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Valores. Bielsa y sus «locuras» en favor del «Juego Limpio»

Valores. Bielsa y sus «locuras» en favor del «Juego Limpio»

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Estas son algunas muestras de Fair Play o Juego Limpio, del entrenador argentino Marcelo Bielsa, que lo erigen como un modelo de respeto y transparencia en el mundo del deporte.

Marcelo Bielsa. Foto: News digitales 2.webp.

Por Roosevelt Castro B

Periodista, creador del programa Tarjeta Verde.

Marcelo Alberto Bielsa Caldera es sinónimo de juego limpio.  El técnico, nacido en Rosario, Argentina, el 21 de julio de 1966, ha sido un adalid del comportamiento respetuoso, honesto y sincero, estandartes axiológicos del juego limpio.  

Su remoquete de “loco” no es gratuito, pues el exdefensor central del Club Atlético Newell’s Old Boys ha entendido que la deportividad y el respeto en el deporte de sus afectos es primordial y va por encima de “ganar a cómo de lugar”. 

A los 25 años de edad, y luego de su retiro del fútbol competitivo como jugador tras su paso por equipos como Newell’s Old Boys, Instituto de Córdoba y el Club Atlético Argentino de su ciudad natal, el estratega rosarino decide convertirse en el tutor de las nuevas generaciones del Newell’s Old Boys.

Por 10 años vierte sus vastos conocimientos a la cantera de su club. Su trabajo no pasa inadvertido y es ascendido para orientar los destinos del equipo profesional. Son las temporadas 1990 a 1992, cuando Bielsa recorre los estadios argentinos mostrando su talento y clasificando al equipo rosarino a la gran final de la Copa Libertadores en 1992.  

Sus conocimientos lo llevan a otras geografías. Atlas y América de México son los equipos del exterior, que ven en el técnico gaucho ese referente en la dirección deportiva de sus oncenos. 

Regresa a país y vuelve a dirigir al Newell’s, para la temporada 1997. Al año siguiente cruza el Atlántico para orientar los destinos del Espanyol, de la Liga española. Su permanencia es corta, ya que es llamado a reemplazar a Daniel Pasarella en la dirección de la selección argentina.

En la Copa América de 1999, Argentina es derrotada 3-0 por Colombia, en un partido en el que el delantero argentino Martín Palermo falló tres penas máximas y Bielsa fue expulsado. 

Sobre la reacción posterior al partido del entrenador argentino, el periodista de la BBC  Tim Vickery escribiría:

“En la conferencia de prensa se sentó mirando al vacío, negándose a hacer contacto visual con nadie, su postura habitual. Se le preguntó qué había hecho con la actuación del árbitro. Si la pregunta era predecible, la respuesta era cualquier cosa menos eso. «Uno no suele tener la costumbre de comentar sobre los árbitros, pero…», dijo, haciendo creer a todos que continuaría con una diatriba sobre un bromista que se estaba volviendo loco con un silbato. En cambio, procedió con «pero con respecto a mi expulsión, el árbitro tenía toda la razón, porque protesté de manera mal educada”

Así despuntaba sus primeras locas e irreverentes declaraciones, ajustadas a un talante Fair Play del estratega de la tierra de Messi y del tango. 

Foto: News digitales.

Otra jugada de Juego limpio

Luego de clasificar a la albiceleste al Mundial de Corea y Japón, en el 2002, y de conquistar por primera vez un oro olímpico en fútbol para su país, en el 2004, El Loco recala en el balompié chileno. 

La Roja cumple una excelente campaña en Eliminatorias y consigue el tiquete que la lleva a Sudáfrica 2010. 

Los cambios no se hicieron esperar. Los seleccionados chilenos logran una identidad y un trabajo que es respetado por propios y extraños.

Antes del Mundial en territorio sudafricano, y según el diputado Hermógenes Pérez de Arce Ibieta, el presidente chileno Sebastián Piñera no quería más a Harold Alfred Mayne-Nicholls Secul, en la presidencia de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y presionó para que fuera reemplazado por Jorge Segovia.  Bielsa declara que si Segovia llega a la presidencia de la ANFP, él renunciaría. 

Mayne-Nicholls Secul no sigue y Bielsa cumple con su promesa como muestra de lealtad y fidelidad a su protector.  Fue otra jugada Fair Play del adiestrador argentino al servicio del seleccionado austral, a pesar de que la elección de Segovia se anularía y llegaría Sergio Elías Jadue Jadue, quien más tarde se vería involucrado en el escándalo de corrupción, llamado Fifagate.  

