Ciencias. Plan de recuperación en competencia (2)

Juan Carlos Quiceno Noguera

MD Deporte.

Cordinador Centro de Servicios Biomédicos de Coldeportes.

Calentamiento.
El calentamiento será con estiramientos dinámicos, no con estiramientos estáticos, para luego hacer calentamiento específico. El estiramiento estático se puede hacer al final de la competencia, unos 10 a 15 min. que incluyan todos los grupos musculares, manteniendo 20 seg. por ejercicio, con tres repeticiones. Se ha comprobado que mejora el arco de movilidad articular y reduce el dolor muscular.

Recuperación activa o enfriamiento.

El propósito del enfriamiento o recuperación activa es llevar el metabolismo y la frecuencia cardiaca al estado previo, bajar la temperatura corporal y generar la remoción de lactato. Consiste en ejercicios de baja o moderada intensidad, que puede ser trotar, nadar, pedalear y hacer estiramientos. Los beneficios son: aumenta el flujo sanguíneo, ayuda a una buena remoción y oxidación del lactato y otros productos de desecho, ayuda a la recuperación al disminuir el dolor muscular (DOMS) y mejorar el arco de movimiento, disipando el calor corporal. El monitoreo del lactato, luego de cada prueba es una estrategia validada y muy útil en el control de la recuperación. Medir el lactato sanguíneo es un test sencillo y de fácil aplicación. Se realiza después de la actividad, brindando una orientación sobre los tiempos y distancias óptimos para los procesos de recuperación activa. El nivel de lactato sanguíneo debe llegar a < 2-3 mmol/lt., para indicar un aceptable nivel de recuperación.

Hidroterapia.

La hidroterapia es una estrategia muy popular de recuperación post ejercicio; los efectos fisiológicos que tiene la inmersión en agua son: cambios cardiovasculares, cambios en el flujo sanguíneo, en la temperatura muscular y en la temperatura corporal (“Core Temperature”).

La hidroterapia puede ser inmersión en agua caliente, inmersión en agua fría, o baños de contraste.

Inmersión en agua fría  – crioterapia

Luego de ejercicio intenso hay micro-rupturas en las fibras musculares, lo que es normal y produce una adaptación posterior del músculo, lo que aumenta el rendimiento. Esta micro- ruptura es lo que se llama DOMS. La crioterapia produce respuestas fisiológicas, tales como, una disminución de la frecuencia y gasto cardíaco, aumento de la presión arterial, disminución de la temperatura corporal, disminución de la inflamación, el dolor y el espasmo muscular. La crioterapia mejora el flujo sanguíneo a los músculos, ya que inicialmente hay vasoconstricción, lo que favorece la circulación de la sangre fuera de los músculos, movilizando productos de la producción de energía, como el ácido láctico. Después de un período de tiempo, la sangre fluye de nuevo a la zona, con lo que trae nuevos suministros de energía y enzimas necesarias para la reparación del músculo. Método: sumergido en una tina o piscina con agua y hielo, a una temperatura aprox. de 10º-15º cent. Se realizan tres inmersiones de tres min., con dos min. de descanso, o dos inmersiones de cinco min. con dos min. de descanso.

Inmersión en agua caliente

Generalmente se usa un jacuzzi con inmersión del atleta en agua, a una temperatura de 38º cent., de 10 a 15 min., con beneficios como: incremento flujo sanguíneo por vasodilatación circulatoria, reduce la rigidez y el espasmo muscular, incrementa la elasticidad muscular, el arco de movimiento articular, mejora la trasmisión neural y brinda sensación de relajación. Es conveniente hidratarse luego y hacer estiramientos. No se recomienda en ambientes calurosos o si se presentó alguna lesión.

Baños de contraste

Es útil la combinación de ambos procedimientos previos, de la siguiente manera: uno a dos min. de frío, a 10º-15º cent., seguidos por dos min. de calor a 38-40º cent., por tres a cinco repeticiones secuenciales. También puede ser frío un min. y calor un min., de tres a siete repeticiones. Los beneficios del contraste son: alternar vasodilatación y vasoconstricción vascular aumentando el flujo sanguíneo, aumentar la remoción del lactato y movilización de productos de desecho, incrementar la oxigenación y combustibles a los músculos, incrementar la circulación, disminuir la inflamación, el edema, el dolor, reduciendo el daño muscular, estimular el sistema nervioso central y brindar sensación de bienestar y recuperación, lo que disminuye la aparición y severidad del DOMS.

Otras formas de hidroterapia son usar la playa o la piscina luego de la competencia o en la mañana, incluyendo ejercicio ligero, como caminar, trotar, nadar, estirar por 10-30 min., con beneficios tales como: reducir el edema y el dolor muscular, aumentar el flujo sanguíneo y combatir la rigidez posterior a deportes de contacto o ejercicio excéntrico.

Vestidos de compresión (“compression garments”)

Existe mucha evidencia que los vestidos de compresión ayudan a la recuperación posterior al ejercicio. Los vestidos de compresión ayudan en medicina a tratar problemas de circulación, mejorando el retorno venoso y el drenaje linfático, haciendo compresión en las extremidades de distal a proximal, además de crear un menor espacio intramuscular, lo que mejora la oxigenación de los tejidos, disminuye los edemas, evita las vibraciones en los músculos reduciendo así la inflamación y el dolor, lo que disminuye la severidad del DOMS, además reduce el lactato y los productos de desecho posterior a la competencia.

Se usan después de la competencia para mayor beneficio.

Underarmor, lycras.

Electroterapia

La corriente eléctrica enviada proporciona pequeñas contracciones musculares, que incrementan el flujo sanguíneo y reducen el dolor muscular.

Se utiliza corriente pre-modulada para la relajación muscular, además de micro corriente y transcutánea. Se debe utilizar posterior a la competencia del día, en el área de fisioterapia, de la siguiente manera: en las áreas más fatigadas, como brazos o piernas, con una duración de 20 min. y una intensidad moderada, a criterio del deportista.

Masaje Deportivo

Se propone que el masaje trae los siguientes beneficios físicos y psicológicos:

• Aumenta el flujo de sangre y la oxigenación a los músculos, además de una más rápida remoción del ácido láctico.

• Disminuye la tensión y la fatiga muscular después del ejercicio, lo que puede disminuir el riesgo de lesiones.

• Disminuye el edema muscular y el impacto del DOMS.

• Mejora la movilidad de las articulaciones.

• Mejorar el funcionamiento del sistema inmune

• Disminuye la tensión en el sistema nervioso, generando mayor relajación de las uniones neuro-músculo-tendinosas, las que son capaces de funcionar de manera más eficaz.

• Relaja a la persona y proporciona una mayor sensación de bienestar, por la disminución de la ansiedad, lo que permite un mejor sueño.

Esta terapia se realizará al final de la competencia, en el área de fisioterapia, posterior a la hidroterapia y la electroterapia; el masaje será con énfasis en el drenaje, y aplicando presión en los músculos más fatigados, con una duración de 30 min., y debe incluir muslos, piernas, brazos y espalda.

A pesar de su frecuente utilización en el medio deportivo, aún faltan más evidencias de algunos de sus beneficios, sobre todo el aumentar el flujo sanguíneo al músculo y colaborar en la remoción del lactato.

Relajación y Sueño.

La relajación es una estrategia de recuperación que se usa posterior a las otras estrategias. Dejar que la mente se relaje apoyará la relajación del cuerpo, lo que refirzará la reparación muscular y la recuperación de los niveles de energía del músculo y del organismo. La relajación produce disminución de la frecuencia respiratoria, la frecuencia cardiaca, la actividad muscular y el consumo de oxígeno. Por el contrario aumentarán la actividad de las ondas cerebrales.

Los atletas deben emplear técnicas de relajación para apoyar su recuperación; estas técnicas son: relajación progresiva, entrenamiento autogénico, meditación y “bio-feedback”.

El reposo y el sueño son componentes importantes de la recuperación. El reposo contribuye a la reparación celular y al proceso completo de recuperación; el sueño de buena calidad y cantidad permite un reposo fisiológico y psicológico total. La falta de sueño es causa de fatiga y, posiblemente, de generación de estados de sobre entrenamiento, lo que lleva a disminución del rendimiento, de la habilidad para concentrarse, enfocarse y tomar decisiones, además de reducir la memoria, la capacidad de comunicarse y aprender, altera la función del sistema inmune y endocrino, produce irritabilidad y dificultad para controlar las emociones.

Recomendaciones para promover el sueño

Mantenga un ciclo promedio de sueño y vigilia para regular el reloj biológico interno; para ello, debe tener un espacio confortable, silencioso, oscuro y a buena temperatura (18º cent.). Evitar la ingesta de bebidas con cafeína, alcohol, y tratar de no ingerir grandes cantidades de alimento y líquidos, por lo menos de 2 a 4 horas antes de dormir. También el atleta debe hacer una lista de tareas pendientes antes de dormir, para no pensarlas durante el sueño, realizando técnicas de relajación, meditación y respiración, si no se duerme en 30 min. El sueño debe ser de siete a ocho horas de buena calidad. Se debe evitar  en las noches el uso de celulares e internet y el chat para mejorar la calidad del sueño, dormir en general luego de las 10 PM. y no ver TV en la cama.

Estos elementos y procedimientos, coordinado por personal especializado y capacitado, pueden aportar al logro deportivo.

Medio ambiente. Una visión universal (IV). Consideraciones de la Carta Olímpica

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Foto: Alcaldía de Cali.

Fabio Alfredo Navarro Pasquali

Filósofo de la Universidad Nacional, Abogado de la Universidad Libre de Colombia, Especialista en Filosofía del Derecho y Teoría Jurídica de la Universidad Libre, Magíster en Historia de la Pontificia Universidad Javeriana.

