Se puede decir que lo que soy, el amor y la entrega por este deporte, se lo debo a estos dos personajes” expresa el profesor Jaiber Manjarrez. En su memoria recuerda con entusiasmo a Ney Lopez, al referirse a los valores y al sentido de pertenencia por el departamento, quien con acento grave decía que “el Valle era lo mejor y siempre nos inculcó que era Valle el que el que tenía que salir adelante. Además, Tenía una visión muy grande sobre el manejo de la carga y sobre la técnica”. En el 2008, cuando se fue el profesor Gancho Karouskov, se pensó que se iban a acabar las pesas en el país, pero apenas empezaba una nueva era de triunfos en este deporte. A pesar de toda crítica metodológica que personalmente Jaiber le hacía a Gancho, reconoce que el aporte fue grande frente al método de las cargas máximas, ya que, “esto confirmaba lo que los especialistas han dicho sobre los trabajos a cargas máximas, resultados más rápidos y desaparición de los atletas muy rápido. En realidad, desde este punto de vista fue bastante importante este ensayo”, aunque fueron muchos los pesistas que no soportaron este método.

Jaiber Manjarrez, con algunos de sus pupilos. Foto: El Tiempo.

Con el tiempo, reconoce que todos los buenos y destacados resultados que el Valle del Cauca ha alcanzado, se lo debe a los entrenadores: Ariel Salazar, de Roldanillo; Damaris Delgado, de Jumbo; Álvaro Velazco, que fue su alumno y ahora es profesor en Tuluá; Carlos Salazar y Elvis Murillo, aquí en Cali, son personas absolutamente valiosas, y que, sin ellas, no se hubiesn alcanzado muchos de los resultados obtenidos. El profesor Manjarrez afirma: “sin el respaldo infinito que me brindó el doctor Henry Arcila; el trabajo invaluable de la señora Adíela Arroyave; el gran apoyo y labor del profesor Armando López, de la ciudad de Buga, y de Andrea Zuluaga, quien con su trabajo ha producido ya medallas mundialistas en la categoría de sub 17, y en juvenil, con Hellen, logramos tres medallas de bronce en el campeonato mundial juvenil, muchas de las cosas no hubiesen surgido de tan buena manera”.

Si bien, todas las enseñanzas que había recibido del gran Espartak dieron su fruto con el paso del tiempo. Los estudios que había realizado como biólogo, le permitieron entender que el cuerpo se adaptaba, según los ambientes y estímulos que se generen a un organismo. Jaiber Manjarrez sintetiza: “tengo la convicción que el entrenamiento, sencilla y llanamente es la aplicación de todas las reglas de la biología”. El ser autodidacta también abrió una dimensión más amplia y generosa, porque comprendió la teoría y la metodología del entrenamiento deportivo, lo que le dio la oportunidad, en 1978, de continuar con los procesos de iniciación deportiva y configurar un colectivo de entrenadores entusiasmados por formar y convertir pesistas de gran talla. Este antecedente sucedió entre los años 78 y 80, en los cuales ejerció esta noble labor de manera muy generosa, sin retribución.

Jaiber es levantado por la medallista olímpica de oro, María Isabel Urrutia.

Los expertos de la educación física y del entrenamiento deportivo contraponen posturas y teorías, al definir que en etapas de iniciación deportiva, los procesos de formación no “deben” incurrir en la especialización temprana. Sin embargo, esta fue una propuesta que al profe Manjarrez y su equipo de trabajo, les dio resultados por muchos años, y se sigue implementando. La propuesta desde su momento fue aceptada por el Instituto Departamental del Valle (Indervalle), que la incluyó para los Juegos departamentales del Valle, que se desarrollaban cada dos años. Los primeros juegos se realizaron alrededor de 1963, en Buga, pero el profesor Manjarrez estuvo presente en los terceros, en 1967, en Cartago. “Creo que el éxito de las pesas está ahí, en los Juegos Departamentales, que son el motor de desarrollo”. Por varios años hubo una interrupción de este certamen. En la década de los 80, Indervalle reanuda este evento.

