Investigación. Mujeres en las pesas, perspectivas académicas y prácticas (4)

Capítulo IV: proceso de entrenamiento hacia los altos logros

Luz Adriana Soto Echeverry, Profesional en Ciencias del Deporte y la Recreación. Esp. Teoría y Metodología del Entrenamiento Deportivo. Mg. Ciencias Aplicadas a la Actividad Física y el Deporte. Entrenadora de Risaralda

Introducción

Los sistemas tradicionales de entrenamiento aplicados a los halterófilos risaraldenses han demostrado un rendimiento deportivo aceptable. Se quería consolidar un programa de entrenamiento fundamentado en elementos que estén a la vanguardia del entrenamiento deportivo, como es el tema de la transferencia y el fenómeno de la potenciación post activación. En el levantamiento de pesas se busca que el deportista levante el mayor peso posible, con altas velocidades de ejecución, situación que requiere máximos niveles de potencia. El incremento del ritmo competitivo que se viene evidenciando en la halterofilia dificulta la utilización de los sistemas tradicionales de planificación deportiva en el deporte de alto nivel, pues los cortos tiempos de preparación limitan el cumplimiento de los objetivos que se requieren en las diferentes etapas contempladas en dicho método. Sin embargo, no sólo la utilización de los sistemas contemporáneos de preparación es suficiente para conseguir los niveles de rendimiento deseados.

Palabras claves: Programa, entrenamiento, potencia, fuerza, transferencia, levantamiento de pesas.

Fuerza

Capacidad de producir tensión, que tiene el músculo al activarse. En teoría, esta capacidad está en relación con una serie de factores, como el número de puentes cruzados de miosina que pueden interactuar con los filamentos de actina Goldspink, 1992. Existen dos fuentes de fuerzas en permanente interacción: las fuerzas internas, producidas por los músculos esqueléticos, y las fuerzas externas, producidas por la resistencia (fuerza) de los cuerpos a modificar su inercia (estado de reposo o movimiento). Por tanto, la fuerza aplicada es la manifestación externa de la tensión interna generada en el músculo. Lo que interesa en el deporte es saber en qué medida la fuerza interna generada en los músculos se traduce en fuerza aplicada sobre las resistencias externas, Gonzales 2007. 

La velocidad

Manso 1998 la define como la capacidad de un sujeto para realizar acciones motoras en un mínimo tiempo y con el máximo de eficacia.  En el levantamiento de pesas se puede definir como la ejecución de una acción motriz, que busca vencer una resistencia a la mayor rapidez posible. Estas acciones son generalmente movimientos explosivos, debido a su corta duración.  La velocidad se encuentra influenciada generalmente por el desarrollo biológico y el crecimiento. Sin embargo, esta capacidad está determinada por el potencial genético que posee cada individuo. 

La potencia

En 1950, Hill  la definió como el producto entre la velocidad de acortamiento y la tensión desarrollada por el músculo durante su contracción concéntrica en cada instante del movimiento.  De Hegedus 1984  manifiestó que cada músculo ha sido diseñado para alcanzar potencias y eficiencias máximas en sus rangos más importantes de velocidad.

La trasferencia.

Definida como todas las actividades de entrenamiento que realiza un deportista, que programa su entrenador, con el objetivo de obtener el mayor efecto positivo sobre el rendimiento específico, Izquierdo 2006.

Potenciación Post Activación (PAP). 

Aumento transitorio de la potencia en la fuerza, desencadenadas por diferentes formas de estimulación (sobrecargas externas o electro estimulación), produciéndose un incremento de la respuesta muscular contráctil al ejecutar ejercicios explosivos después de realizar contracciones musculares máximas, produciéndose una mayor cantidad de fuerza y potencia de manera transitoria, Bustos 2007.

Cargada

Primera fase del envión, en la cual el sujeto levanta la barra desde el piso hasta los hombros, por medio una sentadilla profunda, para luego levantarse erguido sujetando la barra con las manos.

Resultados

La periodización realizada del 15 de marzo al 10 de junio de 2012, bajo el modelo contemporáneo de planificación A.T.R.  La  acumulación  se  fundamentó  en el fortalecimiento de las estructuras músculo-tendinosas, estímulos a la manifestación de fuerza máxima. Transformación, trabajos de potenciación post-activación en los miembros inferiores, durante la fase inicial de la sesión de entrenamiento con esfuerzos máximos en la sentadilla y los despegues.  Realización, ejercicios especiales para la cargada, la sentadilla y los jalones, trabajos hasta el  90 por ciento de la RM. Terminados los ejercicios antes mencionados se realizaron estímulos de transferencia, al 75 por ciento de la carga empleada en el entreno, por tiempo de cinco segundos a máxima velocidad.  Para los ejercicios de potenciación se manejaron porcentajes superiores al 15 por ciento en despegues y 30 por ciento en sentadilla, con respecto a las cargas del movimiento olímpico.

La potencia en miembros inferiores se evalúo a través del Rocket Jump,  al inicio y final de la periodización,  evidenciándose un incremento importante en el sujeto 1 y 2; los sujetos 3 y 4 no mostraron mejoría alguna, por el contrario los resultados fueron negativos si se comparan con la prueba inicial.

Potencia (Watts)  miembros inferiores, test de Rocket Jump.

Potencia en Watts
SujetoPre testPost testPromedioD.E
1141,5144,8143,22,33
2151,2157,2154,24,24
3151,4149,6150,51,27
4143,8142,9143,40,64

Se observaron dos momentos diferentes para alcanzar la velocidad pico durante la preprueba. La postprueba mostró un solo momento, en el cual los sujetos consiguen su pico de velocidad, justo cuando se da la transición entre el primer y segundo jalón, momento el cual se alcanza el máximo nivel de potencia en la cargada.

Los niveles de potencia alcanzados por los sujetos en el post-test son superiores a los del pre-test. Solo el sujeto 2  los alcanza con el mismo peso, en ambas evaluaciones, siendo el de menor potencia durante el post-test

Tabla 1.  Potencia (Watts), antes y después de la aplicación del plan de entrenamiento.

Sujeto       estPrePost
1176,3322,6
2248,8750,4
3125,7378,4
4157,2411,7
Prom177465,78
Ds45,22167,38
t apareada0,0313
Shapiro Wills0,674

El entrenamiento deportivo tiene como fin incrementar las marcas deportivas, cuando se realiza de manera organizada, los incrementos de las marcas registradas por los atletas durante la competencia fueron muy importantes teniendo en cuenta el tiempo de preparación que tuvieron para cumplir los objetivos se mostraron progresos significativos en los resultados deportivos personales.

Tabla 2. Registros máximos del envión antes y después de la aplicación del programan  de entrenamiento.

DeportistaPre-TestkgsPos-Testkgs
1138143
2155162
3110115
4125130

Discusión

La velocidad con la que se desplaza la barra se logró unificar en todos los atletas, pasando de la fase final del primer jalón a la inicial del segundo jalón.  Esto concuerda con lo planteado en el estudio de Beltrán 2011. Durante el segundo jalón, la velocidad de extensión de la cadera era mayor que la velocidad de extensión de la rodilla, lo que incrementa la aceleración de la barra y contribuye a la ejecución del segundo jalón.  Los picos máximo y mínimo de velocidad encontrados también fueron reportados por Beltrán 2011. Los máximos  picos de velocidad  se alcanzan  aprovechando la fuerza de los músculos de las del tren inferior durante la segunda fase del jalón. Los deportistas alcanzaron los picos máximos de velocidad en la misma fase del movimiento luego de aplicado el plan de entrenamiento, la diferencia radicó en que los valores alcanzados son menores, comparados con la primera evaluación.

Estudios de Anselmi 2009, muestran cómo los ejercicios de transferencia emplean porcentajes elevados de fuerza máxima para reclutar unidades motoras, para luego utilizar cargas de trabajo menores, disminuyendo paulatinamente la masa y aumentando la velocidad de ejecución, para acercarnos finalmente al gesto específico que queremos mejorar. Para el caso objeto de estudio fue empleado la potenciación post activación, como herramienta para incrementar los niveles de potencia muscular, debido al manejo de cargas máximas empleadas constantemente en la halterofilia.

Se alcanzaron cambios significativos en la potencia de los miembros inferiores de los deportistas durante la cargada. Existen condiciones que favorecen o limitan este resultado, como la condición técnica del deportista. No solo la fuerza es fundamental, sino la velocidad y la correcta ejecución del gesto deportivo.  Beltrán 2011  planteaba como el punto más crítico, el momento de la transición entre el primero y segundo jalones, ya que debe ser ejecutado rápidamente.

Conclusiones

Se registraron variaciones importantes en la velocidad de ejecución de la cargada de los deportistas más técnicos, lo que demuestra la pertinencia del plan de entrenamiento empleado, al resaltar la importancia no sólo de la fuerza, sino de la técnica.

Los resultados respaldan la pertinencia de la transferencia de la fuerza y del mecanismo de potenciación post-activación como herramienta para producir una mejoría del rendimiento en un momento dado.

La aplicación del plan de preparación logró incrementar significativamente la potencia muscular de los miembros inferiores durante la cargada, en 2 de los 4 deportistas sometidos al plan de preparación. 

Los incrementos de potencia se lograron a expensas del aumento de la velocidad de ejecución del gesto deportivo.

Los picos máximos de velocidad alcanzados se lograron durante la segunda fase del  jalón, identificada como la fase donde se logran alcanzar los mayores índices de potencia.

Referencias

Anselmi; Horacio, E. Manual digital de fuerza, potencia, acondicionamiento físico. Importancia de la fuerza en el proceso de entrenamiento. Capítulo 1. Pág. 10. Versión digital por el Grupo Sobreentrenamiento  (www.sobreentrenamiento), 2009

Beltrán Garrido J. Efectos del método de contrastes sobre el rendimiento muscular: Meta análisis de su eficacia. Tesis de Maestría. Universidad de Lleida 2011.

García Manso J. Navarro Valdivieso M,  Ruiz Caballero J. Bases teóricas del entrenamiento deportivo: Principios y aplicaciones. Editorial Gymnos. 1998

Goldspink, (Citado por Fundamentos de la fuerza aplicada al alto rendimiento por J. González. Badillo). 1992.

González. Badillo J. El entrenamiento de la fuerza para niños y jóvenes: pautas para su desarrollo III Congreso Nacional Ciencias del Deporte, Pontevedra- 29-31 de Marzo de 2007. http://www.altorendimiento.com/es/congresos/entrenamiento/136.

González Badillo J. Mikel Izquierdo, Redín.  La carga de entrenamiento y el rendimiento en Fuerza y Potencia Muscular. Encuentro sobre alto rendimiento deportivo. Málaga, mayo de 2006.

