Forjadores. La natación escogió a Fabio Toro

Durante 30 años ha formado generaciones de nadadores que se han destacado en las selecciones del Valle del Cauca y de Colombia, entre ellos, Mateo de Angulo, Isabela Arcila y Juan Manuel Morales.  

Fabio Toro, Fato, en plena actividad.

Por Sebastián Rojas Isaza

Estudiante de la Especialización en Periodismo Deportivo de la Escuela Nacional del Deporte, END.

Fabio de Jesús Toro Obando o Fato, como le dicen de cariño sus amigos y conocidos, es un personaje del campo que se identifica a sí mismo como un buen “montañero”. Es oriundo del Águila, un pequeño municipio al norte del Valle del Cauca. Es licenciado en educación física de la Universidad Central del Valle UCEVA; especialista en teoría y metodología del entrenamiento deportivo, en actividad física terapéutica y en pedagogía y didáctica del entrenamiento deportivo, y le ha entregado su vida a la formación de grandes nadadores. Cuenta con orgullo cómo ha sido su carrera y se le infla el pecho relatando las anécdotas de años de formación deportiva. 

Desde muy joven se inició como entrenador, tal vez por un giro del destino o quizá porque estaba destinado a ello. Siendo estudiante y por invitación del entonces jefe del departamento de la UCEVA acepta ser profesor de natación de la Caja de Compensación Familiar de Tuluá. 

Comenzó con un grupo de nadadores a los que tuvo la fortuna de formar desde el principio, enseñándoles a nadar e inculcándoles el gusto por este deporte, algo que cuenta con mucho orgullo, al ver sus primeros resultados, los mismos nadadores a quienes orientó para ser los mejores, y rápidamente llegaron a integrar selecciones del Valle. Con este mismo grupo, en 1982, formó la primera selección Colombia en asistir a una Copa Pacífico, celebrada en la ciudad de Medellín, esto, gracias al buen desempeño del equipo y a la atenta guía de su entrenador, quien inculcó en ellos los fundamentos necesarios para obtener grandes logros. 

Para el año 1989, el profesor Toro llega a la ciudad de Cali por requerimiento de la Junta de Deportes de aquella época, que se encontraba bajo la dirección de quien a su juicio ha sido el mejor entrenador natación que ha tenido Colombia, Javier Gómez, quien lo convoca para hacer parte del cuerpo técnico del Valle. Desde entonces han sido muchos los deportistas que han pasado por sus piscinas y muchas las glorias que ha formado. Su método principal es formar atletas disciplinados, lo que ha sido su marca distintiva y por lo que hoy en día lo recuerdan todos los que han pasado por susenseñanzas.

Fabio Toro, a la derecha, primera fila, con el equipo que dirigió en los Juegos Bolivarianos Santa Marta 2017.

A él la natación lo escogió. No fue nadador y su amor por el deporte de las aguas lo desarrolló en el camino, al igual que su habilidad para sembrar en los deportistas lo necesario para brillar. Durante años ha perfeccionado su método como entrenador y al no haber sido él mismo nadador, tuvo que enfrentar fuertes críticas, que lo único que consiguieron fue impulsar su deseo de ser mejor y lo llevaron a encontrar las herramientas necesarias para formar a los mejores. Según él, su método se basa en dos aspectos principales: la perseverancia y la disciplina, que son valores que inculca en cada uno de sus deportistas y que son para él las claves del éxito.

Le ha entregado su vida a un deporte que no llena estadios y que no genera grandes inversiones de recursos, pero con el que ha logrado llegar a punta de constancia y disciplina, llevando a sus  nadadores a lo más grande de la natación internacional. 

El profe Fabio ha alternado su carrera como entrenador con la docencia, labor que le ha dado grandes satisfacciones, primero en su alma mater, la Universidad Central del Valle, en donde como dice “tuvo la fortuna” de enseñar hasta el año 1989 y también en la que ha sido su casa durante muchos años: la Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte END, en la que se ha desempeñado como director de la cátedra de natación.

Ha tenido la fortuna de entrenar a algunos de los mejores nadadores que ha tenido el país en la era actual, como  Mateo de Angulo, el sobrino de Olga Lucía de Angulo, quien logró  conseguir el preciado cupo para los Juegos Olímpicos de Londres, en 2012. También fue entrenador de la nadadora Isabela Arcila, quien compitió en los Olímpicos de Río 2016 y Tokio 2020. Igualmente preparó al  vallecaucano Juan Manuel Morales, quien es reconocido como uno de los mejores nadadores de Colombia. Dicen los que saben, que el profe Fabio puede darse el lujo de decir que tiene entre sus logros a unos de los mejores velocistas y fondistas de la natación colombiana. 

En 30 años de carrera, las piscinas más importantes de la Cali han sido cómplices de sus agotadores entrenos. En el antiguo Club San Fernando, por ejemplo, formó a varios de los grandes y ahí también vio crecer a muchos de los que hoy engrandecen la natación colombiana. Igual que la  Escuela Nacional del Deporte que ha sido su casa durante muchos años y en donde ha formado no solo deportistas, sino también profesionales, a los que les ha inculcado los mismos valores que han sido su sello personal. 

Entre sus grandes logros, no solo están las medallas de oro, plata y bronce que se han colgado en el pecho sus nadadores o todas las actuaciones en eventos nacionales e internacionales del más alto nivel. El profe ha sido fundamental para muchos de ellos que han conseguido becas en universidades en el exterior gracias a su desempeño deportivo, como Mateo de Angulo, que se ha formado como profesional y como deportista en los Estados Unidos, en donde alcanzó sus másgrandes logros e integró grandes equipos, en gran parte gracias a la dedicación y disciplina que Fabio inculcó en él desdelos 10 años, cuando inició su formación deportiva.  

El profe Toro ha sido pieza importante en certámenes del ciclo olímpico, como los Juegos Olímpicos de la Juventud Singapur, 2010 y Buenos Aires 2018.

Como entrenador ha hecho parte de tres ciclos olímpicos, porque acompañó a la selección nacional en los I Juegos Olímpicos de la Juventud de 2010, en Singapur, y en los terceros, celebrados en Buenos Aires, Argentina, en el año 2018; también en la Copa Pacífico, en Juegos Sudamericanos, Juegos Panamericanos, en mundiales de curso corto y de curso largo. Su hoja de vida, así como las páginas de su pasaporte dan cuenta del honor que ha tenido de hacer parte de la selección nacional durante años.  

