Skip to content

Semblanza 1. Montoya vuela en la Fórmula Uno 

Semblanza 1. Montoya vuela en la Fórmula Uno 

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

A raíz del primer gran triunfo de Sebastián Montoya, en autos tipo fórmula, en el circuito Yas Marina de Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos, recordamos la primera parte de la historia de su padre, Juan Pablo Montoya, el más grande automovilista colombiano de todos los tiempos.

Juan Pablo Montoya, con su hijo Sebastián. Foto Marca Claro Colombia.

Por Jorge Camilo Puentes

Periodista

A finales del siglo anterior, el joven piloto bogotano Juan Pablo Montoya se destacaba como la gran promesa del automovilismo colombiano, porque había ganado logrado importantes figuraciones, en exigentes torneos. En el Mundial en Lonato, Italia, logró la vuelta más rápida y marca para la pista, en sesiones de entrenamiento; en 1992, ganó la Copa Fórmula Renault, en Colombia; en 1993, ganó siete de ocho carreras en el Campeonato Swift GTI; en 1994 fue tercero, en el Barber Pro Series y ganó el título de la Fórmula N mexicana; en 1995 fue tercero en el Fórmula Vauxhall Británica y primero en las Seis Horas de Bogotá, con nueva marca para la pista; en 1996 finalizó tercero en el Campeonato de Gran Bretaña de Fórmula 3 y ganó el cupo para correr en la Fórmula 3.000. 

En 1997 fue contratado como piloto de pruebas de la escudería Williams, papel en el cual compitió hasta el 2001, cuando fue ascendido a la categoría de piloto.

Montoya llega al equipo en reemplazo del británico Jenson Button y comeinza su paso por la Fórmula Uno, a bordo de un FW23, en el Gran Premio de Australia, en el cual llegó a estar en los primeros lugares en algunas vueltas, pero tuvo que retirarse. Idéntica situación se registró en Malasia, pero en la tercera fecha en Brasil, tuvo la osadia de superar en una vuelta a Michael Schumacher, para ser líder de la carrera durante 15 giros, situación que terminó por un choque. 

Juan Pablo Montoya, ganador del Gran Premio de Monza, en 2005. Foto: Caracol Radio.

Su primer podio llegaría apenas en la quinta fecha, en España, y dos fechas después logró el segundo podio, en el Gran Premio de Europa, celebrado en Nurburgring (Alemania). Pero su gran campanada la dio el 16 de septiembre, al ganar de forma indiscutible el Gran Premio de Italia. 

Montoya consiguió la pole position en la carrera celebrada en el circuito de Monza y llegó a intercalar el liderato con Ralf Schumacher y Rubens Barrichello, hasta que en la vuelta 42 se llevó el liderato de forma definitiva. El triunfo consagró al piloto capitalino como el octavo en conseguir un triunfo en su primera temporada en la Fórmula 1.

Luego de otro retiro en Estados Unidos (el undécimo de la temporada), Montoya consigue otro podio, en Japón. Al final del año termina sexto, con 31 unidades y como Novato del Año, en una temporada que le dio su cuarto título al alemán Michael Schumacher. 

Su segunda participación fue aún mejor, porque logró sumar desde un principio, gracias a que alcanzó cuatro segundos lugares y tres terceros, aparte de siete poles positions, números que le valieron terminar tercero en la clasificación general, solo superado en la lucha por el título por los ferraris de Michael Schumacher (quien igualó a Juan Manuel Fangio, con cinco campeonatos) y del brasileño Rubens Barrichello. 

En ese momento, ya varios expertos veían a Montoya como un potencial campeón mundial, incluso como el sucesor del brasileño Ayrton Senna. La mejor opinión fue dada por Michael Andretti, un estadounidense ligado al automovilismo de su país, ex piloto de Fórmula Uno e hijo de Mario Andretti,  ex campeón mundial: “Creo que si los ponen en autos iguales le puede ganar a Michael Schumacher. Lo otro acerca de Juan es que es mentalmente muy fuerte, no la embarra respecto a lo que otros puedan pensar, y así es como debes ser en la Fórmula 1”[1]

Montoya con el multicampeón alemán, Michael Schumacher.