Documento que reclama para sí, la universalidad que ha construido sobre la base de un legado histórico proyectado como pensamiento que deviene en función del privilegio de seres humanos, que a través del deporte han ido consolidando, más allá de cualquier oscura frontera, los lineamientos de una visión-acción que transcendiendo tiempos y espacios se constituyó en referente universal.

El olimpismo, una forma de pensar y actuar en función de una razón universal, que surge a finales del siglo XIX, pero que puede entenderse desde una larga historia del pensamiento y la búsqueda de lineamientos que hicieran posible la creación de espacios de convivencia y   humanidad, aún  en medio de las dificultades.

De recordar, por citar otro ejemplo de ese período y la pretensión de universalidad, que la Cruz Roja surge el 24 de junio de 1859, en el fragor de la batalla de Solferino, y se constituye en 1863 en el Comité Internacional de la Cruz Roja, en Ginebra, Suiza, como institución de carácter  humanitario, junto a la Media Luna Roja, su similar en Oriente, actuando bajo  principios humanitarios y su proyección-acción igualmente universal.

La necesidad, quizá, de unificar esfuerzos en función de cohesión en el desarrollo de distintas causas que dignificaran  y reivindicaran el ejercicio de la vida en un mundo convulsionado, disperso y sin objetivos comunes para alcanzar cotas de humanidad suficientes y el bien común, llevaron a la creación de instituciones cuyos objetivos se afirmaron sobre la base de distintos ideales cuyo alcance universal llevaría a la adhesión de  pueblos y culturas.

De hecho, la Organización de Naciones Unidas fue creada el 24 de octubre de 1945, en San Francisco, California, Estados Unidos, luego de terminar la Segunda Guerra Mundial y sobre la base de previos ejercicios de universalización y compromiso, fijados en la Carta de las Naciones Unidas. La necesidad de establecer compromisos fundados en la buena voluntad de los pueblos para establecer políticas universales, que permitieran el no sometimiento, pero sí el entendimiento para atender las urgencias planetarias teniendo a la razón como ejercicio universal, que estableciera como imperativo, en sentido Kantiano, alcanzar acuerdos y consensos en la búsqueda del bien común.

Foto: El Montemariano.

Una Carta Olímpica y el medio ambiente

Documento producido por el Comité Olímpico Internacional mediante el cual se trazan las directrices que han de ser tenidas en cuenta por las distintas organizaciones nacionales adscritas a la Institución rectora del deporte a ese nivel.

Dentro de las consideraciones especiales trazadas en el preámbulo de la Carta Olímpica del 17 de julio de 2013, señala el COI la universalidad como su fundamento y razón de ser en el mundo del deporte. Dentro de esos lineamientos, establece políticas de protección ambiental, para la construcción de instalaciones deportivas y desarrollo de las competencias, en armonía y respeto con las ciudades sede de los Juegos Olímpicos.

En el preámbulo de este documento se dice, por parte de la alta institución:

“El olimpismo moderno fue concebido por Pierre de Coubertin, a cuya iniciativa se reunió el Congreso Internacional Atlético de París, en junio de 1894. El COI se constituyó el 23 de junio de 1894. Los primeros juegos Olímpicos (Juegos de la Olimpíada) de los tiempos modernos se celebraron en Atenas, Grecia, en 1896. En 1914 se adoptó la bandera olímpica, presentada por Pierre de Coubertin en el Congreso de París. Se compone de cinco anillos entrelazados que representan la unión de los cinco continentes y el encuentro de los atletas de todo el mundo en los Juegos Olímpicos. Los primeros juegos olímpicos de invierno fueron celebrados en Chamonix Francia en 1924.” (Internacional, 2020).

En acápites Misión y Función del COI, numerales 14 y 15 del mismo texto,  al respecto del medio ambiente y su protección señala:

“Numeral 14.-: “Estimular y apoyar una actitud responsable en los problemas de medio ambiente, promover el concepto de desarrollo sostenible en el deporte y exigir que los juegos olímpicos se celebren en consecuencia.

Numeral 15.-Promover que los Juegos Olímpicos dejen un legado positivo en las ciudades, regiones y países de la sede.” (Internacional, 2020)

Principios del olimpismo

El Comité Olímpico Internacional reconoce al deporte como un derecho humano, perspectiva que conduce necesariamente a entender que para su ejercicio pleno debe estar en conexidad con otros derechos que le son consustanciales y permitir la consolidación del ser humano en función del deporte, pero también amplían la visión de la sociedad en general, en términos de expectativas, quizá en el sentido de lo expuesto por la filósofa norteamericana Martha Nussbawm, cuando se refiere a una vida digna en función de diez capacidades, entre ellas, juego, recreación, y en ese contexto el deporte, que deben ser garantizadas a todos los ciudadanos por sociedades que se consideren justas.

“Con esta idea básica como punto de partida, busco justificar a continuación una lista de diez capacidades, en tanto requerimientos básicos para una vida digna.” (Nussbawm, 2005)   

No admite la filosofía olímpica ningún tipo de discriminación como se desprende de manifestación expresa en la Carta fundamental del COI, lo cual puede llevar a entenderse   y extenderse no solo al presente y diario vivir, sino que lleva a pensar en la proyección a ultranza de los derechos intergeneracionales, en el entendido de una construcción  histórica,  sobre la cual aportar al futuro de la humanidad, desde la perspectiva olímpica.  

“La carta Olímpica (2013) hace referencia a la protección del medio ambiente, en la Norma 2 párrafo 13: “La función del COI con respecto al medio ambiente es estimular y apoyar una actitud responsable en los problemas de medio ambiente, promover el concepto de desarrollo duradero en el deporte y exigir que los juegos Olímpicos se celebren en consecuencia”. Manual de administración deportivo del Comité Olímpico lnternacional, recopilado por Martín Emilio Henao, profesor Universidad Libre, Facultad Ciencias del deporte. www.coc.org.co )

Tales afirmaciones en la Carta olímpica establecen claras pautas, respecto de esa estrecha  relación entre el deporte y el establecimiento de sociedades que tengan como línea fundamental y compromiso de su ordenamiento constitucional y legal, además del quehacer institucional, la dignidad humana, en función no solo del presente, sino del futuro, y en virtud de tales principios el  Comité Olímpico Internacional considera, y así lo establece, la necesidad perentoria de garantizar, por parte de sus afiliados, la protección del medio ambiente.

La forma de construir escenarios deportivos, por ejemplo, según las directrices trazadas por el Comité Olímpico Internacional, deberían observarse no solo para el desarrollo de los Juegos Olímpicos, sino que su aplicación, dadas las pretensiones ambientales que sustentan tales recomendaciones, deberían ser de obligatorio cumplimiento legal. 

“Un ejemplo de ello puede ser el modelo de parque o megaparque Metropolitano Simón Bolívar, en Bogotá, integrado por el parque Central Simón Bolívar, Parque del Lago o de los novios, Parque El Salitre, Parque recreo – deportivo El Salitre (PRD), Museo de los niños, Palacio de los deportes, Complejo acuático Simón Bolívar, Unidad Deportiva El Salitre (UDS), Coliseo El Salitre, Coliseo Cubierto El Campin, Velódromo Luis Carlos Galán Sarmiento, Bolera. Centro de Alto Rendimiento, Biblioteca Virgilio Barco, Plaza de los artesanos, Jardín Botánico José Celestino Mutis, Cancha popular de Golf y demás instalaciones deportivas que le son consustanciales.” (Deporte I. D., s.f.) (Citado Medio ambiente una razón universal. (III) Comunicación multivalente. Fabio Navarro Pasquali. Revista Olímpica Digital, COC. Junio 15 – 2021)

Bibliografía

Internacional, C. O. (17 de Julio de 2020). Obtenido de www.olympic.org: ES-Olympic-Charter.pdf.

Deporte, I. d. (s.f.). www.idrd.gov.co. Obtenido de https://www.idrd.gov.co/parque-metropolitano-simon-bolivar.

Manual de administración deportivo del Comité Olímpico lnternacional. (Recopilado Martín Emilio Henao. Profesor Universidad Libre. Facultad Ciencias del deporte. www.coc.org.co

Nussbawm, M. (2005). Capacidades como titulaciones fundamentales: Sen y la justicia social. Bogotá: Universidad Externado de Colombia.

Aniversario. La Educación Física colombiana cumplió 85 años (1)

Orígenes, inicio, evolución y aportes de la formación profesional de docentes[1]

Por Mg. Germán Preciado Mora

Licenciado en Educación Física Universidad Pedagógica Nacional.  Magíster en Administración Universidad de la Salle. Docente Secretaría Educación de Bogotá, Colegio Alfonso López Pumarejo. Líder Coach Nodo Actividad Física y Cuerpo de la Red de Docentes Investigadores – REDDI y de la Red Local de Educación Física de Kennedy,  miembro Red Distrital Educación Física. Gerente de Gerpremo Inversiones. Consejero Drafe Puente Aranda.  Miembro Misión de Educadores y Sabiduría Ciudadana de Bogotá.

En este momento, la Educación Física como profesión en Colombia está celebrando el octogésimo quinto aniversario, de la expedición del Decreto 1528 del 25 de junio de 1936, por el cual se creó el Instituto Nacional de Educación Física INEF, al cual se le asignó la formación del profesorado, instructores y entrenadores del área que el país urgentemente estaba necesitando y reclamando. Por ese importante acontecimiento, los invito a realizar un viaje por el camino que esta área fundamental, disciplina pedagógica y actividad física planeada, ha recorrido en los últimos 96 años de accionar pedagógico en nuestro país, dado que como afirmaba el profesor Ángel Humberto Vaca, la génesis y piedra angular de la educación física como profesión en Colombia la encontramos en la Ley 80 (1925),  que fue  el primer intento legislativo que hizo referencia a la preparación de maestros para el área de Educación Física en Colombia.

