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Semblanza. John Rodríguez, el gigante de la esgrima

Semblanza. John Rodríguez, el gigante de la esgrima

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Con dos metros y cinco centímetros de estatura y una estampa propia del baloncesto, este bugueño desde niño respiró esgrima, porque su mamá, Olga Lucía Quevedo, quien fue una destacada deportista, lo impulsó, lo apoyó y lo dirigió. Luego de participar en Río 2016 se graduó como profesor de esgrima, en París.

John Edison Rodríguez.

El panorama deportivo de John Edison Rodríguez en su natal Buga, pasó primero por el fútbol, la natación y el voleibol. A pesar de crecer en medio de trofeos y de historias de su madre, campeona en esgrima, él no se inclinaba por las espadas y las máscaras. 

En el barrio Santa Bárbara, de La Ciudad Señora, la división de gustos por el deporte se sostuvo hasta el día en que John se vió solo. Y esa soledad se debía a que Olga Lucia Quevedo, su mamá, y Valentina, su hermana, intercambiaban viajes e historias de Estados Unidos y Europa. Mientras John no pasaba de cortas travesías a Tuluá o Pereira. Ese fue el detonante para que, definitivamente, John Edison tomara en serio la esgrima. A partir de este instante se inició su carrera deportiva. 

El 2005, en Buenos Aires, Argentina, fue el momento clave para John Edison. Por fin pudo hacer su primer viaje internacional y comprobó que tenía las condiciones suficientes para ganarse un espacio en el deporte. 

Con 15 años, una estatura de 1.75 m. y zurdo fueron las condiciones para que desde un comienzo se hiciera diferente. Y a esto se le deben sumar los consejos de Olga Lucía, que además de mamá se convirtió en su entrenadora. “Fue muy importante tenerla a mi lado, pero era difícil, porque a siempre me exigió más” señala John, al recordar esos primeros instantes en las salas de esgrima en el coliseo de la sexta en Buga.

Pero nunca dudó; por el contrario se convenció de las cualidades que día a día iba descubriendo de la mano del trabajo, y fue ganándose un espacio dentro de las figuras de la esgrima en el país. En la fase juvenil combinó los estudios con los entrenamientos y lo hizo bastante bien. Creyó que podría hacer lo mismo en la categoría de mayores, y con mucha vocación se inscribió en la Universidad San Buenaventura, de Cali, para iniciar estudios de Derecho. 

Pero fue allí, después de cuatro semestres, cuando una vez más la vida lo puso a decidir: ¿el estudio o el deporte? Y el combate lo ganó el deporte. Decidió dedicarse a la esgrima y tomó una gran decisión: viajar a Francia.

Paris, sinónimo de sacrificio

Dejar la comodidad de la casa no fue un problema. Los sueños por crecer en la esgrima eran más grandes y John, conocedor de esto, se entregó por completo a sus sesiones de preparación, apoyado por el Club Saint Gratien, al cual representa desde 2014.

Pero al mismo tiempo que comenzó con su fase deportiva debió buscar trabajo. Como lo ha hecho durante toda su vida, las circunstancias lo han obligado a dividir el tiempo. Pero ahora, lejos de casa, era más complicado. La primera oportunidad laboral la consiguió aspirando pisos en un gran edificio en la capital francesa, pero a pesar de que conseguía lo suficiente para sufragar sus gastos, la dificultad radicaba en las dos horas diarias de trayecto que debía cumplir para llegar al entrenamiento. 

Posteriormente se vinculó como trabajador a un restaurante escolar, que estaba tan solo a un minuto del sitio, en donde entrenaba, con el objetivo de participar en los Juegos Olímpicos Río 2016.

Y logró clasificar para cumplir el sueño de estar presente en unos Juegos Olímpicos. Asistió a Rio 2016, y finalizó 24, en la modalidad de espada.

Desde ese momento, su vida dio un giro importante, porque al regreso a París empezó sus estudios para convertirse, en 2019, en profesor de tres armas, sable, espada y florete en el Instituto Nacional de Francia.

Aunque no clasificó para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, continuó dedicado a su deporte, en la capital de Francia, en la tarea de formar esgrimistas para competir en un país auténticamente esgrimista.

En los Juegos Panamericanos de Lima 2019, John Rodríguez estuvo a punto de alcanzar una hazaña de altas proporciones, por cuanto se enfrentó en las semifinales al múltiple medallista olímpico, el venezolano Jesús Limardo, con quien iba perdiendo 10-5 y logró empatarlo 10-10, para finalmente caer 11-10 y perder la oportunidad de disputar el oro, pero asegurar el bronce panamericano.

Esa es a grandes rasgos la historia del vallecaucano John Edison Rodríguez, el esgrimista más alto del mundo, con 2.05 m., y un verdadero histórico colombiano en este deporte.

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