De Hegedus. J.  La Ciencia del entrenamiento deportivo. Editorial Stadium SRL Argentina, 1984. Pág. 369.

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Semblanza. Baltazar Medina, el deporte… por siempre

Baltazar Medina nació en Sopetrán, Antioquia, el 30 de octubre de 1947, en un hogar  campesino, que debió escapar de la violencia, cuando él tenía 12 años.

En Medellín, acompañado de su mamá y de su hermana, con muchas dificultades económicas adelantó estudios primarios en la  Preparatoria Luciano Pulgar y secundarios en la Normal Nacional de Varones (hoy Normal Superior de Medellín).

Aunque durante su juventud practicó deportes como el baloncesto, la gimnasia y la natación, desde entonces su vocación estaba en la dirigencia deportiva. A los 18 años fue  elegido presidente del Club Deportivo Escuela Normal de Varones, Esnova, uno de las más grandes instituciones del deporte organizado antioqueño, afiliado a las ligas de atletismo, baloncesto, fútbol, gimnasia y béisbol.

A los 20 años terminó el bachillerato e ingresó a la Universidad de Antioquia, a estudiar Biología y Química, pero cuando cursaba tercer semestre, la institución abrió la facultad de Educación Física  y de inmediato se cambió, para seguir en la que ya era la pasión de su vida.

A partir de entonces, sus estudios los alternó con la docencia, en colegios de Medellín, como el Instituto Conrado González y los colegios del Verbo Divino y Santa Clara de Asís, mientras ejercía la dirección técnica del equipo de baloncesto Enka de Colombia.

Selección Femenina de Antioquia, en 1977, dirigida por Roberto Grisales (q.e.p.d.), primero a la izquierda, fila superior. A la derecha, últimos en la misma fila, están Baltazar Medina y Guillermo Valencia, asistentes técnicos. En este equipo se destacaron Gloria Ortiz, Libia Pizarro y Gloria Gómez, quienes formaron parte de selecciones nacionales.

Una vez graduado como Licenciado en Educación Física ganó una convocatoria para ser profesor de tiempo completo de la Universidad de Antioquia, pero sólo estuvo en el cargo durante un año.

En 1978 empezó a trabajar como profesor en comisión con el Convenio Colombo Alemán, como Jefe de la Sección de Documentación e Información, desde el cual contribuyó a la construcción de la Biblioteca Especializada de la Universidad de Antioquia.

Al año siguiente volvió a su alma mater, como Jefe del Departamento de Educación Física de la Facultad de Educación. En 1985 fue nombrado director del Instituto de Educación Física y Deporte, cargo equivalente a la decanatura de otras facultades.

Su trabajo en la administración pública comenzó en 1982, al ser nombrado Director de Coldeportes Antioquia, cuando era un organismo descentralizado.

En los años noventa fue elegido vicepresidente de la Federación Colombiana de Ciclismo, bajo la presidencia del licenciado Jorge Tenjo.

Baltazar Medina, en 2001, cuando era director de Indeportes Antioquia, encabeza, en Medellín, un ciclopaseo, acompañado, de izquierda a derecha, por el triatleta Javier Zapata; el campeón mundial de ciclismo contrarreloj Santiago Botero; la bicicrossista Mariana Pajón, hoy doble campeona olímpica, y la medallista olímpica de pista, María Luisa Calle

En 1991 pasó a ocupar el cargo como director de Educación y Deporte de la Secretaría de Educación de Antioquia, en el cual permaneció hasta 1995, cuando fue escogido como Subdirector para la Juventud de la Gobernación de Antioquia.

Desde 1996 ejerció como director de Recreación y Deporte de Comfama y en el 2003 se despidió de la administración pública, como Gerente de la Beneficencia de Antioquia.

Baltazar Medina, con el ex ciclista Martín Emilio Cochise Rodríguez, uno de los más destacados deportistas colombianos de todos los tiempos.

Un año después, ya pensionado, fue nombrado gerente de la Organización Gremial de Operadores Privados de Juegos de Azar, cargo que le exigió trasladarse a vivir a Bogotá., en el que fue su primer paso para llegar al Comité Olímpico Colombiano.

Entre los años 2004 y 2008 se desempeñó como vocal de la Federación Colombiana de Ciclismo; en 2009 alcanzó la presidencia del Comité Olímpico Colombiano, y fue reelegido en las asamblea de los años 2013 y 2017. Durante los dos periodos al frente del ente rector del Deporte Asociado Colombiano lideró la modernización de la entidad y nuestro país obtuvo los mejores resultados deportivos en su historia, entre los cuales se destacan las 16 medallas olímpicas logradas en los dos últimos certámenes.

De igual manera, Baltazar Medina es hoy presidente de la Organización Deportiva Bolivariana, ODEBO, y forma parte de la las organizaciones Deportiva Centroamericana y del Caribe, Odecabe, y Suramericana.

Baltazar Medina, presidente del Comité Olímpico Colombiano, y Clara Luz Roldán, directora de Coldeportes, al cierre de los Juegos Olímpicos Río 2016, que arrojaron una gran actuación colombiana.

El gran suceso Ubaldina: “Se hizo justicia con la medalla olímpica”

Alejandro Munévar
Especial para la Revista Olímpica 

Hay personas que se demoran en encontrar la gloria, que tienen que recorrer muchísimos caminos para poder alcanzarla, otras que se la pueden encontrar a la vuelta de la esquina, pero al final es el camino recorrido lo que realmente vale la pena, porque la medalla, la victoria, la satisfacción son solamente las cerezas del pastel. 

Nuestro personaje es Ubaldina Valoyes, una luchadora de mil caminos, una de las mejores pesistas del mundo, la mejor de América durante varios años, la hija, la hermana, la niña que no quería alzar pesas, la misma que veía a su hoy amiga y compañera de trabajo, María Isabel Urrutia, convertirse en campeona olímpica, la de los sueños, la de la resiliencia, la del aguante y el empuje, la misma que ocho años después recibe una recompensa que anhelaba y esperaba: una medalla olímpica, la número 29 en la historia colombiana. 

Hoy, hablando desde la tranquilidad que le brinda el haber dado el paso hacía la dirección técnica hace un balance de lo que cree que fue su carrera, que estuvo llena de triunfos, satisfacciones, pero también de lágrimas, sacrificios y mucho aprendizaje. “Ha sido un largo recorrido: 26 años de carrera deportiva, con todos los logros que cualquier atleta quiere tener. Me siento una deportista halagada, consagrada, que, si me preguntan, conseguí todo lo que quise”, dice.

Pero para hablar de los triunfos y las victorias hay que hablar del pasado, de la construcción personal, del camino de la heroína, porque de un día para otro no se ganan las medallas y, mucho menos, se forja el carácter. 

Durante su vida, Ubaldina Valoyes venció gran cantidad de dificultades.

Huyendo de la violencia

Nacida en Quibdó, 6 de julio de 1982, Ubaldina fue criada en el Urabá a la fuerza, pues en medio de la violencia, su madre soltera, cabeza de hogar, tuvo que salir del Chocó como pudo, con sus hijos huyendo de la violencia, un flagelo que la siguió durante muchos años, porque en el Urabá antioqueño también la sufrieron en carne propia, eso sí, su madre los protegió y como podía, los cuidó e impulsó para salir adelante. “Mi mamá es una guerrera. Yo creo que eso se lo aprendí a ella: criar a sus hijos sola, adaptarse a un lugar que no era el suyo y sacarnos adelante. Me le quito el sombrero ella: es la heroína de todo esto, no yo.”

Su infancia fue difícil y estuvo marcada por la violencia, de la cual tuvieron que huir en un principio y luego adaptarse a vivir con ella o, más bien, esconderse de ella. “Hubo un momento en el que a uno de mis hermanos casi lo matan, porque se lo querían llevar para la guerrilla. Mi mamá tuvo que salir a media noche corriendo con él, para mandarlo hacia el Chocó. Me tocaron momentos en los cuales llegaban a matar a la gente y uno se tenía que esconder. Mi mamá se montaba encima de sus hijos, para cubrirnos, así a nosotros no nos pasaba nada, pero ella arriesgaba su vida. Todo eso me ayudó a mí a ser mejor persona”. 

Se podría pensar que el hecho de crecer en un ambiente, en un entorno tan complejo, podría sacarla del camino “correcto”. Pero Ubaldina se mantuvo por el sendero del bien. “No significa que si yo vengo de un lugar de guerra, yo voy a hacer lo mismo. Vengo de un sitio que no era fácil, pero aprendí mejores cosas. Hoy en día, cuando veo a los muchachos que se guían por lo malo, me doy cuenta que eso es un tema mental personal. Está en nuestra mente no querer cambiar, decir ‘eso no es lo que yo quiero para mi vida’. Tuve una mamá que me inculcó que uno debía hacer las cosas bien”. 

Ubaldina fue criada en el seno de una familia humilde, trabajadora, afectada por una situación apretada, porque si había para el desayuno, no había para el almuerzo, o si había para almuerzo, no se cenaba. “No oculto de dónde vengo. Son precisamente mi origen, mis raíces los que me ayudaron a ser cada día mejor. Yo me siento orgullosa. Eso me hizo ser mejor persona, me enseñó a valorar cada cosa que hacía con esfuerzo. Mi mamá me inculcó eso: a trabajar para conseguir mis cosas, nunca a buscar lo fácil, porque lo fácil se va muy rápido”. 

Ubaldina pasó del atletismo al levantamiento de pesas.

Las pesas, una feliz casualidad 

Ubaldina era una niña a quien le encantaba jugar en la calle, con los amigos, era muy activa. En su panorama, la halterofilia no era precisamente una prioridad. De hecho, su carrera deportiva se inició en el atletismo. “Cuando uno nace para algo, pase lo que pasare, eso es lo de uno. Yo llegué por casualidad a las pesas. Era del atletismo, era lanzadora de bala, disco y martillo, pero el martillo no me gustaba, pues le tenía mucho miedo. Me decían que por mi estatura no iba a llegar a ser una gran lanzadora”.

Ha ocurrido que un técnico de un deporte se encuentre con un prospecto en otro deporte y logra cambiarle sus gustos. Recuerda: “Fuimos a un inter clubes de atletismo a Medellín. Había llegado ese año un cubano, Marcelino del Frade (una institución de las pesas a nivel panamericano), para empezar a construir una infraestructura de las pesas en Colombia. Un día iba pasando por la pista de atletismo y me vio, y dicen que afirmó: ‘esta es la pesista… no hay otra más’. Entonces buscó a mi entrenador, que era Ferney Romaña, y le dijo, sin decirme nada, que me mandara a pesas, que él quería hacer una prueba conmigo”.