La Federación Internacional de Natación lo ha reconocido como el único colombiano en ser conferencista oficial, honor con el que ha tenido la posibilidad también de viajar por el mundo para brindar sus conocimientos a deportistas y entrenadores y nutrirlos en las técnicas más novedosas y modernas, para mejorar las condiciones de entrenamiento de sus nuevos deportistas. 

En el año 2019 la Universidad de Puebla,  México, lo convoca como entrenador de natación, e inicia un proceso deportivo importante con nadadores internacionales con grandes expectativas, trabajo que, infortunadamente, no pudo llevar a buen término, a causa de la pandemia de la COVID – 19 que se cruzó en sus planes. Las cuarentenas estrictas y todas las nuevas restricciones le imposibilitaron lograr los objetivos que se planteó a su llegada al país azteca. Sin embargo, comosiempre, dejó su nombre en alto y las puertas abiertas para nuevas oportunidades. 

Después de meses de estar varado en México, el profe Fabio logró regresar a Colombia, en donde ha retomado su vida como entrenador de natación. Desde su regreso ha fortalecido su propia academia deportiva, en la cual actualmente entrena a un grupo pequeño de nadadores enérgicos y dedicados, hace uso de las instalaciones deportivas de un centro recreativo del oeste de la ciudad de Cali, en donde se encuentra cómodo, feliz, tranquilo y, sobre todo, con mucha motivación para continuar con su amada labor como entrenador, la que espera seguir desempeñando, como lo dice él mismo, “hasta donde la vida me lo permita y con las mismas ganas que me inicié hace muchísimos años.

La hazaña. Colombia, gran campeón de la Serie del Caribe

Colombia tocó el techo del béisbol mundial, al titularse campeón de la LXIV Serie del Caribe Santo Domingo 2022, luego de derrotar en la final a República Dominicana, 4-1, en la noche del jueves 3 de febrero pasado, en el estadio Nacional Quisqueya Juan Marichal, de Santo Domingo.

Colombia celebra el título de la Serie del Caribe.

Por Freddy Jinete Daza

Periodista Acord.

Caimanes de Barranquilla contra todos los pronósticos superó en el juego final a Gigantes del Cibao, para silenciar a la afición dominicana, que al final terminó reconociendo la superioridad de los colombianos.

En una hazaña sin antecedentes en el Clásico Caribeño, la novena colombiana derrotó en dos ocasiones a República Dominicana y Venezuela, considerados los favoritos para alzarse con el título de la versión 2022.

En los cuatro duelos ante los archifavoritos (República Dominicana y Venezuela), el picheo colombiano admitió apenas cuatro carreras limpias en 36.0 entradas, logrando una impresionante efectividad de 1.00, además de fabricarles 22 rayitas.   

Colombia terminó la Serie con porcentaje ganador de .714 (cinco juegos ganados-dos perdidos). Las victorias fueron obtenidas por partida doble ante Venezuela y República Dominicana y un triunfo ante Panamá; las derrotas frente a Puerto Rico y México.   

Colombia, con Caimanes de Barranquilla, se convirtió en el segundo país en los 64 años de historia de la Serie del Caribe en obtener el máximo título en su tercera participación en el torneo, igual que Puerto Rico, que lo logró en 1951, con los Cangrejeros de Santurce. 

Picheo de primer nivel de los abridores y relevistas, defensa a la altura del evento, bateo oportuno, coraje inspirativo, cohesión de equipo y acertada dirección fueron las claves para la nueva hazaña del béisbol colombiano.

Síntesis del juego final

Colombia 4 República Dominicana 1

Elkin Alcalá estuvo en su noche al manejar adecuadamente sus comandos de picheo para acreditarse el triunfo. Luego de lanzar 5.2 entradas, Rodrigo Benoit se agenció un salvamento de 5 outs, Reynaldo Rodríguez anotó en 2 ocasiones y Caimanes de Barranquilla derrotó 4 carreras por 1 a Gigantes del Cibao.

Caimanes atacó temprano. En la parte alta de la segunda entrada, Reynaldo Rodríguez, Mauricio Ramos y Dilson Herrera pisaron la registradora para dejar el juego 3-0, cuando combinaron tres dobletes, ante el abridor zurdo cubano-dominicano Raúl Valdez.

Gigantes fabricó su única rayita, en la baja de la sexta entrada, cuando Robinson Cano le pegó imparable al relevista colombiano Luis Moreno, para remolcar a Richard Ureña y dejar el juego 3-1.

Colombia aseguró el partido en la parte alta de la novena entrada (4-1), Reynaldo Rodríguez pegó sencillo al jardín derecho, se instaló en tercera por incogible al prado central de Andrés Angulo, anotando en jugada de “Doble Play” por rodado de Mauricio Ramos. 

El nativo de Turbaco (Bolívar) Elkin Alcalá se llevó el triunfo trabajando 5.2, luego siguieron Luis Moreno (0.1), Juan Díaz (1.1) y remató la faena para el salvamento el dominicano Rodrigo Benoit (1.2), Raúl Valdez(8.0) cargó con el revés.

Colombia anotó 4 carreras, con 7 imparables, 4 ponches, 3 bases por bolas. República Dominicana fabricó 1 carrera, con 7 imparables, 8 ponches, 1 base por bolas, el juego estuvo higiénico.

La ruta al título…

Viernes 28/01/2022: Colombia 6 Venezuela 1.

Sábado 29/01/2022: Colombia 6 Panamá 5.

Domingo 30/01/2022: Colombia 0 México 1.

Lunes 31/01/2022: Colombia 2 R. Dominicana 1.

Martes 01/02/2022: Colombia 2 Puerto Rico 6.

Miércoles 02/02/2022: Colombia 8 Venezuela 1.

Jueves 03/02/2022: Colombia 4  R. Dominicana 1.

“Roster” de los campeones 2022… 

Receptores: Sandy León, Andrés Angulo y Carlos Martínez.