El gran ejemplo Fair Play

Pero el mejor gol de juego limpio lo convertiría Bielsa orientando al Leeds United. 

Es que luego de su salida del seleccionado austral y de recalar en diferentes equipos del balompié europeo, como el Atlético de Bilbao, el Marsella, el Lazio y el Lille, el técnico gaucho llega el Leeds United, en el 2018. 

Un año antes, el equipo de la ciudad de Leeds es adquirido por el empresario italiano Andrea Radrizzani, con el objetivo de ascender a la Liga Premiere, luego de intentar por casi 14 años en la pugna por el tiquete en la EFL (Liga de Fútbol Inglesa y anteriormente conocida como la Segunda División del Fútbol Inglesa).

Radrizzani contrata a Thomas Christiansen, quien provenía del Appoel. El estratega danés fracasa y el objetivo no se consigue. A principios de 2018 llega el técnico inglés Paul Heckingbottom, pero luego de cuatro meses en el banquillo es despedido.

Es el 15 de junio de ese año, cuando llega Bielsa Caldera. Un contrato millonario es el que lo ata por dos años, con posibilidad de su renovación, a tres. 

En esta primera temporada, El Loco hace una excelente campaña, que casi lo catapulta al ascenso directo a la Liga Premier, pero tuvo un mal final y cede el paso automático al club Sheffield United F.C. Luego, y en la lucha por el cupo contra el Derby Country en los Play Offs, no pudo con el objetivo de llegar a la máxima categoría del balompié británico. 

En esta temporada se desata un escándalo que la prensa inglesa llama el Spygate. Bielsa es acusado de espiar un entrenamiento del Derby en el campo de su rival, violando el reglamento de competición de la EFL, que en uno de sus regulaciones dice que: “en todos los asuntos y transacciones relacionadas con la Liga, cada club se comportará entre sí y con La Liga, con la máxima buena fe”. El argentino está en el “ojo del huracán”, pero, y en una acción fair play de honestidad y de buena fe, reconoce su error en una rueda de prensa y, luego de recibir una multa cercana a las 200.000 libras esterlinas, cancela la sanción económica “de su propio bolsillo”.

Momento de la trifulca, que terminó en gol cedido por Bielsa. Foto: Santa Marta al Día.

Pero la gran y loca jugada Fair Play de Bielsa ocurre el 29 de abril de 2019.  Leeds mantiene los primeros puestos de la EFL. El estadio Ellan Road recibe al Aston Villa, en el penúltimo partido de Liga. Los dos equipos esencialmente competían por un puesto en los playoffs, aunque Leeds, «matemáticamente» aún podía ganar el ascenso automático. Transcurría el minuto 72, cuando el delantero marfileño Jonathan Adjo Kodjia, al servicio del Aston Villa, recibe una falta de Tyler Roberts, se lesiona y no logra levantarse. El árbitro Stuart Steven Attwell no se percata y no sanciona la falta. Roberts pasó el balón por la línea a Mateusz Klich, quien lo toma por el ala izquierda y pone en la esquina más alejada de Jed Steer.

El gol, el primero del juego, desata el pandemónium, con Conor Hourihane, del Villa y Ahmed Elmohamady, Neil Taylor y Patrick Bamford, del Leeds, quienes se ven envueltos en una pelea en el centro de la cancha y que involucra a varios jugadores adicionales de ambos lados bandos. El motivo: los jugadores locales no detuvieron el balón o lo enviaron afuera, como una señal inequívoca de juego limpio que no se da, ante la lesión del visitante Kodjia. El resultado: Attwell expulsa al holandés Anwar El Ghazi, delantero del Aston Villa, con una tarjeta roja directa (posteriormente rescindida por la FA).

La respuesta de Bielsa a sus jugadores, y en aras de la equidad y juego limpio, es que su equipo debe permitir que se anote un empate indiscutible, que concreta el delantero del equipo villano Albert Adomah, sin que ningún jugador del Leeds obstaculizara su accionar, ya que, y a excepción de un frustrado e incrédulo Pontus Jansson persiguiéndolo y casi desposeyéndolo, convierte el 1-1  (se puede ver al entrenador argentino gritando “¡Dale el gol! ¡Dale el gol!», desde la línea de banda).

Posteriormente, Bielsa y el Leeds reciben el Premio Fair Play de la FIFA 2019 por sus acciones durante este juego e igualmente por las excentricidades que solo caben en la cabeza de este loco estratega, sinónimo de juego limpio.  

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