No obstante, de todos los años en los que participó en la Fórmula Uno, el más fructífero, y en el que todos pensaron que podía ser campeón mundial, fue en el 2003, cuando peleó por el título, con Michael Schumacher y el finlandés Kimi Rikkonen, quien en ese entonces militaba en el equipo McLaren. En ese 2003, Montoya logró cinco segundos lugares, dos terceros puestos y dos triunfos, uno en Alemania y el otro en el prestigioso circuito del Principado de Mónaco, en el que fue su mejor triunfo parcial en la máxima categoría del automovilismo mundial, porque logró arrancar en la tercera casilla hasta lograr el triunfo, que fue el primero de Williams, desde 1983, en ese legendario circuito. Montoya peleó hasta el final por el título de aquel año, pero su retiro en la última fecha, en Japón, lo dejó por segundo año consecutivo, en la tercera casilla. 

La última temporada de Montoya con Williams estuvo marcada por los malos resultados del monoplaza de esta escudería, cuya nariz (inspirada en la raya) generó polémica, a tal punto que a mediados de temporada tuvo que volver a su antiguo diseño. Aún así, el bogotano se las arregló para lograr tres podios, entre ellos, el triunfo en la última fecha, en Brasil, que fue la última victoria de la Williams por muchos años. 

El paso a McLaren 

Durante la temporada 2004, después de haber sido pretendido por escuderías como Toyota o Ferrari, Juan Pablo Montoya  fue confirmado como integrante del equipo McLaren, para el 2005. 

El nuevo equipo de Montoya había sido fundado por Bruce McLaren, un neozelandés que compitió en la Fórmula Uno y en las 24 horas de Le Mans, quien falleció a comienzos de los años setenta; dentro de sus pilotos más  ilustres se destacaron Mika Hakkinen, Ayrton Senna, Alain Prost y Niki Lauda.

Montoya compitió bajo el monoplaza MP4–20 propulsado por un motor Mercedes, que era el proveedor de dicho equipo y el nuevo patrocinador del colombiano; aún así, sus comienzos en el equipo británico no fueron los mejores: en las diez primeras fechas no participó en tres, y tampoco alcanzó podio alguno en las siete restantes. No obstante, el 10 de julio cosechó su primer triunfo con McLaren, al vencer en Inglaterra  seguido por el español Fernando Alonso y el finlandés Kimi Riakkonen. 

El piloto colombiano conseguiría dos triunfos más, uno en Italia, en donde logró un record histórico de velocidad en prácticas, y en Brasil, dos fechas antes del final de la temporada, fracción en la cual Fernando Alonso celebró el título de forma anticipada. Al final, Montoya terminó cuarto en la clasificación general, con 60 puntos. Esto dijo en su momento: “En ciertos aspectos, integrarme en McLaren fue más sencillo de lo que esperaba. El trabajo con los compañeros fue bastante bueno, aunque la manera de trabajar era completamente distinta a lo que yo estaba acostumbrado”[2].

Pese a ese primer año, el 2006 fue la culminación de Montoya en la máxima categoría del automovilismo mundial, al lograr solo dos podios y abandonar el campeonato a mediados de la temporada, un final que fue la confirmación de una mala relación entre el corredor y el propietario del equipo, Ron Dennis, con quien discutía continuamente; inclusive ocurrió un hecho que los alejó más: una lesión que sufrió Montoya, dice él, que jugando tenis, Dennis afirmó, que había sido por un accidente en motocicleta. 

Al final Montoya dejó la Fórmula Uno tras siete carreras ganadas, 15 segundos lugares y ocho terceros puestos; 13 poles, y 307 puntos sumados. 

Próxima edición: Semblanza 2. Juan Pablo Montoya en la Nascar y en las 24 horas de Daytona.    


[1] Hilton , Christopher; Juan Pablo Montoya; Intermedio Editores; 2003; Pág. 139. 

[2] Libro Oficial de la Fórmula 1 temporada 2005; CEAC; Pág. 13 

Artículos DE LA REVISTA relacionados

PATROCINADORES