Lanzadores: Elkin Alcalá, Rodrigo Benoit, Randy Consuegra, Luis de Ávila, Juan Díaz, Luis Escobar, Elniery García, Donald Godsson, Porfilio López, Eduard López, Sugar Ray Marimón, Luis Moreno, Jeffry Niño, Fernando Pérez, Yaramil Hiraldo y Ronald Ramírez Montoya.

Cuadro Interior: Reynaldo Rodríguez, Dilson Herrera, Carlos Arroyo, Tsun-Cheng Cheng, Mauricio Ramos y Dayan Frías.

Cuadro Exterior: Harold Ramírez, Brayan Buelvas, Robinson Cabrera, Edgar Figueroa y Brallan Pérez.  

Staff: José Mosquera (Manager), Ronald Ramírez de la Rosa (Coach de Banco), Rodrigo Escobar (Coach de Picheo), Mendy López (Coach de Bateo), Carlos Vidal (Coach de Tercera Base), Fidel Peña (Coach de Primera Base) y Ronald Ramírez Rivera (Trainer).

Caimanes de Barranquilla (Colombia) es el nuevo rey del béisbol  en el Caribe. La próxima cita será en Caracas/La Guaira, en el 2023.

Fotos: Federación Colombiana de Béisbol.

Filosofía. Toda la cultura humana brota del juego

Consideraciones sobre Homo ludens, obra cumbre de la interpretaciones del juego en la vida de los seres humanos, del holandés Johan Huizinga.

Por Alberto Galvis Ramírez

Director de la Revista Olímpica y Secretario de la Academia Olímpica Colombiana.

«La existencia del juego corrobora constantemente, y en el sentido más alto, el carácter supralógico de nuestra situación en el cosmos. Nosotros jugamos y sabemos que jugamos; somos, por tanto, algo más que meros seres de razón, puesto que el juego es irracional. Y es irracional, porque, el juego abarca tanto al mundo animal como al humano. En definitiva, la existencia del juego corrobora constantemente, y en el sentido más alto, el carácter supralógico de nuestra situación en el cosmos“. 

Este concepto corresponde a la percepción de juego que tenía el holandés Johan Huizinga, historiador, investigador y profesor universitario, incluida en su obra Homo ludens (“hombre juego”), publicada en 1938, desde entonces, una de las “biblias” para entender el sentido del juego y del deporte.

Para Huizinga, a la humanidad no le bastaron para comprender su historia y llegar a su esencia, los conceptos de homo hábilishomo ergaster, homo erectus, homo faber, homo sapiens y homo trascendental, descubiertos por el mismo hombre, porque siempre le faltó el corazón de su naturaleza humana representada en el juego y su consecuente mayor, el deporte.

Huizinga aclaraba que su intención no era darle al juego la importancia que no tenía, alrededor de su papel en el hombre, tal vez porque amaba el deporte o era un educador de juventudes. No. Para Huizinga, hasta en los momentos más difíciles de la vida, el ser humano y los animales juegan, y con ello, además de divertirse construyen sus estructuras mental y física. “El juego es más que una acción sólo fisiológica o una reacción psíquica condicionada: es una función llena de sentido”.

Johan Huizinga. Foto: Frases de famosos.

Al referirse a las características del juego, Huizinga hace un recorrido hacia la evolución que tendría el deporte después de su muerte, ocurrida antes de la publicación de su obra cumbre, en plena época de entreguerras: “El juego, en su aspecto formal, es una acción libre ejecutada ‘como si’ y sentida como situada fuera de la vida corriente, pero que, a pesar de todo, puede absorber por completo al jugador, sin que haya en ella ningún interés material, ni se obtenga en ella provecho alguno, que se ejecuta dentro de un determinado tiempo y un determinado espacio, que se desarrolla en un orden sometido a reglas y que da origen a asociaciones que propenden a rodearse de misterio o a disfrazase para destacarse del mundo habitual”.

Por esa importancia otorgada al homo ludens, el juego es lúdica, libertad, alegría, belleza, diversión, placer y confort, pero cuando se transforma en deporte, también es gloria, trascendencia,  racionalidad (en el caso del hombre), sociedad, pureza e inocencia (a veces no tanto). De estos principios, que son más lúdicos, surge el agonismo y el espectáculo, la industria, el dinero y sus deformaciones producto de la debilidad del hombre, como el profesionalismo desbordado, el dopaje y la farsa virtual (“uno se disfraza a jugar a alguien que es otro”, decía Huzinga).

Mientras entendemos el juego y el deporte moderno repitamos con Huizinga versión homo lúdens 1938: “El hombre es un animal que está agradablemente condenado a jugar”.

Antecedente. En PyeongChang 2018, Colombia trazó un camino

La participación de Colombia en los pasados Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados en PyeongChang, Corea del Sur, en 2018, dejó importantes enseñanzas a nuestro país, para las futuras competiciones. Michael Poettoz y Laura Gómez repiten participación en Beijing 2022, acompañados por el debutante, Carlos Quintana.

Colombia, en el desfile en PyeongChang 2018, con la típica ruana boyacense.

En los anteriores Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados en PyeongChang, Corea del Sur, hace cuatro años, nuestro país estuvo presente con una delegación conformada por cuatro atletas, residentes y entrenados en Estados Unidos y Francia, por la ausencia de escenarios deportivos en nuestro país, para los deportes de invierno.

Dos patinadores de velocidad, Laura Gómez y Pedro Causil, y dos esquiadores, Sebastián Uprimny y Michael Poettoz, lograron dejar una huella en un certamen, inclusive desde la propia inauguración, porque se destacaron por el uso de la ruana boyacense tradicional, la producida en Nobsa, elaborada ciento por ciento en lana virgen.

Este fue el balance de Colombia en la cita coreana de 2018:

Sebastian Uprimny, cross country

Fue el primer atleta en entrar en acción, en 16 de febrero, de 2018, quien logró, a los 42 años, primero alcanzar el cupo a este certamen, meta que no es tan fácil, y luego finalizar el recorrido de 15 kilómetros por terreno escarpado, apoyado por sus esquís, impulsado por sus bastones, y alentado por su férrea voluntad y su coraje, que han convertido en el más importante referente de los deportes de invierno en Colombia.