Adentrémonos entonces en conocer los sucesos más representativos del camino, detallando los antecedentes para la creación del  Instituto Nacional de Educación Física  INEF, luego su creación y los aspectos organizativos más importante de esta institución, junto con el inicio de las labores académicas. Y cerremos el recorrido tratando de  mostrar los principales hitos históricos en estos 85 años de acción pedagógica (los primeros profesionales, las sedes e instituciones de formación en Bogotá y el resto del país, el tiempo requerido para la formación de los profesionales, las titulaciones que se han otorgado, los campos y sectores de la sociedad de los niveles local, nacional e internacional en los que han incursionado y han sido protagonistas y líderes los educadores físicos colombianos, los proyectos de vida personal y profesional de los egresados), para finalizar presentando el reto que impone en estos momentos la sociedad colombiana a la Educación Física y las experiencias de aprendizaje que se deben ofrecer a los niños y jóvenes en la escuela, para que se formen con calidad y en las competencias necesarias para poder delinear verdaderos proyectos de vida personal, familiar, comunitaria y social.

Es importante mencionar que aunque antes de aquel jueves 25 de junio de 1936, en el país ya se había legislado sobre la preparación de maestros que orientaran la educación física de primera y segunda enseñanza, su efectividad había sido muy reducida y existía gran necesidad de maestros especialistas de esta área en la mayoría de regiones del país. Por eso, las plazas de deportes existentes, muchas veces tenían que ser cubiertas por maestros normalistas, militares o algunos practicantes de las actividades deportivas con muy poca formación en este campo del saber o, incluso, personas sin ninguna formación o relación con la educación física. Por eso es que se considera que desde aquel jueves 25 de junio de 1936 se inicia la verdadera profesionalización del profesorado de Educación Física en Colombia.

Ya desde el miércoles 18 de noviembre de 1925, cuando se expide la Ley 80 (1925) que crea la Comisión Nacional de Educación Física y además dispone en el artículo 6 que el técnico miembro obligatorio de esta Comisión debía “a) Dar cursos intensivos para la preparación de maestros que han de poner al frente de las plazas de deportes.” (p.1). Luego en el artículo 14 indica que: “El Ejecutivo podrá contratar en el país o en el exterior un técnico que inicie los cursos intensivos para la preparación de los maestros y que sea el Jefe de la Sección de Educación Física Nacional“ (p.1), se puede decir que se aborda la formación de docentes para la educación física colombiana. 

En cumplimiento de lo anterior, entre los años 1926 y 1929 estuvo contratado por el gobierno del presidente Miguel Abadía Méndez y ejerciendo la labor de técnico y encargado de la sección cuarta de Educación Física Nacional dentro del Ministerio de Educación, el señor Hans Huber,  destacado pedagogo y deportista, miembro de la segunda Misión Pedagógica Alemana.  Mediante la Resolución No. 52 del 1º de mayo de 1927, se reglamentó el desarrollo por parte del señor Huber, de clases de gimnasia para los estudiantes de diversos colegios de Bogotá. Además en la Escuela Normal de Institutores, con el objetivo de comunicar a los jóvenes maestros los métodos de enseñanza de la gimnasia, asimismo la implementación y desarrollo de dos cursos informativos de gimnasia, para maestros de primera y segunda enseñanza, a los que asistieron 45 maestros (21 en el primero y 24 en el segundo), que se desarrollaron en el Gimnasio Moderno los días lunes y miércoles, de 4 a 5 y de 5 a 6 de la tarde respectivamente.  En la mencionada Resolución se estableció el plan de trabajo de los cursos en la siguiente forma:

  • CURSO PRIMERO: para maestros de primera enseñanza, que trabajarán divididos en tres grupos, según la edad, los siguientes contenidos: ejercicios libres de gimnasia sueca y alemana, ejercicios con aparatos, juegos, carreras, saltos y lanzamientos, y el
  • CURSO SEGUNDO: para maestros de Colegios de segunda enseñanza, que trabajarán los mismos contenidos del primer curso, pero con ejercicios propios para la edad de los alumnos (p. 1).
Uno de los Departamentos participantes en las Olimpiadas de Cali 1928

Por gestiones del mismo señor Hans Huber, el 6 de febrero de 1928, por medio del Decreto Ejecutivo No.193, se conforma la Comisión Nacional de Educación Física.  La sesión inaugural de dicha Comisión se desarrolló el 12 de marzo de 1928, a partir de las 5 de la tarde y estuvo presidida por el doctor José Vicente Huertas  Ministro de Educación Nacional y asistieron los doctores Rafael Ucrós, José María Montoya, Pablo García Medina y el profesor Huber, quien solicito que se aceptara como secretario a quien cumplía esa función en la sección cuarta del Ministerio el señor Raimundo Ruiz.  En dicha reunión el profesor Huber manifestó “que el campo apropiado para el desarrollo de la educación física son las escuelas y los colegios, y que por lo tanto el Ministerio debía preocuparse preferentemente por la educación física de los colegios. Que el deporte se haría por federaciones particulares independientes del Ministerio.  Que es necesario que se ponga obligatoria en los colegios la clase de gimnasia, de acuerdo a un plan que elaborará la sección cuarta del Ministerio.  Que para dar estas clases es necesario formar profesores y que la Comisión Nacional de Educación Física debe estudiar la manera de formar profesores de gimnasia y propuso que se pidiera al Congreso próximo una partida para fundar un instituto de gimnasia”.

Aunque en varias sesiones de la Comisión y en informes presentados al gobierno, el pedagogo alemán siguió insistiendo en la necesidad y la conveniencia para el país, de la formación de maestros especializados, su propuesta nunca fue escuchada y con la terminación de su contrato en 1929, la  sección cuarta de Educación Física Nacional dentro del Ministerio de Educación desapareció, asimismo, el proceso formativo que adelantaba en los colegios y en la Escuela Normal. También se desintegro hacia 1930 la Comisión Nacional de Educación Física, cosa que no cayó bien entre los dirigentes de las entidades deportivas del país y de la ciudad, que vieron amenazados sus programas y actividades, por la falta del apoyo gubernamental, especialmente financiero y  de personal idóneo, que orientara los procesos deportivos de entrenamiento y competencia y que le dieran continuidad a la realización de las olimpiadas nacionales, como las que se habían desarrollado en Bogotá y Cali, en 1924 y en 1928, respectivamente, dirigidas por el profesor Huber. 

A pesar de los esfuerzos e intentos por parte del Ministerio de Educación, de crear una oficina que se dedicara exclusivamente al estudio del problema educativo desde lo pedagógico, esto solo fue posible lograrlo parcialmente, mediante el Decreto No.2114 de 1931, que estableció la Inspección Nacional de Educación Pública, que debía estar integrada por tres inspectores: uno, para la enseñanza primaria y normalista; otro, para la enseñanza secundaria, y el ultimo, para la enseñanza universitaria, y que se encargaría de la reglamentación, dirección e inspección de la instrucción en estos niveles educativos.  Por problemas económicos, solo se pudo nombrar al inspector de enseñanza primaria y normalista, y llegó a este cargo, el influyente pedagogo Agustín Nieto Caballero, quien siempre había sido un gran amigo y defensor de la Educación Física, dándole un sitial de importancia en la institución educativa privada, que había fundado desde 1914, el Gimnasio Moderno.

Desfile Inaugural de participantes en las Olimpiadas de Cali 1928

En cumplimiento de su tarea, Nieto Caballero  comenzó a realizar contactos con diferentes países, para conocer sus sistemas educativos e instituciones que los manejaban, y afortunadamente para la Educación Física, estos trámites permitieron que se estableciera una relación de amistad con el ilustre maestro chileno Joaquín Cabezas García, director de la institución que contaba con el mayor reconocimiento y la trayectoria para  la formación de maestros de Educación Física en nuestro continente, el Instituto Superior  de Educación Física de la Universidad de Chile.

Desde el año 1931, los dirigentes deportivos habían iniciado una serie de presiones al presidente Enrique Olaya Herrera, para que se restableciera la Comisión Nacional de Educación Física. En ese sentido, el presidente recurre a los consejos de Agustín Nieto Caballero y finalmente expide el Decreto 1734 de 1933 reglamentario de la Ley 80 de 1925, tratando de restaurar la Comisión Nacional de Educación Física y estableciendo en el artículo 20, que “Tan pronto como las necesidades de los deportes lo justifiquen, la Comisión Nacional de Educación Física creará escuelas de Educación Física …”(p.3). 

La Comisión Nacional de Educación Física reintegrada logra constatar que en Colombia  existe una falta de profesores, que puedan dar cabal cumplimiento a lo decretado y aprovechando los contactos que había establecido Nieto Caballero, con Joaquín Cabezas García le ofrecieron un contrato para que viniera a ponerse al frente de la Dirección Nacional de Educación Física, dentro del Ministerio de Educación Nacional, cosa que no fue aceptada por el ilustre pedagogo chileno, dada su avanzada edad. Entonces se decide como una medida  de emergencia enviar en el año 1934, a un grupo de estudiantes encabezados por Guillermo Forero Nougués  a Santiago de Chile, para que recibieran una instrucción especial en el  Instituto Superior  de Educación Física de la Universidad de Chile.

