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Historia 27. María Luisa y Mabel, medallistas en Atenas 2004

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La cuna de los Juegos Olímpicos, Grecia, fue el escenario de la conquista de dos medallas más para Colombia, en la cita ecuménica realizada en el año 2004.

La ciclista antioqueña María Luisa Calle y la pesista chocoana Mabel Mosquera fueron las deportistas nacionales consagradas en los primeros Juegos Olímpicos del siglo XXI.

La pesista ganó su presea y llegó con ella a Colombia. La ciclista no, porque fue despojada, por supuesto dopaje, y debió adelantar un proceso que duró 14 meses, para reconquistarla.

Los Juegos Olímpicos regresaban a su cuna, al escenario natural donde el lunes 6 de abril de 1896 se había cumplido el más sublime sueño del padre del Olimpismo, el Barón Pierre de Coubertin: la reinauguración de los Juegos Olímpicos, los primeros de la Era Moderna. Más de un siglo después, algo similar ocurría exactamente en el mismo recinto -totalmente renovado- para acoger 10.625 participantes de 201 países, en la primera vez que tomaron parte más de doscientas naciones de los cinco continentes, para competir del 13 al 29 de agosto del 2004.

Dos medallas y notables avances de Colombia

Nuestro país asistió con 53 deportistas. El balance general fue excelente, porque se conquistaron dos medallas de bronce, con la pesista Mabel Mosquera y la ciclista María Luisa Calle, y, tres deportistas más estuvieron cerca de obtener idéntico metal: Juan Camilo Novoa, en boxeo, y Gladys Mora, en taekwondo, quienes terminaron cuartos; Juan Guillermo Urán, finalista en clavados, y Fabiola Zuluaga, en tenis, quien avanzó dos rondas.

Esta fue la delegación colombiana:

Atletismo: Zuleima Aramendiz Mejía, Melissa Murillo Rivas, Digna Luz Murillo Rivas,

Luis Fernando López Erazo, Sandra Patricia Zapata Portela, José Alirio Carrasco Lemus, Paulo Cesar Villar Nieto, Juan Carlos Cardona Rivas, Catherine Ibargüen Mena,

Felipa Alicia Palacios Hinostroza y Norma González Camilde.

Boxeo: Carlos José Tamara Paternina, Likar Arturo Ramos Concha, José David Mosquera Mosquera, Juan Camilo Novoa Aguinaga y Óscar Eduardo Escandón Berrío

Ciclismo: Marlon Alirio Pérez Arango, Santiago Botero Echeverri, Víctor Hugo Peña Grisales, Wilson Meneses Gutiérrez, María Luisa Calle Williams, José Rodolfo Serpa Pérez, Leonardo Fabio Duque y Luis Felipe Laverde.

Ecuestres: Cesar Alberto Parra Bautista.

Esgrima: Ángela María Espinosa Toro.

Gimnasia: Jorge Hugo Giraldo López.

Judo: Lisseth Johanna Orozco Pallares, Mario Antonio Valles Velásquez y Sergio Andrés Camacho Redondo.

Pesas: Mabel Mosquera Mena, Tulia Ángela Medina Alcalde, Nelson Castro Velásquez, Héctor Fabio Ballesteros Vélez , Diego Fernando Salazar Quintero, Carmenza Delgado Castillo, Ubaldina Valoyes Cuesta, Carlos Hernán Andica Andica y Óscar Albeyro Figueroa Mosquera.

Lucha: Luis Fernando Izquierdo Martínez.

Natación: Juan Guillermo Urán Salazar, Camilo José Becerra Velasco, Ómar Andrés Pinzón García y Paola Duguet Durán.

Taekwondo: Gladys Alicia Mora Romero, Julián Alberto Rojas Rivera y Paola Andrea Delgado Díaz.

Tenis: Fabiola Zuluaga Amado y Catalina Castaño Álvarez.

Tiro: Diego Duarte Delgado, Amanda Haydee Mondol Cuéllar y Danilo Caro Guarnieri

Triathlon: Fiorella D’Croz

Mabel Mosquera. Foto: El Colombiano.

Mabel, tras las huellas de María Isabel

Antes de llegar a territorio helénico, los pesistas habían hecho historia durante el Mundial de Canadá (noviembre 2003) en el que habían alcanzaron el máximo de cupos -nueve- al que podía aspirar un país en los Juegos. Entre ellas estaba la chocoana Mabel Mosquera, quien había sido quinta en la cita ecuménica, con lo cual aseguró su presencia en Atenas, para más exactitud, en las afueras, en donde quedaba el lugar escogido para el torneo, el Centro Olímpico de Halterofilia Nikaia.