Uprimny finalizó el recorrido en la posición 115,  lejana de las primeras casillas, pero que le brindó la experiencia, para convertirse en asesor permanente del Comité Olímpico Colombiano en deportes de invierno, y en ese rol se encuentra hoy, en Beijing. “Lo más importante para mí fue haber terminado la carrera”, afirmó en su momento.

Michael Poettoz, esquí alpino

Caleño de padres franceses y residente en el país galo, Michael Poettoz ha cimentado una carrera firme, por sus continuas participaciones en certámenes sobre nieve. Experto en esquí alpino, PyeongChang 2018, Poettoz dejó una buena imagen en su participación en Corea logró ubicarse en la posición 37 del eslalon, aunque no pudo terminar la prueba de eslalon gigante.

Michael Poettoz es un consagrado atleta en deportes de invierno, que frecuenta las más importantes competencias del calendario de las federaciones internacionales, factor que le ha permitido adquirir una madurez importante.

Pedro Causil, patinaje de velocidad

Realizó la mejor actuación de Colombia en PyeongChang 2018, luego de adelantar una ardua preparación para desligarse de sus enormes condiciones para el patinaje sobre ruedas, en el cual ha obtenido resonantes triunfos internacional, y adaptarse a unas modalidades diferentes, como las del patinaje sobre hielo.

Causil, oriundo de San Andrés Islas, en su estreno en los Olímpicos de Invierno logró finalizar en la posición 20, en los 500 metros, a tan solo 0.78 décimas de segundo de quien obtuviera la medalla de oro. En los 1.000 metros, Causil terminó de 34.

Laura Gómez Quintero, patinaje de velocidad

También debutante, como Causil, Laura Gómez participó en la prueba de Mass Start, en la cual se consagraría en 2020 su compariota Diego Amaya con la medalla de bronce, y y clasificó a las semifinales. Finalmente quedó muy cerca de alcanzar su paso a la ronda decisiva.

La experiencia acumulada en esa participación le sirvió para consolidar sus condiciones y clasificar para las justas de 2022, en Beijing.

Sostenibilidad. «Verde, inclusivo, abierto y limpio»

De acuerdo con los lineamientos del Comité Olímpico Internacional, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos Beijing 2018 ha desarrollado, en conjunto con el Gobierno Popular de Beijing y el gobierno de la provincia de Hebei, un plan en defensa de la sostenibilidad para el futuro.

Villa Olímpica de Beijing 2022. Foto: www.spanish.peopledaily.com.cn.

El Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de invierno Beijing 2022 ha ejecutado un estricto y comprometido plan de sustentabilidad para el desarrollo de los Juegos en Beijing, ejecutado desde el pasado 15 de mayo, que busca como misión que el certamen sea «verde, inclusivo, abierto y limpio», acorde con las agendas Olímpica 2020 y de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible 2030.

El plan promueve la visión de «Sostenibilidad para el futuro» y el objetivo general de «crear un nuevo ejemplo para la organización de eventos y la sostenibilidad regional», con tres temas clave de: «Impacto ambiental positivo», «Nuevo desarrollo para la región» y «Mejor vida para la gente».

Estos tres temas se apoyan en 12 acciones, bajo las cuales hay 37 tareas clave y 119 medidas específicas, que cubren el medio ambiente de las zonas de competición, el desarrollo regional y la mejora del bienestar de las comunidades anfitrionas en Beijing y Zhangjiakou.

Estos son los objetivos del Plan, desarrollado en conjunto por el Gobierno Popular de Beijing, el gobierno de la provincia de Hebei y el comité Organizador de los Juegos:

  1. Maximizar el uso de los lugares e instalaciones existentes y construir lugares sostenibles
  2. Fortalecer la cooperación regional, para mejorar el medio ambiente y el desarrollo coordinado en la región de Beijing-Zhangjiakou
  3. Abordar el cambio climático, para lograr unos juegos de bajo carbono y carbono neutral
  4. Aplicar el abastecimiento sostenible y la promoción del desarrollo de una economía circular, con bajas emisiones de carbono
  5. Mejorar la infraestructura pública, incluida la construcción del transporte y el desarrollo de los servicios de gestión y accesibilidad urbana
  6. Desarrollar las industrias de deportes de invierno y turismo, en el cinturón de turismo cultural de la región de Beijing-Zhangjiakou
  7. Promover la comercialización y la aplicación de los logros tecnológicos, para fomentar nuevas áreas de crecimiento y desarrollo económico
  8. Mejorar las condiciones de vida y aumentar el empleo de los residentes, alrededor de las zonas de competición durante los preparativos de los Juegos.
  9. Llevar adelante el espíritu olímpico y promover los deportes de invierno y la cultura china, para fomentar una sociedad positiva y saludable.

Filosofía. El presente–futuro, como imperativo moral

No basta con la enunciación de los derechos que asisten al ciudadano para entender cumplido el ejercicio de garantizar plenamente las condiciones de vida digna al interior de una sociedad, sino que se deben considerar implícitas en su ordenamiento, las condiciones fundamentales para preservar el presente de las comunidades que integran el colectivo social y el futuro común de las generaciones que ocuparán los espacios geográficos que habitaron sus ancestros.

Ilustración: psicologiaymente.com.

Por Fabio Alfredo Navarro Pasquali

Filósofo de la Universidad Nacional, Abogado de la Universidad Libre de Colombia, Especialista en Filosofía del Derecho y Teoría Jurídica de la Universidad Libre, Magíster en Historia de la Pontificia Universidad Javeriana. 

Construir el presente significa, o debe significar, dotar de contenidos futuros el presente o hacer de aquellos en el aquí y el ahora amplia senda de responsabilidad solidaria, en términos cercanos a postulados como el imperativo categórico o el principio de responsabilidad, trazados por filósofos como Enmanuel Kant y Hans Jonas, respectivamente, que permita entender la guarda de los derechos  de futuras generaciones, como ejercicio  histórico escrito con las manos  de quienes aún no nacen, pero que lo harán, siendo ellos patrimonio entrañable que desde ya nos habita.

Reconocer la existencia del mundo natural más allá de pretensiones ideológicas diversas, significa entenderlo como sujeto universal de derechos y asumir que existe  una conciencia  que se manifiesta como caudaloso río o irreverente brisa en las noches de la alta montaña, más allá de la aridez y la desolación.    

Palabras clave.