A su llegada a la presidencia en el año 1934, Alfonso López Pumarejo encuentra que tres sucesos estaban agitando el entorno social, educativo, político y deportivo de nuestro país:

Primero: la necesidad de revivir y poner en marcha efectivamente, la Ley 80 de 1925, que legislaba  “sobre educación física y plazas de deportes” y en la que se había creado la Comisión Nacional de Educación Física,  que tenía  entre sus fines: proyectar y poner en práctica un plan nacional de educación física obligatoria, en las escuelas de educación primaria y en los establecimientos  de educación secundaria y universitaria.

Segundo: homenajear la celebración del cuarto centenario de la fundación de Bogotá en el año 1938, con un evento deportivo multitudinario que uniera a los países libertados por Simón Bolívar.

Tercero: el anhelo de participar por primera vez en forma oficial, con una delegación de deportistas en los XI juegos Olímpicos de Berlín, donde, además, don Alberto Nariño Cheyne solicitaría el aval del Comité Olímpico Internacional para organizar en Bogotá en 1938, los Primeros juegos Bolivarianos.


[1] En este artículo se utilizaron algunos  fragmento del Articulo Inicios y Presente de la Formación de Docentes para la Educación Física Colombian”, publicado en el año 2016 en la revista Lúdica Pedagógica No. 24  de la Universidad Pedagógica Nacional, en las páginas 11 a 22. Las Leyes, fechas y varios de los nombres y lugares mencionados fueron consultados de los tres textos base para el conocimiento de la Historia de la formación de docentes de Educación Física en Colombia.  Historia del Alma Mater de la Educación Física Colombiana. Primera y Segunda Parte del Profesor Ángel Humberto Vaca Hernández y 50 Años de Oro – Historia de la Educación Física en Colombia como Profesión 1936 – 1986 de los profesores Alberto Gómez Moreno y Luis Alberto Parra Parra. Y se complementaron con las pesquisas documentales y el diálogo personal con varios de los pioneros mencionados, que el autor hizo como integrante del grupo de Investigación Rescate Histórico de la Educación Física, el Deporte y Recreación en los años 2004 a 2008, conformado por los docentes: Raúl Bernal, Mario Loaiza, Olga Cecilia Muñoz, Germán Preciado, Olegario Rincón, Darío Ramírez (+) y su gestor el maestro Ángel Humberto Vaca Hernández. (+) y en los trabajos investigativos desarrollados desde el año 2015 con el Nodo Actividad Física y Cuerpo de la Red de Docentes Investigadores REDDI.

Continuará…

Reconocimiento. Baltazar Medina recibió homenaje del Inder Medellín

De izquierda a derecha: Irma Lucía Ruiz, segunda vicepresidenta del Comité Olímpico Colombiano; Carlos Romero, director del Inder Medellín, y Baltazar Medina, ex presidente del COC, homenajeado por el Inder Medellín.

El pasado miércoles, 23 de junio, se celebró en las instalaciones del Instituto de Recreación y Deportes de Medellín, el Inder Alcaldía de Medellín, un homenaje de la entidad al dirigente deportivo antioqueño Baltazar Medina, como reconocimiento a su trayectoria de 55 años dedicados al servicio del deporte.

Medina, quien hasta marzo del presente año se desempeñó como presidente del Comité Olímpico Colombiano (2009-2021), se mostró emocionado por este homenaje, que reconoce su labor por el deporte antioqueño y nacional. “Para mí tiene un especial significado, porque de alguna manera mi nombre está ligado a la historia del Inder desde su creación, y porque cuando uno siente el reconocimiento de lo que ha hecho en la vida, le da la tranquilidad de creer que se ha actuado bien y correctamente, pero también es un gran compromiso para seguir creciendo, seguir trabajando y, desde luego, para mejorar cada día más”, comentó el dirigente oriundo de Sopetrán, Antioquia.

Entrevista con Baltazar Medina:

El acto, que fue presidido por Carlos Romero, director del Inder Medellín, contó además con la presencia de Irma Lucía Ruiz, segunda vicepresidenta del Comité Olímpico Colombiano, y de Javier Vergara, fiscal Suplente, así como del medallista antioqueño de bronce en el BMX, en Londres 2012, Carlos Mario Oquendo.

Palabras de Carlos Romero:

Precisamente Romero comentó sobre el evento que: “Para el Inder Medellín es un honor hacerle un homenaje a Baltazar Medina, dirigente deportivo antioqueño, quien lleva más de 55 años entregándolo todo por el deporte y quien fue uno de los promotores para que en el año de 1993 el Inder Medellín se convirtiera en Instituto”.

“Es un hombre que ha estado al frente de procesos deportivos muy importantes para el país, en los cuáles hemos tenido grandes logros, los mejores a nivel olímpico; donde hemos tenido una gran cosecha de medallas y donde hemos tenido deportistas que han demostrado su gran capacidad a nivel internacional”, agregó Romero.

Este reconocimiento se suma a la Orden al Mérito Deportivo Antonio Roldán Betancur que recibió Baltazar Medina el mes pasado, de manos del Gobernador encargado de Antioquia, Luis Fernando Suárez.

Conversatorio, durante el homenaje a Baltazar Medina, en Medellín.

Medina, quien es el actual presidente de la Organización Deportiva Bolivariana (Odebo) se ha desempeñado a lo largo de su carrera como director de Coldeportes Antioquia; gerente de Indeportes Antioquia, y ha hecho parte de los órganos directivos de las ligas de gimnasia, judo y baloncesto de Antioquia; la Federación Colombiana de Ciclismo; la Comisión Arbitral de la Dimayor y la Corporación Los Paisitas.

También fue entrenador de baloncesto, juez de voleibol, fundador del Colegio de Árbitros de Antioquia, y ha trabajado con la Secretaría de Educación Departamental de Antioquia, la Caja de Compensación Familiar Comfama y la Lotería de Medellín.

En la actualidad es miembro de la Academia Olímpica colombiana.

Historia 25. Prix Olimpia de filatelia

Por Clemencia Anaya Maya

Vicepresidenta AOC

Con motivo de la Olimpiada Cultural[1] de los Juegos Olímpicos Atlanta 96, la convocatoria del del Prix Olimpia de Filatelia fue un llamado que personalmente lideré en esa etapa de los inicios de la Academia Olímpica Colombiana en los que todo elemento que contribuyera a la difusión del olimpismo para que el país conociera su dimensión, era necesario atender.

Con esa idea en mi mente hice los primeros acercamientos con la empresa de correos de la época denominada Adpostal, la que se convertiría hasta nuestros días en un aliado excepcional. Ellos acogieron la propuesta de diseñar una estampilla que conmemorara el Centenario de los Juegos Olímpicos Modernos 1896 – 1996.

Sin embargo, pese a la alegría de saber que mi solicitud había sido motivo de interés, apareció una situación que no había previsto pero que debía resolver. Era necesario contratar un diseñador… por esa época los recurso del Comité Olímpico Colombiano no contemplaba los servicios de un diseñador gráfico para el manejo de su imagen. Así las cosas y con el ánimo de no dejarme vencer, acudí a la Universidad Nacional para buscar en sus aulas un voluntario olímpico.

De esta manera apareció Futuro Moncada un joven alegre y entusiasta que con nuestra guía tanto en filatelia y olimpismo fue estudiando la cultura griega, los orígenes de los Juegos Olímpicos y las expresiones culturales y artísticas de esa gloriosa civilización reflejadas en ánforas, murales y paredes de la antigüedad. Uno tras otro, sus diseños fueron analizados con el equipo de Adpostal hasta que por fin hubo que me robó la atención.

Cinco atletas desnudos corriendo uno tras otro pero intercalados como los vemos en los anillos olímpicos. Este diseño inicial fue complementado luego con los mismos colores del emblema olímpico y como eran los Juegos del Centenario, la frase que sugerí escribir debajo del dibujo fue, “100 años de los Juegos Olímpicos”. Así fue impresa y con solo eso mi emoción alegría fue increíble. Miles de estampillas recorrerían el mundo celebrando los Juegos de Atlanta 96 pero sobre todo habíamos logrado juntar en una diminuta estampilla el concepto antiguo y profundo de los Juegos con el concepto moderno de unión entre los seres humanos y por ende de los pueblos.

Aún recuerdo el día de su presentación en el edificio Murillo Toro en Bogotá. En representación del Comité Olímpico Colombiano solo estaba yo, pero mi satisfacción era enorme. Carpetas filatélicas con nuestra linda estampilla fueron enviadas al Comité Olímpico Internacional para participar en el concurso. Las estampillas sería exhibidas en Atlanta durante los Juegos y sería conocidas por el jurado del concurso.

Los Juegos se celebraron de 17 de julio al 4 de agosto, pasarían muchos meses sin hablar mas de este tema. En febrero de 1997 recibimos una comunicación del COI, en una hoja rosada que recuerdo gratamente, debíamos responder una encuesta en la que aparecían las estampillas finalistas de Pryx Olimpia, Colombia era una de ella. Suficiente logro era ya llegar hasta este punto, su diseño claramente permitió plasmar el mensaje del Olimpismo Moderno con base en los principios regidos en la Antigüedad, reconociendo el sentido de participación de todos los pueblos, la unión entre naciones, exaltando la Bandera Olímpica como símbolo del respeto al ser humano, la búsqueda de la excelencia y la exaltación al atleta Individual.

Medalla ganada en Atlanta 1996.

Una vez regresada al COI la calificación que me permitió hacer el presidente del Comité Olímpico Colombiano de ese entonces, el ingeniero Andrés Botero, pasarían varios meses hasta que en septiembre de 1997 una comunicación oficial por parte del presidente de la Federación Internacional de Filatelia Olímpica Mangfred Bergmann y el presidente  del COI Juan Antonio Samaranch en la cual nos informaban que habíamos ganado la primera medalla olímpica de toda la historia de la participación de Colombia en Juegos Olímpicos, en la competencia de Filatelia.

