Skip to content

Historia 24. Opaca actuación colombiana, en Atlanta 1996

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

De plácemes el Olimpismo con el centenario de vigencia de los Juegos en la Era Moderna. Por eso el Comité Olímpico Internacional (COI) invitó a todos los países integrantes a hacer parte del magno certamen. La convocatoria surtió efecto porque el 19 de julio de 1996 desfilaron 197 delegaciones en el Centennial Olimpic Stadium, de Atlanta, que llevaron 10.310 atletas (6.797 hombres, 3.513 mujeres). Primera ciudad en alojar más de diez mil participantes, 48 de ellos de Colombia para competir en atletismo, boxeo, ciclismo, ecuestre, esgrima, levantamiento de pesas, lucha, natación y tiro. Dos semanas después, Estados Unidos recuperó la hegemonía que había perdido doce años atrás.

En las zancadas de la medallista olímpica de bronce de los 400 metros planos en Barcelona 1992, Ximena Restrepo Gaviria, se cifraba nuevamente la esperanza de Colombia de volver a subir al podio, tal vez por sus propias palabras de cuatro años atrás cuando había manifestado que ‘sus’ Juegos Olímpicos serían los de Atlanta. Su cupo lo había logrado en casa con motivo del Séptimo Campeonato Iberoamericano de Medellín, donde había quedado segunda con 50.87, a tres milésimas de la cubana Julia Duporty, quien un año atrás había ganado la misma distancia en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata sin la presión de tener a su lado a la colombiana, retirada a última hora por lesión.

No sería muy diferente en suelo norteamericano. Si en Barcelona su participación se había extendido a unos cuatro minutos, contando las cuatro fases que disputó, ahora se reducía a increíbles ¡12! segundos, es decir, algo más de 100 metros. Tras el respectivo calentamiento era hora de disputar la ronda preliminar. Partió como una exhalación, pero así mismo comenzó a bajar el ritmo hasta que se detuvo para hacerse a un lado. Escena conmovedora verla subir al carro auxiliar para que la transportara a los camerinos, en verdad, la única manera de evitar en ese momento que lesión se acentuara.

Todas las explicaciones siguientes confirmaban la larga cadena de sinsabores, entre ellos la final continental en Mar del Plata. Lo dicho: «Tal vez en el calentamiento, que fue muy largo, me pude haber excedido un poco. El dolor no me dejó seguir, sentí que se estaba formando un nudo por lo que tuve que parar». Lo del médico Juan Pablo Forero fue la repetición de la confirmación: «El dolor fue resultado de una contractura en el musculo isquiotibiales derecho». Se completaba el drama de la Familia Weil-Restrepo pues apenas una hora antes su esposo Gert había sido eliminado en el lanzamiento de bala.

Los hechos demostraron que si no era Ximena Restrepo, tampoco otro integrante iba a subir al podio en Atlanta 1996, es más, de los otros 47 que estuvieron en acción, solamente dos quedaron dentro de los diez primeros: el pugilista Daniel Reyes, del peso mosca (51 kilogramos) quien ganó dos combates, el de la ronda preliminar sobre Tebebu Behoneng, de Etiopía, luego el de octavos de final contra el sirio Khaled Falah, ambos por decisión, pero en los cuartos de final terminó su aspiración al caer frente al ruso Albert Pakevev. Al final quedó de quinto. Los otros tres boxeadores perdieron el primer pleito: Marcos Vernal (gallo), Beibis Mendoza (mosca-ligero) y Darío Esalas (welter-ligero).

A su vez, el pesista Juan Carlos Fernández finalizó de octavo en la categoría mosca (54 kilogramos) al alzar en arranque 110 kilos y en envión 145, para un total de 255 kilos, mientras que el campeón fue el turco Halil Mutlu, quien levantó 32,5 kilos más. En esa misma división hubo otro colombiano, Nelson Castro, decimosexto con 235 kilos. Vigesimosexto fue Roger Berrío, peso pluma con 277.5 kilogramos. En mediano, Álvaro Velasco terminó decimosegundo (325 kilos) y en peso completo, Deivan Valencia decimoctavo (347.5 kilogramos).

En su cuarta (y última participación), el caucano Bernardo Tobar, ahora entrenado por su esposa Gloria Pardo, intervino en tres pruebas. En pistola rápida 50 metros fue decimosexto con 558 puntos, en la que fue finalista luego de obtener el último cupo disponible. En pistola rápida fue decimonoveno con 577 puntos y en pistola rápida 25 metros, vigesimotercero con 565 unidades. Ocho años atrás, Seúl 1988, en esta última especialidad había estado muy cerca de subir al podio al quedar a un punto del tercero. Y en la primera de sus tres presencias en las justas, el bogotano Danilo Caro tomó parte en la fosa olímpica con una trigesimoprimera posición con 118 puntos.