Responsabilidad, solidaridad, razón universal, naturaleza, imperativo categórico, derechos intergeneracionales.

Introducción.

Un problema a resolver dentro de la dinámica pretendida de pensar y construir el futuro desde el presente que se habita es entender que nos encontramos en la difícil circunstancia de dar alcance al concepto de  responsabilidad, entendido  como el desarrollo de la vida en función del tejido social, articulado con el respeto por los sistemas inter–especies con los cuales se  cohabita.   En otras palabras, el ser humano como ser que deriva su existencia y lugar  en la  multiplicidad del mundo natural, dentro de cánones de adecuado y respetuoso tratamiento a las distintas manifestaciones de vida que a largo plazo garantizan la existencia de sus descendientes.

Las relaciones entre el ser humano y lo que tradicionalmente se denominaba “naturaleza” estuvieron mediadas a lo largo de la historia humana por el concepto de eternidad, es decir, no se llegaba a considerar que la actuación sistemática del ser humano en términos de explotación sobre ella, llevara a considerar la extinción de la vida en el planeta.

Aproximación al concepto del presente–futuro.

Para algunos autores la experiencia de vida humana sobre el planeta tierra ha sido mediada por  interpretaciones que llevan a  demostrar la superioridad como autonomía del hombre, amo y señor del universo, sin advertir la estrecha relación de supervivencia inter–especie que garantiza la vida en común.

La historia demuestra que no hay tal superioridad, al contrario, se puede afirmar a hoy, como ha debido ser desde siempre, la necesaria dependencia inter-especies, como garantía del presente y futuro. 

Por lo anterior resulta de particular importancia pensar y actuar en función de los derechos intergeneracionales, entendidos estos como los derechos que desde ya asisten a las futuras generaciones y cuya protección corre de cuenta  de quienes hoy ostentan el privilegio de ser los ancestros de aquellos por nacer. 

Es dable pensar entonces en un tipo de responsabilidad construida en el quehacer cotidiano, metódico, racional, social ambiental, desplegada como conciencia y  principio de razón universal, capaz de trascender el tiempo y el espacio como garantía de vida planetaria para estas y futuras generaciones.

Imperativo categórico del obrar moral con sentido universal. 

El imperativo categórico, entendido como ordenamiento  para la vida y para el actuar del ser humano en comunidad, como superior condición moral, sin que tal comportamiento esté mediado por mandato alguno, en otras palabras, puede entenderse desde una doble perspectiva que supone el quehacer presente y de largo plazo, que garantiza fundamentalmente la existencia humana en el planeta.

El aquí y el ahora del imperativo categórico propuesto por el filósofo alemán Enmanuel Kant, en su obra Fundamentación de la metafísica de las costumbres, lleva a entender y establecer las relaciones entre los seres humanos, de manera tal que el comportamiento personal pueda convertirse en ley universal. 

Obrar en función de los propios intereses, pero atendiendo al bien común, es decir, las acciones de carácter individual deben ser de tal naturaleza que sin desatender los intereses propios se respeten los ajenos y se eleven a rango de superior humanidad    

Puede no expresarse en la obra de Kant un pronunciamiento sobre las relaciones del ser humano con el mundo natural, pero no conlleva tal ausencia, si la hubiere,  a entender que el comportamiento de rango moral elevado entre seres humanos debe llevar al bienestar, derivado de la adecuada interacción con la naturaleza previendo justamente el bien común. Vale mencionar en este sentido las relaciones que destaca el filosofo entre el mundo sensible y el inteligible, como núcleo básico para el surgimiento del imperativo categórico. 

¿Cómo es posible un imperativo categórico?, se pregunta Kant en su obra Fundamentación de la metafísica de las costumbres, advirtiendo al respecto de una respuesta, la necesidad de reconocernos como inteligencia sometida necesariamente a las leyes del mundo sensible.

Esa relación establecida por el filósofo alemán, le permite alcanzar la noción fundamental de imperativo categórico, que puede asumirse como una doble relación del ser  humano que atiende su comportamiento en medio de sus iguales y para ellos,  como un obrar de forma tal que la acción pueda convertirse en ley universal (Kant) pero esa garantía se hace extensiva a las relaciones con el mundo natural que ha de ser preservado para el bien de la humanidad y de sus futuras generaciones y  ello en términos de imperativo categórico.      

Continuará…

Osadía. La verdadera historia de los jamaiquinos que conquistaron el hielo

En 1988, un país caribeño cálido, Jamaica, sin nevados ni hielo, y menos deportes de invierno, se presentó por primera vez en unos Juegos Olímpicos de Invierno. Sus atletas no habían clasificado a los Olímpicos de verano Seúl 1988. Sin embargo, entrenaron en carritos de madera por pendientes de cemento. Años después su hazaña pionera fue llevada al cine, en Jamaica Bajo Cero, una película que fue un éxito de taquilla. He aquí la verdadera historia de esos osados afrodescendientes.

El equipo de Jamaica comienza su participación en el bobsleigh, de Calgary 1988.

Por Guillermo dos Santos Coelho

Clarin.com, especiales, actualizada el 20/02/2018.

La película la vio un montón de gente y se puede resumir en algunas líneas: cuatro atletas jamaiquinos sueñan con los Juegos Olímpicos pero no pueden superar las exigentes eliminatorias de su país. Y convencen a un ex corredor de bobsleigh borracho de formar un equipo para ir a los Juegos…de invierno. Hay un entrenamiento improbable. Y llegan a Calgary 88. Son objeto de bulliyng de parte de los malvados alemanes orientales y dan todo de sí, aunque nadie espere nada, pero se accidentan en la prueba final. Imbuidos de espíritu olímpico, el momento inspiracional: los cuatro cargan el trineo y su dignidad sobre los hombros y cruzan a pie la meta en medio de una ovación. Fin. Títulos. Basada en hechos reales.

Bueno, un poco sí. Pero esencialmente, no.

Hace hoy 34 años, efectivamente, un puñado de jamaiquinos debutó en unos Juegos Olímpicos de Invierno e inspiró años después la historia de Jamaica bajo cero (Cool runnings). La película de Disney, emblema de la era dorada de los VHS y los videoclubes en la Argentina, fue un éxito: con un presupuesto exiguo de 14 millones de dólares recaudó más de 150 millones. Pero la frase “basada en hechos reales” era en realidad bastante inexacta.

