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IN MEMORIAM: Adiós a Alfonso Sepúlveda, descubridor y formador

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Para Alfonso Sepúlveda, quien murió este lunes 27 de abril, el fútbol lo era todo, desde cuando partió de las bravas tierras de Santander a Bogotá, para convertirse en futbolista profesional del club Independiente Santa Fe, carrera que quedó truncada en 1959, cuando tenía 24 años, por una fractura en una de sus piernas, que la medicina de entonces no pudo sanar. De inmediato, por su liderazgo y calidad humana, el club rojo lo convirtió en orientador de los equipos menores, como Monaguillos, nombre surgido del apodo de los Cardenales, puesto al club por el pionero de la narración deportiva colombiana, Carlos Arturo Rueda C.

Desde entonces y durante 50 años, fue descubridor y formador de las más importantes figuras del Expreso Rojo y de la selección Colombia, como Carlos Copetín Aponte, Alfonso Cañón, Alonso El Cachaco Rodríguez, Hernando Piñeros, Freddy Rincón, Ernesto Díaz, Adolfo Valencia, Eduardo Niño, Wilmer Cabrera, Agustín Julio, Léider Preciado, Francisco Delgado, Iván López, Francisco Nájera, Camilo Vargas,  Juan Daniel Roa, Francisco Meza, Daniel Torres, Sebastián Salazar, Juan Sebastián Pedroza y Edwin Herrera, entre muchos otros.

Su personalidad sencilla, sincera, discreta Y paternal, pero exigente le ganaron la confianza de cuanto jugador llegaba a las canteras que manejó en canchas como La Metropolitana, los Chigüiros, la Universidad Nacional, La Florida, El Salitre y el Centro de Alto Rendimiento, en donde desplegó una enorme vitalidad y voluntad de servicio, para brindar consejos, al atleta y al ser humano, dentro de una formación integral, por encima de todo. 

Gracias a ese afán por moldear ante todo a buenos seres humanos creó un Manual de Convivencia adoptado por el club, en el cual hacía énfasis en los valores y principios, en el ser humano como primera condición para alcanzar la perfección deportiva y algunos consejos para amar el deporte y las instituciones a las cuales se pertenece. 

Alfonso Sepúlveda alternó hasta hace unos años su trabajo en la formación de varias generaciones, con el manejo de su empresa Guayos AS, en la que fabricaba implementos deportivos, especialmente para el fútbol.

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