Los Panamericanos Junior Cali Valle 2021 podrán admirar a este nuevo talento del atletismo colombiano, subcampeón mundial juvenil de salto largo y esperanza colombiana en el certamen vallecaucano.
Por Fredy Pulgarín Serna
Periodista Acord Antioquia
“A los Juegos Panamericanos Junior voy por la medalla de oro, para eso entreno todos los días y tengo fe, junto a mi entrenadora Regla Sandrino, que lo vamos a lograr”, dice de manera contundente Jhon Andrés Berrío Valoyes, saltador antioqueño que a sus 19 años ya tiene en su registro una medalla de plata Mundial sub-20 y estableció marca nacional en esa categoría. Su próximo reto, los Juegos Panamericanos Junior que se disputarán en Cali.
Fue en el Campeonato Mundial sub-20 realizado en agosto en Nairobi, Kenia, tierra de grandes figuras del atletismo mundial, donde el joven Jhon Andrés demostró ese potencial deportivo que ha forjado en su proceso formativo, desde su natal Carepa, tierra de gran proyección de atletas colombianos, y luego en Medellín, donde encontró el apoyo institucional y el acompañamiento de la profesora cubana Regla Sandrino, que lo ha potenciado en el salto largo: “mi profe es una hermosura, ella me entiende y yo la entiendo, y ese trabajo conjunto nos permite mantener un buen proceso para lograr lo que queremos, hay que trabajar, todos los días, sin cansancio no hay felicidad”, dice el saltador nacido el 26 de febrero 2002.
“Cuando entré en la pista en Nairobi sentí una felicidad inmensa, desde pequeño siempre soñé estar en competencias de este nivel y ahí sentí que el trabajo realizado hasta acá ha valido la pena”, expresa Berrio Valoyes, recordando esa presentación memorable en la que saltó 7.97 metros, quedando a tan solo 15 centímetros del francés Erwan Konate, que con un registro de 8.12 metros se llevó la medalla de oro. “Del Mundial llegué con una mentalidad aún más fuerte, el primer puesto era para mí, pero me ganó un poco la presión al ser el primer de ese tipo al que asistí, pero todo eso me llenó de más ganas de seguir entrenando”, reitera con esa sonrisa que nunca se le borra de su rostro, “siempre le sonrío a la vida así este mal”, afirma.
“Me siento muy orgulloso de mi familia, soy el segundo de cinco hijos de una familia alegre que siempre me ha ayudado con lo que ha podido. Hoy le doy la gracias a mis papás Olga Lucia y Víctor Rubén, mi mamá es una berraca, echada palante siempre”. Para Jhon Andrés, el atletismo es una lucha permanente consigo mismo, como la vida, y así lo asume en el día a día, con la disposición absoluta de un atleta que se forma en el alto rendimiento y en una prueba que cada vez tiene más nivel en Colombia: “Lo bueno de Jhon es que viene con un proceso integral muy interesante desde el Urabá, llevamos mucho tiempo trabajando en coordinación y jalando para el mismo lado, eso permite que las cosas se vayan dando… y él es un guerrero absoluto”, dice la profe Regla, con ese sabor caribeño que nunca pierde a pesar de llevar más de 20 años en Medellín formando las nuevas figuras del deporte colombiano.
A pesar de su corta edad, esta urabeño de 1.84 metros tiene unas condiciones excepcionales, es un atleta muy completo en diferentes pruebas, pero, dice “siento que soy un buen saltador, creo que me destacaré en la prueba del salto alto y lo voy a dar todo para ello… cuando saltas y te despegas del piso se siente lindo, cuando vas en el aire tienes la sensación de volar y cuando tocas la arena, después de lograr más de siete metros, es algo indescriptible”, concluye.
El próximo aterrizaje en el salto alto será en la primera versión de los Juegos Panamericanos Junior, en los que, con el público a su favor, intentará seguir demostrando de qué está hecho. El lunes 1 de diciembre, en el estadio Pascual Guerrero de Cali, buscará llegar más lejos con su salto, y seguir cosechando logros deportivos en una prueba que hace parte del programa olímpico desde 1986 “… yo espero llenarme de todos los Juegos Olímpicos que se vienen, desde Paris 2024 hasta Brisbane 2032, quiero ir a todos”, concluye.
“Yo soy un viajero y un escalador de montañas, no me gustan las llanuras y parece que no puedo estarme sentado tranquilo largo tiempo. Y sea cual sea el destino, sean cuales sean las vivencias que aún haya yo de experimentar – siempre habrá en ello un viajar – y un escalar montañas, en última instancia no se tienen vivencias más que de si mismo.” (Nietzsche, 1973 citado, 6/7 Argumentos. 1983.)
Foto: Pikis.
Fabio Alfredo Navarro Pasquali
Filósofo de la Universidad Nacional, Abogado de la Universidad Libre de Colombia, Especialista en Filosofía del Derecho y Teoría Jurídica de la Universidad Libre, Magíster en Historia de la Pontificia Universidad Javeriana. Ha elaborado escritos y artículos como: Descartes y la Historia del Escepticismo; Deuda Externa Latinoamericana y Un Nuevo Orden Económico internacional; Aproximación al sistema judicial 1823-1830. Continuidades y Rupturas; Corte Suprema de Justicia en la República liberal. Una Corte de Oro, entre otros.
Resumen.
Caminante, camino y montaña, elementos constitutivos en la filosofía de Friedrich Nietzsche que resultan ser no solo fundamentales, sino quizá las más bellas figuras y manifestaciones de su pensamiento, porque trascienden el espacio de lo puramente filosófico, para constituirse en expresión de vida, en tanto caminante y camino pueden entenderse como una sola figura indisoluble en el viajar, en el caminar, escalar montañas y hacer de tal ejercicio no solo una cumbre ,sino un encuentro consigo mismo.
Pero ¿y si la montaña fuera un podio y el camino centenares de metros en pistas convertidas? ¿y si el caminante fuera un atleta que en madrugadas cotidianas se ve así mismo siendo uno distinto cada día?
Palabras clave
Caminante y camino, montaña y cumbre, pista y podio
Introducción.
Caminante y camino como el ser uno que se enfrenta en el instante fugaz de la vida al hecho de encontrarse a si mismo con el propósito de escalar la montaña, metro a metro como ser ahí, en medio de la oscura soledad, escalando la montaña o respirándola como el atleta de cualquier fondo, que se ve así mismo convertido en cumbre o en columna en lo alto del podio, héroe de legendarias gestas.
Un instante después de la lisonjera victoria, otra montaña lo mira con desdén y de nuevo el camino que asciende y el caminante cree que sus pasos lo llevan a lo profundo de su ser ahí en la cumbre o el podio y reconoce el trazo de su existencia, de sus propias búsquedas más allá del estrepitoso carnaval que dejó atrás para poder encontrarse con su propia sombra y entablar el esquivo diálogo tantas veces aplazado.
Cumbre, podio, caminante y sueños.
Friedrich Nietzsche. Foto: USN Global, Universidad en Linea.
Recuerda entonces, que un día no muy lejano fue camino-caminante y podio, ahora desde su silencio observa a la distancia a las gentes que lo festejan como héroe, pero una vez entre la muchedumbre entiende que de su soledad-dolor brotó la sonrisa para ellos. El caminante y su sombra entienden en ese justo momento que aquellos quedaran en su festejo, pero que es necesario partir, y entonces la esquiva montaña se hace camino y a la luz de la luna se convierte en pista, caminante y sombra se hacen uno y sin hablarse recorren su camino. La montaña-podio los mira displicente.