Así ocurrió. El gran problema era que a Ubaldina las pesas no le gustaban. “A mi nunca me dijeron que me querían en pesas, porque no me gustaban. Me pidieron, entonces, en medio de un plan fraguado por el entrenador, que empezara a entrenar en pesas. Yo lloraba. Iba al gimnasio de malgenio, pero el profesor siempre me tenía un dulce y me decía: ‘para mi negrita, con la más linda sonrisa de diamantes’. Con eso me conquistó”. 

El levantamiento de pesas en Colombia era visto con antipatía, sobre todo cuando eran mujeres las que lo practicaban. Sin embargo, eso no fue un motivo para claudicar. Eso sí, a Ubaldina le costó un tiempo darse cuenta que estaba hecha para grandes cosas. “A mi el técnico me decía que yo podía ser campeona panamericana, mundial y medallista olímpica. Yo pensaba: ‘este profesor está loco. ¿De dónde iba a salir yo medallista?’ Yo entrenaba, pero no convencida. Lo hacía por cumplir. Pero cuando hice mi primera competencia, quedé de sexta y me dieron una medalla de consolación. Yo me emocioné, y ahí sí me convencí de las pesas”. 

Marcelino del Frade se fue de Colombia, al poco tiempo de haber convencido a Ubaldina de pasarse a las pesas. Ella, sin embargo, siguió entrenando y mejorando todos los días. Pero el destino la llevaría a encontrarse en un escenario muy particular, con el hombre que la convenció de hacer halterofilia. “Yo estaba participando en mi primera competencia internacional, en 2002, un panamericano en Guatemala. Marcelino estaba allí. Yo gané una medalla y él pidió que lo dejaran premiarme. Entonces, cuando me dio la medalla se acercó y me dijo: ‘¿ahora sí me crees todo lo que yo te decía? Respondí que sí y le agradecí por sus enseñanzas y su paciencia. Él agregó que ese era el primer paso de muchos más que iba a dar. Desde entonces mantengo contacto con él. Cuando voy a Cuba, lo visito. Si él no se hubiese cruzado por mi camino, Ubaldina se hubiera perdido como deportista, porque sabía que en el atletismo no iba a llegar muy lejos”. 

En Londres 2012 finalizó sexta, pero gracias a su juego limpio, hoy es tercera.

La altura es lo de menos

Era raro encontrar pesistas en Colombia de gran estatura. En el caso de Ubaldina, la estatura fue lo de menos, porque ella mide apenas 1.59 m. de estatura. Pero su altura nunca fue un problema para levantar el peso que fuere necesario, inclusive, para ponerse sobre los hombros el peso de un país entero. “Yo creo que lo que me hacía levantar todo el peso eran las ganas, las ganas de superarme, de querer ser la mejor, de ser la número uno. Yo entrenaba demasiado. Me decían que era incansable. Era la primera que llegaba al gimnasio y la última en irse. Si tenía que entrenar el domingo lo hacía. Nunca me quejé de los entrenamientos, así por dentro me estuviera reventando. Siempre tuve una meta y un propósito claros. No podía fallar. Tenía en mi cabeza la idea que cuando me subía a la plataforma, no sólo era yo quien lo hacía, sino un país entero que se levantaba conmigo, un país que siempre me apoyó y que me quería ver triunfar”. 

Esa forma de ser, el hambre de gloria, las ganas de salir adelante eran algo natural en ella, pues desde pequeña su madre se lo inculcó. “Esta fue la enseñanza de mamá: hacer las cosas bien, como debían hacerse. Y no era sólo un compromiso por ser selección Colombia. Era cuestión de ser la mejor y de mantenerse. Ubaldina se fue de la alta competencia, por la puerta grande por lo conseguido”

Lista para ser medallista olímpica

Durante muchos años, Ubaldina Valoyes fue la número uno de América, porque ganó oros en los juegos Suramericanos, Centroamericanos y del Caribe y Panamericanos. Nadie le ganaba. “Cuando llegaba a los torneos del área escuchaba: ‘ahhhh, no hay nada que hacer con Ubaldina …Era muy respetada”. 

Hasta los Juegos Olímpicos Londres 2012 llegó como campeona Panamericana, en la categoría de los 69 kilogramos, es decir, como la número uno del continente americano. Decidió cambiarse de 75 a 69 kilogramos. “Tomé la decisión de cambiar de categoría, y no me quisieron apoyar. Entonces entrené casi sola y estudié en ese año 2012 hasta graduarme. Me preparé para Londres 2012 con mucha dedicación y disciplina, y pensando en retirarme en lo más alto, en el podio. Tenía claro cuál era mi meta para retirarme, porque pensé que ya me había llegado la hora de ser medallista olímpica y de partir de las pesas. Viajé con la seguridad que me traería una medalla. 

Pero el destino puso a la mejor de este lado del mundo a ser sexta en los Juegos Olímpicos Londres 2012. “Este resultado me causó gran frustración. No entendía qué me había pasado, porque había hecho bien el trabajo, pero los resultados no habían sido los esperados.

Sin embargo, “no hay mentira que aguante toda la vida. La justicia, el deporte y la vida misma se encargarían de premiar a Ubaldina con su anhelada medalla. “Este año me dieron una gran noticia. La verdad es que me agarró de sorpresa, porque pasaron ocho años, para que me dijeran que era medallista olímpica y que había coronado el sueño que me acompañó toda la vida”. 

Después del retiro de la alta competencia, Ubaldina cumple otro de sus sueños: ser entrenadora, para ayudar a la formación de las nuevas generaciones. Hoy es entrenadora de la selección Bogotá de pesas y comparte tareas con su referente, la medallista olímpica de oro, María Isabel Urrutia. “Ella fue mi ejemplo a seguir. Ella me preparó para mis primeros Juegos Panamericanos. Esa medalla olímpica es de ella. Entre las dos hemos sabido sacar adelante a una generación brillante de pesistas que compiten por Bogotá. Inclusive, uno de ellos, Santiago Rodallegas, tiene cupo para los Olímpicos. “Hoy, más convencida que nunca, lo puedo decir: Santiago va a ser medallista, y espero no equivocarme, porque en las competencias cualquier cosa puede pasar, pero confió en Santiago, en Francisco Mosquera, en Javier Mosquera, van a ser cartas fundamentales en Tokio”. 

Su sonrisa ha sido siempre, una de sus grandes características.

La importancia de las pesas en Colombia

Cerremos esta semblanza con algunas ideas de Ubaldina sobre las pesas colombianas. Cree que es un deporte que le ha dado muchísimas alegrías al país, representadas en títulos y medallas. “Los pesistas, sin demeritar a los demás deportistas, tenemos una convicción: decimos que somos los mejores del mundo, que la única forma en que nos pueden ganar es haciéndonos juego sucio. Somos los mejores y, como tales, nos preparamos. Somos un equipo, a pesar de competir individualmente, porque somos unidos, una familia. Podemos tener diferencias, claro, pero cuando es la hora de representar al país, somos uno solo, nos hacemos barra, nos acompañamos, esa es la clave. Somos los número uno y lo seguiremos siendo. Creo que en Tokio va a haber muchas sorpresas. Confió en mis compañeros, que la van a dar toda”. 

Palmarés de Ubaldina Valoyes:

Ubaldina Valoyes es la atleta colombiana más ganadora en la historia de las participaciones nacionales en certámenes múltiples.

Este es su registro:

Juegos Olímpicos: medalla de bronce en Londres 2012 (69 kilogramos).

Juegos Panamericanos: oros en Santo Domingo 2003 (63 kg.), Río 2007 (75 kg.), Guadalajara 2001 (75 kg.) y Toronto 2015 (75 kg.).

Juegos Suramericanos: oros en Buenos Aires 2006, en arranque, envión y total (75 kg.).

Centroamericanos y el Caribe: oro en Cartagena 2006 (75 kg.) y en Mayagüez 2010 (75 kg.), tres oros, en arranque, envión y total. 

Ubaldina Valoyes, con el Ministro del Deporte, Ernesto Lucena.

Semblanza. Causa y efecto: Sebastián Arenas, en el arco compuesto

María Paula Monroy Nieto
Comunicadora social y periodista del Comité Olímpico Colombiano
Especial para la Revista Olímpica Digital

Manuel Sebastián Arenas Díaz, el inglés que a sus tres años se radicó en Colombia, país que escogió para representar como cualquier otro deportista colombiano, con orgullo, “berraquera” y dedicación. 

A los 12 años de edad, el hijo de Wilson Arley Arenas y Lina Marcela Díaz conoció el arco en el municipio de Sabaneta, en Antioquia, ese instrumento que hoy en día se ha vuelto su compañero y lo ha llevado a recorrer el mundo representando a Colombia.  

Todo empezó en el año 2010, cuando Dairon Jaramillo, entrenador de la Selección Antioquia, llegó un día al colegio de Sabaneta con un arco preguntando si había alguien interesado en aprender del deporte, a lo que Arenas dijo que sí por pura curiosidad: “el deporte llegó nuevo en 2010 y el profe Dairon llegó al colegio con los arcos mostrando los accesorios y explicando el deporte, y la verdad uno curioso, uno veía una flecha y se sorprendía”.

Sin embargo, la sorpresa fue para él, pues fueron sus ganas y su ambición por aprender de este deporte que, al día de hoy, con tan solo 22 años, ha sido medallista de oro nacional, bolivariano, suramericano y, recientemente de manera virtual, panamericano, así como medallista de bronce individual en el mundial juvenil y por equipos en el mundial de México 2017.  

El arco compuesto

Para muchos, el deporte del tiro con arco es desconocido, por ende, no es visto como un deporte de alto rendimiento, sino como un hobbie, de hecho, Arenas tampoco conocía esta disciplina e incluso él, veía el tiro con arco como una forma de pasar el tiempo. 

No cabe duda de que el antioqueño estaba hecho para ser deportista de alto rendimiento. Practicó varios deportes, incluido el baloncesto y el fútbol y, según lo que cuenta, no era malo o como dice él, “no era tronco”. Sin embargo, se decidió por el tiro con arco por gusto, curiosidad y porque era un deporte individual, en el que sabía que debía trabajar mucho la parte mental y en el que vio la posibilidad de triunfar.

“Me fue gustando mucho. Cuando me pasaron un arco el profesor me fue viendo esa ambición y esas ganas de cumplir en el deporte, me vio futuro”, expresó.

