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Semblanza. “Desde niño me enamoré de los clavados”: Daniel Restrepo

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María Paula Monroy Nieto
Comunicadora social y periodista del Comité Olímpico Colombiano
Especial para la Revista Olímpica Digital

En la historia del deporte colombiano se encuentra inscrito en letras doradas, el nombre de Daniel Restrepo García, un clavadista de Itagüí, Antioquia, quien a los 19 años ha obtenido para Colombia, importantes conquistas, como oros en el campeonato mundial juvenil, en los Juegos olímpicos de la Juventud y en los Juegos Panamericanos, en la división de mayores.

Restrepo nació el 24 de marzo del 2000 y cuatro años después, debido a un diagnóstico de hiperactividad y déficit de atención, sus padres Luci García y Carlos Mario Restrepo, decidieron meterlo en la natación, con el fin de ayudarlo a controlar dicho trastorno, quizás sin imaginarse, que 15 años después el nombre de su pequeño iba a hacer parte de la historia deportiva del país. 

Desde sus inicios en la natación, el antioqueño recuerda que siempre vio su deporte como una oportunidad para ser más comprometido y desarrollar la fortaleza mental que hoy lo identifica y que, a su corta edad, lo ha llevado en tres ocasiones a lo más alto del podio. 

¿Por qué los clavados y no otra modalidad de la natación o incluso otro deporte?

Para muchos deportistas aficionados, e incluso para muchos ciudadanos, una de las preguntas más frecuentes es cómo un deportista de alto rendimiento sabe que ese es el deporte y la modalidad que lo va a llevar a la gloria. 

Pues bien, Daniel Restrepo no tiene la respuesta a esta pregunta, ya que comenzó su carrera deportiva en la natación y, además, durante un tiempo practicó taekwondo, deporte en el que alcanzó cinturón negro, pero en el que no se quedó, porque ambas eran actividades que requerían mucho tiempo, por lo cual se vio obligado a decidirse por uno de los dos, para entregar su 100 por ciento. “Yo no sabía si iba a ser bueno para este deporte, no sabía si iba a dar buenos resultados, si iba a rendir, entonces ahí surgen esos momentos críticos del deportista, pero yo siempre tuve los objetivos y las metas claras, sin importar cuáles fueran las circunstancias”, afirmó.

Sin embargo, lo que sí sabe el colombiano es que el compromiso, las ganas, la actitud y el esmero que se le ponga a cada una de las cosas que como seres humanos nos apasionan van a llevarnos más lejos de lo que alguna vez imaginamos.

“Lo que más me gusta de los clavados es que es un deporte más artístico, mas bonito y que encierra más factores físicos, psicológicos y en el cual uno tiene que hacer mas cosas a comparación de la natación […] pienso que para los clavados, uno nace con el talento ya que es un deporte de tanta exigencia y muy complejo de hacer […] además, desde pequeño me enamoré de ese deporte, me gustó mucho y hasta el día de hoy me sigue gustando demasiado”, añadió el clavadista. 

Oportunidades que nacen de las adversidades

El paisa de 19 años ha sabido reponerse y obtener lo mejor de aquellas situaciones que muchas veces no parecen positivas o fáciles de enfrentar, pero que siempre pasan y sacan lo mejor de cada uno, ya que son situaciones que dejan aprendizajes grandes y que, a futuro, sirven para tener mucha más fortaleza física y mental. 

Por ejemplo, Restrepo reconoce que de no haber sido por el diagnóstico que le dieron de pequeño, hoy en día no sería deportista de alto rendimiento y mucho menos estaría en los clavados.

Otro de los momentos adversos del atleta ocurrió en 2018. Daniel estaba entrenando y debido a una falla en la estructura de la que se lanzaba se lastimó el pie en varias ocasiones, por lo que no tuvo una muy buena actuación en el campeonato en el que estaba participando. Este ha sido probablemente el momento más difícil de su carrera deportiva, pues el itagüiseño pensó en dejar de ser clavadista. “Ahí fue cuando empecé a dudar si era bueno, si me iba a ir bien; ese fue un momento crítico que me hizo pensar. Me aburrí mucho, porque son cosas que a uno se le salen de las manos. Además, eso frustra al deportista, porque uno siempre está dispuesto a dar lo mejor y uno siempre quiere ganar o estar en los puestos de arriba y dar una buena competencia”, aseguró.

Sin duda alguna, el colombiano ha sabido superar esos momentos críticos, para salir adelante de esos altibajos del deporte y continuar con su sueño de darle a su país muchas alegrías. Pues fue precisamente en ese año, después de cuestionarse si quería seguir o no en el deporte, que Restrepo fue doble medallista de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud, disputados en Buenos Aires, Argentina en 2018, y un año después fue campeón panamericano en Lima, Perú, haciendo historia, tras imponerse, con una puntuación de 468.10, en el trampolín 3 metros.