La ceremonia de premiación se llevó a cabo en el Museo Olímpico de Lausana y la medalla fue recibida por el embajador de Colombia en Suiza, y Horacio Tirado Mejía y el Director de Adpostal.


[1] programa que desarrollan todos los comités organizadores de los Juegos y que usualmente inicia con el acto de recepción de la bandera olímpica la noche de Clausura de sus predecesores. El programa se lleva a cabo durante los cuatro años de preparación y organización y durante el desarrollo de los Juegos .

Historia 24. Opaca actuación colombiana, en Atlanta 1996

De plácemes el Olimpismo con el centenario de vigencia de los Juegos en la Era Moderna. Por eso el Comité Olímpico Internacional (COI) invitó a todos los países integrantes a hacer parte del magno certamen. La convocatoria surtió efecto porque el 19 de julio de 1996 desfilaron 197 delegaciones en el Centennial Olimpic Stadium, de Atlanta, que llevaron 10.310 atletas (6.797 hombres, 3.513 mujeres). Primera ciudad en alojar más de diez mil participantes, 48 de ellos de Colombia para competir en atletismo, boxeo, ciclismo, ecuestre, esgrima, levantamiento de pesas, lucha, natación y tiro. Dos semanas después, Estados Unidos recuperó la hegemonía que había perdido doce años atrás.

En las zancadas de la medallista olímpica de bronce de los 400 metros planos en Barcelona 1992, Ximena Restrepo Gaviria, se cifraba nuevamente la esperanza de Colombia de volver a subir al podio, tal vez por sus propias palabras de cuatro años atrás cuando había manifestado que ‘sus’ Juegos Olímpicos serían los de Atlanta. Su cupo lo había logrado en casa con motivo del Séptimo Campeonato Iberoamericano de Medellín, donde había quedado segunda con 50.87, a tres milésimas de la cubana Julia Duporty, quien un año atrás había ganado la misma distancia en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata sin la presión de tener a su lado a la colombiana, retirada a última hora por lesión.

No sería muy diferente en suelo norteamericano. Si en Barcelona su participación se había extendido a unos cuatro minutos, contando las cuatro fases que disputó, ahora se reducía a increíbles ¡12! segundos, es decir, algo más de 100 metros. Tras el respectivo calentamiento era hora de disputar la ronda preliminar. Partió como una exhalación, pero así mismo comenzó a bajar el ritmo hasta que se detuvo para hacerse a un lado. Escena conmovedora verla subir al carro auxiliar para que la transportara a los camerinos, en verdad, la única manera de evitar en ese momento que lesión se acentuara.

Todas las explicaciones siguientes confirmaban la larga cadena de sinsabores, entre ellos la final continental en Mar del Plata. Lo dicho: «Tal vez en el calentamiento, que fue muy largo, me pude haber excedido un poco. El dolor no me dejó seguir, sentí que se estaba formando un nudo por lo que tuve que parar». Lo del médico Juan Pablo Forero fue la repetición de la confirmación: «El dolor fue resultado de una contractura en el musculo isquiotibiales derecho». Se completaba el drama de la Familia Weil-Restrepo pues apenas una hora antes su esposo Gert había sido eliminado en el lanzamiento de bala.

Los hechos demostraron que si no era Ximena Restrepo, tampoco otro integrante iba a subir al podio en Atlanta 1996, es más, de los otros 47 que estuvieron en acción, solamente dos quedaron dentro de los diez primeros: el pugilista Daniel Reyes, del peso mosca (51 kilogramos) quien ganó dos combates, el de la ronda preliminar sobre Tebebu Behoneng, de Etiopía, luego el de octavos de final contra el sirio Khaled Falah, ambos por decisión, pero en los cuartos de final terminó su aspiración al caer frente al ruso Albert Pakevev. Al final quedó de quinto. Los otros tres boxeadores perdieron el primer pleito: Marcos Vernal (gallo), Beibis Mendoza (mosca-ligero) y Darío Esalas (welter-ligero).

A su vez, el pesista Juan Carlos Fernández finalizó de octavo en la categoría mosca (54 kilogramos) al alzar en arranque 110 kilos y en envión 145, para un total de 255 kilos, mientras que el campeón fue el turco Halil Mutlu, quien levantó 32,5 kilos más. En esa misma división hubo otro colombiano, Nelson Castro, decimosexto con 235 kilos. Vigesimosexto fue Roger Berrío, peso pluma con 277.5 kilogramos. En mediano, Álvaro Velasco terminó decimosegundo (325 kilos) y en peso completo, Deivan Valencia decimoctavo (347.5 kilogramos).

En su cuarta (y última participación), el caucano Bernardo Tobar, ahora entrenado por su esposa Gloria Pardo, intervino en tres pruebas. En pistola rápida 50 metros fue decimosexto con 558 puntos, en la que fue finalista luego de obtener el último cupo disponible. En pistola rápida fue decimonoveno con 577 puntos y en pistola rápida 25 metros, vigesimotercero con 565 unidades. Ocho años atrás, Seúl 1988, en esta última especialidad había estado muy cerca de subir al podio al quedar a un punto del tercero. Y en la primera de sus tres presencias en las justas, el bogotano Danilo Caro tomó parte en la fosa olímpica con una trigesimoprimera posición con 118 puntos.

Alejandro Bermúdez.

De los cuatro nadadores, Alejandro Bermúdez sorprendió con su puesto trece en los 400 metros combinados (4.26.64), mientras que en los 400 metros libres fue vigesimoprimero. Diego Omar Perdomo culminó de trigésimo en los 100 metros mariposa y de 54 en los 100 metros libres. En los 200 metros libres individual, Armando Serrano finalizó de trigesimotercero. Una casilla arriba quedó Mauricio Moreno en los 100 metros pecho, en tanto que la única mujer del grupo, Isabel Cristina Ceballos, participó en 100 y 200 metros pecho. En la primera quedó de trigesimoctava y en la segunda de trigésima.

El dúo de la esgrima fue Juan Miguel Paz y Mauricio Rivas en el arma de la espada. Este último llegó con el precedente de haber logrado una histórica medalla de bronce en el Mundial de Holanda (La Haya) de 1995 y en Barcelona 1992 había culminado de séptimo. Esta vez no pudo repetir esa actuación. Tras el sorteo del cuadro principal avanzó directo a segunda ronda, en la que venció 15-9 al estadounidense Jim Carpenter, quien a su vez había sido verdugo de Paz por 15 toques contra 11. Por idéntico resultado, Rivas fue superado por el francés Jean-Michel Henry, diciendo adiós a sus terceros Juegos Olímpicos.

José Manuel Restrepo perdió sus dos pleitos de la lucha, estilo libre, división ligero-mosca, el primero 10-0 con el armenio Armen Mkrtchyan, y el segundo 15-4 con el macedonio Vlatko Sokolov. Situación idéntica para el peso completo Juan Diego Giraldo en estilo greco-romano, peso completo, perdedor inicial con el ucraniano Heorhiy Soldadze (4-0) y a continuación con el venezolano Emilio Suárez (3-0). Dos también fueron los exponentes de ecuestre, en el adiestramiento Manuel Guillermo Torres tuvo una primera jornada con tres derribos (12 faltas), mientras que en la segunda (el mismo día) estuvo impecable, cero errores, algo que no había hecho ningún colombiano en unos Juegos Olímpicos. Por su parte, Alejandro Dávila no pudo terminar su recorrido por excederse de tiempo.

Carlos Mario Grisales.

Los maratonistas: Iglandini González 22, Julio Hernández  102 y Carlos Mario Grisales 11, la más alta posición de un colombiano en la extensa prueba en unos Juegos con 2.15.56. Dos meses antes hizo 2.11.17 (marca vigente), tiempo que le dio cupo a Olímpicos. Héctor Moreno no terminó los 20 kilómetros marcha y en los 50 fue decimosexto. No pasaron de preliminares: Herder Vásquez en los 10.00 metros, William Roldán en los 5.000 metros, Zuleima Aramendiz en el lanzamiento de jabalina, Gilmar Mayo en el salto alto, Mirta Brock y Zandra Borrero en los 100 metros, Felipa Palacios en los 200 metros. A cuartos de final llegaron Patricia Rodríguez en los 200 metros y el relevo 4×100 integrado por Felipa Palacios, Mirta Brock, Zandra Borrero y Patricia Rodríguez, finalmente décimo.

Así estuvieron los escarabajos: en la prueba por puntos no trascendió Marlon Pérez. Junto a José Julián Velásquez, Yovanni López y John Freddy García en los 4.000 metros persecución por equipos hicieron 4.26.400, último tiempo de la fase previa. Dubán Ramírez fue 29 y Javier Zapata 37 en la contra reloj individual de la ruta. En el Gran Fondo en Carretera, Rubert Albeiro Marín fue 47, Javier Zapata 84 y Óscar Giraldo 86; Raúl Montaña y Dubán Ramírez no finalizaron. En el ciclomontañismo, nuevo en el programa, John Arias fue vigesimotercero y Juan Carlos Arias, quien había estado en Seúl 1988 como rutero, concluyó de trigesimocuarto. Y hubo estreno femenino con Maritza Corredor, última en la contra reloj individual de la ruta. En la prueba de fondo se cayó en la primera de las seis vueltas por lo que no pudo retomar la senda, por eso, a los 104 kilómetros se retiró.