En cuanto a la modalidad, su entrenador es el responsable del éxito del colombiano, pues fue Jaramillo quien decidió que Sebastián debía enfocarse en el arco compuesto y no en el recurvo: “eso fue decisión del profesor, yo empecé en recurvo, pero en esa modalidad ya habían muchos arqueros buenos, entonces para ese tiempo mi entrenador estaba buscando el equipo de compuesto para los Juegos Departamentales y me dijo “usted Arenas, compuesto” y cuando cogí el compuesto me sentí súper bien y con ese empecé a tirar distancia oficial y ahí fue cuando dije: sirvo pa’ esto”. 

Afuera de la diana

Como una flecha que solo puede ser tirada al impulsarla hacía atrás, Arenas ha superado las dificultades que se le han presentado y en ellas ha encontrado oportunidades que lo acercan cada vez más a sus objetivos, pues expresa que nunca se ha rendido, ya que ha pasado de estar en lo más bajo, a ser el primero en el ranking nacional.

Para el colombiano, el momento más difícil y retador de su carrera deportiva fue en el 2015 cuando se encontraba disputando su primera competencia internacional, el Mundial Juvenil. 

En esta competencia, el colombiano fue el primero en clasificar, lo cual sorprendió a todo el combinado nacional, pero sobre todo a él, porque en dicho Mundial estaban los arqueros internacionales que él veía como referentes por la cantidad de logros obtenidos.

Arenas recuerda que le tocó disputar el partido del Mundial ante el contrincante que en teoría es el más fácil, pues en los ‘braquets’ de clasificación de individual, el último en clasificar compite contra el primer clasificado, es decir, Sebastián; por ende, se podría decir que el antioqueño tenía una probabilidad más alta de llegar a la final, pero este no fue el caso.

“Para el día de individuales pasó un huracán, una tormenta exagerada y así se realizó la competencia. A mí, personalmente, el viento y la lluvia siempre me pegan fuerte cuando es en temas de competencia y en este partido perdí contra el que había clasificado de último, entonces fue un choque bastante fuerte, ya que quedé con un sin sabor porque a pesar de que clasifiqué primero y el primer día fue notición y todo, ya para el otro me eliminaron y sentí que no hice nada, porque perdí por un punto”, recuerda Sebastián.

Sin embargo, Sebastián expresa que, a pesar de haber perdido, esta situación la vio como un aprendizaje, debido a que la última competencia en la que estuvo, el Online Archery Cup, disputado el pasado mes de septiembre de 2020, Arenas clasificó de octavo para los cuartos de final, por lo cual debió disputar el partido ante el primer clasificado al que le ganó.

El blanco y el paso a paso

El objetivo siempre ha sido claro, desde pequeño Arenas siempre le ha apuntado al 10 de la diana, el puntaje máximo, pero esto no lo habría logrado sin el apoyo de sus padres, quienes lo han apoyado en cada una de sus decisiones deportivas.

Lina, su mamá, ha sido la persona que lo ha acompañado en todo su proceso deportivo, incluso, ha llorado con su hijo las derrotas, y ha gozado con él los triunfos, pues tanto el éxito como el fracaso los siente como suyos. Ahora bien, si hablamos de Wilson, su padre, ha sido y es otro pilar fundamental en el proceso del atleta, ya que de no haber sido porque su padre le consiguió su primer arco compuesto, quizás hoy no estarían leyendo esta semblanza. 

No cabe duda de que el apoyo recibido por sus padres aceleró el proceso del deportista; además, cada vez lo iban apoyando más y más, porque empezaron a ver los resultados y, también porque el entrenador hablaba con ellos para expresarles que su muchacho tenía futuro para este deporte.

Un futuro impresionante sin duda alguna, pues han sido sus ganas, su constancia, su disciplina y su paciencia las virtudes que reconoce el mismo deportista que han sido las que lo han llevado a representar a Colombia.

“Para este deporte se necesita la dedicación y las ganas de entrenar, porque es un deporte en el que uno debe ir todos los días a disparar. Este es un deporte que requiere constancia para no perder la sensación del disparo, nosotros trabajamos mucho con sensaciones que es ¿cómo nos adaptamos al arco? por lo que, si dejamos de disparar una semana, el arco se siente diferente”, explica Arenas.

Sin embargo, el arquero también reconoció que una de sus debilidades es la ansiedad y el autocontrol: “hay veces que me estallo muy fácil y eso en una competencia afecta demasiado. Por ejemplo, cuando tiro una flecha mala trato de no perder la calma y seguir adelante, pero muchas veces uno se queda enfrascado en esa flecha y eso hace que las otras se vayan igual, entonces lo que hay que hacer es aceptar que si se fue pues ya no se puede hacer nada, no puedes cambiar el resultado de esa flecha, pero si puedes cambiar el de las otras, es por eso que estoy trabajando para mejorar eso”.

Dentro de esta búsqueda por mejorar, Arenas trabaja mucho su capacidad de concentración, fijando sus pensamientos únicamente en la diana. Esto lo logra a través de la respiración, pues le ayuda a “calmar el ritmo del corazón” y, además, lleva mentalmente el paso a paso de su técnica, que va desde cómo se para, cómo coge el arco, cómo lo abre y cómo acomoda la mano para apuntar: “llevo ese paso a paso en mi mente y digo bueno ya abrí el arco, ya estoy apuntando y ahí ejecuto el disparo y cae en 10”.

“Entrena hasta que tus ídolos se transformen en rivales”

Daniel Muñoz y Sebastián Arenas

Para el arquero colombiano esta es una de las frases con las que más se siente identificado: “la verdad esa frase siempre me ha gustado mucho, porque uno también tiene como ese referente y ese ídolo que es muy bueno en el deporte y, ahora que estoy con los mejores del país, es un orgullo saber que todo el entrenamiento, las ganas y el tiempo que le he dedicado al deporte ha dado frutos, de repente ahora yo también puedo ser un ídolo para los niños que están comenzando y me pueden ver como un referente en el deporte”.

De hecho, uno de los referentes de Sebastián Arenas es el arquero colombiano Daniel Muñoz, quien hace unas semanas fue su rival en la final del torneo virtual y al cual venció por un punto.

Lo que se viene

Para nadie es un secreto que el tiempo esta a favor de este arquero colombiano, quien tan solo tiene 22 años y un largo camino por recorrer.

Por esta razón, el antiqueño no para de prepararse. En el mes de noviembre, el equipo nacional tendrá una concentración con miras al Campeonato Panamericano de Monterrey 2021, las Copas Mundo y los torneos internacionales online.

Sebastián tiene claro lo que viene para él. Es por esto que su sueño a corto plazo es seguir representando a Colombia, a mediano espera terminar su carrera profesional en ingeniería informática y, también sueña con ser campeón mundial y ser reconocido como un ícono del deporte; a largo plazo, Arenas espera terminar su carrera deportiva como atleta sin salirse del todo del deporte, pues se ve en un futuro como entrenador. Sin embargo, esto no le preocupa en la actualidad, pues considera que está dando lo mejor de si mismo para seguir en el deporte triunfando.

El arquero colombiano, Manuel Sebastián Arenas Díaz es la prueba fehaciente de que cuando una causa con grandes objetivos se une a una excelente virtud, como lo es la paciencia, los efectos no podrían ser otros que el éxito.

Semblanza. “Desde niño me enamoré de los clavados”: Daniel Restrepo

María Paula Monroy Nieto
Comunicadora social y periodista del Comité Olímpico Colombiano
Especial para la Revista Olímpica Digital

En la historia del deporte colombiano se encuentra inscrito en letras doradas, el nombre de Daniel Restrepo García, un clavadista de Itagüí, Antioquia, quien a los 19 años ha obtenido para Colombia, importantes conquistas, como oros en el campeonato mundial juvenil, en los Juegos olímpicos de la Juventud y en los Juegos Panamericanos, en la división de mayores.

Restrepo nació el 24 de marzo del 2000 y cuatro años después, debido a un diagnóstico de hiperactividad y déficit de atención, sus padres Luci García y Carlos Mario Restrepo, decidieron meterlo en la natación, con el fin de ayudarlo a controlar dicho trastorno, quizás sin imaginarse, que 15 años después el nombre de su pequeño iba a hacer parte de la historia deportiva del país. 

Desde sus inicios en la natación, el antioqueño recuerda que siempre vio su deporte como una oportunidad para ser más comprometido y desarrollar la fortaleza mental que hoy lo identifica y que, a su corta edad, lo ha llevado en tres ocasiones a lo más alto del podio. 

¿Por qué los clavados y no otra modalidad de la natación o incluso otro deporte?

Para muchos deportistas aficionados, e incluso para muchos ciudadanos, una de las preguntas más frecuentes es cómo un deportista de alto rendimiento sabe que ese es el deporte y la modalidad que lo va a llevar a la gloria. 

Pues bien, Daniel Restrepo no tiene la respuesta a esta pregunta, ya que comenzó su carrera deportiva en la natación y, además, durante un tiempo practicó taekwondo, deporte en el que alcanzó cinturón negro, pero en el que no se quedó, porque ambas eran actividades que requerían mucho tiempo, por lo cual se vio obligado a decidirse por uno de los dos, para entregar su 100 por ciento. “Yo no sabía si iba a ser bueno para este deporte, no sabía si iba a dar buenos resultados, si iba a rendir, entonces ahí surgen esos momentos críticos del deportista, pero yo siempre tuve los objetivos y las metas claras, sin importar cuáles fueran las circunstancias”, afirmó.

Sin embargo, lo que sí sabe el colombiano es que el compromiso, las ganas, la actitud y el esmero que se le ponga a cada una de las cosas que como seres humanos nos apasionan van a llevarnos más lejos de lo que alguna vez imaginamos.

“Lo que más me gusta de los clavados es que es un deporte más artístico, mas bonito y que encierra más factores físicos, psicológicos y en el cual uno tiene que hacer mas cosas a comparación de la natación […] pienso que para los clavados, uno nace con el talento ya que es un deporte de tanta exigencia y muy complejo de hacer […] además, desde pequeño me enamoré de ese deporte, me gustó mucho y hasta el día de hoy me sigue gustando demasiado”, añadió el clavadista. 

Oportunidades que nacen de las adversidades

El paisa de 19 años ha sabido reponerse y obtener lo mejor de aquellas situaciones que muchas veces no parecen positivas o fáciles de enfrentar, pero que siempre pasan y sacan lo mejor de cada uno, ya que son situaciones que dejan aprendizajes grandes y que, a futuro, sirven para tener mucha más fortaleza física y mental. 

Por ejemplo, Restrepo reconoce que de no haber sido por el diagnóstico que le dieron de pequeño, hoy en día no sería deportista de alto rendimiento y mucho menos estaría en los clavados.

