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La hazaña. Brayan Carreño y su danza dorada

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La medalla de oro conseguida por Brayan Carreño , en figuras obligatorias, del Campeonato Mundial de Patinaje Artístico, en Asunción, Paraguay, lo consolida como el patinador colombiano más laureado en la historia de este deporte. Además de Carreño, Colombia logró dos bronces más, con Carolina Báez y Jeshua Folleco, en categoría juvenil.

El colombiano Brayan Carreño, medalla de oro en patinaje artístico, modalidad figuras obligatorias.

Por Herich Frasser

Director de Comunicaciones de la Federación Colombiana de Patinaje.

Fotos: Federación Colombiana de Patinaje.

Unos patines viejos y empolvados, que reposaban en un rincón de la Liga de Patinaje del Valle, fueron los que forjaron el presente dorado de Brayan Carreño Ceballos, el mismo que empezó a construir en el 2008, a sus 8 años de edad, cuando llegó por primera vez a una pista de patinaje artístico por invitación de una compañera de colegio. Esta es una corta pero fructífera carrera deportiva, durante la cual, ha conseguido a nivel mundial, en la categoría juvenil, tres medallas de oro, dos de plata y dos de bronce, para ser el patinador artístico colombiano más laureado en la historia de esta disciplina deportiva. 

Para Brayan Carreño, en el baile, más exactamente en la salsa, el ritmo de su Cali natal, estuvo su primer contacto con el deporte; “yo llegué a lo que es el baile, porque eso es muy común aquí en la ciudad de Cali, para mí. Pararse en un escenario frente a un público, hacer eso, lo consideraba un deporte. En ese entonces tenía tan sólo cinco años” y una afición que, sin quererlo, le daría la base para poder convertirse en el mejor patinador de danza del mundo. Su paso por una de las escuelas de baile más importante de la capital del Valle del Cauca, Delirio, sería tan solo el inicio. 

“Cuando cumplí los ocho años, aproximadamente, mi mamá y mi papá tomaron la decisión de buscar un deporte que me brindará más herramientas, que me diera más oportunidades, como acceder a una beca universitaria, que era lo que ellos planeaban, debido a que nosotros no poseíamos los recursos como para obtener un título universitario. Esa fue la meta de ellos. Empezaron a buscar otra disciplina, para llegar primero a natación, en la que me empecé a desempeñar bien, pero tuve un accidente por fuera de las piscinas, y eso fue lo que me llevó a no seguir más con este deporte”, recuerda Brayan al momento de narrar sus inicios. 

“En ese tiempo había una compañera del colegio, que siempre nos hablaba de que ella practicaba patinaje artístico, que era un deporte no convencional muy lindo, pero nosotros nunca nos habíamos animado a verla. Pero ya teniendo el escenario al frente de donde mi hermano Jonathan entrenaba BMX, ingresamos, y tan pronto entramos, el patinaje artístico me cautivó, y mi pensamiento era que yo podía lograrlo, ya que sabía bailar; solamente me faltaba aprender a patinar. Y lo primero que hicimos fue buscar el apoyo para poder ingresar a este deporte. La primera persona que me ayudó fue Ramiro Velasco, expresidente de la liga, que, sin dudarlo, me dio mis primeros patines. Recuerdo que los sacó de un rincón, los más empolvados, los más viejitos, y ahí comencé con los patines sobre cuatro ruedas”. 

Brayan Carreño con con Carolina Báez, la colombiana que ganó la primera medalla femenina en un Mundial de Artístico, bronce, en figuras obligatorias.

El primer entrenador de alto rendimiento de Brayan Carreño fue Mario López, quien lo formó durante dos años. Luego llegarían los argentinos Enrique de Mata y Pedro Romero, quienes hicieron que no solamente mejorará exponencialmente para poder llegar a un gran nivel, sino que consiguieron que el patinador vallecaucano alcanzara la capacidad de enfrentarse a competencias internacionales, lo que le permitió que Brayan Carreño ganar múltiples medallas mundiales. 

Así es como Brayan Carreño, a los 18 años de edad, había conseguido subir al podio, por cuatro mundiales consecutivos. Fue precisamente en su natal Cali, en el Campeonato Mundial de 2015, cuando ganó su primera medalla de bronce en la modalidad de danza junior.  

Un año después, en Novara, Italia, Brayan repetiría su actuación en danza junior y conseguiría su segunda presea mundialista, la segunda de bronce, en su corta carrera. 

En el 2017, en Nanjing, China, en el marco de los primeros World Roller Games, Brayan Carreño sorprendió a todos, al adjdicarse la medalla de plata en figuras obligatorias, y tres días después se subiría por primera ocasión a lo más alto de podio, para reclamar su primera medalla de oro en la modalidad de danza, y entregarle a Colombia un título que no conseguía en esta disciplina hacia 19 años. El último campeón mundial del país en patinaje artístico había sido Edwin Guevara, en el mundial realizado en Bogotá en 1998.

En el 2018, el patinador colombiano llegaría al Campeonato Mundial de La Vendée, Francia, precedido por los resultados obtenidos anteriormente y por una extensa temporada de preparación, que lo colocaba como el favorito para repetir el título, esta vez en territorio europeo.  Y logró mucho más de lo presupuestado: no solo igualó lo hecho en el año 2017, sino que lo superó. Obtuvo la medalla de oro en figuras obligatorias, para convertirse en el segundo colombiano en ganar dos títulos mundiales en patinaje artístico, logro que había conseguido Edwin Guevara en el 96 y 98, y fue más allá, y sumó su tercera presea dorada al ganar de nuevo en la danza. En el 2019, debutaría en la categoría absoluta durante el mundial de los World Roller Games de Barcelona. En territorio español Brayan lograría el quinto lugar en figuras obligatorias y el cuarto puesto en danza.

A la cita mundialista de Asunción, Paraguay, el patinador colombiano llegó con la firme convicción de alcanzar la máxima distinción, y lo consiguió en su primera prueba, la de figuras obligatorias. Un oro que se convierte en su logro más importante hasta el momento.

Brayan Carreño, durante la actuación que le mereciera la medalla de oro, en figuras obligatorias, en el Mundial de Patinaje Artístico, en Asunción, Paraguay.

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