El interés universal debe privilegiarse y fortalecerse con el estar ahí, de aquellos que se sienten parte del interés común, entendiendo el significado profundo de los valores que los guían, legado construido en el presente–futuro, que servirá como base del ejercicio de vida que llegará a las próximas generaciones.

Fabio Alfredo Navarro Pasquali
Filósofo de la Universidad Nacional, Abogado de la Universidad Libre de Colombia, Especialista en Filosofía del Derecho y Teoría Jurídica de la Universidad Libre, Magíster en Historia de la Pontificia Universidad Javeriana.
De los tiempos desiguales.
Se encuentra, siguiendo el texto de José de Siqueiros El principio de responsabilidad de Hans Jonas, la afirmación que la naturaleza de por si no se encontraba bajo protección ni cuidado del ser humano, pues ella cuidaba de sí misma (p. 172) y por lo tanto no se consideraba desde la perspectiva ética, una responsabilidad como ejercicio humano de protección.
En este sentido, vale la pena acercarse a otra consideración, que a la par de la anterior permite trenzar los hilos dispersos del imperativo o los imperativos sobre los cuales se consideraba, con justa razón para las distintas épocas expuestas, debían servir como principios articuladores de una voluntad universal cuyo eje fundamental fuese la razón.
No obstante, los alcances del imperativo moral expuestos para la elaboración del justo camino de la buena voluntad, para lograr el bien común a través de la razón, asumida como guía rectora del obrar bien, en términos universales, surge el imponderable del precario alcance de tan loable intención, en un mundo que no se corresponde en términos de igualdad.
Las diferencias históricas entre los pueblos y los distintos tiempos que acompañan sus costumbres y usos socio–políticos marcan significativas desigualdades, que llevan necesariamente a diferencias en la gestión de su cotidianidad y señalan distintos derroteros, esto es, dificultades para asimilar la universalidad del buen obrar, en particular, decisiones en materia ambiental.
Para Daniel Innerarity, en el texto Un mundo desincronizado, la pretensión de universalidad se desvirtúa por la consideración de los tiempos múltiples que sirven de telón de fondo al quehacer social cotidiano de los distintos pueblos chocando abiertamente con la teoría de los tiempos universales.
“Desde lo doméstico a lo global, las asimetrías temporales permiten explicar buena parte de las hegemonías y los conflictos del mundo contemporáneo.” (Innerarity, 2008. p. 5)
Si bien, la buena voluntad de Enmanuel Kant y Hans Jonas, cada uno desde su horizonte filosófico, al intentar establecer las condiciones de existencia fundadas en imperativos morales que tuvieran la virtud de lograr desde la decisión del individuo la vida planteada como universalidad, no resulta posible tal ejercicio, por las propias consideraciones históricas particulares y su correspondiente desigual juego de los tiempos.
Un presente global desincronizado, como advierte Innerarity, lleva a distintos niveles de compromiso frente a problemas reales que afectan las condiciones de vida planetaria en términos ambientales, pues si bien, la afectación resulta universal, las medidas de protección y cuidado no necesariamente alcanzan ese nivel.
Una cita, al parecer aislada, pero pertinente, que llega desde lo profundo del idealismo alemán a través de Rüdiger Safranski citando a Friedrich Schiller en su lección inaugural en Jena, puede acercar la pretensión de claridad al respecto de la humana universalidad:
“Tiene que encenderse en nosotros una aspiración noble por la que, aceptando el rico legado de verdad, moralidad y libertad que hemos recibido de nuestros antepasados, lo entreguemos aumentado a las generaciones futuras. Con nuestros propios medios hemos de hacer una aportación a este legado, a fin de que nuestra existencia fugitiva, adquiera firmeza a través de la cadena imperecedera de todas las generaciones humanas.” (Safranski, 2011. p. 310)
Aproximación a una conclusión.
Pero ¿Qué escenarios son propicios para desarrollar lineamientos que permitan alcanzar el desarrollo de una ley universal en sentido Kantiano y la permanencia de una vida humana autentica en términos de Jonas?
En teoría, en todo tipo de relación entre seres humanos se hace necesario conciliar intereses, en escenarios que a lo largo del acontecer de los pueblos conciten voluntades que desde las propias expectativas permitan la aceptación del resultado en función de la universalidad, aunque no necesariamente el interés particular resulte impuesto.
El interés universal debe privilegiarse y fortalecerse con el estar ahí, de aquellos que se sienten parte del interés común, entendiendo el significado profundo de los valores que los guían, legado construido en el presente–futuro, que servirá como base del ejercicio de vida que llegará a las próximas generaciones.
Un árbol, un bosque, centenares de miles de abejas, mariposas amarillas para regocijo de personajes macondianos y de su ilustre narrador, cardúmenes de peces en ríos y cañadas o la brisa mañanera en cualquier montaña de permanentes nieves, entre otras tantas manifestaciones de vida deben ser parte de ese legado intergeneracional universal protegido.
Y qué decir de la educación o de la ilustración en términos de Kant, para abandonar la minoría de edad de la razón, de generaciones enteras cuyo legado será el del triste olvido y un trasegar planetario sin sentido.
Por último, en términos de universalidad, como razón fundamental del quehacer humano, con la firme decisión de mirar a los ojos de las generaciones por llegar es menester dejarles como legado la sonrisa victoriosa de los hechos cumplidos sobre las pistas en duras competencias con otros seres humanos, que igual soñaron, pero respetaron resultados, como también se hizo cuando al final de la jornada un nudo se atraviesa en la garganta. Deporte como quehacer y legado universal.
Bibliografía
De Siqueira, J. E. (2009;3 (2).p.175). El principio responsabilidad de Hans Jonas. Bioethikos. Centro Universitário Sao Camilo, 171 – 193. Obtenido de https://www.saocamilo-sp.br.
Kant, M. (2003. p. 28). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Crítica de la razón práctica. La paz perpetua. Mexico: Porrúa, S.A.
Innerarity, D. (2008. p. 5). Un mundo desincronizado. Bilbao: Cátedra de estudios internacionales Nazioarteko ikasketen Katedra .
Safranski, R. (2011. p. 310). Schiller o la invención del idealismo alemán. Barcelona: Tusquest Editores, S.A.