“Por sus obras los conoceréis” es la frase que refleja la excelsa condición humana y profesional de Jorge Correa Pastrana, quien recibió el pasado 15 de diciembre, el Altius a Vida y Obra, como dirigente deportivo, entregado por el COC.

Por Carlos Julio Guzmán
Periodista
Ariano, del 23 de marzo (“fuego” dicen los astrólogos que con los nacidos bajo ese signo), Jorge Correa Pastrana llegó a Bogotá desde su natal Neiva, para convertirse a los 22 años en el Contador de la Dimayor, entidad rectora del fútbol profesional de Colombia. El muy recordado José Chalela y Chalela, Presidente de la entidad, y León Londoño Tamayo, gerente de ella, encontraron en Jorge, un funcionario de visión, capaz y decidido. En esa casa del centro de Bogotá, en donde funcionaba la Dimayor, (calle 15 carrera 5), otras personas de inmensa calidad profesional y humana, como Pacho Guerra, León Londoño y Alfonso Senior Q. vieron su capacidad, y sin afán, pero sí con audacia, admitieron que se convertiría en la figura que destacamos dentro del conjunto de dirigentes del fútbol en nuestro país.
Su ascenso dentro del organigrama se fue dando en la medida en que sus ideas eran aplaudidas y aplicadas en lo estadístico y, por supuesto, en lo deportivo. Animado a estudiar y conocer el movimiento de empresas afines en Suramérica, Correa Pastrana admitió que su visión en varios temas era compartida por otro emprendedor industrial afincado en Cali, pero enamorado del fútbol y de su Deportivo Cali. y me refiero a don Alex Gorayeb…

En busca de más “status” y, obvio, más cómodas instalaciones, Dimayor se instaló en el piso 15 de la Torre Colombia, calle 26 con carrera 13, en la que se compartía espacio con Publisa, agencia de publicidad en la que trabajaban Juan Harvey Caicedo y Alberto Piedrahita Pacheco, en esta historia también muy “parceros” de Jorge. Chascarrillos, tabacos suministrados por Leoncito, naipe y dados para alternar horas de ocio, obvio, el scotch y muchas, muchísimas historias siempre inolvidables formaban parte de las extensas y a veces duras jornadas de trabajo. El tener conocimientos en mercadeo, ser recursivo y buen conversador le dieron resultado, al consolidar en 1990 siendo ya Presidente de Dimayor, la creación del torneo de ascenso. La entonces llamada Copa Concasa fue el programa consentido y sufrido durante muchos años de emprendimiento.
Después de 12 años de ser cabeza de Dimayor, como su Presidente, y 40 años de intensa labor en muchos cargos dentro del futbol local e internacional entró a la fase de “¡reposo activo!”, si, porque, jamás dejó de aportar ideas y practicar deporte, siempre su pasión, a tal punto que hoy a sus 80 marzos, ejerce como tenista senior.
Mauricio, Andrés y Ricardo, sus herederos, lo han disfrutado desde siempre. Ah y en el disco duro no deja de lado los clásicos(!) que domingo a domingo en la sede de Millonarios al norte de la capital se disputaban equipos en los que líderes eran, por un lado, Jorge y Dino Gallo, y por el otro, Humberto Salcedo Jr. y Hernán Peláez.
No ha sido complicado describir brevemente a este opita que, a veces, marcaba en su hablado el acento característico de los huilenses frente al “cantadito” tolimense de Piedrahita.

Otrosí: conmovido recuerda su paso como Presidente del equipo de su tierra, el Atlético Huila, así como pesar desnuda su expresión facial, cuando se menciona la frustración al no haber llegado a la Presidencia de la Federación Colombiana de fútbol.
No es más.. tampoco menos.. Gracias Jorge… por todo…