El 15 de agosto de ese año, la deportista de raza negra alcanzó la medalla de bronce en el levantamiento de pesas de los Juegos Olímpicos celebrados en Sydney, Australia, en la categoría de menos de 53 kilogramos.

Sucesora de la generación iniciada por María Isabel Urrutia, Mosquera, de 35 años de edad, fue tercera en la competencia, al levantar 197,5 kilogramos, 87,5 en arranque y 110 en envión. El registro final le permitió secundar en el podio a la tailandesa Udomporn Polsak, quien registró un total de 222,5 kilos para obtener el oro, y a la indonesia Raema Rumbewas, con 210 kg., quien ganó la plata.

Contratiempos superados

El comienzo fue muy inquietante para Mabel Mosquera, pues las cosas no le resultaban. De sus tres turnos en el primer estilo, arranque, había desperdiciado dos. Los nervios estaban haciendo de las suyas. Por lo tanto, el siguiente intento debía ser válido, de lo contrario, quedaría eliminada. Levantó 87.5 kilogramos. Había hecho lo más importante: seguir en carrera. Eso le sirvió para ubicarse tercera en la tabla, pero también para darse cuenta que el oro no estaba a su alcance, porque la primera, Udomporn Polsak, de Tailandia, había alzado diez kilos más, mientras que la segunda, Raema Lisa Rumbewas, de Indonesia, dejó la marca en 95 kilos, también distante de la suya. La lucha directa por el bronce olímpico era con la bielorrusa Anastasiya Novikova (87.5 k.) y con la rumana Marioara Monteanu (85 k.).

Un segundo problema surgió para el día final: un corte en una pierna, que debió ser atendido y exigió una venda que la acompañó el domingo 15 de agosto, día de su consagración.

Ese día, Udomporn Polsak logró fácil el oro, con 222.5 kilogramos y Raema Lisa Rumbewas, la plata, con 210. La pelea era por la medalla de bronce, entre Mosquera, Monteanu, y Novikova.

Seguridad y consagración final

En esa ronda final, en envión, Mabel mostró mayor seguridad. Al regresar al escenario, por milésima vez se había encomendado a esa imagen de San Martín de Porres, que siempre la acompañaba. En el primer intento alzó 105 kilos; Novikova 102.5, y Monteanu, 95.

En el segundo, Mabel levantó 107.5 kilos; Novikova, 107.5, Monteanu, 105.

En el tercero, Mabel Mosquera se fue lejos, con 110 kilos; Monteanu alzó 105, y Novikova no pudo con 110 kilogramos, por lo que se quedó con los 107.5 anteriores. Con esto, la colombiana aseguraba su medalla de bronce, segunda de Colombia en pesas, y séptima, en total, en su historia. Eso le valió para que en diciembre de ese 2004 fuera designada como la Deportista del Año por las agremiaciones periodísticas más representativas del país.

Al terminar la prueba, la medallista olímpica confesó que, aunque sintió miedo todo el tiempo tenía también una gran seguridad sobre las posibilidades de obtener una medalla. “A pesar de lo asustada que estaba sabía que tenía cómo subir al podio. De cualquier manera, si no lo hubiese logrado, mi meta era dejar con mi actuación felices y orgullosos a mis dos hijos”, señaló la campeona.

Las pesas estuvieron cerca de obtener otra medalla, en los 56 kilogramos, varones, por cuenta de Óscar Figueroa, quien la perdió por la misma circunstancia que cuatro años atrás había favorecido a María Isabel Urrutia: el menor peso corporal. Figueroa levantó 280 kilogramos y terminó tercero, empatado con el bielorruso Vitaly Derbenyov y el turco Sedat Artuc; este último fue el ganador del bronce, por tener 57 gramos menos que el colombiano.

Los resultados de los otros pesistas fueron: Nelson Castro, noveno con 262.5 kilogramos; Tulia Medina y Héctor Ballesteros octava y noveno, respectivamente, en pesado; Carmenza Delgado, novena en súper-pesado; Ubaldina Valoyes, octava en semipesado; Carlos Andica, decimoctavo, en mediano, y Diego Salazar, sólo lo intentó en arranque (135 k.), pero en todos falló debido a una lesión.

María Luisa Calle.

Empieza la odisea de María Luisa Calle

La segunda hazaña colombiana en los Juegos Olímpicos Atenas 2004 comenzó el 25 de agosto de 2004 y terminó catorce meses después. Su protagonista, la única mujer del equipo de ciclismo, la antioqueña María Luisa Calle Williams, en la prueba por puntos.

Sin embargo su comienzo, el 21 de agosto, no fue bueno, porque en los 3.000 metros persecución individual, no obstante superar a la estadounidense Erin Mirabella, alcanzó el noveno puesto y quedó eliminada.

