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Medallistas. Carlos Ramírez, con la magia de su poder

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Por César Augusto Prieto

Periodista Acord Cundinamarca

Con más de 20 años en el alto rendimiento, dos medallas olímpicas, dos títulos mundiales y múltiples logros en el campo local e internacional, Carlos Ramírez Yépez se consagra como el exponente más completo de esta emocionante disciplina.

A los ocho años de edad entró pisando fuerte en el competido mundillo de una modalidad que llevaba poco bajo las normas de la UCI y de entregar medallas y títulos mundiales por cantidad, pasó a escoger a una reducida élite; uno de ellos, Carlos Alberto Ramírez, desde entonces se ha consagrado en el BMX con un impresionante palmarés.

Carlos Alberto Ramírez, bronce en el BMX de Tokio 2020.

Como sucede con las glorias del deporte colombiano, su camino no ha sido fácil, marcado por situaciones adversas, tanto en la actividad muscular como en la vida personal, pero también la buena fortuna y su inteligencia para correr, le han deparado grandes satisfacciones.

Con 15 años de edad se traslada de su natal Medellín a la capital del país, en busca de nuevos horizontes en una ciudad muy tradicional y pionera, como la capital e Antioquia, en la historia del bicicross, porque en 1986 impulsó las competencias, gracias a grandes exponentes, como Juan Carlos Carbó, Germán Medina, el hoy desaparecido Mario Soto o Santiago Silva.

Con el aporte del Instituto Distrital de Recreación y Deporte, IDRD, Ramírez entró rápido a los programas de apoyo de la entidad y a refrendar con resultados su apuesta. En el año 2010 fue subcampeón mundial junior en Suráfrica y dos años después, campeón en Inglaterra, para seguir con una plata en los Bolivarianos 2013, en la pista de San Juan de Lurigancho, en Lima, pero viendo de reojo y por la televisión a referentes como Pajón, Oquendo y Andrés Jiménez competir en las justas olímpicas.

Ramírez se ha consolidado en Bogotá y le ha dado grandes satisfacciones a los colores del Distrito Capital. Foto IDRD.

Con la meta fija en clasificar a Río 2016, cumplió con un exitoso proceso de preparación, compitiendo también en Estados Unidos, en copas mundo y en otros torneos. De la mano de la diosa fortuna, que acompaña a los ganadores, se cuelga un bronce inesperado en un escenario abarrotado de colombianos, cuando tras clasificar a la final y asegurar diploma, completa una espectacular carrera y pasa del séptimo al tercer lugar al cortar distancia en un peralte y rematar y subir al podio en foto finish, y ganar el bronce en los Juegos Olímpicos Londres 2012.

A Tokio llegó consolidado, más maduro, y a sabiendas de su responsabilidad  como esperanza de podio de la delegación nacional, acompañando a la reina Mariana, pero aquejado por caídas y lesiones, pues ya pasa a la leyenda del deporte cafetero, que Carlos repitió bronce con un fuerte golpe en una de sus piernas.

Sonrisa a todo pedal

Fuera de las pistas, Carlos es una persona alegre, sonriente, que le saca chiste a todo y contagia con esa frescura al resto del entorno, y se nota que disfruta de su deporte, y se siente privilegiado por representar a Colombia en dos ediciones olímpicas, 18 mundiales, y siete copas mundo, entre otros eventos.

Pero se caracteriza por ser competitivo y querer ganar todo, y eso lo llevó en algún momento a correr con “la cabeza caliente” en una disciplina que exige concentración y sangre fría.

Carlos Ramírez, en Tokio 2020.

Se recuerda la final de Juegos Nacionales 2015, en la pista de Ubaté, cuando en un mano a mano con su colega Carlos Mario Oquendo, los dos perdieron la medalla, cuando en la recta final Ramírez saca de la pista a su rival y pese a cruzar primero la meta fue descalificado en una polémica decisión, producto, además, de la gran rivalidad deportiva entre Bogotá y Antioquia.

Cuatro años después en la edición 2019, corriendo de local en una pista que sugirió construir, el moderno escenario del parque Recreodeportivo El Salitre, llegó la revancha y se coronó campeón de Juegos, en la prueba abierta y en la contrarreloj, para dejar en claro quién es el piloto número del BMX nacional.

A los 27 años de edad, este medallista olímpico colombiano tiene las puertas abiertas para iniciar el próximo ciclo, que arranca con los Juegos Bolivarianos de Valledupar 2022, sigue con los Juegos Nacionales 2023 y remata con las justas en París, dentro de tres años, y desde ya con el objetivo de volver al podio, pues a Ramírez no hay golpe, pandemia o caída que lo haga desistir… Es un optimista de tiempo completo; un pequeño “mago”, que sigue en crecimiento.

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