Montaña y podio guardan elementos comunes para quienes transitan los propios parajes de su ser uno indisoluble. Un camino de montaña tiene la forma que el caminante lleva dentro de si; una pista no es una pista, es el largo camino de los pasos apresurados del ir y venir, con el corazón en la mano.
Escoger una forma de vida es asumir un pensamiento, caminar y sentir en la dirección que se traza, entendiendo que ella es el camino–montaña o por qué no decirlo, es asumir la pista y el podio, como búsqueda que trasciende los espacios exteriores, para luego convertirse en la propia vida y así lograr sentido, aunque sea en esa cumbre conquistada, porque luego vendrán otras montañas, pistas, podios.
Volver a la pregunta originaria y entablar el diálogo, aquel que permite preguntarle a la propia sombra por el camino que recorre al caer la noche y el brillo de la luna sobre la blanca nieve, no hay respuesta. Abajo, en el valle el Zaratustra de Friedrich Nietzsche estaría escuchando las risas y parloteos de las gentes embebidas que ya no reconocen al caminante que por sus calles caminaba soñando con caminos y con podios.
Y al final de la pista, el atleta y su sombra.
¿Y si la cumbre fuera un podio? ¿Y si el camino fuera una larga pista transitada, al final de la cual el caminante se ve entre la multitud aplaudiéndose pleno de felicidad, por haberse encontrado, así sea por ese momento antes de partir?
No sólo es escalar la montaña, sino que en ese paso a paso hacia la cumbre se interioriza en el propio ser y se comienza a entender el sentido del camino y de los propios pasos. Ir más allá del espacio–tiempo que está ahí insondable, sin preguntas, pero tiene las respuestas, es la pista que se vuelve cumbre distante, pero ahí con la ternura de los amaneceres y al final de ella el imponente podio. El pedestal de las columnas que sostienen el instante de la sonrisa eterna.
Una marca no es el final del camino, es una estación que permite entender y hasta entenderse en lo transitorio de su paso; no es definitivo, es un lugar de reposo que pronto debe convertirse en recuerdo, pues ahí, en ese mismo instante, se reinicia el camino y el diálogo del caminante.
“Tú, sin embargo, oh Zarathustra, has querido ver el fondo y el trasfondo de todas las cosas: Por ello tienes que subir por encima de ti mismo, -arriba, cada vez más alto, hasta que incluso tus estrellas las veas por debajo de ti.” (Nietzsche: 100 años del Zaratustra, 1983)
Aproximación a una conclusión.
¿Y el tal Zarathustra corrió alguna maratón? ¿Hizo esgrima? ¿Algún deporte, actividad física?
No.
¿Y entonces?
Una noche de luna llena lo vieron caminando montaña arriba rumbo a la cumbre, iba hablando.
¿Con quien?
Con su propia sombra.
Un permanente viajar o, mejor aún, un incesante caminar, recorrer caminos, ascender montañas, visitar sus cumbres, metáforas con las cuales se deja constancia de la vida interior que se despliega hacia la cumbre de la lejana montaña, bajo la inquisidora presencia del sonido de los pasos, que dejan constancia del diálogo eterno instaurado.
Una pista que hace las veces de camino y un caminante de apresurado andar establecen las condiciones de un diálogo que discurre entre los rítmicos pasos del quehacer físico y las preguntas sobre los valores de la propia existencia, más allá de la inquisidora mirada de la multitud que clama por sus propios motivos el logro de la cumbre o su podio para endulzar por un instante el desapego de su historia.
Bibliografía
Nietzsche, F. (1973 citado, 6/7 Argumentos. 1983.). Así habló Zarathustra. 6/7 Argumentos, 150.
Nietzsche: 100 años del Zaratustra. (1983). 6/7 Argumentos, 151. Apéndice. Citado Así habló Zaratustra. Alianza Editorial. 1973. p. 220. .
Como continuación de la serie de amenazas y flagelos del deporte moderno, abordamos el acoso sexual, que hoy ocupa un lugar especial en las prioridades del Comité Olímpico Internacional.
Foto: Comité Olímpico de Costa Rica.
La relación de poder que tienen los entrenadores y la necesaria atención que se presta al cuerpo de las personas que practican deporte son elementos que, en algunas ocasiones y de manera infortunada, conducen al acoso sexual. El COI ha hecho un reconocimiento del acoso sexual, al señalar que puede presentarse en cualquier deporte y a cualquier nivel, pero, especialmente, en los atletas de alto rendimiento.
Los miembros del entorno del atleta que ocupan puestos de poder y autoridad suelen ser los principales autores. También, los compañeros de los atletas suelen estar involucrados en esta conducta.
Normalmente son más frecuentes los abusos de parte de personas del sexo masculino, que del femenino.
Se ha demostrado que el acoso y abuso sexuales en el deporte pueden afectar de forma grave y negativa, la salud física y psicológica del atleta, dar lugar a una reducción del rendimiento y provocar la marginación del atleta víctima.
Foto: Cadena Ser.
La información clínica indica que las enfermedades psicosomáticas, la ansiedad, la depresión, el abuso de sustancias, las autolesiones y los suicidios son algunas de las graves consecuencias para la salud.
El Comité Olímpico Internacional, pensando en la seguridad de sus competidores, ha dispuesto un manual para la protección de los atletas ante el acoso y el abuso en el deporte, que deben hacer cumplir las federaciones, ligas y clubes, así como los comités olímpicos nacionales.
El Código de Ética Deportiva de la Unesco señala la responsabilidad de las organizaciones deportivas, de velar por la implantación de garantías en el contexto de un marco general de apoyo y protección a menores, jóvenes y mujeres, con el objeto de proteger del abuso y acoso sexual, a los grupos antes mencionados y de impedir la explotación de los menores, en particular de los que muestren aptitudes precoces.
Sin embargo es importante que sepas que tú también puedes ayudar a que estos abusos no se den en el deporte. Es cierto que a veces uno siente miedo, porque lo pueden amenazar y decir que lo van a sacar del equipo o de la selección. En esos casos busca ayuda. Ni insultos, ni gritos ni, mucho menos, contacto físico deben ser utilizados por los profesores o entrenadores o directivos de tu colegio o club deportivo. Recuerda que el respeto incluye el cuerpo, la mente y el espíritu, así como los de los demás.
El presente artículo nos muestra los comienzos de nuestra organización deportiva, en los años 30 y 40 del siglo XX, cuando se establecieron la misión la estructura del COC y las herramientas para el trabajo de las primeras asociaciones deportivas nacionales.
Alberto Galvis Ramírez
Director Revista Olímpica y Secretario de la Academia Olímpica Colombiana.
Se presentaba entonces, al menos en teoría, una colisión de competencias, porque el Comité Olímpico Colombiano era un apéndice de dos cuerpos diferentes: por naturaleza debía obedecer al Comité Internacional, y por el decreto 2216, tenía que acatar las órdenes del Gobierno Nacional, impartidas por intermedio de la Comisión de Educación Física:
«Artículo 15º. El Comité Olímpico Colombiano funcionará de acuerdo con las atribuciones y deberes que asigna el Comité Olímpico Internacional a los Comités Olímpicos Nacionales. Tendrá como principal gestión la de asegurar la participación y concurrencia de los deportistas y atletas colombianos en las olimpíadas, certámenes y congresos internacionales y concursos a los cuales sea invitada Colombia.
«Artículo 16º. El Comité Olímpico Colombiano dictará sus propios estatutos y reglamentos, de acuerdo con las disposiciones y autorizaciones del Comité Olímpico Internacional, y servirá de vínculo de unión entre las entidades deportivas internacionales y nacionales.