El clavadista Daniel Restrepo en los Juegos Panamericanos de Lima 2019

“Ganar la medalla fue un momento muy alegre, muy bonito. Yo pienso que en esta competencia quedó demostrado todo el talento que hay y todo lo que entrené. También son momentos que te hacen entender que uno sí puede lograr cosas más grandes […] además, en ese instante recordé todo el sacrificio y esas situaciones críticas deportivas y personales, pensé en momentos en que no tuve una buena racha, y me di cuenta de que todos esos momentos valieron la pena para alcanzar el oro panamericano”, afirmó.

Daniel Restrepo confesó que sus fortalezas son la fuerza, la técnica del despegue y la mentalidad para competir, razón por la cual se siente identificado con sus referentes deportivos, Michael Jordan y Usain Bolt, pues admira lo que son ellos como personas y, sobretodo, su mentalidad de ganadores, capacidad que ha ido adaptando a su vida profesional.

Una de las pasiones más grandes del colombiano, además de los clavados, es la música. Es por esto que siempre se le ve con sus audífonos, pues además de escucharla en casa y hacer mezclas, porque también es Dj, su costumbre para concentrarse y mantener la calma previa a competir es escuchar música, sobretodo electrónica, techno o rock.

Lo que se viene

Debido a la pandemia del COVID-19, el cambio de calendario de los Juegos Olímpicos de Tokio se movió para el 2021, razón por la cual los deportistas clasificados y aquellos que estaban en busca de un cupo a las justas han tenido que modificar su preparación. 

Daniel Restrepo, quien fue el noveno clasificado colombiano, espera tener una excelente competencia en Tokio, sin importar el resultado; esto quizás se deba a que al joven deportista le quedan posiblemente tres olímpicos más, pues mencionó que hasta el momento ha pensado que competirá profesionalmente hasta los 32 años, decisión que claramente está sujeta a cambios.

El clavadista es consciente de que hay que esperar y tener paciencia, pues aún no se sabe cómo evolucionará la pandemia, por ende, existe cierta incertidumbre sobre la realización de los Juegos, pero lo que realmente espera es superarse a sí mismo.

Este objetivo, seguramente lo está afianzando durante este tiempo de confinamiento, ya que para él han sido todo un reto los entrenamientos en casa, pues están enfocados en el trabajo técnico básico, es decir, ejercicios para mejorar la posición de los pies y las técnicas hacia el agua. Sin embargo, para nadie es un secreto que el espacio es limitado para la realización de algunos movimientos y, además, los ejercicios se empiezan a tornar monótonos al ser de las únicas cosas que puede trabajar a fondo. “Eso me sirve mucho por el tema de la entrada al agua, las cubiertas y por la parte estética, pero a veces se vuelve aburridor tener que levantarse y conectarse a una sesión virtual, y eso desmotiva un poco, pero cuando toca… toca […] yo de verdad agradezco todo el apoyo de la Federación Colombiana de Natación y del Comité Olímpico Colombiano, porque gracias a ellos se han logrado grandes cosas, incluso en esta cuarentena”, mencionó. 

Hasta el momento no se sabe cuándo van a regresar a entrenar los deportistas en Colombia, mientras que en otros países ya muchos de los que están clasificados a Tokio se están preparando. Pero esto, Daniel no lo considera una desventaja, pues cree que una vez vuelvan a entrenar depende del talento de cada uno de los deportistas. “Yo soy de lo que creen que todas las personas nacemos para algo. Por eso no me dejo presionar. Ya esto es de talento. Ellos (los clavadistas de otros países) tomaron ventaja, porque ya están entrenando con miras a algo y nosotros regresaremos con miras a volver a entrenar, y es un tiempo que será aproximadamente de cuatro meses, pero ya después de que uno coja el nivel ya es de talento puro”, expresó.

El clavadista antioqueño tiene muy claro lo que viene para él. Es por eso que su sueño a corto plazo es decidir si va a comenzar su carrera universitaria en producción musical antes o después de los Juegos Olímpicos y prepararse para estos; a mediano espera terminar su carrera y ser medallista olímpico y a largo vienen los proyectos de vida, como conformar su familia y tener una casa.

Al día de hoy Restrepo ha demostrado sus ganas y su capacidad para seguir colgándose medallas de oro, como lo ha hecho durante los últimos dos años. Es un hombre que a pesar de su corta edad tiene una madurez increíble, pues reconoce que uno no siempre va a ganar, pero que independientemente de eso hay que seguir entrenando y esforzándose por ser el mejor. Además, sabe que las claves para serlo son la responsabilidad, la constancia y la disciplina, razones por la que afirma que “el deporte siempre va a ser bueno, siempre lo forma a uno como persona, ayuda para la vida, te da buenos valores y hay que ser responsables y cumplir con las obligaciones”.

“A las personas que quieren iniciarse en clavados y que les da miedo, les digo que es un deporte difícil, retador, que produce miedo, pero que todo es de constancia, disciplina y resiliencia. Yo pienso que el deporte es una montaña rusa, porque a veces estás arriba, a veces estas abajo, pero que siempre tienes que ser constante y que llegará un momento en el que te va ir bien”, finalizó. 

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