Todo comenzó con dos personas: George Fitch, un agregado comercial en la embajada estadounidense en Kingston, y John Barnes, un amigo con el que jugaba al tenis a mediados de los 80 en la capital jamaiquina. Apasionados de los deportes los dos, hablaban mucho de olimpismo y de cómo le iba a ir a Jamaica en Seúl 88. Pero Fitch tenía la teoría de que los grandes atletas pueden ser buenos en cualquier deporte y estaba obsesionado con los juegos invernales.

El diplomático luego fue destinado a París, pero la amistad se mantuvo. En junio de 1987, ambos se reencontraron en Kingston para una boda y Fitch pudo ver una competencia pintoresca: una carrera de carritos empujados ladera abajo en Blue Mountains. La idea entonces explotó en la cabeza de Fitch: eso era básicamente bobsleigh, sólo que sin nieve. Y se puso como objetivo llevar a un país caribeño a los Juegos de Invierno de Calgary.

Lo que ocurrió tanto en la película como en la realidad es que a Fitch se le dificultó encontrar voluntarios. Buscó atletas que se habían quedado afuera de Seúl y contactó a clubes deportivos. No tuvo éxito, entre el desinterés y las burlas.

Su amigo Barnes salvó el incipiente proyecto al acercar a Fitch a las Fuerzas Armadas. Un conocido que era mayor en el Ejército jamaiquino le fue acercando a Fitch lo que necesitaba. Cuando el diplomático le explicó que necesitaba velocidad para el empuje inicial le dio a Mike White, el campeón de velocidad del Ejército, y a Devon Harris, cuya especialidad atlética eran los 800 metros. Cuando explicó que necesitaba una buena coordinación ojos-manos para conducir el trineo, el mayor le entregó a Dudley Stokes… un piloto de helicóptero.

Trailer de la película Jamaica bajo cero:

Con 92 mil dólares de sus propios ahorros, el filántropo deportivo puso al equipo de soldados a entrenar con un especialista, Howard Sailer, y lo llevó a Austria para competir en una carrera clasificatoria para los Juegos. Por algún motivo, quizás por pensar que se venía un papelón, el Comité Olímpico amagó con bloquear la participación jamaiquina en los Juegos, pero por intermedio de algunos deportistas destacados, incluyendo al príncipe Alberto de Mónaco, un habitué de los juegos invernales, dio marcha atrás y aceptó a los caribeños.

A diferencia de lo que cuenta la película, en Calgary no hubo bullying al equipo jamaiquino, ni de los alemanes orientales (para Hollywood, una película ambientada en 1988 debía tener contrapartes comunistas) ni de nadie. De hecho, fue una sensación. También el rendimiento deportivo está alterado por la ficción. El plan inicial de Fitch y Sailer era competir sólo en la prueba de dos hombres y Jamaica no sólo no pasó vergüenza sino que derrotó a otros diez equipos. Así que decidieron probar en la de cuatro hombres.

Tenían varias dificultades para lograrlo. Una, que sólo eran tres deportistas. Dos, que no tenían un trineo para cuatro. Tres, que no tenían plata para comprar uno.

Lo último fue lo primero en resolverse, dada la popularidad de los jamaiquinos en la helada Canadá. Hicieron un arreglo con un bar en Calgary para vender remeras del equipo de bobsleigh de Jamaica (“Lo más caliente sobre el hielo”, decían) y con lo recaudado llegaron a los 24 mil dólares con los que le compraron un trineo al equipo canadiense.

El problema del cuatro hombre lo resolvieron llamando al hermano de Dudley Stokes, Chris, que estaba estudiando en Idaho. Lo acreditaron a velocidad supersónica porque a esa altura los organizadores querían más y más Jamaica en el hielo. Y el equipo tuvo tiempo para hacer un par de prácticas antes de la competencia oficial.

Toda la movida tuvo eco. La noticia de que los morochos iban a animarse al trineo de cuatro movilizó a diez veces más espectadores de lo habitual para esa competencia: unas 40 mil personas se acercaron a la pista de Calgary. Imposible discernir cuántas por la simpatía con los caribeños y cuántas por el morbo de una potencial tragedia a la vuelta de la esquina.

Las dos primeras pasadas fueron más que discretas. Anodinas, en algún punto. Pero en la tercera el trineo partió con una tremenda velocidad. Más de la que los jamaiquinos podían administrar. Al llegar a la octava curva, el trineo corcoveó, chocó contra una pared y volcó sobre el costado izquierdo. Por la inercia, siguió su camino pendiente abajo en esa posición durante eternos metros.

Fitch tuvo entonces sólo un pensamiento, muy lejos del espíritu Disney: “Están todos muertos. Los maté a todos. ¿Cómo se lo voy a explicar a las familias?”.

El alma le volvió al cuerpo cuando de a poco, de a uno, salieron los cuatro jamaiquinos del trineo.

En la película, el momento inspiracional ocurre cuando, tras el accidente, los cuatro jamaiquinos toman el trineo, lo cargan sobre sus hombros y cruzan hermanados la línea de meta, convirtiendo una derrota material en una victoria del espíritu.

Fin de la historia de Jamaica, en Calgary 1988.

La realidad fue más mundana, pero igual de encantadora. Devon Harris fue el primero en salir y relató años más tarde a ESPN: “Lo único que queríamos era salir de la vista de todo el mundo lo más rápido posible”. El carácter jamaiquino y el apoyo del público fueron clave. Caminaron con sonrisas, chocando palmas con el público. “La gente nos empezó a saludar y alentar. Nos hizo sentir un poco mejor, no mucho mejor”, admitió Harris.

Poco después, desde Disney llamaron a Fitch para hacerse con los derechos de la historia. Y el resultado disgustó al impulsor del equipo de bobsleigh jamaiquino. “Cerca del 1 por ciento es verdad: el accidente. Todo lo demás es ficción”, dijo sin poder digerir ser un borracho huraño en el filme.