«Artículo 17º. Fuera de las atribuciones que confiere el Comité Olímpico Internacional al Comité Olímpico Colombiano, esta entidad tendrá las siguientes atribuciones y deberes:
«a) Certificar la calidad de aficionados de los deportistas y atletas colombianos que sean seleccionados para representar a Colombia en los eventos o certámenes internacionales deportivos o atléticos, de acuerdo con la definición con las correspondientes federaciones internacionales y con las normas olímpicas sobre aficionados;
«b) Escoger, de acuerdo con la Comisión Nacional de Educación Física, la ciudad para la celebración de los Juegos Atléticos Nacionales y proponer su designación al poder ejecutivo, por lo menos con tres años de anticipación;
«c) Elaborar con la Comisión Nacional de Educación Física, las reformas a la carta fundamental de los Juegos Atléticos Nacionales y el programa general para cada uno de ellos;
«d) Presidir, cuando se lo solicite, el jurado de honor en certámenes deportivos atléticos nacionales o internacionales que se celebren en el territorio de la República;
«e) Rendir a la Comisión Nacional de Educación Física su concepto sobre los estatutos de las asociaciones nacionales que les sean pasados a su estudio, en relación con lo estatuido por el Comité Olímpico Internacional y las federaciones nacionales correspondientes;
«f) Organizar cada año el Día Olímpico en todos los municipios del país;
«g) Colaborar en la elaboración de gastos en las embajadas deportivas o atléticas que envíe Colombia al exterior;
«h) Velar por el fomento del deporte de aficionados en todo el territorio del país;
«i) Presentar al Ministerio de Educación Nacional, antes del mes de octubre de cada año, el presupuesto de gastos para el envío de delegaciones deportivas o atléticas al exterior en el año subsiguiente, de acuerdo con las invitaciones que hayan sido hechas al país» Anales del Congreso
Requisitos para constituir asociaciones
En lo relacionado con las asociaciones nacionales, el gobierno ordenó unos requisitos para su constitución, una vez definida la sede:
«Artículo 18º. Fijada por la Comisión Nacional de Educación Física la sede de una asociación deportiva, se procederá a su constitución, de acuerdo con los siguientes requisitos:
«a) La Comisión Nacional de Educación Física fijará la fecha y el lugar de la instalación, con treinta días de anticipación;
«b) Se solicitará, por intermedio del Servicio de Educación Física, a las Ligas Deportivas de los Departamentos, Intendencias y Comisarías, que acrediten oficialmente sus representantes en la reunión de instalación;
«c) Para la constitución oficial de una asociación deportiva, se requerirá la presencia de un delegado de la Comisión Nacional de Educación Física, quien presidirá la reunión; de un delegado del Comité Olímpico Colombiano; un delegado del gobernador, intendente o comisario respectivo; y del delegado por lo menos de tres Ligas deportivas, que hayan llenado los requisitos que más adelante se expresen en el texto del presente decreto, los cuales constituirán quórum;
«d) Instalada la sesión con el quórum reglamentario, se procederá a elegir el Comité Ejecutivo de la Asociación, el cual estará integrado por el presidente, dos vicepresidentes, un secretario, un tesorero y un revisor fiscal, quienes deberán residir en la ciudad elegida como sede;
«e) Para efectos de la elección tendrán un voto los dos delegados oficiales, el del Comité Olímpico Colombiano y los de las ligas deportivas representantes;
«f) De la sesión de instalación se levantará acta firmada por todos los delegados y se enviará copia de ella a la Comisión Nacional de Educación Física, a la dirección nacional del ramo, al Comité Colombiano y a la dirección de Educación Física respectiva». Anales del Congreso
Fomentar y dirigir el deporte respectivo en el país; realizar un torneo nacional anual; justificar la inversión de los dineros recibidos; tramitar la afiliación a las federaciones internacionales, y velar por la correcta práctica de su deporte por parte de los afiliados, eran, entre otros, los deberes y atribuciones de las Asociaciones Nacionales.
«Artículo 21º. Son deberes y atribuciones de las asociaciones:
«a) Elaborar sus estatutos y reglamentos;
«b) Fomentar y dirigir su deporte en el país;
«c) Resolver con la mayor urgencia todos aquellos asuntos que surjan entre sus afiliados;
«d) Servir de conducto regular a sus afiliados, cuando estos se dirijan a la Comisión Nacional de Educación Física, al Comité Olímpico Colombiano o al Ministerio de Educación Nacional, sobre asuntos relacionados con peticiones, organizaciones o demandas;
«e) Someterse a las normas dictadas por las federaciones internacionales respectivas, y a las que aconseje el Ministerio de Educación Nacional, para el mayor desarrollo del deporte;
«f) Organizar anualmente un campeonato nacional de su deporte;
«g) Organizar y reconocer oficialmente un cuerpo de árbitros con el nombre de Colegio Nacional de Árbitros… [Aquí el nombre del deporte];
«h) Tener al día a sus afiliados en la reglamentación del deporte, tanto en el aspecto nacional como internacional;
«i) Suministrar los informes que le solicite el Comité Olímpico Colombiano, la Comisión Nacional de Educación Física o el Ministerio de Educación Nacional, sobre estadísticas de jugadores, datos técnicos, campos deportivos, etc.;
«j) Remitir anualmente un informe detallado, al Ministerio de Educación Nacional y copia a la Comisión Nacional de Educación Física, sobre inversión de los fondos recibidos en calidad de auxilio, actividades deportivas, culturales o sociales desarrolladas;
«k) Decidir la calidad de aficionados de los atletas y deportistas que aspiren a participar en los campeonatos y torneos nacionales;
«l) Resolver dentro de un plazo no mayor de treinta días, las peticiones de afiliación de las ligas deportivas que lo soliciten;
«m) Solicitar su afiliación a las federaciones internacionales respectivas, dando cuenta de ello a la Comisión Nacional de Educación Física y al Comité Olímpico Colombiano;
«n) Velar porque sus afiliados practiquen el deporte en forma que no perjudique su salud, principalmente en las zonas calurosas del país». Anales del Congreso
El tratamiento para la constitución de las Ligas Deportivas señalaba unos requisitos sobre la forma como debía cumplirse la reunión de constitución:
«Artículo 25º. Para la constitución inicial de una Liga deportiva, se requerirá la presencia de un delegado de la Comisión Departamental de Educación Física, quien presidirá la reunión; de un delegado del Comité Olímpico Colombiano; de un delegado de la
Dirección de Educación Pública o de los intendentes o comisarios, cuando no existiera el cargo en los territorios nacionales, y delegados de por lo menos tres municipios del departamento, intendencia o comisaría, quienes constituirán quórum». Anales del Congreso.
Cada liga debía contar con un comité ejecutivo similar al de las asociaciones, y de la reunión también se levantaría un acta que se enviaría a los organismos nacionales.
Los deberes y atribuciones de las Ligas deportivas eran idénticos a los de las asociaciones, pero aplicados a la región correspondiente, es decir, debían trasladar las labores nacionales a su jurisdicción correspondiente, y velar porque los mandatos tanto de la entidad a la cual estuvieron afiliados como de la Comisión Nacional de Educación Física, se cumplieran a cabalidad.
Los Comités Deportivos, después denominados ‘Municipales’, con sede en las cabeceras municipales del país, estaban afiliados a las ligas respectivas. Sus misiones eran las mismas de la rectora seccional a la cual estaban adscritos, pero en su correspondiente área.