Historia 23. Ximena Restrepo, primera mujer medallista, en Barcelona 1992

El gran proyecto que se trazó el español Juan Antonio Samaranch en 1980, cuando asumió la presidencia del Comité Olímpico Internacional se hizo realidad en Barcelona 1992: el planeta unido gracias al deporte. La caprichosa historia quiso que eso ocurriera justamente en su casa. Prueba de ello es que tras el nuevo ordenamiento mundial se acabó el boicot y los países de la extinta URSS asistieron bajo una misma bandera: Comunidad de Estados Independientes, CEI, sólo para la ocasión. Regresaron Suráfrica -ausente desde 1960- y Cuba (1980), mientras que Alemania volvió a competir como una sola nación, desde 1936, en unos Juegos Olímpicos.

La dimensión del certamen estuvo representada en las 169 banderas que ondearon el 25 de julio en el Estadio Olímpico de Montjuic y en los 9.356 atletas presentes, los mil millones de dólares que se pagaron por los derechos de transmisión y los ocho mil millones de dólares que costó la organización.

Allí, Colombia llevó un total de 86 personas discriminadas de la siguiente manera:

Jefe de Misión: Luis Alfonso Muñoz; jefe de Disciplina: Rafael Lloreda; tesorero: Jaime Arenas;

director Técnico: Mario Urrego, y periodista: Alfredo Carreño

Arquería: María Victoria Echavarría.

Atletismo: Ximena Restrepo, Herder Vásquez, Carlos Mario Grisales, Norfalia Carabalí y Héctor Moreno. Boxeo: Luis Retayud, Jesús Salvador Pérez y Edwin Cassiani. Ciclismo: John Jaime González, José Julián Velásquez, Alberny de Jesús Vargas, Esteban López, Fernando Sierra, José Julián Velásquez, José Robles, Libardo Niño, Héctor Iván Palacio y Edgar Ruiz (suplente ruta). Ecuestres: Juan Carlos García, Manuel Guillermo Torres y Hugo Fernando Gamboa.

Esgrima: Juan Miguel Paz y Mauricio Rivas. Fútbol: Miguel Calero, Faryd Mondragón, José Fernando Santa, Robeiro Moreno, Víctor Hugo Marulanda, Giovanni Cassiani, Diego León Osorio, Jorge Hernán Bermúdez, Herman Gaviria, Gustavo Restrepo, Harold Lozano, Víctor Hugo Pacheco, John Jairo Mejía, John Wilmar Pérez, Faustino Asprilla, Iván René Valenciano, Víctor Hugo Aristizábal, Jairo Calanche Zulbarán, Omar Darío Cañas y Carlos Uribe. Pesas: Roger Berrío, Eyne Acevedo, Álvaro Velasco, Horacio Villegas y Carlos Arturo David.

Lucha: Romelio Salas. Natación: Alejandro Bermúdez. Y tiro: Bernardo Tobar y Hernando Barrientos.

La antioqueña Ximena Restrepo, parte en la final de los 400 metros planos, en Barcelona 1992.

La epopeya de Ximena

Exactamente una semana después de haberse iniciado las justas, el sábado 1º de agosto, se empezó a escribir otro de los brillantes capítulos de Colombia en la máxima cita universal del deporte. Su protagonista: la antioqueña Ximena Restrepo Gaviria, quien, con el número 324, por el carril uno de la serie dos tomó parte en la ronda preliminar de los 400 metros planos. Fue segunda, detrás de la estadounidense Natasha Kaiser, con un tiempo de 52.34. Su compatriota Norfalia Carabalí fue quinta y también avanzó.

El domingo 2 de agosto, en los cuartos de final, por el carril tres, Ximena hizo el mejor de todos los registros, con 50.63, mientras que Norfalia también pasó a la siguiente etapa, con 51.65, tiempo 12 entre 16, 51.65. En ese momento las dos colombianas ya habían logrado una doble hazaña en la historia de nuestro deporte.

El lunes 3 de agosto, a Ximena le correspondió la misma serie de la francesa Marie-José Perec, quien ganó con 49.48, a 35 centésimas de la marca mundial. Restrepo fue segunda, empatada con la rusa Olga Brygzina, con 49.76, primera suramericana en la historia en bajar de 50 segundos, por lo tanto, nueva marca del área. En cambio, Norfalia Carabalí estableció, 51.75, el tiempo trece, y sólo había cupo para ocho en la gran final.

Tras el sorteo de los ocho carriles, los números 3, 4, 5, 6 quedaron reservados para los cuatro tiempos estelares, entre ellos el de la talentosa colombiana, a quien le corrrespondió el andarivel seis.

Ximena, en una de sus series clasificatorias, en Barcelona 1992.

Una hazaña con visos épicos

Llegó la fresca noche del martes 4 de agosto, día señalado. Ante 64 mil espectadores, 5.000 periodistas y millones de televidentes de los cinco continentes apareció por primera vez una colombiana para disputar los honores en los 400 metros planos. Angustia, inquietud, ansiedad, nervios, todas las sensaciones del ser humano dejadas a un lado de la pista, para ir en busca de la gloria. ¡¡¡Pistoletazo!!! Parten ocho ilusiones. Ximena Restrepo, siempre con la referencia de la francesa Perec, que iba por el carril ocho. Última curva. La antioqueña va de quinta. Sigue aflojando a cien metros, pero en una distancia tan corta, también hay capacidad de reacción.

A 80 metros era incierta la posibilidad de la medalla, porque seguía de quinta. De pronto, el mundo fue testigo de su memorable explosión, para recomponer el andar. No corría, flotaba; sólo así pudo situarse de cuarta, luego de tercera. A 20 metros de la raya hizo un maravilloso remate que la llevó a conservar la posición. Sacó el pecho para cruzar la meta, lo demás no contaba. Todas las sensaciones se volvieron a apoderar de ella. Por eso, lo primero que hizo fue dirigir la mirada hacia el tablero electrónico, para comprobar que no era un pálpito. Efectivamente, no lo era, porque el 49.64 en el tercer renglón pertenecía a Ximena Restrepo Gaviria, de Colombia. Por cuarta vez superaba su propio registro en los Juegos Olímpicos. Coincidencias de la vida, con exactitud suiza, el 5 de agosto de 1991, al otro lado del Atlántico, había alcanzado la medalla de plata en los 400 metros lisos en los Juegos Panamericanos La Habana 1991.

La medalla de bronce de la paisa fue la primera en la rama femenina que obtuvo una competidora suramericana en la historia de las justas, en pista, y la sexta de Colombia en Olímpicos.

Bien la esgrima y las pesas

A su lado, cualquier otra actuación que no fuera podio, parecía corta, pero no. De los dos esgrimistas, se lució Mauricio Rivas, con un séptimo lugar en espada individual. Venció a Enzo da Ponte (Paraguay),  Michel Youssef (Libia), Olivier Jacquet (Suiza), Gavin McLean (Nueva Zelanda), Mauricio Randazzo (Italia) y Adrian Pop (Rumania). En el pool final derrotó seguidamente a Jean Marc Chouinard (Canadá) y a Olivier Lenglen (Francia), y cayó ante Iván Kovács (Hungría), le ganó a Serhiy Kravchuk (CEI), pero Kaido Kaaberma (Estonia) acabó con su aspiración de medalla, al dominarlo por dos toques contra ninguno. Juan Miguel Paz también llegó a última instancia, pero dijo adiós, al ser superado de entrada por el australiano Robert Davidson.

El tiro tuvo dos exponentes con un buen papel: Bernardo Tobar, en pistola fuego rápido 25 metros culminó en el octavo lugar; en pistola libre, 22º., y en pistola de aire 10 metros, 31º. Hernando Barrientos, en objetivo 10 metros fue 21º. Y María Victoria Echavarría, la única arquera, terminó en la posición 55.

Eyne Acevedo.

En pesas, el tulueño Eyne Acevedo tuvo un desempeño digno en la división ligera al culminar de sexto; Álvaro Velasco, en mediano se ubicó 17º. En el peso pluma, Horacio Villegas fue 21º., mientras que el otro representante, Roger Berrío, se resbaló al intentar levantar 145 kilos y se rompió un menisco. Finalmente, Carlos Arturo David se pasó en el peso y fue eliminado.

En lucha, Romelio Salas combatió dos veces y perdió. En natación, Alejandro Bermúdez se quedó en la ronda previa en sus pruebas, los 400 metros libres y 400 combinado individual, los 200 metros espalda y los 1.500 metros libres. En ecuestres, Juan Carlos García fue 25; Manuel Guillermo Torres, 64 y Hugo Fernando Gamboa, 80. En el boxeo, Luis Retayud, en mosca ligero; Jesús Salvador Pérez, en gallo, y Edwin Cassiani, en welter ligero, perdieron en la primera pelea.

Velásquez, el mejor del ciclismo

El ciclismo figuró con el pistero José Julián Velásquez, al ser finalista de la prueba por puntos con una decimosexta casilla, tras sumar seis unidades. En los 4.000 metros persecución por equipos, Velásquez, Alberny Vargas, Fernando Sierra y Esteban López se quedaron en segunda ronda y en los mil metros contra reloj, el popular Chivo no pasó de la ronda preliminar, lo mismo que Alberny Vargas en los 4.000 metros persecución individual. John Jaime González pasó la etapa inicial de la velocidad pura y luego fue eliminado en el repechaje. En la ruta, Gran Fondo en Carretera, sobre 194.4 kilómetros, José Robles fue 49; Héctor Iván Palacio, 52 (a 35 segundos del campeón Fabio Casartelli, de Italia), y Libardo Niño, por una caída, 76.  A última hora se descartó la participación en los 100 kilómetros contra reloj por equipos.