Y después:

Jamaica volvió a presentar cuarteto de bobsleigh en los juegos de Albertsville, en 1992, igual de discreto pero sin pátina heroica. Y recién en Lillehammer, en 1994, pudo confirmar la idea de Fitch de que los buenos atletas pueden competir en cualquier deporte. En esos Juegos armados sólo para separar los invernales de los estivales, el equipo de Jamaica terminó en la posición 14, venciendo a numerosos países con tradición en la competencia.

Recordatorio. Diez años de la partida de Luis Fernando Rozo

El pasado 22 de enero se cumplieron diez años del inesperado fallecimiento, a los 44 años, del ex atleta y técnico de marcha, Luis Fernando Rozo, forjador de una generación de marchistas, encabezada por el medallista mundial Luis Fernando López.

Luis Fernando Rozo (q.e.p.d.), con su esposa, la maratonista Yolanda Caballero.

Por Alberto Galvis Ramírez

Director de la Revista Olímpica y Secretario de la Academia Olímpica Colombiana y Director.

Todo estaba preparado para que ese año, Colombia buscara con más ilusión, una medalla olímpica en marcha, en Londres 2012, con el principal crédito de los 20 kilómetros, el nariñense Luis Fernando López. Sus antecedentes eran elocuentes, porque había sido cuarto en los Panamericanos Santo Domingo 2003; segundo, en el Suramericano, en Santiago de Chile; 24, en los Juegos Olímpicos Atenas 2004; campeón en los Centroamericanos y del Caribe, en Cartagena; noveno en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008; campeón suramericano, en Lima, en 2009; quinto en los Mundiales de Berlín; subcampeón en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez 2010; bronce en los Panamericanos de Guadalajara 2011, y, su más importante conquista, un bronce conseguido en el Mundial de Daegu, Corea, del Sur, que años después se convertiría en oro, por la descalificación por dopaje, de los dos atletas rusos que le ganaron. 

Cuando comenzó el año, Luis Fernando López tenía claras sus metas, establecidas por su técnico Luis Fernando Rozo, con quien había crecido como persona, pues eran excelentes amigos; como profesional, en la Policía Nacional, a la cual pertenecían los dos, y como atleta, por los derroteros que él le había establecido y porque le había enseñado a pensar en grande. 

En los primeros días de enero de 2012, Rozo intensificó el trabajo, con el objetivo claro de llegar en julio a la curva máxima de rendimiento de su pupilo, quien había logrado marcas que lo ubicaban entre los favoritos pare ganar una de las tres medallas olímpicas, en la capital británica.

Todo estaba listo para soñar…

El 21 de enero, sin embargo, la vida de Luis Fernando López casi se rompe en pedazos, al conocer la noticia del fallecimiento de su entrenador y amigo, Luis Fernando Rozo, por un infarto cerebral sufrido la víspera y que obligó a su reclusión en la Clínica de la Policía, en Bogotá.

El impacto de su muerte afectó al país deportivo, y puso una piedra en el camino del sueño acariciado por Luis Fernando López y de la expectativa por el estreno de la nueva joya de la marcha colombiana, Éider Arévalo, quienes debían enfrentarse sin su maestro, al compromiso grande de los Juegos Olímpicos.

En las honras fúnebres de Rozo, así lo recordó López: 

“Era un entrenador de alma y corazón, un apasionado del atletismo, que se entregaba las 24 horas del día a su trabajo. Su objetivo siempre fue convencer a los muchachos de que podíamos ser los mejores del mundo, y a todos nos enseñó a pensar en grande. Soñaba que cuando un marchista se parara en uno de los grandes certámenes mundiales y olímpicos pensara que Colombia era una potencia del atletismo.

“No era una relación de entrenador y atleta, sino de amigos. Yo tuve la fortuna de compartir muchos instantes con él, en concentraciones y campeonatos, y como buenos amigos discutíamos sobre lo más conveniente, pero siempre con el objetivo que funcionara a la perfección el motor del equipo.

“Ahora que él se fue, queda un gran vacío. Pero a partir de su legado, y de lo que él aspiraba y lo que queríamos como equipo, seguiré trabajando como lo hacía bajo su mando, en la búsqueda de la medalla olímpica de oro en Londres. Curiosamente, hoy, 21 de enero, día de su partida, cumple mi madre 19 años de fallecida. Como creo que Fernando ya está con ella, a los dos les pido que me acompañen en los Juegos Olímpicos de Londres, para coronar el sueño de la medalla”.

La comunidad del deporte asociado colombiano despidió a Rozo, en la iglesia de la Policía Nacional, en Bogotá, como un reconocimiento a un hombre nacido en Pitalito, Huila, que se inclinó por la modalidad de la marcha, en la cual labró una carrera que combinaba con la de patrullero en la Policía Nacional. 

Luis Fernando López, en el grupo que comandó los 20 kilómetros, en Londres 2012. Foto: El Espectador.

Luego del normal duelo por semejante pérdida, los marchistas clasificados a Londres, Luis Fernando López, Éider Arévalo y Sandra Lorena Arenas continuaron cumpliendo el plan de trabajo elaborado, ahora bajo la conducción del nuevo entrenador, el boyacense Enrique Peña, uno de los pioneros de la marcha colombiana de los últimos años.

En Londres, Luis Fernando López cumplió un importante papel en los 20 kilómetros, porque se involucró en una fuga que le brindaba la oportunidad de pelear por una de las tres medallas. Sin embargo, la ansiedad generada por esa posibilidad lo llevó a cometer una serie de errores, que le valieron su descalificación, a menos de cinco kilómetros de la meta. Entretanto, Éider Arévalo finalizó en la casilla 20, y Sandra Lorena Arenas, en la 48.

De todas maneras, López, y sus compañeros del equipo de marcha quedaron convencidos, que las apreciaciones de Luis Fernando Rozo sobre la necesidad de pensar en grande, es decir, de sentirse los mejores del mundo, era acertada, opinión que se vino a confirmar con los triunfos obtenidos en los años siguientes, particularmente por Éider Arévalo, medalla de oro en el Mundial de Mayores, y Sandra Lorena Arenas, medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

La figura. Reynaldo Rodríguez, el jugador más valioso

Nació para jugar béisbol, lo lleva en la sangre, en su ADN, porque proviene de familia de peloteros: su abuelo, Inocencio Yuya Rodríguez, es considerado por muchos como el colombiano de más poder en la historia, y su padre, Inocencio Chencho Rodríguez representó con categoría a Colombia, en torneos internacionales.

