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Historia 22. A golpes, Eliécer Julio se consagra en Seúl 1988

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Cuarenta atletas colombianos, en atletismo, boxeo, ciclismo, esgrima, judo, lucha, natación, pesas y tiro, en nueve de los 23 deportes programados asistieron a la Vigésima Cuarta edición de los Juegos Olímpicos, celebrada en Seúl, Corea, que marcaron el ingreso definitivo del profesionalismo a este movimiento y el regreso del tenis, luego de 64 años de ausencia.

El 27 de septiembre fueron inaugurados los juegos, por el reelecto presidente del COI, el español Juan Antonio Samaranch, con la participación de 8.465 atletas, de 159 países.

Seis horas después del espectacular acto de iniciación, un diminuto boxeador de 1.68 metros de estatura y 54 kilos de peso, nacido el 4 de abril de 1969 en San Onofre, Sucre, Jorge Eliécer Julio Rocha subió al tinglado del Gimnasio Chamsill, de Seúl, para dar comienzo a la conquista de la única medalla colombiana en esos juegos.

El filipino Michael Hormillosa fue su primer rival. Corrían dos minutos y seis segundos del tercer asalto, cuando el árbitro debió suspender el combate, porque el asiático golpeó en la cabeza a Julio Rocha, quien fue declarado ganador.

Eliécer Julio es felicitado por su técnico, Jorge García Beltrán, al asegurar la medalla de bronce, en Seúl 88.

Julio consolida su éxito

El siguiente oponente era conocido, el puertorriqueño Felipe Nieves, quien tres meses antes lo había vencido en Venezuela, en el campeonato mundial aficionado, en decisión dividida y discutida. El fallo en Seúl, 5-0, a favor del colombiano, disipaba las dudas sobre aquella cercana referencia.

Ahora debía enfrentar al alemán oriental René Breitbarth, cuyo resultado dejó a su favor otro inapelable 5-0. Crecían sus acciones. Estaba en cuartos de final, ronda en la que su siguiente obstáculo era Katsuyuki Matsushima, de Japón, a quien también apabulló, 5-0, para asegurar presea de bronce, 16 años después del estreno de Alfonso Pérez (liviano) y Clemente Rojas (pluma), medallistas de bronce en Munich 1972.

Julio iba directo a ser campeón y a ser declarado el más técnico, por su excelente pegada, pero llegó el 29 de septiembre y enfrentó al búlgaro Aleksandar Khristov, a quien le propinó una andanada de golpes en cada uno de los tres asaltos. Todos lo vieron así, menos tres de los cinco jueces, quienes fallaron en contra del colombiano, 3-2. Fin al sueño dorado. La decisión generó protestas de los aficionados, quienes lanzaron algunas sillas al cuadrilátero.

Norfalia Carabalí.

Exitoso estreno de Norfalia Carabalí

En su estreno olímpico atlético, la caucana Norfalia Carabalí compitió en los 200 y en los 400 metros libres y como integrante de los dos relevos 4×100 y 4×400. Su desempeño estelar fue en los 400, en los que fue tercera en la ronda preliminar (53.27) y en los cuartos de final (51.76, su mejor tiempo). Así avanzó a la semifinal, instancia en la cual quedó octava (52.65) sin chance de final. En los 200, en preliminares hizo el tercer tiempo (23.78) por lo que pasó a cuartos, etapa en la que salió al concluir séptima (23.96). A su vez, Ximena Restrepo no superó esa fase de apertura, al ser quinta, con 24.00. Con Amparo Caicedo y Olga Escalante, en el relevo largo quedaron descalificadas, en tanto que en el relevo corto clasificaron a semifinales, al registrar 45.46, pero el destino jugó su papel al lesionarse Olga Escalante, en el calentamiento previo a la partida.

En cuanto a Pedro Elías Ortiz no clasificó a la final de los 10.000 metros, y en la maratón fue trigésimo noveno, con 2.23.34. Querubín Moreno fue uno de los cuatro que no terminó en los 20 kilómetros marcha, mientras que su hermano, Héctor, fue trigésimo en los 50 kilómetros, con 4.01.31. La atleta número cuarenta de la delegación nacional fue María Isabel Urrutia Ocoró, quien tomó parte en los lanzamientos de disco y de bala, pero fue eliminada.

Bernardo Tobar.

Tobar estuvo cerca de la medalla

Nunca estuvo tan cerca el tirador caucano Bernardo Tobar de ser medallista olímpico, como en Seúl 1988. La modalidad de pistola rápida (25 metros) se celebró el 23 de septiembre, en tres rondas. En las dos iniciales se ubicó siempre de séptimo, en la primera con 296 puntos y en la segunda con uno más, para una sumatoria de 593; ahí perdió el podio, porque en la final debía ser totalmente efectivo en los 100 disparos que le correspondían, pero acertó 97, para un computo de 690 unidades, que lo dejaron en el sexto lugar, mientras que el tercero acreditó 693. Entretanto, Alfredo González culminó de vigesimosexto. En 50 metros las cosas no salieron tan bien y quedó vigésimo noveno. Jorge Enrique Molina, luego de su descollante séptimo puesto en skeet en Los Ángeles, defeccionó en Seúl, al concluir de trigésimo octavo.

Los demás colombianos fueron discretos. En la tercera participación olímpica, Pablo Restrepo (otra vez único nadador) fue sexto y séptimo, en 100 y 200 metros, respectivamente.

En las pesas, Tolentino Murillo y John Salazar  fueron octavo y noveno, en pluma, mientras que Óscar Penagos, decimocuarto en el peso mosca.

El resto, discretos

Las actuaciones de Simón Morales, al igual que de otros deportistas de combate como los luchadores Javier Rincón, Óscar Muñoz, Javier Delgado y Víctor Capacho, fueron opacas y quedaron eliminados en la ronda preliminar. En el judo, Luis Ochoa fue vigésimo en mediano; Eduardo Landázuri, decimocuarto en medio-ligero, y William Medina, decimonoveno, en mediano. En la esgrima, Mauricio Rivas fue el más destacado, al ser decimosegundo en la categoría individual, en el arma de espada, y en equipos, con Juan Miguel Paz, Joaquín Pinto, Óscar Arango y William González lograron una histórica novena casilla.

Julio Rodríguez, Pedro Bonilla, Ángel Alayón y Orlando Castillo integraron la cuarteta para los 100 kilómetros contra reloj por equipos, en la que quedaron en el vigésimo primer puesto, con 2.10.34.3. Luego en el Gran Fondo en Carretera, Juan Carlos Arias concluyó en la casilla 31; Nelson Rodríguez, en la 48, y Dubán Ramírez, en la 67, todos a 34 segundos del vencedor, el alemán oriental Olaf Ludwig. No hubo participación en pista. 

En ecuestres, Colombia se estrenó, con una dama y tres caballeros. María Paula Bernal lo hizo en adiestramiento, con Héctor Rodríguez. Ella fue la última entre 53 jinetes, con 978 puntos -montando a Armagnac- y él, trigésimo octavo, con 1.229 unidades, en lomos de El Sahib. Por su parte, en salto, Juan Carlos García terminó quincuagésimo con el caballo Buenos Aires y Manuel Guillermo Torres, catorce posiciones arriba.

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