Cuatro días después estaba otra vez en la pista del Velódromo Olímpico de Atenas para competir en la prueba por puntos, pactada a 100 vueltas, con puntos cada cinco.

La actuación de María Luisa fue dramática. En el segundo embalaje ganó tres puntos, tras ser tercera; en el tercero sumó otros tres, y en el cuarto cinco, por cruzar la meta en el primer lugar.

Venía la última vuelta. A la colombiana le faltaba un punto para asegurar la medalla de bronce. Sin embargo sufrió una caída. Se levantó y con el uniforme roto y las piernas raspadas reinició la marcha para finalizar quinta en el último embalaje y ganar ese punto que le otorgaba la medalla, con 12 puntos acumulados.

La felicidad de ella y del país fue total. María Luisa Calle subió al podio, al lado de la mexicana Belem Guerrero (plata) y de la rusa Olga Slyusareva (oro).

La triste noticia del dopaje

Sin embargo, en el mismo epílogo de las justas, el domingo 29 de agosto, se produjo la noticia que sacudió al país: María Luisa Calle había dado positivo por heptaminol, luego del examen al que fue sometida. La pistera recordó que horas antes de la carrera se había tomado una pastilla de neosaldina para el dolor de cabeza, pero esa droga no tenía ningún componente prohibido. El COI escuchó su versión, en la cual negó rotundamente haber consumido alguna sustancia no autorizada. Sin embargo, el COI argumentó que cada atleta era responsable de lo que aparezca en su organismo. Resultado: descalificada y despojada de la medalla de bronce, que tuvo que devolver, para ser entregada a la cuarta, Erin Mirabella.

El presidente del Comité Olímpico Colombiano, Andrés Botero, manifestó que el COC recurriría al Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), para defenderla: “Estamos estudiando el caso para llevarlo a esa Corte, porque este no es un hecho común de dopaje, sino uno especial. Vamos a demostrar la inocencia de María Luisa con pruebas, porque aquí no se quiso engañar a nadie ni recurrir a la trampa”. Se encargó del caso el abogado Andrés Charria Sáenz, quien tendría que luchar en contra de la tradición que indicaba que todos los casos similares de apelación ante el COI, se habían perdido.

Triunfo, catorce meses después

En marzo del 2005, la pedalista fue hasta Lausana, Suiza, sede del TAS, acompañada de su médico y de Charria, a exponer su caso. Durante cuatro horas fue escuchada. Su tesis se basó en el testimonio de Don Catlin, director de Análisis Olímpico de la Universidad de California, Estados Unidos, quien decía que la neosaldina (el componente que tenía la pastilla para el dolor de cabeza tomada antes de la carrera) podía transformarse de manera orgánica en heptaminol. La tesis fue contundente.

El miércoles 19 de octubre, por primera vez en la historia del COI y de la Agencia Mundial Antidopaje, Wada, era devuelta una medalla despojada por dopaje, victoria histórica para el deporte colombiano y para el abogado Andrés Charria.

Colombia volvía a quedar oficialmente con dos medallas de bronce en Atenas y nueve en su historia. La paisa también quedó en la historia como la primera ciclista nacional en lograrlo. Curiosamente los cuatro primeros medallistas habían sido hombres y las cuatro siguientes, mujeres, hasta los Juegos Olímpicos Atenas 2004.

Las actuaciones de los demás ciclistas fueron modestas. En la ruta individual de fondo, Santiago Botero fue 31 y Luis Felipe Laverde, 36; Víctor Hugo Peña abandonó en el décimo giro, por calambres, y Marlon Pérez se retiró en la primera vuelta por una caída. En la contra reloj individual, Botero concluyó octavo y Peña decimoquinto. En la pista, Wilson Meneses ocupó la casilla trece en el kilómetro contra el reloj, y el dúo Leonardo Duque-José Serpa terminó 16, en la madison.

Juan Camilo Novoa.

Destacados Novoa, en boxeo, y Urán, en natación

A excepción del paisa Juan Camilo Novoa, quien estuvo a un combate de la medalla de bronce, los demás boxeadores colombianos fracasaron. Tras el sorteo, Novoa pasó directo a la segunda fase, luego le ganó por decisión al húngaro Vilmos Balog, y posteriormente perdió con el surcoreano  Kim Jeong Jo. Terminó de cuarto.

Entretanto, el tolimense Óscar Escandón pasó directo a segunda ronda, en la que cayó con el alemán Rustam Rahimov; el antioqueño José David Mosquera perdió de entrada con el estadounidense Vicente Escobedo; el barranquillero Likar Ramos sucumbió en su estreno con Mikhail Bernadsky, de Bielorrusia; el sucreño Carlos Tamara derrotó por decisión en primera instancia al marroquí Redouane Bouchtouk, pero después fue vencido por el italiano Alfonso.

