El pasado 19 de febrero, falleció en Bogotá, a los 92 años, el licenciado Jorge Zabala Cubillos, uno de los más importantes educadores físicos de la historia de Colombia. En esta semblanza recordamos a un auténtico forjador de varias generaciones de profesionales, que han ayudado a construir la historia de nuesrtro deporte.

Por Guillermo González López
Licenciado en Educación Física y Presidente de la Academia Olímpica Colombiana.
Le conocí por allá en la década de los setenta, en los pasillos del tercer piso del edificio del Ministerio de Educación, instalaciones que fueron asignadas para el funcionamiento del recién creado Instituto Colombiano de la Juventud y el Deporte, Coldeportes y, por extensión, para las oficinas del Comité Olímpico Colombiano. Eran mis primeros pasos en la administración deportiva como profesional en la División de Educación Física, a cargo de la Licenciada Martha Moncada. Nuestra profesión, la Educación Física, me permitió trabajar con él en varios encuentros, foros y simposios, en los que pude ser testigo, no solo de sus conocimientos, sino de la pasión con la que los profesaba, especialmente en la promoción y defensa de nuestra especialidad.

Él, con algo más de cuarenta años, integraba por esa época el comité ejecutivo del Comité Olímpico Colombiano. Fue uno de los primeros colegas que se atrevió a dar arañazos en ese nivel. Su carácter afable, su alegría y su risa sonora contrastaban con la profundidad y vehemencia en el discurso. Le escuché en varias ocasiones y nunca dejó de sorprenderme esa doble condición, la que sin duda alguna le sirvió para ganarse la amistad de quienes le acompañaban en el COC y el respeto por sus opiniones y posturas.
Un tiempo después fui trasladado a la División de Organización y Control Deportivo de Coldeportes, en la que la gestión tenía mucho que ver con las federaciones deportivas nacionales y con el COC. Para la participación de Colombia en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Medellín 1978, se adoptó una forma de trabajo inédita y única hasta la fecha de hoy. Se conformó una comisión mixta entre Coldeportes y el COC para hacer seguimiento a lo técnico y a lo financiero en el equipo nacional. Tuve entonces la ocasión de conocerle aún más. Hicimos parte de la Misión colombiana que participó en esos Juegos y compartimos no solo el alojamiento en la Villa Centroamericana, en el Barrio Tricentenario de Medellín, sino las medallas y las derrotas de nuestros atletas. En la misma condición de integrante de la Misión colombiana participó en los Juegos Olímpicos de Moscú, 1980, en los que se sintió como en su propia casa.
Jorge era un hombre singular. Abierto a la conversación y al diálogo, especialmente ante la presencia de opiniones diferentes. Siempre se alineó en las ideas de izquierda, las que cultivó desde su juventud y su formación. Integró y fortaleció las organizaciones sindicales en el país y expresó siempre su simpatía por el régimen soviético. Sin embargo, supo siempre combinar sus ideas con la administración del deporte y la educación física. En su lenguaje afable incluía formas curiosas dentro de las que recuerdo a “tovarishch”, una palabra rusa que significa “compañero”, “amigo”, “camarada”, “colega” o “aliado” y que Jorge Zabala siempre usaba para saludarnos. Era además consuetudinario, que nos denominara como “conductor de multitudes”, una forma singular de demostrar su afecto y su simpatía, la que, con el paso del tiempo, todos los demás comenzamos a utilizar para llamarle.

Creo que el deporte que mas cerca estuvo de sus quereres fue el baloncesto. Aunque no alcancé a verlo jugar, supe de sus capacidades y triunfos desde la época escolar en el Colegio Nacional de San Bartolomé, en Bogotá, cuando le arrebató la supremacía al Colegio de La Salle, en 1944. Fue famoso el equipo que conformaron con sus hermanos Germán, Jaime y Manuel. En su carrera deportiva debe señalarse que en 1958 fue acreditado como árbitro internacional de baloncesto. En esa condición participó en eventos internacionales en varios países de América Latina. Se destacó no solo por su calidad técnica en el juzgamiento, sino por su forma de comportarse en su oficio, que incluyó un singular dramatismo en el señalamiento de sus decisiones y en la conducción de los partidos. Jorge era, además de árbitro, parte del espectáculo.
En 1954 obtiene su grado como licenciado en Educación Física y se involucra en el fortalecimiento del movimiento deportivo universitario. Los que hemos vivido en el deporte desde hace varias décadas, recordamos una institución muy importante en la historia del deporte universitario. Me refiero al Consejo Deportivo Universitario Colombiano, CODUC. Jorge Zabala, actuando como su presidente, organizó los primeros Juegos Universitarios Nacionales, en diciembre de 1958, en cooperación con la Asociación Colombiana de Profesores de Educación Física y la Dirección Nacional de Educación Física del Ministerio de Educación Nacional.

Con 32 años desposó con Susana Molina, a quién había conocido en el movimiento revolucionario, formando un hogar de cinco hijos: Augusto, Susana, Martha, Ardis y Jorge. Tuvo una beligerante y activa presencia en Latinoamérica en temas tan importantes como los derechos humanos, la deuda externa, integración para la paz, armamentismo. En el cumplimiento de su vocación política regresó en 1985 a Moscú para participar en un Congreso extraordinario de Trabajadores. El Instituto León Tolstoi, le otorgó a Jorge Zabala C, por sus méritos en el campo de la cultura y el diálogo entre Colombia y Rusia, la orden al mérito León Tolstoi, 75 años.
Como resulta apenas lógico por su vocación académica participó y lideró diversos eventos relacionados con la Educación Física. Fue el organizador de las cuatro primeras conferencias Latinoamericanas de Educación Física, Cultura y Sociedad y participó en diecisiete versiones del Congreso Panamericano de Educación Física, en el que fue designado como Decano en República Dominicana en 2006. Fue condecorado en el 11° Congreso de Caracas con la mención “Enrique C. Romero Brest”, en 2008
De igual manera fue coorganizador de los doce primeras ediciones del Congreso Colombiano de Educación Física. En 1999, en Panamá, fue nombrado presidente de la Asociación Latinoamericana de Educación Física

Durante toda su vida y aún en sus últimos años dedicó buena parte de sus esfuerzos al fortalecimiento de su profesión en el país. En 1956 se hizo miembro de la Asociación Colombiana de Profesores de Educación Física, entidad con la que estuvo muy comprometido y de la cual fue Vicepresidente Académico, cargo desde el que hizo un importante aporte en la fundamentación teórica de la educación física. Fue exaltado como su Presidente Honorario, en el 2003. En dos ocasiones fue elegido presidente de esta Asociación, siendo la última el 30 de noviembre del año anterior, cargo que desempeñó hasta el día de su deceso, el 19 de febrero del año en curso.
Dejó Jorge Zabala varias publicaciones. En ellas expuso importantes ideas sobre las que fueron sus dos grandes pasiones, sus dos grandes vocaciones[GLG1] . Por una parte y ligado a su amada profesión menciono su obra Aproximación histórica de la educación Física en Colombia. Así mismo nos deja para estudio y reflexión El hilo perdido de la revolución colombiana.
Se marchó el “conductor de multitudes”. Muchos extrañaremos sus palabras serenas y vehementes a la vez, sus reflexiones profundas, su amor por la educación física. No recibiremos más el saludo amistoso, precedido por un sonoro “tovarishch”, y las enseñanzas que seguían en su discurso.
Nos queda su recuerdo y su ejemplo. Para quienes lo conocimos, con eso nos alcanza. Buen viaje… Jorge Alfredo.
