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Históricos. Lady: veintitrés años para coronar su sueño

Históricos. Lady: veintitrés años para coronar su sueño

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A los 12 años de edad Lady Ruano descubrió su pasión, el tenis de mesa. A los 23, casi la pierde. A los 30 la recuperó por completo y a los 35 cumplió el sueño de la vida, estar en unos Juegos Olímpicos, los de Rio-2016. Esta es una historia que representa el coraje de la mujer colombiana

Lady Ruano.

Por Filiberto Rojas Ferro

Coordinador de Comunicaciones del Comité Olímpico Colombiano 

El primero de abril de 2016 quedará en la memoria de Lady para toda la vida. Ese día derrotó a la mexicana Yadira Silva, por 4-1, con parciales de 8-11, 11-6, 16-14, 11-6 y 11-7, y conquistó uno de los dos cupos disponibles en América Latina para Rio-2016. Ese día, a los 35 años de edad, cumplió su sueño de estar en unos Juegos Olímpicos, .

Deportista innata, Lady siempre se destacó en el colegio por una condición atlética natural, que la llevó a ser una de las consentidas de Everardo Rodríguez, el profesor de educación física de la institución educativa Antonio Nariño, en donde emprendió el camino deportivo, y dio formación a su talento.

Primero se destacó en el baloncesto: logró un título con la Selección de Cundinamarca, en 1992. En ese torneo de Duitama supo que el deporte era su vida, pero debía encaminarlo por la senda ideal, por donde mejor se sintiera. Necesitaba encontrar el rumbo atlético que la llevara a cumplir sus sueños.

Si bien en la Escuela Antonio Nariño se fundamentó como deportista, en la casa encontró la pasión. Sus padres, Jaime Enrique y María del Carmen eran dueños del Club El Comercio, en el Carmen de Carupa -al norte de Cundinamarca-. El club tenía mesas de billar, juegos de azar y una atracción que la cautivó: la mesa de ping pong.

Esa fue la primera mesa de tenis que tuvo en frente. Allí ganó algo esencial para un deportista de alto rendimiento: se enamoró de la mesa, de la raqueta y de la bola. Perdía con su padre, él le hacía ‘trampa’, porque usaba efectos, esos que después Lady conoció a la perfección, domina con precisión y utiliza en su estrategia de cada partido para, por ejemplo, clasificar a unos Juegos Olímpicos.

Everardo Rodríguez y Javier Pulido fueron los primeros formadores de Lady. Bajo sus orientaciones logró varios títulos regionales que motivaron a su familia. Jaime Enrique y María del Carmen vieron su talento y como pioneros en su patrocinio deportivo se desplazaron a Bogotá para apoyar a Lady.

Ingresó a la Liga de Bogotá, se encontró con el entrenador chino Wu Zhiao Zhu, quien la dirigió para conquistar los primeros títulos nacionales y ese talento trascendió a medallas internacionales, una de las cuales generó el compromiso para dedicarse al alto rendimiento, para hacer del tenis de mesa un estilo de vida.

Con 16 años, Lady integró la Selección Colombia Sub 21. Viajó al torneo internacional de Coquimbo, en Chile, donde ganó el primer oro internacional, junto con Juan Pablo Ávila y entendió que el deporte era su vida, que una mesa, una raqueta y una bola la acompañarían por mucho tiempo. Allí emergió el sueño olímpico. En Chile, con 16 años nació una ilusión, que 19 años después se hizo realidad.

La interrupción

Cuando atravesaba por uno de sus mejores momentos deportivos, a los 23 años de edad y se acercaban los Juegos Olímpicos de Atenas y podía iniciar un camino serio rumbo a Pekín-2008 vino la frustración en la vida de Lady. El sueño se interrumpió, cuando menos lo pensó. Luego de ganar el Campeonato Suramericano, la Federación Colombiana de Tenis de Mesa consideró que Lady no reunía las condiciones para ser parte de la Selección Nacional y la excluyó. La rubia, de un metro con 57 centímetros de estatura, recuerda que fue “sin argumentos, ni sustentación técnica”.

Ese vacío deportivo generó una crisis emocional y hasta existencial, porque una decisión externa frenó su meta, frustró su ilusión y obligó su retiro del alto rendimiento. Se dedicó a estudiar y a trabajar. Pero como el deporte era su razón de ser, ingresó a la Universidad de Cundinamarca para iniciar la carrera de Ciencias del Deporte y la Educación Física, con énfasis en entrenamiento deportivo. Ya era una ex deportista, que buscaría el camino de formar a otros.

Fueron siete años de transitar por las aulas y el trabajo. Lejos del deporte que la apasiona, intentó encontrar una nueva senda, pero fue imposible, porque “mi felicidad se encontraba en la mesa, la raqueta y la bola”. Tras siete años de estar lejos de su pasión volvió a entender que “debía luchar por cumplir los sueños y el mío siempre fue participar en unos Juegos Olímpicos”.