En cuanto a los otros tres atletas, el boyacense Héctor Moreno fue noveno en los 10 kilómetros caminata, (1.26.23), igualando lo hecho por su hermano Querubín en Los Ángeles 1984, en la misma distancia. Otro boyacense, Herder Vásquez, no pasó la etapa clasificatoria de los 5.000 y los 10.000 metros planos, mientras que Carlos Mario Grisales no concluyó el maratón. La cuarta actuación del fútbol en las justas tampoco llenó las expectativas porque jugó los tres partidos que le daba el reglamento, es decir, la primera ronda, al cabo de la cual regresó con escándalo incluido al admitir el propio entrenador, Hernán Darío Gómez, indisciplina al interior del grupo, además de desconocer las normas más elementales para convivir en una Villa Olímpica.

Estados Unidos esperaba celebrar el 9 de agosto, pero la Comunidad de Estados Independientes se lo impidió al sumar 45 medallas de oro, ocho por encima de la potencia americana, en unos Juegos Olímpicos, que posicionaron mundialmente al COI y al deporte como el movimiento universal de más alta penetración en la sociedad.

Historia 22. A golpes, Eliécer Julio se consagra en Seúl 1988

Cuarenta atletas colombianos, en atletismo, boxeo, ciclismo, esgrima, judo, lucha, natación, pesas y tiro, en nueve de los 23 deportes programados asistieron a la Vigésima Cuarta edición de los Juegos Olímpicos, celebrada en Seúl, Corea, que marcaron el ingreso definitivo del profesionalismo a este movimiento y el regreso del tenis, luego de 64 años de ausencia.

El 27 de septiembre fueron inaugurados los juegos, por el reelecto presidente del COI, el español Juan Antonio Samaranch, con la participación de 8.465 atletas, de 159 países.

Seis horas después del espectacular acto de iniciación, un diminuto boxeador de 1.68 metros de estatura y 54 kilos de peso, nacido el 4 de abril de 1969 en San Onofre, Sucre, Jorge Eliécer Julio Rocha subió al tinglado del Gimnasio Chamsill, de Seúl, para dar comienzo a la conquista de la única medalla colombiana en esos juegos.

El filipino Michael Hormillosa fue su primer rival. Corrían dos minutos y seis segundos del tercer asalto, cuando el árbitro debió suspender el combate, porque el asiático golpeó en la cabeza a Julio Rocha, quien fue declarado ganador.

Eliécer Julio es felicitado por su técnico, Jorge García Beltrán, al asegurar la medalla de bronce, en Seúl 88.

Julio consolida su éxito

El siguiente oponente era conocido, el puertorriqueño Felipe Nieves, quien tres meses antes lo había vencido en Venezuela, en el campeonato mundial aficionado, en decisión dividida y discutida. El fallo en Seúl, 5-0, a favor del colombiano, disipaba las dudas sobre aquella cercana referencia.

Ahora debía enfrentar al alemán oriental René Breitbarth, cuyo resultado dejó a su favor otro inapelable 5-0. Crecían sus acciones. Estaba en cuartos de final, ronda en la que su siguiente obstáculo era Katsuyuki Matsushima, de Japón, a quien también apabulló, 5-0, para asegurar presea de bronce, 16 años después del estreno de Alfonso Pérez (liviano) y Clemente Rojas (pluma), medallistas de bronce en Munich 1972.

Julio iba directo a ser campeón y a ser declarado el más técnico, por su excelente pegada, pero llegó el 29 de septiembre y enfrentó al búlgaro Aleksandar Khristov, a quien le propinó una andanada de golpes en cada uno de los tres asaltos. Todos lo vieron así, menos tres de los cinco jueces, quienes fallaron en contra del colombiano, 3-2. Fin al sueño dorado. La decisión generó protestas de los aficionados, quienes lanzaron algunas sillas al cuadrilátero.

Norfalia Carabalí.

Exitoso estreno de Norfalia Carabalí

En su estreno olímpico atlético, la caucana Norfalia Carabalí compitió en los 200 y en los 400 metros libres y como integrante de los dos relevos 4×100 y 4×400. Su desempeño estelar fue en los 400, en los que fue tercera en la ronda preliminar (53.27) y en los cuartos de final (51.76, su mejor tiempo). Así avanzó a la semifinal, instancia en la cual quedó octava (52.65) sin chance de final. En los 200, en preliminares hizo el tercer tiempo (23.78) por lo que pasó a cuartos, etapa en la que salió al concluir séptima (23.96). A su vez, Ximena Restrepo no superó esa fase de apertura, al ser quinta, con 24.00. Con Amparo Caicedo y Olga Escalante, en el relevo largo quedaron descalificadas, en tanto que en el relevo corto clasificaron a semifinales, al registrar 45.46, pero el destino jugó su papel al lesionarse Olga Escalante, en el calentamiento previo a la partida.

En cuanto a Pedro Elías Ortiz no clasificó a la final de los 10.000 metros, y en la maratón fue trigésimo noveno, con 2.23.34. Querubín Moreno fue uno de los cuatro que no terminó en los 20 kilómetros marcha, mientras que su hermano, Héctor, fue trigésimo en los 50 kilómetros, con 4.01.31. La atleta número cuarenta de la delegación nacional fue María Isabel Urrutia Ocoró, quien tomó parte en los lanzamientos de disco y de bala, pero fue eliminada.

Bernardo Tobar.

Tobar estuvo cerca de la medalla

Nunca estuvo tan cerca el tirador caucano Bernardo Tobar de ser medallista olímpico, como en Seúl 1988. La modalidad de pistola rápida (25 metros) se celebró el 23 de septiembre, en tres rondas. En las dos iniciales se ubicó siempre de séptimo, en la primera con 296 puntos y en la segunda con uno más, para una sumatoria de 593; ahí perdió el podio, porque en la final debía ser totalmente efectivo en los 100 disparos que le correspondían, pero acertó 97, para un computo de 690 unidades, que lo dejaron en el sexto lugar, mientras que el tercero acreditó 693. Entretanto, Alfredo González culminó de vigesimosexto. En 50 metros las cosas no salieron tan bien y quedó vigésimo noveno. Jorge Enrique Molina, luego de su descollante séptimo puesto en skeet en Los Ángeles, defeccionó en Seúl, al concluir de trigésimo octavo.

Los demás colombianos fueron discretos. En la tercera participación olímpica, Pablo Restrepo (otra vez único nadador) fue sexto y séptimo, en 100 y 200 metros, respectivamente.

En las pesas, Tolentino Murillo y John Salazar  fueron octavo y noveno, en pluma, mientras que Óscar Penagos, decimocuarto en el peso mosca.

El resto, discretos

Las actuaciones de Simón Morales, al igual que de otros deportistas de combate como los luchadores Javier Rincón, Óscar Muñoz, Javier Delgado y Víctor Capacho, fueron opacas y quedaron eliminados en la ronda preliminar. En el judo, Luis Ochoa fue vigésimo en mediano; Eduardo Landázuri, decimocuarto en medio-ligero, y William Medina, decimonoveno, en mediano. En la esgrima, Mauricio Rivas fue el más destacado, al ser decimosegundo en la categoría individual, en el arma de espada, y en equipos, con Juan Miguel Paz, Joaquín Pinto, Óscar Arango y William González lograron una histórica novena casilla.

Julio Rodríguez, Pedro Bonilla, Ángel Alayón y Orlando Castillo integraron la cuarteta para los 100 kilómetros contra reloj por equipos, en la que quedaron en el vigésimo primer puesto, con 2.10.34.3. Luego en el Gran Fondo en Carretera, Juan Carlos Arias concluyó en la casilla 31; Nelson Rodríguez, en la 48, y Dubán Ramírez, en la 67, todos a 34 segundos del vencedor, el alemán oriental Olaf Ludwig. No hubo participación en pista. 

En ecuestres, Colombia se estrenó, con una dama y tres caballeros. María Paula Bernal lo hizo en adiestramiento, con Héctor Rodríguez. Ella fue la última entre 53 jinetes, con 978 puntos -montando a Armagnac- y él, trigésimo octavo, con 1.229 unidades, en lomos de El Sahib. Por su parte, en salto, Juan Carlos García terminó quincuagésimo con el caballo Buenos Aires y Manuel Guillermo Torres, catorce posiciones arriba.

Historia 21. Bellingrodt vuelve al podio olímpico, en Los Ángeles 1984

La misión de Juan Antonio Samaranch al frente del COI estaba en marcha y la primera muestra de su obra iba a observarse en los Juegos Olímpicos de 1984, en Los Ángeles, que se convirtió en la primera ciudad americana en ser sede por segunda vez, luego de 1932. En 1983, el español hizo el anuncio esperado: “Retiramos la palabra ‘amateur’ de la Carta Olímpica. Declaramos que los Juegos quedan abiertos a todos, a excepción de los verdaderos profesionales”. Agregó que “aceptamos el hecho de que haya atletas que reciben ayuda y dinero”. Así se enterró la categoría de aficionado.

Eso en lo referente al atleta. En lo organizativo, el dirigente empezó a concebir el patrocinio olímpico bajo el liderazgo del COI y no de la sede -como hasta entonces- lo que generó pérdidas, caso Montreal. Eso dio paso a la total comercialización, como la venta de derechos de transmisión a canales de televisión, que permitió cubrir la mayoría de gastos. El auge de auspicios derivó en superávit: Los Ángeles fue la primera ciudad olímpica en obtener ganancias (200 millones de dólares).

Lo que si no pudo evitar Samaranch fue el boicot (el tercero seguido) de la Unión Soviética, tras adoptar la actitud de desquite con Estados Unidos por lo ocurrido cuatro años atrás, pero sólo 19 países le hicieron caso. Por eso, 140 banderas de los cinco continentes ondearon el 28 de julio en la inauguración en Los Ángeles Memorial Coliseum, entre ellas el tricolor de Colombia, con 44 atletas, abanderados por Pablo Restrepo, en reconocimiento a su actuación en Moscú 1980.