El club, núcleo básico
El club recibía un trato algo diferente, por ser el primer grupo de asociación de los deportistas, para iniciar el ascenso hacia la entidad superior, el Comité Olímpico Nacional. Desde entonces, en el club deportivo ha residido gran parte de las mayores responsabilidades, porque su buen funcionamiento permitirá el surgimiento de deportistas y el fortalecimiento de las ligas que conforman. Anales del Congreso.
«Artículo 47º. Entiéndese por ‘club de aficionados’, la reunión de un grupo de atletas o deportistas que se organizan con el fin de practicar uno o más deportes.
«Artículo 48º. Los Clubes de Aficionados que, convenientemente organizados, funcionen en los municipios de cada departamento, intendencia o comisaría, deberían afiliarse a los comités deportivos respectivos, a fin de poder actuar en los campeonatos municipales y departamentales». Anales del Congreso
Los requisitos para el reconocimiento de los clubes respondían a la filosofía del deporte universal aficionado y se ceñían a algunas nociones técnicas ya aplicadas en el país, porque estaban destinados directamente a los deportistas, a quienes tenían que atender adecuadamente en su formación desde las primeras edades. Esa era la principal responsabilidad de los clubes, lo que significaba que si fracasaban el proceso no podía continuar, porque la materia prima no estaba en condiciones de responder.
«Artículo 49o. Para que un club de aficionados pueda ser oficialmente reconocido por el Comité Deportivo se requiere:
«a) Que el club tengan más de un año de vida activa;
«b) Que sus estatutos y reglamentos se ajusten a las disposiciones de las entidades superiores;
«c) Que sus socios competidores tengan más de 16 años de edad, como mínimo;
«d) Que rindan una prueba de admisión para atestiguar el número de socios competidores;
«e) Que sus socios competidores sean aficionados, de acuerdo con el concepto y definición del Comité Olímpico Internacional; y
«f) Que tengan su comité ejecutivo constituido, lleven al día sus libros de actas, registro de socios, estadísticas de juegos, libros de contabilidad, récords y marcas, fichas médicas de cada uno de los afiliados, nombre y colores convenientemente registrados ante la Liga, y cumplan con los socios fijados para cada deporte». Anales del Congreso
El decreto establecía topes mínimos en cuanto a la cantidad de socios que debían tener los clubes para ser aceptados:
Fútbol, 20 socios en las capitales de departamento, y 14 en las demás localidades; basquetbol, 18 y 10, respectivamente; atletismo, 20 y 10; boxeo, 10 y 6; tenis, 10 y 8; natación y waterpolo, 12 y 9; tiro, 10 y 6; deportes ecuestres, 8 y 6; esgrima, 10 y 6; polo, 10 y 8; tenis de mesa, 8 y 6; lucha libre, 8 y 6; béisbol, 20 y 10; ciclismo, 8 y 6; golf, 10 y 6; voleibol, 18 y 12, y levantamiento de pesas, 8 y 6.
Tres calidades de socios existían para los clubes: los competidores, que eran los deportistas; los contribuyentes, quienes ayudaban al sostenimiento económico del club, y los honorarios, los exaltados a tal condición por los servicios prestados.
La parte final del decreto estaba destinada a los campeonatos oficiales y a las cuotas de afiliación exigidas en todos los casos, para pertenecer a un club o una entidad superior. Cuatro tipos de torneos fueron aprobados como oficiales: los municipales, los departamentales, los nacionales y los internacionales, que serán organizados por el organismo patrón en la jurisdicción correspondiente. Los internacionales que se cumplan en el país, tendrán la tutela del Comité Olímpico, pero la responsabilidad correrá por cuenta de la asociación del deporte.
A continuación, el decreto reglamentó lo relacionado con los torneos por medio de un régimen parecido al actual. Se destaca lo pertinente a los Juegos Atléticos Nacionales, que se celebrarán cada dos años, bajo las disposiciones de la Comisión Nacional de Educación Física.
La última parte estaba dedicada a las cuotas de afiliación, que «serán fijadas en los estatutos respectivos, pero no podrán exceder de las siguientes cantidades:
«a) $10 para afiliación a ligas o asociaciones;
«b) $5 para afiliación de un comité deportivo a una liga; y
«c) $2.50 para la afiliación de un club de aficionados a un comité deportivo». Anales del Congreso
Nueve días después de la expedición de la ley 2.216, el gobierno del presidente Santos expidió otra, la 213, que decretaba la exención de impuestos en el deporte.
Nadadores colombianos en los años treinta del siglo XX.
Exención de impuestos para el deporte
La ley, firmada el 12 de diciembre de 1938, y que parecía ratificar el empeño que tenía el gobierno de apoyar el deporte, ordenó liberar de impuestos a todos los torneos deportivos internacionales de cualquier orden en básquetbol, tenis, fútbol, natación y béisbol que se celebren en Colombia; los pasajes de los integrantes de delegaciones -técnicos, auxiliares y deportistas-, cuando viajen en gira deportiva; los pasajes de los deportistas contratados en el exterior, y la importación de implementos para el deporte.
En 1939, el gobierno introdujo modificaciones al decreto 2216 y reorganizó la
Comisión Nacional de Educación Física, dándole totales facultades para regir los destinos del deporte en los establecimientos educativos.
El decreto 275 de febrero 7 de dicho año, ordenaba que la educación física debía ser obligatoria en todos los establecimientos del país, universidades, facultades, escuelas e institutos, tanto oficiales como privados; y los programas para el desarrollo de tales actividades serían elaborados por la Comisión Nacional de Educación Física y presentados a la aprobación del Ministerio de Educación, a más tardar en el mes de diciembre de cada año.
Por primera vez un gobierno se comprometía a adelantar un plan nacional para la educación física, según el listado de funciones que tenía la comisión:
«Proyectar y poner en práctica una plan racional de educación física, obligatorio en las escuelas de instrucción primaria y en los establecimientos de segunda enseñanza y universidades». Anales del Congreso
.La Comisión Nacional cumplía las otras funciones establecidas con anterioridad, pero contaba, a partir del decreto, con entidades seccionales en las divisiones político-administrativas, que ejecutaban todos los planes en su área correspondiente.
El decreto 1391 de julio 5 de 1939 modificó apartes del 2216, concretamente en lo relacionado con las condiciones exigidas a los clubes deportivos. El período de existencia anterior ya no era de un año sino de tres meses; los deportistas ya no debían tener 16 años como mínimo sino 14, y era obligatorio contar con una ficha médica de cada socio competidor, a más tardar el 31 de diciembre de ese año.
Los demás artículos del decreto modificaban ligeramente el texto de otros, y ajustaban los procedimientos para la celebración de torneos en todos los niveles. Al final, el gobierno reconocía a las asociaciones de atletismo, basquetbol, fútbol y tenis, como las únicas que llenaban todos los requisitos exigidos por el 2216, y por tanto quedaban exentas de la aplicabilidad del decreto 1391.
Bajo este marco de orden, se debían realizar los Quintos Juegos Atléticos Nacionales, en Bucaramanga, en 1941.
Próximo 16 de noviembre: Comienza una era, bajo la nueva legislación deportiva.
En los I Juegos Panamericanos Cali Valle, que se realizarán del 25 de noviembre al 5 de diciembre de 2021, Colombia podrá apreciar lo mejor de su reserva deportiva, frente a los compromisos del nuevo ciclo olímpico, que conducirá hacia Paris 2024.
Los I Juegos Panamericanos Júnior Cali Valle, primer eslabón de Colombia en su trabajo rumbo a los próximos Juegos Olímpicos permitirá poner a prueba a la generación del cambio, la comprendida entre los 14 y los 22 años, que remplazará a buena cantidad de atletas de altos logros, que están en sus últimos años de vida deportiva activa.