El regreso al sueño

Con el apoyo de su familia, el motor de su vida, con la frente en alto volvió en busca del sueño. Regresó a la Liga de Bogotá, se encontró con viejos amigos y con muchos desconocidos. Desempolvó la raqueta, se reencontró con la mesa y volvió a golpear la bola, con más autoridad, con experiencia, con las ganas de cerrar y superar un capítulo del cual “salí fortalecida, como persona y como deportista”.

“De la mano de Dios y con el apoyo de mi familia, volví a entrenar y a participar en las competencias nacionales, claro, una vez hubo cambio en los directivos de la Federación”, recuerda Lady, quien se llevó una grata sorpresa en su regreso: “con muy pocas semanas de entrenamiento, de nuevo estaba presente en todas las premiaciones”. La ex tenismesista estaba de vuelta y en corto tiempo ya era otra vez una de las mejores.

Se encontró con una gran profesional, amiga y compañera de batallas: Paula Medina. Mientras Lady estudiaba y trabajaba como ex deportista de alto rendimiento, ésta vallecaucana se había convertido en la primera tenismesista colombiana de la historia que clasificó a unos Juegos Olímpicos, a los de Pekín-2008 y luego repitió en Londres-2012. “Verla allá me hizo sentir mucho orgullo, satisfacción y deseos de estar allá con ella”. Por eso el regreso no fue al azar. No había tiempo para perder. La mente estaba en Rio-2016.

Cuando Paula asistió a Londres-2012, Lady ya había retornado. Se alistaba para afrontar los Juegos Nacionales 2012, con Bogotá. Ese fue el primer gran reto del regreso de Lady, y lo hizo por lo alto, pues ganó bronce en equipos femenino, bronce en dobles femenino, bronce en dobles mixtos y fue finalista de sencillos, que perdió con su amiga Paula Medina, 4-1. Lady se quedó con la medalla de plata y confirmó que estaba de vuelta. Ratificó que el sueño había vuelto a vivir.

Con Paula Medina, Lady Ruano logró labrar una brillante carrera en el ciclo olímpico.

El camino dorado

Con lo vivido en Montería durante esos Juegos Nacionales, bajo la orientación de Angello Mauricio Black, su compañero de lucha, uno de los encargados de devolverle la ilusión, en quien encontró la confianza para recibir la orientación en busca del sueño olímpico, Lady emprendió un camino dorado.

Trabajo de gimnasio, preparación física, buena alimentación, apoyo psicológico y mínimo seis horas de entrenamiento diario, fue el plan trazado por un grupo interdisciplinario que rodeó a Lady. Además de su familia y su entrenador Angello, al camino llegaron Humberto Serrato (psicólogo), Laura Rojas (fisioterapeuta), Johana Ledesma (nutricionista), Freddy y Camilo (preparadores físicos) y Juan Carlos Gutiérrez (metodólogo) todos para aportar su granito de arena en la construcción de un sueño.

El primer reto: Juegos Bolivarianos Trujillo-2013. Colombia ganó plata en equipos femenino y oro en dobles femenino, con Paula y Lady. El sueño empezó bien, dio un primer paso dorado, que aumentó considerablemente durante el 2014, tal vez el año de la consolidación definitiva de Lady.

Chile, sí, el país que mejores recuerdos le trae a Lady, en donde inició su sueño a los 16 años, volvió a aparecer para los Juegos Suramericanos Santiago-2014 y el reencuentro no podría ser mejor: bronce en equipos, plata en dobles y oro en sencillos. Sí, campeona de los Odesur, en individual, la mejor del continente. Y para darle más valor a la medalla, en la final venció a su amiga Paula.

Eso no fue todo en el 2014. Después llegaron los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, México. El tenis de mesa fue en Xalapa y allí Lady ganó plata en equipos y oro en dobles, junto con Paula. Esa medalla de oro le significó a Lady ser una entre los 18 deportistas colombianos que llevaban ciclo olímpico dorado, camino a Rio-2016.

El 2015 fue de transición. Los Juegos Panamericanos Toronto-2015 no resultaron productivos, porque se venía un 2016 decisivo, determinante. El COC y el IDRD le apostaron al sueño de Lady, quien junto con Paula y Luisa Zuluaga emprendieron la recta final, la última estación y, como si el destino jugara a favor de Lady, Chile era el lugar, Santiago era la ciudad para conquistar el sueño.

El primero de abril de 2016, 23 años después de encontrar su pasión, 12, años después de su interrupción y cinco años después de su regreso, Lady hizo realidad el sueño de su vida, una meta cumplida que le permitió plasmar en la teoría para poder alcanzar su título profesional, pues la clave para clasificar a Rio-2016 “me llevó a escribir el trabajo de grado que me hacía falta para obtener mi título profesional en Ciencias del Deporte”

El 6 de agosto de 2016, Lady hizo su debut y despedida en los Juegos Olímpicos de Río, al  perder ante la checa Iveta Vacenovska, 4-0, resultado que la sacó de la competencia, pero no de una historia brillante que la consagra hoy como histórica del deporte colombiano.

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