Reynaldo Rodríguez, descendiente de una dinastía beisbolera.

Por Freddy Jinete Daza

Periodista Acord.

En su primera Serie del Caribe, Reynaldo  Rodríguez, nativo de Cartagena de Indias, demostró su valía, trayectoria y capacidad ofensiva, además de impecable defensa, para recibir el codiciado premio de Jugador Más Valioso (MVP por sus siglas en Ingles).

El colombiano promedió .500 en todas la fases del clásico caribeño. En la ronda clasificatoria, en cinco juegos bateó para .500 (18-9), dos dobles, dos anotadas, tres carreras anotadas, una base por bolas, tres ponches y guante de oro sin errores en primera base.

En el juego de la semifinal ante Venezuela promedió .500 (4-2), un jonrón, una anotada, una carrera remolcada, un boleto y un ponche. En la gran final ante República Dominicana se fue de 4-2, un doble, con dos carreras anotadas.

En general, compiladas todas las fases de la Serie del Caribe Santo Domingo 2022, el colombiano promedió .500 (26-13), tres dobles, un jonrón, cuatro carreras anotadas, cuatro carreras impulsadas, dos pasaportes, cuatro ponches, su defensa estuvo fina al no cometer errores.

“En mi primera Serie del Caribe, ser el jugador más valioso del torneo para mi es gratificante, se lo debo a Dios, a mi familia y a mi esposa, y ahora a disfrutar, vine con mi plan, lo pude ejecutar y los resultados se dieron”, declaró muy emocionado Reynaldo Rodríguez a los medios de comunicación al momento de recibir la honrosa distinción. 

Reynaldo Rodríguez recibe el trofeo como mejor jugador de la Serie del Caribe Santo Domingo 2022.

Trotamundos del béisbol…

Reynaldo Rodríguez es un genuino trotamundos del béisbol. Fue firmando por el reconocido “Scout” colombiano José Quintero, para Yankees de Nueva York, como receptor en el 2006. 

Después de ser un buen receptor fue cambiado a los jardines, en donde se acomodó fácilmente y en los últimos años se ha convertido en un primera base de lujo, que brinda confianza al cuadro interior.

Con la organización Yankees de Nueva York jugó dos temporadas en Ligas Menores (2006-2007), luego estuvo entre el 2010 y el 2012 con Medias Rojas de Boston, jugando con Mellizos de Minnesota (2013-2016), tomó turnos en campos de entrenamientos de Grandes Ligas, aunque nunca le dieron la oportunidad de subir el podio.

En la Liga Profesional de Venezuela (LVBP) ha jugado con diferentes equipos; en México tanto en verano como en invierno; en Canadá, Nicaragua, Ligas Independientes, Liga de Verano en Colombia, y Liga Profesional Colombiana (LPB), que son testigos excepcionales de la calidad del pelotero colombiano.

Reynaldo Rodríguez fue el inicialista titular de Colombia en el muy recordado Clásico Mundial de Béisbol 2017; medalla de bronce, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018, además de otras destacadas participaciones defendiendo la causa de su país. 

Con 35 años de edad, nació el 2 de julio de 1986, en Cartagena de Indias, Reynaldo Chencho Rodríguez tiene 15 temporadas en el béisbol profesional mundial en diferentes niveles, el trotamundos sigue su marcha, desde ya se prepara para jugar en la Liga de Verano de México ,con Tigres de Quintana Roo.

Fotos: Federación Colombiana de Béisbol.

Beijing 2022. Primera prueba del año, para Colombia

Desde el pasado viernes, 4 de febrero, Colombia participa por cuarta vez en los Juegos Olímpicos de Invierno, que comenzaron en Beijing, China, con una delegación de tres atletas, que competirán en cinco pruebas.

La triplete colombiana está conformada por un debutante y dos atletas que ya estuvieron presentes en una celebración anterior, quienes participarán en pruebas de patinaje y de esquí.

Estos son los cuatro colombianos que nos representan en las justas de la capital china:

Laura Gómez

Patinadora y primera mujer que clasifica a estos Juegos, por cuanto se hizo presente en el certamen realizado hace cuatro años, en Pyeongchang, Corea del Sur.

Gómez, de 31 años de edad, estará presente en la prueba de mass start, del patinaje sobre hielo. 

Este es el programa de su participación:

Sábado 19 de febrero

Semifinales – Mass Start

Hora de Colombia: 2:45 AM.

Finales – Mass Start

Hora de Colombia: 4:00 AM.

Carlos Quintana

Es debutante por Colombia en estos Juegos. Viene del patinaje sobre ruedas y el triatlón,  pero en Beijing competirá en el esquí.

Quintana clasificó en la prueba de cross country, en las modalidades de sprint y fondo. Estas serán sus participaciones:

– Martes 8 de febrero

Clasificación – Esquí Cross Country – Sprint

Hora de Colombia: 3:50 AM.

Cuartos de Final – Esquí Cross Country – Sprint – (Si clasifica)

Hora de Colombia: 5:55 AM.

Semifinales – Esquí Cross Country – Sprint – (Si clasifica)

Hora de Colombia: 6:35 AM.

Final – Esquí Cross Country – Sprint – (Si clasifica)

Hora de Colombia: 7:00 AM.

– Viernes 11 de febrero

Final – Esquí de fondo – 15 kilómetros

Hora de Colombia: 2:00 AM.

Michael Poettoz

Nacido en Cali y adoptado por una pareja de franceses, quien participará por tercera vez en estos Juegos, luego de su presencia en los de la juventud de Lillehammer 2016, en Noruega, y en los absolutos de Pyeongchang 2018.

Poettoz competirá en el esquí alpino, en el slalom gigante y en el slalom.

Este es el programa de sus participaciones:

– Domingo 13 de febrero

Carrera 1 – Slalom Gigante

Hora de Colombia: 9:15 PM. del sábado 12 de febrero

Carrera 2 – Slalom Gigante

Hora de Colombia: 12:45 AM.

– Miércoles 16 de febrero

Michael Poettoz

Carrera 1 – Slalom

Hora de Colombia: 9:15 PM. del martes 15 de febrero

Carrera 2 – Slalom

Hora de Colombia: 12:45 AM.