Otro de los momentos adversos del atleta ocurrió en 2018. Daniel estaba entrenando y debido a una falla en la estructura de la que se lanzaba se lastimó el pie en varias ocasiones, por lo que no tuvo una muy buena actuación en el campeonato en el que estaba participando. Este ha sido probablemente el momento más difícil de su carrera deportiva, pues el itagüiseño pensó en dejar de ser clavadista. “Ahí fue cuando empecé a dudar si era bueno, si me iba a ir bien; ese fue un momento crítico que me hizo pensar. Me aburrí mucho, porque son cosas que a uno se le salen de las manos. Además, eso frustra al deportista, porque uno siempre está dispuesto a dar lo mejor y uno siempre quiere ganar o estar en los puestos de arriba y dar una buena competencia”, aseguró.

Sin duda alguna, el colombiano ha sabido superar esos momentos críticos, para salir adelante de esos altibajos del deporte y continuar con su sueño de darle a su país muchas alegrías. Pues fue precisamente en ese año, después de cuestionarse si quería seguir o no en el deporte, que Restrepo fue doble medallista de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud, disputados en Buenos Aires, Argentina en 2018, y un año después fue campeón panamericano en Lima, Perú, haciendo historia, tras imponerse, con una puntuación de 468.10, en el trampolín 3 metros.

El clavadista Daniel Restrepo en los Juegos Panamericanos de Lima 2019

“Ganar la medalla fue un momento muy alegre, muy bonito. Yo pienso que en esta competencia quedó demostrado todo el talento que hay y todo lo que entrené. También son momentos que te hacen entender que uno sí puede lograr cosas más grandes […] además, en ese instante recordé todo el sacrificio y esas situaciones críticas deportivas y personales, pensé en momentos en que no tuve una buena racha, y me di cuenta de que todos esos momentos valieron la pena para alcanzar el oro panamericano”, afirmó.

Daniel Restrepo confesó que sus fortalezas son la fuerza, la técnica del despegue y la mentalidad para competir, razón por la cual se siente identificado con sus referentes deportivos, Michael Jordan y Usain Bolt, pues admira lo que son ellos como personas y, sobretodo, su mentalidad de ganadores, capacidad que ha ido adaptando a su vida profesional.

Una de las pasiones más grandes del colombiano, además de los clavados, es la música. Es por esto que siempre se le ve con sus audífonos, pues además de escucharla en casa y hacer mezclas, porque también es Dj, su costumbre para concentrarse y mantener la calma previa a competir es escuchar música, sobretodo electrónica, techno o rock.

Lo que se viene

Debido a la pandemia del COVID-19, el cambio de calendario de los Juegos Olímpicos de Tokio se movió para el 2021, razón por la cual los deportistas clasificados y aquellos que estaban en busca de un cupo a las justas han tenido que modificar su preparación. 

Daniel Restrepo, quien fue el noveno clasificado colombiano, espera tener una excelente competencia en Tokio, sin importar el resultado; esto quizás se deba a que al joven deportista le quedan posiblemente tres olímpicos más, pues mencionó que hasta el momento ha pensado que competirá profesionalmente hasta los 32 años, decisión que claramente está sujeta a cambios.

El clavadista es consciente de que hay que esperar y tener paciencia, pues aún no se sabe cómo evolucionará la pandemia, por ende, existe cierta incertidumbre sobre la realización de los Juegos, pero lo que realmente espera es superarse a sí mismo.

Este objetivo, seguramente lo está afianzando durante este tiempo de confinamiento, ya que para él han sido todo un reto los entrenamientos en casa, pues están enfocados en el trabajo técnico básico, es decir, ejercicios para mejorar la posición de los pies y las técnicas hacia el agua. Sin embargo, para nadie es un secreto que el espacio es limitado para la realización de algunos movimientos y, además, los ejercicios se empiezan a tornar monótonos al ser de las únicas cosas que puede trabajar a fondo. “Eso me sirve mucho por el tema de la entrada al agua, las cubiertas y por la parte estética, pero a veces se vuelve aburridor tener que levantarse y conectarse a una sesión virtual, y eso desmotiva un poco, pero cuando toca… toca […] yo de verdad agradezco todo el apoyo de la Federación Colombiana de Natación y del Comité Olímpico Colombiano, porque gracias a ellos se han logrado grandes cosas, incluso en esta cuarentena”, mencionó. 

Hasta el momento no se sabe cuándo van a regresar a entrenar los deportistas en Colombia, mientras que en otros países ya muchos de los que están clasificados a Tokio se están preparando. Pero esto, Daniel no lo considera una desventaja, pues cree que una vez vuelvan a entrenar depende del talento de cada uno de los deportistas. “Yo soy de lo que creen que todas las personas nacemos para algo. Por eso no me dejo presionar. Ya esto es de talento. Ellos (los clavadistas de otros países) tomaron ventaja, porque ya están entrenando con miras a algo y nosotros regresaremos con miras a volver a entrenar, y es un tiempo que será aproximadamente de cuatro meses, pero ya después de que uno coja el nivel ya es de talento puro”, expresó.

El clavadista antioqueño tiene muy claro lo que viene para él. Es por eso que su sueño a corto plazo es decidir si va a comenzar su carrera universitaria en producción musical antes o después de los Juegos Olímpicos y prepararse para estos; a mediano espera terminar su carrera y ser medallista olímpico y a largo vienen los proyectos de vida, como conformar su familia y tener una casa.

Al día de hoy Restrepo ha demostrado sus ganas y su capacidad para seguir colgándose medallas de oro, como lo ha hecho durante los últimos dos años. Es un hombre que a pesar de su corta edad tiene una madurez increíble, pues reconoce que uno no siempre va a ganar, pero que independientemente de eso hay que seguir entrenando y esforzándose por ser el mejor. Además, sabe que las claves para serlo son la responsabilidad, la constancia y la disciplina, razones por la que afirma que “el deporte siempre va a ser bueno, siempre lo forma a uno como persona, ayuda para la vida, te da buenos valores y hay que ser responsables y cumplir con las obligaciones”.

“A las personas que quieren iniciarse en clavados y que les da miedo, les digo que es un deporte difícil, retador, que produce miedo, pero que todo es de constancia, disciplina y resiliencia. Yo pienso que el deporte es una montaña rusa, porque a veces estás arriba, a veces estas abajo, pero que siempre tienes que ser constante y que llegará un momento en el que te va ir bien”, finalizó. 

Análisis. Ley del Entrenador Deportivo ¿Colombia está al mismo nivel de España?

María Daniela Calle Castillo
Metodóloga Comité Olímpico Colombiano

El deporte es parte de la cultura y de la sociedad colombiana, así como un factor importante de la educación, y aún más importante es que la constitución política de Colombia de 1991 lo reconoce como derecho. Por lo anterior, vemos que desde edades tempranas se pueden ver niños en escuelas de formación deportiva. No más en Bogotá hay 160 escuelas, con aval deportivo, sin incluir las escuelas de los programas del IDRD, grupos de ciclistas por las carreteras del país, y cómo un evento deportivo puede reunir a un sin número de personas,  familias y amigos, lo que deja en evidencia la importancia que tiene hoy el deporte en Colombia. El mismo análisis se podría realizar con el deporte en España, y de ello es testigo el mundo del fútbol, pues es evidente que tienen una de las ligas más competitivas alrededor del planeta, con clubes que ganan campeonatos europeos, presupuestos elevados y que la alimentan desde sus escuelas de formación. De ese fenómeno social, político y cultural nace la necesidad de tener a cargo de los procesos de formación deportiva, perfeccionamiento y profesionalización, el personal idóneo, así como lo establece la carta de la Unesco del 2015 en el artículo 7: “Las actividades de enseñanza, entrenamiento y administración relacionadas con la educación física, la actividad física y el deporte deben encomendarse a un personal cualificado”; también especifica en el numeral 7.1: “Todo personal que asuma la responsabilidad profesional de la educación física, la actividad física y el deporte debe tener las cualificaciones, la formación y el perfeccionamiento profesional permanente y apropiado”, es decir que cada persona a cargo de un proceso o actividad dentro del ámbito deportivo debe tener un título que sea avalado, y que le ha permitido adquirir y profundizar los conocimientos necesarios para el desarrollo de estos procesos. Según lo anterior es importante tener profesionales a cargo, además porque “el ejercicio torpe de una actividad puede producir efectos nocivos a la salud, por ende, a la seguridad e integridad del ser humano” (N. Ordoñez, 2017), lo que indica que este ejercicio mal formulado y/u orientado nos lleva a considerar un riesgo social que puede ser mitigado, si se tienen entrenadores idóneos y bien calificados a cargo de estos procesos. 

La labor del entrenador deportivo en Colombia se ha venido desarrollando por una gran cantidad de personas en todas las disciplinas, desde individuos que han pasado por la academia, como ex atletas con mucha o poca experiencia para el desarrollo de las actividades propias como entrenador. Es importante definir, primero, lo que es el entrenador deportivo. Con base en el artículo 2 de la sentencia C-074/18, que dice: “Entrenador (a) deportivo (a) es el responsable de orientar con idoneidad procesos pedagógicos de enseñanza, educación y perfeccionamiento de la capacidad motriz específica de individuos que practican un determinado tipo de deporte o modalidad deportiva”. Esto, en términos de la legislación colombiana. 

Por otro lado, en España, el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) no da una definición específica y central de lo que es la profesión del entrenador, sino que da una definición más amplia “… el ámbito del técnico es mucho más rico que el mero entrenar…es decir, una persona que tiene el título de técnico deportivo, pero que en ese tiempo no entrena a nadie, pero sí ejerce funciones de asesoramiento técnico”. 

Todo lo anterior es el argumento pertinente para poder establecer normas y legislaciones, camino por el que va Colombia con la ley del entrenador deportivo, y camino que recorre desde hace varios años España, con sus leyes que regulan las diferentes profesiones. Para poder entender los diferentes niveles legislativos, en los cuales se encuentra cada una de las leyes de los dos países, es necesario revisar sus antecedentes.

Legislación Española: 

Para ello comenzaremos con España. El doctor Nicolás de la Plata, profesor de la Universidad Europea de Madrid hace un recuento histórico de ello. Desde el 2006, en España han estado elaborando leyes para que exista una regulación de las profesiones del deporte a nivel nacional, en principio “liderado por el estado, pero pronto fue sustituido por la iniciativa legislativa autonómica”. El motivo principal de comenzar a regular esta profesión, dice el doctor De la Plata, es porque se establecen en la ordenación general de las enseñanzas deportivas del régimen especial, “la salud y la seguridad de los deportistas y usuarios”, es decir, que el deseo de mitigar los riesgos sociales es base de la regulación de las profesiones del deporte en España.