Serán más de 300 atletas colombianos los que asistirán en los 28 deportes convocados por Panam Sports para los Juegos, en un evento sin precedentes y que tiene como gran atractivo la clasificación a los Juegos Panamericanos Santiago 2023, para los ganadores de medallas de oro.
Valeria Cabezas.
Varios de ellos son reconocidos, porque vienen de ganar medallas en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, como Valeria Cabezas, oro en los 400 metros con vallas femenino; Gabriela Rueda, oro en patinaje de velocidad; Juan Felipe Montealegre, plata, en el torneo de equipos de judo; Estiven Villar, bronce, en los 62 kilogramos del levantamiento de pesas, y Juan Camilo Ramírez y Gabriela Bolle, bronce, en la prueba del BMX.
Simón Gómez.
También se destacan en el equipo nacional a Cali Valle 2021, Simón Gómez, bicampeón mundial juvenil de vela, en la modalidad de sunfish; Stefany Madrigal, medalla de plata en la plataforma de cinco metros, en los clavados de los I Juegos Suramericanos de la Juventud; Marcela Hernández, medallas de bronce y plata en Panamericanos de pista y ruta; John Orobio, bronce en los 60 kilogramos del Mundial Juvenil de Boxeo; Salomón Carballo, oro en el Mundial de Patinaje Juvenil, en los 200 metros; Juana Rueda, destacado valor en tiro deportivo; John Andrés Berrío, subcampeón mundial juvenil de salto largo, y Stefany López, campeona suramericana U20, de los 3.000 metros con obstáculos.
John Orobio.
Este grupo y muchos otros atletas que conformarán la delegación nacional, estarán en el ojo avizor de las autoridades del Comité Olímpico Colombiano y de las federaciones deportivas nacionales respectivas, porque de acuerdo con sus resultados en esos I Panamericanos Junior podrían consolidarse en el primer grupo de atletas jóvenes, con posibilidades conformar las delegaciones colombiana a los certámenes individuales y múltiples del nuevo ciclo olímpico, en el camino a Paris 2024.
Salomón Carballo.
Presentes, delegaciones de 41 países
Junto a Cali, el Valle del Cauca asumió la responsabilidad de hacer los Juegos, y para ello contará con las subsedes de Buga, Palmira, Jamundí, Yumbo y Calima, además de Barranquilla, que recibirá el béisbol y el sóftbol, también como expectativa de los ya adjudicados Juegos Panamericanos del 2027.
Colombia también asistirá en todos los deportes de conjunto convocados, como baloncesto 3×3, balonmano, béisbol, sóftbol y voleibol.
Los I Juegos Panamericanos Junior Cali Valle 2021 recibirán a 3.500 atletas pertenecientes a 41 países de toda América, en las edades entre 14 y 22 años.
Además de Colombia, país anfitrión de la primera edición del evento continental, participarán potencias deportivas de la región, como Estados Unidos, Brasil, Canadá, Cuba, Argentina, México y Jamaica.
Por su parte, de los Juegos también harán parte naciones en crecimiento deportivo como Chile, Perú, Paraguay, Bahamas, Ecuador y República Dominicana.
Adicionalmente, el ‘roster’ del evento multideportivo lo completan Antigua y Barbuda, Aruba, Barbados, Belice, Bermudas, Bolivia, Costa Rica, Dominica, El Salvador, Uruguay, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Nicaragua, Panamá, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Las Granadinas, Santa Lucía, Surinam y Trinidad y Tobago.
Estos serán los deportes de los I Juegos Panamericanos Junior Cali Valle 2021: atletismo, bádminton, baloncesto 3×3, balonmano, béisbol, bowling, boxeo, canotaje de velocidad, ciclismo BMX racing, ciclismo de montaña, ciclismo de pista, ciclismo en ruta, clavados, esgrima, gimnasia artística, gimnasia rítmica, gimnasia trampolín, judo, karate, levantamiento de pesas, lucha, natación, natación artística, patinaje artística, patinaje de velocidad, pentatlón moderno, remo, skateboarding, sóftbol, squash, taekwondo, tenis, tenis de mesa, tiro con arco, tiro deportivo, triatlón, vela, voleibol y voleibol playa.
Esta primera edición de los Juegos Panamericanos Junior no contará con la disputa de las medallas en baloncesto, canotaje slalom y slalom extremo, deportes ecuestres, esquí acuático y wakeboard, fisicoculturismo, fútbol, golf, hockey, maratón, natación aguas abiertas, pelota vasca, ráquetbol, rugby 7 y surf.
Juan Felipe Montealegre.
No obstante, el programa está diseñado para que esta generación de atletas se presente ante el mundo. #TodoxVos será el slogan que representará tres valores de la juventud: entrega, compañerismo y determinación. Por su parte, el anfitrión oficial de los Juegos será Pana, cusumbo o coatí, un pequeño, pero excepcional mamífero que habita desde el sur de Estados Unidos hasta el norte de Argentina.
Cali y seis subsedes
Entre Cali, Jamundí, Palmira, Calima, Buga, Yumbo y Barranquilla se repartirán los lugares de competencia.
Los I Juegos Panamericanos Junior Cali-Valle, tendrán lugar en siete ciudades colombianas a través de 25 escenarios deportivos: Cali, Jamundí, Palmira, Calima, Buga, Yumbo y Barranquilla.
En Cali, ciudad anfitriona, se disputarán disciplinas como natación, atletismo, baloncesto 3×3, voleibol playa, balonmano, bolos, ciclismo de pista, patinaje artístico, skateboarding, gimnasia, lucha, patinaje carreras, pentatlón moderno, voleibol sala y tiro deportivo.
Por su parte, en los municipios aledaños de Palmira, Buga, Jamundí, Calima y Yumbo, tendrán lugar deportes como tenis de mesa, levantamiento de pesas, tiro con arco, boxeo, ciclismo de ruta, BMX racing, canotaje, vela, remo, triatlón, judo, karate, esgrima y ciclismo de montaña.
Barranquilla, ciudad subsede, aportará el Estadio Edgar Rentería y el Estadio Edgardo Schemel, para el béisbol y sóftbol, respectivamente, de los Panamericanos Junior.
Mientras se celebran esta semana los campeonatos mundiales de patinaje de carreras, en Ibagué, recordemos aquella gloriosa jornada en la cual este deporte ganó para Colombia las primeras medallas en mundiales, en el certamen celebrado en Cassano D’Adda, Italia, en 1988.
Estos fueron algunos patinadores que surgieron en Valle y Antioquia, en la década de los años 80. De izquierda a derecha: Hernando Montaño y Luz Mery Tristán, del Valle, y Bibiana Calle, Libardo García y Guillermo León Botero, de Antioquia. Tristán y Botero serían los primeros medallistas mundiales del patinaje colombiano.
Por Alberto Galvis Ramírez
Director Revista Olímpica y Secretario de la Academia Olímpica Colombiana
Para participar en el campeonato mundial de ruta programado en Cassano D’Adda, Italia, a comienzos de septiembre, de 1988, la dirigencia de la Federación Colombiana de Patinaje decidió enviar un equipo mixto conformado con los mejores corredores del momento, provenientes de las ligas de Antioquia, Valle y Bogotá. En el grupo se destacaba la risaraldense Luz Mery Tristán, quien despertaba las mayores expectativas sobre las posibilidades de ganar la primera medalla para Colombia.