Alejandro Bermúdez.

De los cuatro nadadores, Alejandro Bermúdez sorprendió con su puesto trece en los 400 metros combinados (4.26.64), mientras que en los 400 metros libres fue vigesimoprimero. Diego Omar Perdomo culminó de trigésimo en los 100 metros mariposa y de 54 en los 100 metros libres. En los 200 metros libres individual, Armando Serrano finalizó de trigesimotercero. Una casilla arriba quedó Mauricio Moreno en los 100 metros pecho, en tanto que la única mujer del grupo, Isabel Cristina Ceballos, participó en 100 y 200 metros pecho. En la primera quedó de trigesimoctava y en la segunda de trigésima.

El dúo de la esgrima fue Juan Miguel Paz y Mauricio Rivas en el arma de la espada. Este último llegó con el precedente de haber logrado una histórica medalla de bronce en el Mundial de Holanda (La Haya) de 1995 y en Barcelona 1992 había culminado de séptimo. Esta vez no pudo repetir esa actuación. Tras el sorteo del cuadro principal avanzó directo a segunda ronda, en la que venció 15-9 al estadounidense Jim Carpenter, quien a su vez había sido verdugo de Paz por 15 toques contra 11. Por idéntico resultado, Rivas fue superado por el francés Jean-Michel Henry, diciendo adiós a sus terceros Juegos Olímpicos.

José Manuel Restrepo perdió sus dos pleitos de la lucha, estilo libre, división ligero-mosca, el primero 10-0 con el armenio Armen Mkrtchyan, y el segundo 15-4 con el macedonio Vlatko Sokolov. Situación idéntica para el peso completo Juan Diego Giraldo en estilo greco-romano, peso completo, perdedor inicial con el ucraniano Heorhiy Soldadze (4-0) y a continuación con el venezolano Emilio Suárez (3-0). Dos también fueron los exponentes de ecuestre, en el adiestramiento Manuel Guillermo Torres tuvo una primera jornada con tres derribos (12 faltas), mientras que en la segunda (el mismo día) estuvo impecable, cero errores, algo que no había hecho ningún colombiano en unos Juegos Olímpicos. Por su parte, Alejandro Dávila no pudo terminar su recorrido por excederse de tiempo.

Carlos Mario Grisales.

Los maratonistas: Iglandini González 22, Julio Hernández  102 y Carlos Mario Grisales 11, la más alta posición de un colombiano en la extensa prueba en unos Juegos con 2.15.56. Dos meses antes hizo 2.11.17 (marca vigente), tiempo que le dio cupo a Olímpicos. Héctor Moreno no terminó los 20 kilómetros marcha y en los 50 fue decimosexto. No pasaron de preliminares: Herder Vásquez en los 10.00 metros, William Roldán en los 5.000 metros, Zuleima Aramendiz en el lanzamiento de jabalina, Gilmar Mayo en el salto alto, Mirta Brock y Zandra Borrero en los 100 metros, Felipa Palacios en los 200 metros. A cuartos de final llegaron Patricia Rodríguez en los 200 metros y el relevo 4×100 integrado por Felipa Palacios, Mirta Brock, Zandra Borrero y Patricia Rodríguez, finalmente décimo.

Así estuvieron los escarabajos: en la prueba por puntos no trascendió Marlon Pérez. Junto a José Julián Velásquez, Yovanni López y John Freddy García en los 4.000 metros persecución por equipos hicieron 4.26.400, último tiempo de la fase previa. Dubán Ramírez fue 29 y Javier Zapata 37 en la contra reloj individual de la ruta. En el Gran Fondo en Carretera, Rubert Albeiro Marín fue 47, Javier Zapata 84 y Óscar Giraldo 86; Raúl Montaña y Dubán Ramírez no finalizaron. En el ciclomontañismo, nuevo en el programa, John Arias fue vigesimotercero y Juan Carlos Arias, quien había estado en Seúl 1988 como rutero, concluyó de trigesimocuarto. Y hubo estreno femenino con Maritza Corredor, última en la contra reloj individual de la ruta. En la prueba de fondo se cayó en la primera de las seis vueltas por lo que no pudo retomar la senda, por eso, a los 104 kilómetros se retiró.

Artículos DE LA REVISTA relacionados

PATROCINADORES