Esta regulación empezaba con requerimientos, como un título oficial académico o, si no existe dicho título, unos requisitos diferentes. Entonces, esta profesión se regularía en España bajo términos de profesional titulado. “Es una atribución compartida entre el Estado y las diversas comunidades autónomas, con competencia sobre la materia”. Asimismo, el doctor De la Plata manifestó en el foro sobre la ley del entrenador deportivo, que “las personas que tienen un  título están reguladas por el Ministerio de Educación y las federaciones deportivas y las comunidades autónomas”, porque esto solo está siendo regulado en regiones autonómicas y no a nivel estatal.

Sin embargo, después del 2008, con la culminación del anteproyecto de ley sobre la ordenación de determinadas profesiones del deporte, se esperaba que de ello surgiera una ley estatal, pero lo que se obtuvo fue un informe, en el que se dice: “puede admitirse que existe una justificación para que el legislador optase por regular la profesión que conecta directamente con la actividad física y el deporte” (A.Palomar, 2018). Y no se aprueba o se progresa en dicha ley, porque existe otro instrumento legal con el cual se quiere dar libre acceso a las actividades de servicios y a su ejercicio. Esto se argumenta en que la actividad del entrenador deportivo es una tarea de servicio, y la regulación de profesiones, que dice quién puede o no ejercer o brindar este servicio, se contrapone a esas leyes del libre ejercicio de las actividades de servicio. 

Pero el que no exista una ley estatal no ha cohibido a los estados autonómicos de regular esta profesión, pues cuentan con seis leyes. Entre ellos están los estados de Cataluña, La Rioja, Extremadura, Andalucía, Madrid y Murcia. La primera de ellas en aprobar una ley fue Cataluña, en el 2008, que fundamenta la ley en “salvaguardar la salud y la seguridad de los deportistas y los usuarios, dado el carácter educador, preventivo y multidisciplinar de los títulos deportivos”. También en el poder económico del deporte y en la cantidad de personas que no tienen formación mínima y ejercen actividades profesionales del deporte, delimitación de las profesiones de entrenador con las de su equipo multidisciplinario, exclusión de algunas profesiones del deporte, responsabilidad civil del entrenador por el riesgo que existe al realizar alguna actividad deportiva y el castigo de la actividad ilegal. Y la última fue Murcia, en el 2018. En común “todas reconocen al entrenador deportivo como una profesión”. 

Legislación colombiana

Como antecedentes de la Ley Colombiana del Entrenador Deportivo iniciamos referenciando que su construcción comienza en el 2010, con el Comité Olímpico Colombiano y Arcofader. Su motivo principal era mejorar todos los procesos de la preparación deportiva “para proteger a los practicantes de deficientes ofertas de formación o perfeccionamiento deportivo, que están siendo realizadas por algunos entrenadores que no cumplen con estándares de idoneidad profesional” (N. Ordoñez, 2018), es decir que la base de la ley es la existencia de un riesgo social, al realizar actividad deportiva dirigida por una persona que no es idónea para ello. Dentro de los trámites de aprobación, el proyecto fue presentado en mayo del 2011 en la Cámara de Representantes, y aprobado en el año 2012, pero objetado por el presidente Santos. La corte, con la sentencia C-307 rechazó la objeción del Presidente por inconstitucionalidad, con respecto al artículo 26 de la Constitución política. Frente a esta objeción, los autores y colaboradores del proyecto de ley argumentan que la Constitución Política de Colombia, en dicho artículo menciona que “Toda persona es libre de escoger profesión u oficio. Las autoridades competentes inspeccionarán y vigilarán el ejercicio de las profesiones. Las ocupaciones artes y oficios que no exijan formación académica son de libre ejercicio, salvo aquellas que impliquen un riesgo social”. Y esto significa que las profesiones tienen que tener una cuota de educación específica en el tema, es decir, un estudio superior en el área de conocimiento que se quiera tomar, lo que no tendría un oficio. 

De ese mismo modo es importante evidenciar que la reglamentación de las profesiones no es con el ánimo de favorecer a ningún grupo poblacional específico, sino con el fin de “controlar los riesgos sociales derivados de determinadas prácticas profesionales” (N. Ordoñez, 2019) bajo el artículo 26 de la constitución y el argumento que la profesión del entrenador trae consigo un riesgo social. 

De ese modo, La Corte también menciona: “el objetivo de la reglamentación de profesiones no es consagrar privilegios en favor de determinados grupos sociales, sino controlar los riesgos sociales derivados de determinadas prácticas profesionales”. Para responder a ello, los autores también manifiestan que el proyecto de ley tiene especificado y esclarecidos los procesos de obtención de la tarjeta profesional o el registro, para no hacer discriminación o beneficio a ciertos grupos. Después de todas las objeciones y sentencias, de nuevo se presentó un proyecto de ley, en el 2015, en la Cámara, y en el 2016, en el Senado, que lo objetó. La situación hoy es que el proyecto pasó por Cámara de Representantes y ahora el Ministro del Deporte (figura que no existía como tal anteriormente) apoya el proyecto y ya estuvo en la Cámara para apoyar la ley. “El Ministro está muy comprometido con este proyecto de ley, y hay que reglamentar algunos aspectos como el escalafonamiento” (N. Ordoñez, 2020).

Ahora bien. Se dio un gran paso el 9 de junio del 2020, cuando fue aprobada en la Cámara de Representantes la Ley del Entrenador Deportivo en Colombia. Ahora se está a la espera que la plenaria del Senado apruebe el proyecto de ley, y seguir con el proceso ante la Corte Constitucional y la firma del Presidente.

Legislación española vs. legislación colombiana

Después de tener los antecedentes a grandes rasgos de la legislación en ambos países se pueden tener argumentos para comparar los dos procesos. Un pensamiento generalizado en Colombia es que todo aquello que es extranjero es el modelo a seguir, pero pocas veces nos podemos poner en el mismo nivel. En este caso, en muchos ítems de las leyes estamos al mismo nivel, incluso se puede llegar a pensar que superior, aunque existe un punto en el que la ley española puede tener ventaja. Los siguientes son los argumentos de ello:

Uno de ellos es el punto en común que tienen ambos y que fue mencionado, tanto por el doctor de la Plata, como por Néstor Ordoñez, Baltazar Medina, y el representante a la cámara Oscar Sánchez, en el Foro de la Ley del Entrenador deportivo, que tuvo lugar el pasado sábado 30 de mayo 2020, y es la de proteger la salud y salvaguardar la seguridad de los atletas y personas que estén en procesos de desarrollo, formación y perfeccionamiento de cualquier actividad deportiva. Punto clave y argumento base para desarrollar las leyes, pues la importancia de ella radica en que es evidente la existencia del riesgo social, dentro del desarrollo de las actividades de un entrenador deportivo. En ambos países, el mitigar ese riesgo social se soporta en los estudios académicos de la persona a cargo de los procesos deportivos, es decir, el entrenador. Este tiene que ser idóneo y con conocimientos. Incluso, las leyes van más allá en no solo exigir conocimientos, sino que dichos conocimientos sean avalados por un título de educación superior, otorgado por una institución que tenga reconocimiento del Ministerio de Educación de cada país. En Colombia, además, la base de este argumento la encontramos en la Constitución Política, en su artículo 26, ya mencionado, que en su contexto establece que “las profesiones van ligadas a una necesaria escolaridad, la cual se presentaría como garantía de aptitud, para realizar su labor profesional” (N. Ordoñez, 2018)

Otros puntos en común del proyecto de ley colombiano y la ley empleada en Cataluña, parten de “la delimitación de una determinada profesión, que siempre implica un conflicto con otras profesiones que tienen alguna relación” (N. de la Plata, 2019) que es en esencia que el trabajo de dirección y formación deportiva, a cargo de los entrenadores y formadores deportivos que, como lo mencionó, el presidente del Comité Olímpico Colombiano, busca “darle mayor estatus y reconocimiento deportivo”. Es decir, que la delimitación de la que habla la ley catalana y el estatus a la que quiere llegar la ley colombiana es poder definir cuáles son las funciones y las características de un entrenador deportivo y hasta dónde puede llegar su equipo multidisciplinario, pero que todas las actividades que haga el entrenador sean respaldadas en sus diferentes áreas, por este equipo. 

El siguiente punto establece la necesidad de estratificar las profesiones dentro del ámbito deportivo, es decir, los diferentes títulos que se obtienen. En Colombia hay tres tipos de títulos: técnico, tecnológico y profesional, y como lo mencionó el señor Esnel González en el foro “se desarrolla en componentes específicos, como lo son los técnicos y tecnológicos, y en varias áreas y componentes en conjuntos, como lo son los profesionales o licenciaturas en deporte”. De ese mismo modo, el doctor De la Plata cuenta cómo la legislación española (catalana) hace las diferencias entre las titulaciones normales, que están dividida en técnicos o profesionales, y de alto nivel. 

Sin embargo hay una diferencia que se divide en dos partes. La primera de ellas es la cobertura de la ley, y por cobertura hablamos de los estados que tiene la ley en España y que el proyecto de ley en Colombia cubre. En España, como se mencionó anteriormente, existen ya leyes que regulan la profesión del entrenador deportivo, pero estas son de estados autonómicos. Estas regiones no son estados federados, pero sí tienen una autonomía política; es por ello que, aunque el estado español no haya aprobado o tenga una ley para todo el territorio, algunos estados autonómicos ya tienen dichas leyes reguladoras. En Colombia, esta ley cubre toda la jurisdicción nacional, es decir, que cuando llegue a ser aprobada dicha ley será aplicada en todo el territorio nacional. Este punto es supremamente importante, si se tiene en cuenta la necesidad de formación alrededor del país y, además, las grandes oportunidades que tendrán no solo las universidades, para abrir sus puertas a nuevas áreas de conocimiento, sino, para las personas amantes y dedicadas en esta área, para poder ampliar y verificar desde la academia, todo el conocimiento que se tiene o que se quiere llegar a tener. 

Y el segundo punto es la aprobación y aplicación de las leyes. España tiene un gran punto a favor de la regulación de las profesiones, pues ya en seis estados aplican la ley. Esto les puede dar a ellos la experiencia, pericia y retroalimentación para los demás estados y el mismo gobierno de cómo podría ser una ley, de cómo funciona y de qué manera se debe aplicar, para poder llegar a la mejor versión sin que se vulnere algún derecho en la población, pero además se proteja la seguridad y salud de todos los participantes de la actividad física y del deporte del país. Y este es el único punto en el cual no estamos al mismo nivel español, pues nosotros no tenemos ese bagaje de la aplicación de la ley y, seguramente, en el momento de su aplicación se darán situaciones que requieran análisis y una sana discusión que lleve a una modificación de mejora de la ley. Y como se mencionó anteriormente, ya estamos a unos pocos pasos de que sea un hecho, pues el 9 de junio fue aprobada en cámara de representantes. Ahora, Colombia sólo está a la espera de que se apruebe en Senado, pase por la Corte y firma del Presidente, para poder empezar este camino de aplicabilidad de la ley. 