Esa ilusión nacía de su trayectoria y consagración en busca de esa meta. A mediados del 1987 la deportista contrató como su técnico personal a Roberto Kayser, uno de los más destacados patinadores de Estados Unidos en los últimos tiempos, quien había participado en diversos torneos internacionales celebrados en Colombia en los años anteriores, como el Festival de la Raza de Medellín y la Clásica Internacional RCN.
Bobby Kayser se radicó en Cali para dirigir los entrenamientos de Luz Mery Tristán, quien alternaba su trabajo como modelo en su empresa con los entrenamientos de patinaje. El técnico estableció un plan de trabajo con el mundial de Italia del mes de septiembre como principal objetivo, que convirtió a La Sultana del Valle en el eje de la actividad nacional del patinaje, en especial en la época previa al Mundial.
Por la seriedad de la meta y de los métodos para obtenerla Luz Mery Tristán era la gran esperanza de Colombia en ese mundial para ganar medalla. A la postre respondió, pero cuando ya un juvenil antioqueño había logrado una doble hazaña que conmovió al país.
En Colombia, cero expectativas
Luego de los chequeos realizados, la selección nacional fue conformada con 4 varones y 4 mujeres, acompañadas por un completo equipo técnico y médico. Integraron la delegación:
Director técnico: Robert Kayser. Asistente técnico: Pedro Páez. Médico: Arturo O’Byrne.
Terapeuta y masajista: María Teresa de O’Byrne. Delegado: Luis Alfonso Muñoz. Juez: Alberto Arredondo.
A pesar de la calidad de Luz Mery Tristán, de la seriedad demostrada por los dirigentes del patinaje nacional en los trabajos hasta ahora adelantados y de la fortaleza del equipo, en Colombia el Mundial no generó expectativas.
Solo un periodista, Héctor Palau Saldarriaga, y su medio de comunicación, RCN Radio, programaron la presencia en el certamen, dentro de un plan de cubrimientos en Europa que incluía la Vuelta de la Comunidad Europa, antiguo Tour del L’Avenir de Ciclismo, que pisaría suelo italiano.
De resto, desde la partida hasta las consagraciones, la soledad acompañó al equipo nacional en la primera gesta gloriosa del patinaje en su historia.
En Cassano D’Adda, la selección fue alojada en un hotel dentro de un castillo medieval ubicado en las afueras de la ciudad, con las comodidades necesarias para un torneo de esta categoría. De igual manera, los corredores fueron rodeados de todas las garantías, por la presencia de calificados especialistas como el médico O’Byrne, quien había formado parte de los equipos colombianos que asistieron a las anteriores vueltas a Francia y acumulaba los conocimientos suficientes en materia deportiva para asistir a los patinadores.
En el primer día de competencias, en los 500 metros contrarreloj individual, los mejores colombianos fueron Luz Mery Tristán, quien ocupó el quinto puesto, y Guillermo León Botero, quien fue sexto. Posteriormente Hernando Montaño fue duodécimo en los 5.000 metros.
Retraso, drama y gloria de Botero
El viernes 2 de septiembre de 1988 fue la primera fecha histórica para el patinaje colombiano, en el sueño por obtener una medalla mundial. Ese día todo fue normal, por lo menos hasta la partida de los deportistas hacia el patinódromo de la ciudad.
La primera medalla colombiana ganada en un mundial estuvo antecedida por un drama que por poco impide la participación del juvenil Guillermo León Botero, inscrito en la prueba de los 1.500 metros, la primera de la jornada de la tarde.
Mientras el vehículo que transportaba a los patinadores notablemente retrasado volaba a grandes velocidades entre el hotel y el escenario, el juez árbitro, el colombiano Alberto Arredondo, era informado del inconveniente que tenía el conjunto nacional en su traslado al patinódromo. Desde entonces comenzó una comunicación por señas entre Arredondo y los dirigentes colombianos ubicados en la parte alta de la tribuna de personalidades, con visibilidad hacia el parqueadero por donde entraría el equipo colombiano. En vista del problema el juez retrasó la partida de la competencia con la disculpa de una avería en el sistema de fotofinish.
Pasaban los minutos y Colombia no llegaba. El tiempo se agotaba y Arredondo, con poco disimulo, recibía desde el tope de la tribuna la señal negativa. De pronto apareció raudo el bus colombiano, que se detuvo casi al mismo tiempo que parecía expulsar de su interior a un muchachito presuroso que en pocos segundos llegó a la pista para ponerse los patines, calentar durante menos de cinco minutos y acudir al llamado a la línea de partida del juez Arredondo, eso sí, sin perder la calma.
En ese momento ya no existían dudas sobre la presencia del corredor de 16 años en la difícil prueba de los 1.500. Pero tampoco se sabía qué podría hacer frente a los veteranos y mañosos italianos y estadounidenses.
Guillermo León Botero llega a Bogotá como doble medallista mundial de patinaje y recibe un homenaje en el Aeropuerto El Dorado, de Bogotá.
Preparación y autoconfianza
Cuando partió la carrera, Guillermo León Botero tenía cinco elementos en su contra para conquistar una medalla en esa prueba: la presencia de los mejores corredores de Italia y Estados Unidos, reunidos en fuertes equipos; su condición de novato en torneos mundiales; sus 16 años de edad; la ausencia de compañeros, y el país de origen, Colombia, que carecía de tradición. Tenía a su favor unas enormes condiciones, una adecuada preparación y auto confianza de sobra.
El comienzo de las casi cinco vueltas de que constaba la prueba de 1.500 metros fue malo para Botero, porque sus rivales lo desacomodaron y lo enviaron a una de las últimas posiciones de los 18 participantes en esa final. Adelante quedaban italianos, estadounidenses y franceses disputando el manejo de la carrera con cualquier tipo de argumentos, inclusive extradeportivos, porque en esa época las normas y los jueces eran muy flexibles.
Al comenzar la segunda vuelta, Botero atacó por fuera y se puso al frente de la competencia. De inmediato, el atrevido juvenil colombiano empezó a recibir golpes de todo tipo mientras desde la tribuna se escuchaban epítetos provenientes de la delegación nacional, en especial en contra de los corredores italianos.
En la última vuelta, la carrera parecía una guerra de titanes de igual categoría. Botero, con su cara de niño y su cuerpo de gigante, no se dejó amilanar de las agresiones, que eran generales, y llegó al embalaje junto al monstruo italiano Patricio Sarto. Los dos metieron su respectivo patín y dejaron la decisión final sobre el ganador en manos del fotofinish.
Cualquiera que fuere el resultado, Botero, el culpable del retraso de la prueba, el más joven corredor de ese mundial y el representante de un país nuevo en el protagonismo de los mundiales, ya había gestado la gran hazaña del patinaje colombiano porque como mínimo obtendría la medalla de plata.
Y así fue. La fotografía favoreció a Sarto y le otorgó el segundo lugar al colombiano, quien alcanzaba la meta que no habían logrado antecesores como Dagoberto Mateus, Luis Guillermo Lombana y su compañero Hernando Montaño, que llegaron hasta la cuarta posición en diversas épocas y pruebas.
Segunda medalla de Botero y primera de Luz Mery
Pero la gloria colombiana no terminaría con esa medalla de Botero porque antes de 48 horas Colombia celebraría dos conquistas más en el mundial.
El domingo 4 de septiembre se celebró la última fecha del torneo. En esa oportunidad Botero volvió a ganar plata y Luz Mery Tristán, bronce.
