Es normal evaluar a un atleta de alto rendimiento, desde la cinemática, en el éxito, pero resulta supremamente interesante y enormemente científico hacerlo después del aparatoso accidente sufrido. Es increíble que en solo dos meses ya ruede nuevamente por las carreteras. Esta es una evaluación sobre la recuperación del más grande talento del ciclismo colombiano en su historia.

Por José Manuel Cogollo Pineda
Ingeniero Mecánico, Periodista profesional, Analista de la cinemática del deporte.
Definitivamente, en cualquier contexto el deporte es básicamente un encuentro de energías y como hay movimiento, al final lo que el deportista expresa es su energía mecánica, por lo tanto son la energía cinética y la energía potencial, las que manifiestan qué tan grande es un deportista….Es normal evaluarlo en el éxito, pero me resulta supremamente interesante y enormemente científico y útil para toda la comunidad que está detrás de los resultados de un deportista, de su evaluación en la enfermedad y es poder medir y ver cómo un atleta de la dimensión de Egan Bernal, que se vio inmerso en tan aparatoso accidente y que en solo dos meses de tan lamentable episodio, ya ruede nuevamente por las carretera. Para algunos es extremadamente pronto; para otros, toda una dimensión excepcional de la energía que posee; para Egan, su infinito amor por el ciclismo.
Es que hablar de Egan es hablar del símbolo de la evolución del ciclismo colombiano en todas sus áreas, durante 70 años …y …cuántos aportaron con sus piernas hasta llegar a lo que hoy es Egan, como el símbolo número uno del ciclismo colombiano, que se manifiesta en su extraordinaria energía mecánica y que me apresto a analizar tomando para ellos dos referentes del ciclismo nacional …Para que ustedes puedan dimensionar la energía que lleva en su piernas y en su músculos Egan debo recurrir a dos hombres inmensos del ciclismo y de la energía en sus piernas: Cochise Rodríguez y Rafael Antonio Niño. También evaluaré un instante del Tour de Francia muy significativo: el triunfo de Gred Lemond, en 1989.

Cochise alcanzó el título del record mundial de la hora en Ciudad de México, el 7 de octubre de 1970, al recorrer 47.563 metros, en una hora, equivalente a 13,18 metros por segundo. También fue campeón mundial de los 4.000 metros persecución individual, en Varesse, Italia, en 1971 con un tiempo de 4 minutos 53 segundos y 98 centésimas, equivalente a moverse a una velocidad de 13.6 metros por segundo. Se observa el gran trabajo de Cochise en la pista, que estuvo por encima de 13 metros por segundo, cifra que ningún otro colombiano se ha atrevido a hacer, ya que Cochise no solo fue un gran rutero, sino un gran pistero.

Por su parte, Rafael Antonio Niño ganó seis vueltas a Colombia y en la del año 1980 recorrió 1.507.000 metros, en 127.059 segundos, lo que equivale a recorrer esa distancia, a una velocidad promedio de 11.86 metros por segundo; nadie en Colombia en pruebas de ruta ha ganado a esa velocidad en ninguna competencia de ruta a nivel local o internacional.
Para mí, ellos son los dos grandes energéticos del ciclismo colombiano.
Miremos ahora el estudio cinemático de Egan: ganó el Tour de Francia a una velocidad promedio de 11.26 metros por segundo y el Giro de Italia lo hizo a una velocidad promedio de 10.97 metros por segundo, después de recorrer 3.410.000 metros, en un tiempo de 310.648 segundos.
Ahora, si evaluáramos la velocidad de Egan el día del accidente, desde lo físico no podía ir por encima de 54 kilómetros por hora, lo que equivale a 15 metros por segundo, una velocidad que no alcanzó Gred Lemond, en el año 89, cuando sorprendió a Laurent Fignon y ganó el Tour de Francia por ocho segundos. Ese día, Lemond se movió a una velocidad de 54.56 kilómetros por hora, equivalente a 15.15 metros por segundo.
Pero la energía cinética de Egan para el día del accidente, con base en esos resultados anteriores enunciados, podría ir sobre un máximo de 53 kilómetros por hora, con una masa de 68 kilogramos, incluyendo la masa de la bicicleta, lo que da como resultado una energía cinética de 7.328 joules. Clínicamente me envía una información valiosísima. Fue capaz Egan de resistir una energía tan notoria que le produjo daño en la cervicales, en el pulmón y en la rótula… y cómo esa energía que entra en su cuerpo negativamente la logra superar, y en dos meses monta en bicicleta para llevarlo a su estado natural. Es sacar esa energía negativa que le entra a su cuerpo y luego colocarse nuevamente en sus condiciones naturales, lo cual deja ver una recuperación equivalente al doble, lo cual significa que Egan maneja energías hasta de 15.000 joules, algo maravilloso para nuestro campeón, que nos alegra verlo de nuevo y en la cicla, esperando que gane la vuelta España y se convierta en un símbolo del ciclismo mundial al hacer el tri de las grandes de Europa….
¡Viva Egan!…¡Viva la cinemática de Egan!…¡Viva la energía mecánica de nuestro campeón!… 15 mil joules que son una inconmensurable medida de toda su resistente energía.