En conclusión afirmamos que con relación a la ley de entrenadores estamos al mismo nivel de España y que en algunos aspectos logramos mejorar la aplicabilidad de ley en el territorio colombiano. Los argumentos de ambas leyes son similares, teniendo en cuenta la constitución de cada país, y esa argumentación ha permitido en el país ibérico muchos años de experiencia con leyes en diferentes estados. Pero esos mismos argumentos son los que van a llevar a Colombia a terminar el proceso de la aprobación de una ley que va a beneficiar procesos, entidades y personas dentro del área deportiva, pero sobre todo a quienes reciben el servicio del entrenador. Y aunque todavía queda camino para la ley del deporte en Colombia, la experiencia y el paralelo que tenemos con España nos da un buen panorama para la ejecución de dicha ley en nuestro país.

Referencias bibliográficas 

-Constitución política de Colombia de 1991. 

Corte Constitucional. (2018, julio 18). Sentencia C-074/18. Recuperado 3 de junio de 2020, de https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2018/C-074-18.htm

UNESCO. (17, nov de 2015). Carta internacional de la educación física, la actividad física y el deporte. Recuperado de http://portal.unesco.org/es/ev.php URL_ID=13150&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

Ordoñez, N. (2018). Una actividad que será reconocida como profesión. Revista Olímpica Colombiana, 58-63.

Escuelas Avaladas. (2020, 31 mayo). Recuperado 28 de junio de 2020, de https://www.idrd.gov.co/escuelas-avaladas

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Presupuestos de los equipos de La Liga 19/20. (2020, 29 mayo). Recuperado, 28 de junio de 2020, de https://es.statista.com/estadisticas/498947/presupuesto-equipos-de-futbol-de-la-liga-en-espana/

Semblanza. Anthony José Zambrano, un talento hecho a mano

Comunicaciones COC

Nació el 17 de Enero de 1998 en Maicao (La Guajira), su padre fue víctima de la época de la violencia más fuerte en Colombia y, tras su muerte, Anthony y su madre Miladis Zambrano tuvieron que partir a tierras barranquilleras con la ilusión de dejar todo atrás y tener un nuevo comienzo en la puerta de oro de Colombia

Creció en medio de situaciones poco habituales para un niño y eso lo convirtió en un hombre determinante y lleno de carácter, los Juegos Intercolegiados fueron el primer escalón de Zambrano para darse cuenta que tenía una gran habilidad para correr y para competir a tan corta edad.

El Colegio María Cano de Barranquilla, donde estudió, abrió la oportunidad para que sus estudiantes participaran en los Juegos Intercolegiados y Zambrano no dudó en apuntarse a la lista que representaría a la institución. Los compañeros de Anthony le dijeron que las competencias estaban como comenzar, él no dudó en prepararse mucho más que sus otros compañeros de curso, Zambrano era inquieto, curioso y lograba llamar la atención, la concentración con la que preparaba cada entrenamiento. 

La primera fase de competencia por su departamento era la más fácil y salió victorioso, la segunda fase logró superarla también de manera satisfactoria y ya para la tercera fase se reunió con el profesor Juan Carlos Cervantes en el estadio Metropolitano de Barranquilla y, tan ardua fue la preparación del barranquillero, que clasificó al mundial sub20. Con 18 años de edad, Anthony José ya escribía su destino en una pista de atletismo. 

En el Estadio Pascual Guerrero de la ciudad de Cali, Zambrano disputó el Mundial de Atletismo de menores en la categoría 400 metros, donde quedó en la séptima posición, entre los mejores corredores del momento, esa competencia le sirvió para asegurarse que su talento era inmenso y que su carrera hasta ahora iniciaba.

A los Juegos Olímpicos de Rio 2016, Anthony José  fue con la firme convicción de representar de la mejor manera su país, en esta oportunidad participó en la prueba de relevo masculino de 4×400 y aunque no pudieron conseguir la medalla con su grupo, Zambrano sabía que si se seguía preparando, los frutos iban a llegar, recordando que en su sangre corrían ganas de triunfar todo el tiempo y que su mirada siempre estaba fija en el objetivo. 

Así es como inicia un nuevo ciclo olímpico de preparación. El 2019 fue el año dorado del colombiano, durante los Juegos Panamericanos de Lima 2019, se colgó la medalla de oro en los 400 metros planos y en los 4×400 metros relevos, junto con Jhon Solís, Diego Palomeque y Jhon Perlaza, el cuarteto de jóvenes que ilusionaba a Colombia con un renacer del deporte de velocidad. 

La buena racha del deportista no acabó ahí, pues Doha 2019 se convirtió en su objetivo principal. El año pasado en el Mundial de Atletismo, el guajiro de nacimiento, pero barranquillero de corazón clasificó a la semifinal en tercer lugar con un tiempo de 45.93 segundos, en la segunda fase de la competencia consiguió el pase a la final con 44.55 segundos, dejando así una nueva marca nacional, ya para la final, Zambrano dejó claro qué era dejar la piel de un colombiano en la pista y con un tiempo de 44.15 segundos no solo superó su propia marca, sino puso su firma en la nueva marca suramericana.

El colombiano logró colgarse la medalla de plata en los 400 metros masculino, convirtiéndose así en el primer colombiano en la historia de esta competencia en ganar una medalla, siendo superado únicamente por el bahameño Steven Gardiner.

“La preparación que hice en Estados Unidos fue el balance de todo el año, lo más importante fue el suramericano, el Panamericano y el Mundial, yo sabía que iba a lograr todo eso por mi preparación, soy Campeón Sudamericano, me preparé para el Panamericano y en el Mundial me preparé más fuerte porque sé que es difícil, con todo esto logré el subcampeonato mundial”, reconoció Anthony.

Anthony no va a Tokio a participar, va a competir

Anthony José Zambrano tiene hoy 22 años de edad, es el máximo representante y referente del atletismo en Colombia y una de las piezas clave para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que se llevarán a cabo en el verano del año 2021, no le inquieta cuando le hablan de los campeones mundiales nacidos en Jamaica o de las grandes competencias americanas, su objetivo es fijo y su mirada frívola lo hace acreedor de una personalidad única.

“Estoy hecho a mano, me gusta competir, ser un rival uy fuerte, no soy débil y para poderme ganar tienen que luchar, si no me ganan en los 300 metros que se olviden, eso me lo llevo yo”, asegura Zambrano.
El colombiano es el séptimo clasificado a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y no espera ir a participar sino ya teniendo la experiencia de unos Olímpicos, un sudamericano, un panamericano y un subcampeonato mundial, espera estar en la final y darle una alegría a su país.

Referente a la compenetración que tiene con su equipo de relevos 4×400 Zambrano dice: “Cuando uno trabaja en equipo tiene que pensar todo en equipo, la idea era pensar siempre en amigos y en compañeros si no las cosas no funcionan”.

Los entrenamientos en 2020 serán enfocados en los Olímpicos, cuidando cualquier lesión y teniendo como primer objetivo la Liga Diamante, competencia donde el colombiano se preparará junto a los mejores del mundo. “Sueño con ser finalista olímpico y de ahí lo que Dios me mande”, afirma el colombiano.

La carrera deportiva del colombiano va en aumento, la nueva generación de deportistas a la que hace parte Zambrano se mantiene constantemente en competencias y mejorando sus propias marcas y este ejemplo de ser humano no es la diferencia.

“Son pocos los que llegan a la cima porque se desesperan o no tienen paciencia, uno nunca se puede enfrentar solamente en algo porque es tanta la ansiedad que se llega uno a desconcentrar, por eso hay que tener los pies en la tierra, pero la mirada puesta en el objetivo, yo nunca los voy a defraudar, yo vine a hacer historia en Colombia”, anticipa Zambrano.

Anthony se une al grupo de héroes que representarán a la tricolor en el evento deportivo más importante del mundo, es un atleta con cualidades únicas y lleno de convicción por su fuerte trabajo. Aún en tiempos de incertidumbre, dado el brote de la pandemia del Covid-19, razón por la cual se tuvieron que suspender los Juegos Olímpicos, el barranquillero se muestra optimista, lleno de esperanza y siempre con una sonrisa en su rostro, típico del deportista colombiano que día a día se hace a pulso.

Semblanza. Ómar Andrés Pinzón García

Nació el 17 de junio de 1989, en Bogotá. Mide 1.85 metros de estatura, pesa 87 kilogramos y es el nadador colombiano más ganador de su generación en Colombia. A los 15 años de edad debutó en sus primeros Juegos Olímpicos, en las justas de Atenas-2004 y regresó para Pekín-2008, Londres-2012 y Río-2016, a los que fue con 27 años de edad, por lo que puede seguir ampliando su historia.

Este bogotano es dueño de siete récords nacionales y tuvo su mejor año deportivo el 2011, cuando festejó para Colombia la primera medalla de unos Juegos Panamericanos, desde 1983 cuando la había ganado Pablo Restrepo. Lo hizo en las justas de Guadalajara en México, y luego se convirtió en el primer nadador nacional de todos los tiempos en ganar un oro en una Copa Mundo FINA.

Hijo de Ómar (q.e.p.d.) y Gradys, Ómar Andrés se inició en la natación a los siete años de edad, luego de transitar por varios deportes, como fútbol, baloncesto, tenis, tenis de mesa, atletismo y karate, porque según sus padres, era muy hiperactivo. Cuando tenía 14 años, sin terminar el colegio, se clasificó para los Juegos Olímpicos de Atenas-2004. Por eso decidió viajar a terminar sus estudios en Estados Unidos, en donde continuó en la Universidad de La Florida, en ese momento el cuarto mejor equipo de natación de USA.

Ómar se clasificó a los Juegos Olímpicos de Atenas-2004 en un Suramericano de Natación, por eso su debut oficial en eventos del Ciclo Olímpico fue en Grecia, para la prueba de los 200 metros espalda, su especialidad, registró un tiempo de 2:07.26 para finalizar en la casilla 35 de la general.

Posteriormente ganó dos oros, tres platas y un bronce, en los Juegos Bolivarianos, Armenia-Pereira-2005, y fue una de las figuras colombianas; siguieron los Juegos Centroamericanos y del Caribe Cartagena-2006, en los cuales obtuvo dos medallas de plata y un bronce; los Juegos Bolivarianos, Sucre-2009, en los que ganó tres oros, dos platas y dos bronces; Juegos Centroamericanos y del Caribe, Mayagüez-2010, en los cuales se consagró con tres oros y dos bronces, y fue una de las figuras colombianas; los Juegos Panamericanos, Guadalajara 2011, que le reportaron una presea de plata, y Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz-2014, tres de oro y dos de plata.