Juan Guillermo Urán. Foto: El Colombiano.

En la natación se destacó el clavadista Juan Guillermo Urán, quien pasó por primera vez a una final, gracias a su sexto y último salto, en la plataforma de diez metros. Los demás fueron discretos: la hoy estrella nacional de la natación, el bogotano Ómar Pinzón hizo su estreno mundial en Atenas 2004; su participación duró dos minutos, siete segundos y 26 centésimas, el tiempo que empleó en los 200 metros espalda en la serie uno de la etapa previa, en la que fue eliminado. Camilo Becerra, por su parte, ocupó los puestos 36 y 53, en los 50 y en los 100 metros libres, y fue 37, en los 100 metros mariposa; Paola Duguet, 27 en 800 metros libres y 29, en los 400 metros libres,

Gladys Mora. Foto: Taekwondo Data.

Mora, de taekwondo, cerca de la medalla

El taekwondo también estuvo a un suspiro de darle una medalla a Colombia, con Gladys Mora, a quien un error la privó de esa hazaña. En las preliminares venció a la guatemalteca Euda Carías, a la nepalés Sangina Baidya y a la indonesia Juana Putri, y cayó con la china Chen Shih HSien. En el pleito definitivo, contra Yaowapa Boorapolchai, de Tailandia, en el tercer asalto, los jueces la castigaron por una falta técnica y perdió la pelea con la asiática, quien subió al podio para recibir el bronce de la categoría de 49 kilogramos. Los demás: Julián Rojas, en pesado, y Paola Delgado, pluma, fueron derrotados.

Fabiola Zuluaga, a segunda ronda

En la fase inicial del tenis salió Catalina Castaño al perder con la griega Eleni Daniilidou. En cambio Fabiola Zuluaga avanzó, gracias al triunfo 6-4 y 6-1 sobre la serbia Jelena Jankovic, y luego, en tres sets sacó a la argentina Paola Suárez, con parciales 7-6,  2-6 y/ 9-7. Finalmente, la italiana Francesca Schiavone la eliminó en tres episodios 7-6, 1-6 y 3-6. En dobles las luxemburguesas Anne Kremer y Claudine Schaul vencieron a Zuluaga y a Castaño, 6-2 y 6-1.

Diego Duarte fue el más sobresaliente en el tiro. En el primer día del skeet fue noveno, al acumular 73 puntos en tres rondas (24-24-25); en la segunda jornada bajó al decimoquinto puesto al lograr 47, para un total de 120 unidades. Danilo Caro fue 33, con 108 puntos (24-24-21-21-18) en fosa olímpica y Amanda Mondol concluyó 13 en pistola deportiva 25 metros y 35, en pistola de aire diez metros.

De los tres judocas, ninguno superó la ronda preliminar. Mario Valles cayó con el brasileño Flávio Canto; Sergio Camacho, con el australiano Semír Pepic, y Lisseth Orozco, con la kazaja Tatyana Shishkina.

Discreto, el atletismo

En el atletismo, Zuleima Aramendiz estuvo nublada en lanzamiento de jabalina; Melissa Murillo fue quinta en la serie inicial de 100 metros planos; en los 20 kilómetros marcha, Sandra Zapata fue 46, y Luis Fernando López, 24; en maratón, Alirio Carrasco y Juan Carlos Cardona terminaron 43 y 51, respectivamente; en salto, largo Catherine Ibargüen fue 30; en el relevo corto (4×100) Digna Luz Murillo, Melissa Murillo, Felipa Palacios y Norma González, se quedaron en la apertura. Pasaron de ronda Digna Luz Murillo, quien en los 100 metros lisos llegó hasta los cuartos de final, etapa en la que quedó de cuarta, serie que daba tres cupos. En los 110 metros con vallas, el samario Paulo Cesar Villar tuvo un inicio fulgurante al ganar su serie, la cuatro, con tiempo de 13.44, luego de derrotar al campeón mundial y olímpico Allen Johnson. En cuartos de final terminó su sueño.

De los atletas únicos en cuatro deportes, el equitador César Parra quedó 46, en adiestramiento mixto; la esgrimista Ángela Espinosa ganó su primer combate 15-8 a la surafricana Natalia Tychler y después cayó 3-15, con la alemana Britta Heidemann. Su puesto final fue 29. El gimnasta Jorge Hugo Giraldo no sobresalió en ninguno de los seis aparatos en la ronda clasificatoria, de ahí que no superó esa etapa: terminó de 32, en el concurso general; el luchador Luis Fernando Izquierdo peleó dos veces con idéntico número de derrotas, por eso finalizó de décimo, y la triatleta Fiorella D’Croz concluyó de 42, con 2.12.03.46.

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