A la final de los 10.000 metros llegaron tres italianos, tres franceses, tres argentinos, tres belgas, tres estadounidenses, dos australianos y el juvenil colombiano. En esta oportunidad El Bambíno de Oro, como se le bautizó, no pasó inadvertido. Lo sucedido en los 1.500 metros alertó a todos los finalistas, quienes lo tuvieron en la mira desde la salida. De nuevo, la permisividad de las normas del patinaje dio campo a las agresiones, de las cuales fue víctima en especial el colombiano, porque se encontraba solo.
Botero, sin embargo, se batió contra australianos, estadounidenses y belgas, quienes fueron los más fuertes.
En la última vuelta, Dante Muse, de Estados Unidos, logró una ventaja sobre el grupo. Botero se ubicó segundo y a pesar del esfuerzo realizado no alcanzó al norteamericano, quien se adjudicó la medalla de oro. De nuevo el juvenil colombiano ganaba plata y se consagraba como la revelación del mundial, por sus escasos 16 años. El tercer lugar fue para el argentino Sergio Macargo.
De nuevo la alegría inundó a Colombia. La celebración fue también ruidosa como la primera y estuvo complementada por los aplausos de los 4.000 aficionados reunidos en el patinódromo, que volvían a honrar al Bambino de Oro.
Poco después llegaría el tercer motivo de felicidad para el equipo colombiano por cuenta de Luz Mery Tristán en los 3.000 metros. La bonita y carismática deportista luchó contra sus rivales finalistas de la prueba y fue vencida por la italiana Maritza Canafoglia, medalla de oro, y la italiana Desly Hill, plata. Su medalla de bronce premiaba varios años de sacrificio y dedicación como pionera del patinaje femenino, desde 1979.
En ese último día de competencias, Colombia perdió la opción de obtener la cuarta medalla del mundial en la prueba de relevos por equipos. Guillermo León Botero, Hernando Montaño y César Hurtado terminaron cuartos, muy cerca de la presea de bronce.
El programa de la Academia Olímpica Colombiana, del Comité Olímpico Colombiano, ya establecido en varias regiones del país, tendrá la oportunidad de ser conocido en Pereira y Risaralda, como puerta de ingreso al eje cafetero colombiano.
Transmisión: Facebook live @olimpicocol
Con una tertulia que se realizará este miércoles, 3 de noviembre, la Academia Olímpica Colombiana, del Comité Olímpico Colombiana, dará comienzo al proceso que permitirá el ingreso a Pereira, de Olimpismo para Niños y Niñas, primera etapa del programa macro Olimpismo para Todos.
La tertulia, la número 98 de la Academia Olímpica Colombiana, se realizará a partir de las 11: 00 AM., vía zoom, y en ella estarán presentes, representantes del Comité Olímpico Colombiano, y de la Academia Olímpica, encabezados por su presidente, Guillermo González López, quien será acompañado por miembros de la institución.
En la capital del Risaralda, participarán representantes de importantes instituciones de Pereira y Risaralda, convocadas por el licenciado Eduardo Pérez Restrepo, miembro de la Academia Olímpica Colombiana, como Luis Eduardo Duque, secretario de Deporte, Recreación y Cultura de Risaralda; Diana Ramírez, secretaria de Educación de Pereira; Secretaría de Deporte, Recreación y Cultura de Risaralda; Gustavo Rivera, Secretario de Deporte y Recreación de Pereira; Daniel Montenegro, director del programa de Entrenamiento Deportivo, de la Fundación Universitaria del Área Andina, seccional Pereira; Carlos Herrera, presidente de la Cooperativa del Magisterio de Risaralda, y representante de la Institución Educativa Augusto Zuluaga Patiño.
A las 11:00 AM., se dará comienzo a la tertulia, que estará moderada en Bogotá por el académico Alberto Galvis Ramírez, director del programa Olimpismo para Niños y Niñas, y, en Pereira, por el también académico Eduardo Pérez Restrepo, y contará con la intervención inicial del presidente de la Academia Olímpica Colombiana, Guillermo González López.
Aspecto del lanzamiento de Olimpismo para Niños y Niñas, en Barranquilla,en 2018.
El programa, que en esta primera instancia pretende impactar a una alta población infantil de Pereira y Risaralda, con los valores y principios olímpicos, como factores educativos, como ha ocurrido con colegios y escuelas de Bogotá, Barranquilla, Quibdó, Soacha y muy pronto Medellín, dentro de la amplia cobertura prevista por la Academia Olímpica Colombiana, comprende seis cartillas impresas para colorear, con estos temas:
Historia de los Juegos Olímpicos.
Valores Olímpicos.
Héroes y heroínas de los Juegos Olímpicos.
Historia Olímpica de Colombia.
Medallistas Olímpicos Colombianos.
Simbología Olímpica.
La Tertulia 98 de la Academia será transmitida en vivo por el fanpage del Comité Olímpico Colombiano, @olimpicocol, a partir de las 11:00 AM.3
Parece increíble, pero es cierto. Uno no se cansa de encontrar a cada paso de la historia, cómo el Barón de Coubertin pensó en cada detalle de su amada organización, el Movimiento Olímpico.
Pierre de Coubertin, fundador del Movimiento Olímpico Internacional.
Por Clemencia Anaya Maya
Vicepresidente Academia Olímpica Colombiana, AOC
Pierre de Coubertin revisó y confirmó la necesidad de reconocer el triunfo de los atletas desde la primera prueba que se hizo en 1896, en los Juegos de Atenas. Allí los vencedores recibieron una medalla de plata, una corona de olivo y un diploma, y al segundo lugar se le otorgó una medalla de bronce, una corona de laurel y un diploma.
Era el inicio del Movimiento Olímpico, de la organización de un evento multideportivo de tal magnitud, que todos aportaban tratando de exaltar su calidad y, sobre todo, de establecer protocolos en todos los niveles. Es emocionante pensar en cómo los comités organizadores o, en suma, los encargados de hacer rodar el evento debieron pensar en todo.
En los Juegos de 1900, en París, lamentablemente no hubo ceremonia de inauguración; se les dio a los participantes una medalla con la diosa Nike sosteniendo los laureles con ambas manos, y en el anverso, un atleta sosteniendo un laurel en su mano derecha.
Ya para 1904, los Juegos darían un salto muy grande al otorgar la sede por primera vez a un país fuera del continente europeo. Serían los Juegos en San Luis, a pesar de que hubo dificultades en su organización, los que establecieron la forma como hoy se sigue premiando a los tres primeros. Sobre la medalla que se entregó a los vencedores apareció la inscripción “OLYMPIAD”, y por primera vez se entregaron medallas de oro, plata y bronce.
Una vez establecido este protocolo de premiación, Coubertin se dio a la tarea de pensar cómo reconocer el esfuerzo y, ante todo, el aporte que cada institución gubernamental, organización deportiva, federación internacional, Comité Organizador de Juegos del Movimiento Olímpico o Comité Olímpico Nacional hacía por mejorar su entorno, beneficiar a la población o contribuir a la difusión del olimpismo en general.
Copa Olímpica.
Como lo establece la Carta Olímpica, el Presidente representa al Comité Olímpico Internacional y preside todas sus actividades. De tal forma que es responsable de todos los cambios que se introducen en el Movimiento Olímpico. Así que para el IV Congreso Olímpico, que se celebró en París en 1906, introdujo un elemento relevante que motivaría aún mas a los organizadores de Juegos Olímpicos: la Copa Olímpica[1].
Esta gran distinción se otorga a una institución o asociación con una excelente reputación, que se ha destacado por sus méritos e integridad y que ha sido un aporte al desarrollo activo y eficiente del Movimiento Olímpico. Por más de un siglo ha sido entregada a diferentes organizaciones y asociaciones en el mundo. Para nuestro orgullo debemos reconocer con admiración y respeto que Colombia ha recibido en tres oportunidades tan importante distinción.