En al año 2012 Omar pinzón empezó a vivir el más difícil episodio de su vida, al registrar positivo por dopaje, al final de los Juegos Nacionales 2012. Durante los dos años siguientes luchó por demostrar su inocencia y su padre murió como consecuencia de un infarto. En 2014 fue absuelto por el Tribunal de Arbitramento Deportivo, que consideró que hubo errores en el proceso de análisis de la muestra. “Lo más difícil en todo este tiempo fue la pérdida de mi padre, mi gran mentor y tutor. Pero por fortuna el veredicto final me devuelve el nombre, la honra y las distinciones que obtuve en los Juegos Nacionales”.  

Sobre su ha sido el mejor nadador colombiano, Omar Pinzón tiene su opinión: “No está en mí decidir quién es el mejor. Yo solo vivo mi vida y hago lo que amo, que es la natación”.

Semblanza. Francisco Mosquera Valencia

Nació en Apartadó, Antioquiael 1º de abril de 1992. Sus primeras inclinaciones deportivas las tuvo en el fútbol y en el boxeo, pero se decidió por el levantamiento de pesas, por insinuación de un amigo llamado Deiner, quien lo llevó de la cancha a un gimnasio, y él quedó interesado en este deporte.

Desde el comienzo, Mosquera, de 1.58 metros de estatura, logró destacarse como uno de los mejores de Antioquia, pero luego de ganar los oros de los Juegos Nacionales 2012 consideró que no tenía el apoyo suficiente en Medellín y decidió aceptar una invitación a radicarse en Cartagena y a  vincularse a la Liga de Levantamiento de Pesas, de Bolívar.

En La Heroica trabajó con Gilberto Mercado y Giovanni Moreno, a quien considera su padre deportivo. Posteriormente, en las concentraciones con las selecciones nacionales ha recibido las orientaciones del técnico nacional Oswaldo Pinilla, el más exitoso técnico de Colombia, en este deporte, quien ha estado muy cerca de él, en las buenas y en las malas.

Su palmarés muestra su participación por los 56 kg. en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011; el primer puesto, en los campeonatos panamericanos 2012, 2013 y 2014, y el tercer puesto en el Mundial 2012. En los 62 kg, fue primero en los Juegos Bolivarianos Trujillo 2013 y Santa Marta 2017; en el Suramericano 2013; en los Juegos Suramericanos 2014, y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, además de un bronce en los Juegos Panamericanos Toronto 2015. De igual manera es el único colombiano bicampeón mundial de pesas, títulos obtenidos en Anaheim, Estados Unidos, en 2017.

En noviembre de 2015, Francisco Mosquera logró el cuarto puesto en los 62 kilogramos del Mundial de mayores celebrado en Houston, Estados Unidos, y logró el cupo a los Juegos Olímpicos Río 2016, en un certamen en el que Colombia fue primero en América; noveno en el mundo, en varones, y séptimo, en damas, la más importante actuación nacional de este deporte en la historia

Comenzó entonces el sueño de obtener una medalla olímpico en Río 2016, a la cual podía aspirar, de acuerdo con los resultados presentes de los mejores del mundo, en esa categoría. Con esa meta viajo con el equipo a Río, en julio de 2016, para la preparación final. Sin embargo, el 26 de julio, en un entrenamiento rutinario y por una mala maniobra sufrió ruptura del tendón rotuliano. Días después fue operado y seis meses más tarde se recuperó por completo y regresó a las competencias, más fuerte que nunca.

Su primera revancha ocurrió en noviembre de 2017, cuando ganó dos medallas de oro en el Mundial celebrado en Anaheim, Estados Unidos, y fue considerado el mejor pesista colombiano del año.

En la actualidad, Francisco Mosquera está casado con Ivana Marcela Pérez, con quien tiene un hijo llamado Frank Alexander.

Dice su técnico Oswaldo Pinilla que “es luchador, tiene una mente muy fuerte. Es bastante disciplinado, constante y soñador”.

Por eso su sentencia: “a pesar de la gravedad de la lesión, nunca me fui de las pesas. Hoy sigo direccionado hacia algo grande y que tiene por nombre Tokio 2020, y quiero que Colombia por mí esté en lo más alto del podio”.

Semblanza. Muriel Coneo Paredes

Muriel Coneo Paredes nació en Isla Fuerte, Bolívar, el 15 de marzo de 1987, mide 1,60 m. y pesa 50 kilogramos, aproximadamente. Es la hija mayor de los seis hijos del matrimonio de Carlos Coneo y Alicia Paredes.

Sus años infantiles los pasó en los 3.5 kilómetros cuadrados de su isla, al arrullo del Mar Caribe del Golfo de Morrosquillo  y en un ambiente sano y sereno. Desde muy niña fue muy rápida y se destacó corriendo descalza sobre las suaves arenas de la playa, convertidas en pista de atletismo, por los profesores de educación física. Sus juegos de la infancia la prepararon para su deporte, porque le gustaba saltar cuerda; practicar rayuela o peregrina, como la llaman en la isla; jugar a las escondidas, que tenían una modalidad propia, porque además de encontrar al escondido debían atraparlo, y esa tarea para todos era difícil, porque ella corría muy rápido, y atrapaba a todos, y la lleva, porque su velocidad le permitía alcanzar fácilmente a sus compañeros.

Todo este ejercicio lo reforzaba con la pesca y la carpintería, actividades que aprendió de su padre, quien llegó a reconstruir la casa, hasta convertirla en un pequeño hotel turístico. Aguantaba todo el trajín, con una alimentación sana, basada en pescado, plátano, arepa de huevo, arroz con coco, yuca, langosta, caracol y cualquier creatura capturada en el mar.

En 2001, cuando tenía 14 años, Coldeportes realizó unas competencias para detectar talentos y apoyarlos, y ella fue una de las escogidas, pero debía viajar a Medellín o a Bogotá. La familia escogió la capital antioqueña, a donde llegó después de un largo viaje en lancha, carro, colectivo y bus.

Al comienzo le dio muy duro el cambio, porque aunque tenía lo esencial en la Villa Antonio Roldán Betancur, le hacía falta todo que le recordaba su niñez: la familia, la casa con techo de palma, la playa, el mar turquesa ubicado a 50 metros, el aire puro, la libertad que respiraba… Su primera modalidad fue el heptatlon, de la cual pasó al semifondo, para dedicarse por entero a estas pruebas.

Su primera participación internacional fue en 2004, cuando finalizó cuarta en los 800 metros, y sexta en los 1.500, en los Campeonatos Suramericanos celebrados en Guayaquil, Ecuador.

Un año después obtuvo su primer título, al ganar los 800 metros del Suramericano Junior, en Rosario Argentina, con un registro de 2.10.57. A partir de ese momento ha sido protagonista en los más importantes certámenes del atletismo internacional y en los de los ciclos olímpicos, en los cuales lo ha conquistado todo, menos una preciada medalla olímpica. De igual manera adelantó estudios de contaduría pública en el Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid, de Medellín.

El 18 de febrero de 2018, Muriel Coneo superó la marca nacional de los 1.500 metros, en el Istanbul Indoor Cup 2018, en Estambul, Turquía

Fue tercera, en los 800 metros, de los Juegos Bolivarianos de Armenia, en 2005; campeona suramericana de los 4×400, en el equipo nacional, en Rosario, Argentina, en ese mismo año; segunda, en la misma prueba, en Ponce, Puerto Rico, en el Iberoamericano, en 2006; segunda, en los 800 metros y en 4×400 metros, y tercera, en los 1.500, en el Suramericano celebrado en Tunja, Boyacá, en 2006; doble campeona en los Juegos Suramericanos, en los 800 y los 1.500 metros, en Buenos Aires, en 2006; segunda, en los 800 metros del Campeonato Suramericano celebrado en Sao Paulo, Brasil, en 2007; tercera, en los 1.500, en el Campeonato Centroamericano y del Caribe, en Cali, en 2008; doble subcampeona en el suramericano sub 23, en los 800 y los 1.500, en Lima, Perú, en 2008;  segunda y tercera, respectivamente, en los 1.500 y los 800, del Suramericano, de Lima, en 2009; campeona de Juegos Bolivarianos, en Sucre 2009, en el relevo de 4×400 metros, y subcampeona en los 800 metros; tercera en los 800 metros, en el  Campeonato Suramericano celebrado en Buenos Aires, en 2010; segunda, en los 1.500 metros y tercera, en los 3.000 metros con obstáculos, del Campeonato Suramericano celebrado en Cartagena, en 2013; campeona, en los 3.000 metros obstáculos y segunda, en los 1.500 planos, en los Juegos Bolivarianos, Trujillo 2013; doble campeona, en 1.500 planos y 3.000 con obstáculos, en los Juegos Suramericanos Santiago 2014; primera en los 1.500 y segunda en los 3.000 obstáculos, en 1.500 y 3.000 obstáculos, en el Suramericano de Lima, Perú.

El 2015 fue su mejor año, por cuanto fue campeona suramericana de 1.500 metros planos y 3.000 metros con obstáculos, en Lima, y campeona de los 3.000 metros, en los Juegos Panamericanos de Toronto; semifinalista en esta prueba en el Mundial de Beijing, para clasificar entre las 24 mejores del mundo. Al final del año fue reconocida por el diario El Espectador, como la Deportista del Año Afro, en nuestro país.

Desde enero de 2015 ha estado vinculada a Atletas con Porvenir, uno de los clubes de atletismo más importantes del país.

En 2016, antes de los Olímpicos de Río logró ganar los 1.500 metros y ser segunda en los 3.000 obstáculos, en el Campeonato Iberoamericano realizado en Río de Janeiro, y cerró sus actuaciones, con un vigésimo puesto, en los 1.500 metros, de los Juegos Olímpicos.

En 2017, Muriel Coneo, ahora residenciada en Londres, superó la marca nacional de los 5.000 metros, en el Mundial celebrado en la capital británica, al establecer 15.26.18.

En 2018 se consagró campeona de los 5.000 metros, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, de Barranquilla. Y en 2019 finalizó quinta en los 1.500 de los Juegos Panamericanos de Lima.

Su objetivo más importante en la actualidad es estar presente en los Juegos olímpicos Tokio 2020, en los 5.000 metros.

La pandemia también le cambió sus rutinas, porque, hace dos meses, cuando se dirigía a Argentina, a cumplir compromisos importantes, hizo escala en Medellín y fue sorprendida por la cuarentena decretada por el gobierno colombiano. Desde entonces permanece en la capital antioqueña, a la espera del final de las medidas restrictivas.