Los colombianos

La delegación se distribuía en 15 tiradores (la mayor de todos los tiempos), 11 ciclistas, 5 atletas, 5 boxeadores, 5 pesistas, un luchador, un arquero y un nadador. Estos fueron:

Arquería: Juan Carlos Echavarría. Natación: Pablo Restrepo. Lucha: Romelio Salas. Atletismo: Domingo Tibaduiza, Querubín Moreno, Héctor Moreno, Francisco Vargas y Manuel Ramírez.

Boxeo: Francisco Tejedor, Álvaro Mercado, Rafael Zúñiga, Robinson Pitalúa y Hernán Gutiérrez, ligero. Pesas: Antonio Quintana, Óscar Penagos, Nicolás Mercado, Óscar Palma y Gilberto Mercado. Ciclismo: Hugo Fernando Maya, Balbino Jaramillo, William Palacio, Jairo Meneses, Néstor Mora, Fabio Parra, Ramón Tolosa, Rogelio Arango, Julio Alberto Rubiano, Luis Carlos Manrique y Carlos Mario Jaramillo. Tiro: María Elvira Salazar, Alejandra Hoyos, Gloria López, Helmut Bellingrodt, Horst Bellingrodt, Hans Peter Bellingrodt, Bernardo Tobar,

Luis Carlos Ortiz, Alonso Morales, Alfredo González, Gustavo García, Jorge Enrique Molina, Carlos Mazo, Germán Carrasquilla y Mario Clopatofsky.

Helmut Bellingrodt Wolf.

La segunda hazaña de Bellingrodt

En la prueba del tiro al jabalí, Helmut Bellingrodt empezó  a competir con un día de diferencia respecto a Munich 1972, es decir, el lunes 30 de julio. En esa primera jornada se ubicó en el cuarto lugar, con 293 puntos, sobre 300 posibles. Les precedieron: el italiano Ezio Cin (294), el alemán occidental Uwe Schroeder (297) y el chino Li Yuwei (298). Noveno fue Horst Bellingrodt con 291.

En el último día, por sorteo le correspondió disparar de primero. Confiesa que se sintió lúcido, pese a los 30º de temperatura ambiente que había en el Campo Olímpico de Tiro. Al terminar sus rondas logró 291 unidades, para un total de 584. Los únicos rivales que estuvieron a su altura fueron los chinos, en especial Li Yuwei, quien hizo 289, para completar 587 puntos. De esa manera le arrebató la medalla de oro. Su coterráneo Huang Shiping accedió al bronce, con 581.

De los otros tiradores quien más estuvo cerca de repetir semejante actuación fue Jorge Enrique Molina, en skeet o tiro al pichón; arrancó muy bien, pues lideró la primera serie -75 tiros- al impactar 74 veces; en el segundo día acumuló 146 aciertos, por lo que se ubicó de tercero, y en la ronda final descendió al séptimo puesto, con 194. En la misma prueba, Carlos Mazo acumuló 181ùntos y se encasilló 47.

Bernardo Tobar, en fuego rápido culminó de octavo, y en pistola libre, 17; en esta prueba, Luis Carlos Ortiz fue 38. Entre tanto, María Elvira Salazar fue 21 (565) en pistola pequeño calibre, modalidad que se estrenaba en los Juegos Olímpicos. Las otras dos damas, Alejandra Hoyos y Gloria López, terminaron 26 y 30, en carabina neumática, mientras que el representante masculino, Germán Carrasquilla, fue 42 en esta misma prueba. En fosa olímpica, Gustavo García y Alfonso Morales estuvieron nubados, al igual que Mario Clopatofsky en carabina tres posiciones.

Pablo Restrepo Moreno.

Se lució Pablo Restrepo

El único nadador de la delegación criolla, Pablo Restrepo, supo lucirse en su segunda participación olímpica al llegar a la ronda final de los 200 metros pecho luego de ganar su serie, con 2.19.77 y pasó a la final. Segunda presencia en Justas de Verano y segunda final. Mejoró un puesto frente a Moscú 80, al terminar de sexto, con 2.18.96, que se convirtió en marca suramericana. En los 100 metros pecho y en los 200 metros combinado individual, no clasificó.

En cuanto al ciclismo, el más detacado fue el ciclista bogotano Néstor Mora (q.e.p.d.) quien pasó a la historia como el de mejor ubicación, hasta ahora, en la ruta en la prueba de gran fondo en carretera, al concluir de octavo, luego de recorrer los 190.2 kilómetros del circuito olímpico Mission Viejo, en California, en 5.00.16, es decir, 1.19 más que el campeón, el local Alexis Grewall. Fabio Parra entró 21; Carlos Mario Jaramillo, 52, y Rogelio Arango no finalizó.

El ciclismo vivió un escándalo al denunciar el técnico Leandro Cocco, una rebelión interna que se orquestaba contra él. Entonces, los directivos de la delegación regresaron al país a Ramón Tolosa, Luis Carlos Manrique y Julio Alberto Rubiano.

En cuanto a la pista lo rescatable fue la prueba por puntos (que se estrenó en Los Ángeles 1984), en la que Balbilo Jaramillo fue 13, con 12 puntos y William Palacio, 15, con nueve. En los 4.000 metros persecución individual los dos salieron en la ronda preliminar.

Querubín Moreno (195), extremo derecho, en Los Ángeles 1984.

Querubín, noveno en los 20 kilómetros

El atletismo tuvo en el mayor de los hermanos Moreno, Querubín a su figura, al ser noveno en los 20 kilómetros marcha con 1.26.04, con lo cual por primera vez un colombiano se metía dentro del Top 10 en una prueba olímpica. Superó el décimo puesto que logró Álvaro Mejía en los 10.000 metros en México 1968. Héctor Moreno entró de doce, con 1.27.12, y Francisco Vargas de dieciocho con 1.28.46. En los 50 kilómetros, Querubín, único cafetero, no pasó la meta.

En los 200 y en los 400 metros planos, Manuel Ramírez fue cuarto en ambas pruebas, y quedó al margen de la siguiente ronda. Y Domingo Tibaduiza no cerró su ciclo olímpico como pretendía. En los 10.000 metros culminó 11 (29.07.19) y en el maratón dijo adiós a mitad de camino.

En el deporte de precisión, las pesas, Nicolás Mercado fue 12, con 230 kilos en la división gallo; Óscar Penagos, 14, con 205, en la división gallo; Óscar Palma, 13, con 245, en la división pluma, y Gilberto Mercado, 14, con 302.5, en la división mediano. El único en la lucha, Romelio Salas no trascendió. En el estilo greco-romano tuvo dos combates, ambos con derrota, y en el estilo libre, de los tres pleitos ganó uno, al egipcio Mohamed Hamad, por decisión dividida 8-5. El otro ‘solista’, el arquero Juan Carlos Echavarría hizo historia como pionero pero no por su desempeño, tras ubicarse en el puesto 42, con 2.379 puntos, luego de haber competido en las cuatro distancias, las dos largas (70 y 90 metros) y las dos cortas (30 y 50).

Del grupo de boxeadores, estuvo muy cerca Robinson Pitalúa (q.e.p.d.) pero en los cuartos de final lo derrotó 5-0 el italiano Maurizio Stecca, finalmente medallista de oro en la categoría gallo; previamente había vencido por 5-0 a Barbar Alí Khan (Pakistán) y a Hugh Dyer (Belice), mientras que en la fase inicial avanzó sin competir. Rafael Zúñiga, en peso pluma, pasó a segunda ronda directamente; después superó al portorriqueño Orlando Fernández y enseguida cayó con el nigeriano Peter Konyegwachie, por decisión dividida. Álvaro Mercado ganó el pleito inicial, 4-1, al español Julio Gómez y el siguiente lo perdió con el keniata Ibrahim Bilali, también por otro 4-1. Hernán Gutiérrez tuvo idéntico desempeño, al vencer de entrada a Mustapha Fadli, de Marruecos y caer luego con el australiano Renato Cornett, por similar marcado 4-0, en el peso ligero. El más discreto fue el mosca-ligero Francisco Tejedor, quien no combatió en la primera etapa y perdió en la segunda con el japonés Mamoru Kuroiwa. Lo hecho por Helmuth Bellingrodt Wolff le permitió a Colombia volver a figurar en el medallero olímpico de 1984, que dominó Estados Unidos de manera escandalosa, con 83 oros, más de 60 de ventaja sobre su escolta, Rumania.

Deporte y arte. Rosa Serra y Puigvert

Rosa Serra y Puigvert es una escultora catalana que ha tenido una especial vinculación con el movimiento olímpico internacional.

Experta en el manejo de la figura tridimensional estudió dibujo y pintura e ingresó a la escuela de Bellas Artes de Olot, Cataluña, en donde durante tres años, reforzó sus conocimientos y habilidades para el dibujo, y aprendió cerámica y grabado.

En 1972 presentó su primera exposición individual, y a partir del año siguiente se dedicó a la escultura. En 1976 ganó la III Bienal de Bilbao.

Su llegada al movimiento olímpico ocurrió en 1985, cuando el Comité Olímpico Internacional le encargó una serie de esculturas para los Juegos Olímpicos de Seúl, de 1988.

A partir de entonces repitió sus obras sobre temáticas deportivas, con ocasión de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y Sidney 2000.

Posteriormente. la empresa Nike le encargó una estatua de Tiger Woods, en Oregón .

Rosa Serra y Puigvert.

Rosa Serra también es autora de la Suite Olympique, serie que adorna la sede del COI en Lausana, a la cual pertenecen las obras que presentamos en este artículo, y de diversas piezas de esta temática, ubicadas en el Olympic Park de Seúl y en el Comité Olímpico de Asia, en Kuwait .