En teoría, la conformación de los clubes y escuelas de formación se construyen principalmente por la motivación del entrenador, ya que, desde la práctica es la manera realista y pujadora para construir y tener su propio su club. En este caso, particularmente el Valle elaboró una programación que consecuentemente se organizó estableciendo las categorías infantiles, pre junior, junior y juvenil. Por más de 30 años ha permanecido y mantenido, concediendo estabilidad al momento de empezar procesos con edades tempranas.

En todo caso, en 1978, Gerardo García era el presidente y jefe de admisiones de la Universidad del Valle, quien apoyó incondicionalmente el proyecto y su visión fue: “podemos lograr campeones mundiales”. En su memoria, el profesor Manjarrez admitió que soltó la carcajada en son de burla, pero con el tiempo se dio cuenta, que Gerardo tenía razón. En los siguientes 12 años, bajo las presidencias de la Liga del doctor Henry Arcila y del señor Pedro Vicente Córdoba, y hasta la fecha no ha cambiado la línea de acción.

Jaiber Manjarrez. Foto: El Tiempo.

Actualmente, los deportistas consiguen ser campeones panamericanos o mundiales, con un registro deportivo entre cinco y siete años de entreno. Y para esto se creó la categoría infantil, que incluye la participación de los niños hasta los trece años. Dice el profesor Jaiber haber hecho una buena copia de Alemania, y que posteriormente propuso la categoría sub 15, que se insertó para los juegos departamentales. Para ese momento, el licenciado Gerardo Lerma era el director de los juegos; él, creyó que la programación de las categorías acorde a los rangos de edad era óptima. Gracias a la crebilidad y confianza de aquel licenciado, este fue el punto de partida para el lanzamiento de una programación estable de categorías en las pesas olímpicas en Colombia.

Después del retiro del profesor Gancho Karuskov, también acompañó un proceso de formación académica y de dirección técnica, el profesor más laureado del levantamiento olímpico en Latinoamérica y el mundo, el profesor Alfredo Herrera, quien fue invitado por Coldeportes, a través de un convenio que se había trazado, para buscar entrenadores extranjeros, amparados por la directiva de Indervalle y del Comité Olímpico Colombiano, gestión que se había dado, bajo la dirección del profe Jaiber Manjarrez, al considerar que aún faltaba seguir aprendiendo de expertos. Con base en el tiempo que permaneció el profesor Alfredo, se dice que hubo un buen desarrollo en aula, y que, en campo, la formación también fue importante.

En el Valle del Cauca, el levantamiento de pesas es uno de los deportes más fortalecidos, por su masividad, por su rendimiento deportivo y por la calidad de formación de los entrenadores. Entre ellos, el municipio más destacado es Palmira, que cuenta con diez entrenadores, tres, en Cali cuenta con tres; dos, en  Yumbo, Tuluá y Roldanillo, y uno, en Florida y Cartago. Los técnicos pagados por Indervalle son ocho y otros que pagan los municipios.

Todos estos años le permitieron al profesor Jaiber Manjarrez adquirir una amplia experiencia desde la aplicación práctica, llena de anécdotas, como la que alguna vez le contó su mentor, el profesor Dimitri Diurko en los años 80: “él me dijo que había ido a dar un curso en China, y que hubo gente que caminó 10 días para llegar. En realidad, los chinos fueron los gestores como fueron los gestores del deporte moderno”. De esta manera, resalta, la literatura especializada llegó a Colombia por los años 70, procedente de la Unión Soviética, que tuvo el mayor desarrollo científico – técnico del entrenamiento deportivo. Ellos realizaban anualmente conglomeraciones de todos los entrenadores, para dar a conocer los nuevos conocimientos. Alemania, por ejemplo, tiene una interpretación distinta a los búlgaros, como también ocurre con los checos y los húngaros, que han producido su propio saber.

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