La primera fue otorgada en 1946 al Comité Olímpico Colombiano, cuando era presidente Gregorio Obregón, quien hacia parte del grupo pionero, idealista y pujante, con Humberto Chica Pinzón, el coronel Leopoldo Uribe y José Antonio Bonnet, artífices de la causa hasta lograr que el Comité Olímpico Internacional diera el reconocimiento oficial a nuestro Comité, en 1948.
La segunda vez fue otorgada en 1962 al Comité Organizador de los Juegos Bolivarianos de Barranquilla, que se celebraron en 1961, y la tercera vez fue otorgada en 1971, al Comité Organizador de los Juegos Panamericanos de Cali. Estos dos eventos multideportivos regionales aportaron obviamente a la difusión de la idea olímpica y al fortalecimiento de la estructura del Movimiento Olímpico, así como a la práctica del deporte en todos los niveles de la sociedad moderna.
Es una copa sencilla y modesta, cuya base sostiene un platillo ovalado en el que una pequeña columna jónica[2]sirve de pedestal para la figura de la icónica diosa Nike. Ella, con sus alas semi extendidas presenta con su mano derecha una placa y en su mano izquierda una rama de olivo. El original de esta copa está celosamente guardado en el Museo Olímpico de Lausana, en Suiza, y los ganadores han recibido una réplica, acompañada de una placa y un diploma.
Tesoros como estos son los que los aficionados al deporte, en especial los seguidores de los olímpicos deben conocer. De allí mi interés por difundir el tema, porque sería muy importante poder rescatar la Copa Olímpica de 1946, que no existe en el Comité Olímpico Colombiano, ni tampoco la placa. Solo ha quedado en una pared de la actual sede de la Academia Olímpica Colombiana en la Carrera 16 No.37 – 20, el diploma que como testigo de este honor se exhibe en una de las columnas a la entrada.
De igual forma las otras dos pues en Cali, en la que era la Junta Administradora de Deportes del Valle se encuentra la Placa y el Diploma, pero de Barranquilla desconocemos su existencia.
Si al leer esta nota, alguno quiere comunicarse conmigo para darme pistas, lo agradeceremos como una valioso aporte a la historia del deporte en Colombia y estaré atenta a sus comunicaciones en mi dirección electrónica, [email protected]
“Fueron tan interesantes los IV Juegos Nacionales de Mar y Playa 2021, que estamos pensando en traer grandes eventos multideportivos a esta región del país”.
El final de los IV Juegos Deportivos Nacionales de Mar y Playa 2021 en el Golfo de Morrosquillo permitió al presidente del Comité Olímpico Colombiano, Ciro Solano Hurtado, entregar un balance “altamente positivo”, como líder de toda la gestión administrativa de las justas.
El Comité Olímpico Colombiano fue el operador de los Juegos y con un trabajo aplicado y con amplia experiencia dejó un panorama positivo para la organización y para el desarrollo del deporte nacional.
“Estos Juegos nos dejan un balance altamente positivo para el deporte colombiano, para el Ministerio del Deporte, para el Comité Olímpico Colombiano y para los dos departamentos organizadores, como lo son Córdoba y Sucre”, aseguró Ciro Solano Hurtado.
El presidente del COC agregó: “En lo deportivo, cuatro disciplinas del programa de los Juegos Olímpicos, vela, voleibol playa, surf y triatlón, han demostrado que vienen creciendo y esto motiva a estos atletas a seguir adelante”.
Además, Ciro Solano también resaltó la importancia de los Juegos para la región del Golfo de Morrosquillo, por la reactivación económica, con contratación local para toda la operación en las diferentes líneas de acción para la realización de los Juegos.
“Estos Juegos son muy importantes para estas regiones de Colombia que poco se conocen y se empiezan a ubicar en el panorama nacional e internacional, por su buena hospitalidad, por su excelente organización, por su gran infraestructura hotelera. De verdad fue muy interesante la experiencia, que estamos pensando en traer grandes eventos multideportivos a esta región del país”, concluyó Ciro Solano Hurtado.
Valle, campeón
Los IV Juegos Nacionales de Mar y Playa 2021 en el Golfo de Morrosquillo, llegaron a su final este sábado 30 de octubre, luego de nueve días de intensas competencias, que dejaron ver el desarrollo deportivo nacional en 12 disciplinas deportivas y la conquista del Valle del Cauca, como gran campeón.
De principio a fin, los vallecaucanos estuvieron al frente del medallero general, siendo la delegación de mayor regularidad, porque se subió al podio en nueve de las 12 disciplinas convocadas, siendo Nicolás Robledo su principal figura, con tres medallas de oro en motonáutica.
Bolívar se quedó con el segundo lugar del medallero general, gracias a su superioridad en surf, disciplina olímpica en la que conquistó 6 oros, mientras que en motonáutica ganó cinco oros y la cuenta dorada la completó con dos de vela, para ser segundo en los Juegos.
En el último día de competencias, Bogotá repuntó y se quedó con el tercer lugar general, con 7 oros, 12 platas y 11 bronces, gracias a las preseas que llegaron en esquí náutico, actividades subacuáticas, motonáutica y voleibol playa.
Antioquia también logró 7 medallas de oro, pero el desempate a favor de Bogotá se dio en las platas, con 12 de los capitalinos, frente a 3 de Antioquia. Por su parte, Atlántico, Santander, Caldas, Córdoba, Cundinamarca, San Andrés y Magdalena ganaron al menos un oro.
Finalmente, Sucre, Risaralda, Norte de Santander, Huila, Chocó y Quindío sumaron entre platas y bronces, para completar el cuadro de medallería, que tuvo a 10 delegaciones sin aparecer en el cuadro final con medallas.
Así se confirmó en la ceremonia de clausura de los IV Juegos Nacionales de Mar y Playa celebrados en los departamentos de Córdoba y Sucre.
Sin duda alguna, los IV Juegos de Mar y Playa fueron una enorme herramienta de construcción del tejido social, porque brindaron oportunidades de vida.
Tras tras un período de recesión, la reactivación de la economía se evidenció de manera clara y contundente, en las sedes de Coveñas, San Antero, San Bernardo del Viento y Tolú.
Transporte aéreo y terrestre, hotelería y hospedaje, alimentación y demás servicios relacionados con el turismo deportivo fueron algunos de los sectores beneficiados durante octubre, en el Golfo de Morrosquillo. Después de nueve días de competencia deportiva y más de 15 de despliegue operativo, las competencias, que recibieron a 26 delegaciones del país terminaron con un parte positivo en materia de reactivación social y económica.
Para este fin, el Ministerio del Deporte aportó 6.500 millones de pesos, los cuales se dirigieron principalmente a la planeación, organización y puesta en escena del evento multideportivo. Gracias a la inversión, más de 350 personas estuvieron involucradas como personal logístico para desarrollar labores de seguridad, aseo, asistencia en escenarios deportivos, armado, montaje y desmontaje. En materia de empleabilidad directa e indirecta, fueron 532 los beneficiarios con la realización de los Juegos.
En lo deportivo, al cierre de esta cuarta edición de las justas de Mar y Playa, la delegación de Valle del Cauca ocupó el primer puesto en el medallero general con 16 preseas de oro y un total de 39 metales.
En total, fueron 411 las medallas entregadas en las 12 disciplinas deportivas de competencia que se desarrollaron desde el 22 hasta el 30 de octubre. Una cita inolvidable, fruto del trabajo en equipo y que hizo sentir a los participantes, más colombianos que nunca.