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Historia 19. Moscú 1980: Pablo Restrepo, finalista en la natación

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El antioqueño Pablo Restrepo Moreno clasificó a la final de los 100 metros pecho, en los Olímpicos de Moscú 1980.

Era innegable la tensión mundial a finales de la década del setenta, que terminó de agravarse con la invasión de Unión Soviética a Afganistán en 1979. Protestas aquí y allá, sobre todo en regímenes capitalistas, pero no pasaba de eso, hasta que Estados Unidos encontró el motivo más contundente para expresarse universalmente: boicotear los próximos juegos Olímpicos, medida que fue apoyada por 65 países. Fue tan tajante la decisión del gestor de la idea, que su presidente Jimmy Carter amenazó con dejar sin pasaporte a cualquier atleta que intentara ir a Moscú 1980. La política se inmiscuía de nuevo en el deporte, y lo peor, volvía a ganar.

Algunos que se habían ganado en el campo el derecho a participar, como Argentina, debieron resignarse porque su gobierno apoyó el boicot. Chile, Paraguay y Bolivia, fueron los otros suramericanos que adhirieron a la causa estadounidense. El Preolímpico de Fútbol se había jugado entre febrero y marzo de 1980 en cuatro ciudades de Colombia. Lo ganó ‘la albiceleste’ de forma invicta con 11 puntos (se daban dos por triunfo), cuatro más que la anfitriona, la otra clasificada, entre siete participantes. En ese torneo sucedió algo asombroso, que no se ha repetido jamás: la Selección Nacional, dirigida por Eduardo Retat, goleó 5-1 a Brasil en partido celebrado en el Estadio Pascual Guerrero, de Cali. La histórica formación colombiana fue la siguiente: guardameta Carlos Valencia; defensores Hugo Valencia, Jorge Porras, Henry Viáfara, Rubén Vélez; mediocampistas: José Eugenio Hernández, Pedro Sarmiento, Benjamín Cardona (Gonzalo Sánchez), y delanteros: Fernando Fiorillo, Rafael Agudelo, Francisco Pérez (Eusebio Vera Lima). Anotaron los goles de la victoria, Sarmiento, en tres ocasiones, y Cardona y Agudelo, mientras que el adversario convirtió por intermedio de Joao Luis. El scratch terminó con los mismos siete puntos del anfitrión, pero en el quinto lugar, con un negativo de cuatro tantos.
Por la clasificación del fútbol la nómina criolla fue amplia (33 personas en total) discriminada de la siguiente manera: 17 jugadores, cuatro atletas, dos nadadores, tres directores técnicos, un médico, un kinesiólogo, dos delegados de federaciones, dos miembros COC y un periodista. Los siguientes dirigentes viajaron con sus propios recursos: Jorge Herrera Barona, presidente del Mundial de Baloncesto Masculino Colombia 1982; Manolo Martínez, Comité Organizador Mundial de Baloncesto Masculino Colombia 1982; Alberto Gómez y Alfredo Campuzano, Comisión FIBA; Marcos Arámbula, fedeciclismo; Alfonso Manera, jurado de boxeo; Emilio Echeverri, jurado de esgrima; Jorge Zabala, baloncesto; Humberto Troncoso, jurado de clavados, y Guillermo El Chato Velásquez, árbitro de fútbol.

La nómina, debido a lo corta, viajó casi en su totalidad en el mismo vuelo, el martes 8 de julio, a once días de la inauguración, salvo Pablo Restrepo, quien estaba entrenándose en México, y Domingo Tibaduiza, quien hacía lo propio, en Europa. El plantel total fue el siguiente:
Natación: Helmuth Levy, 100 y 200 metros pecho, y Pablo Restrepo, 100 y 200 metros pecho.
Atletismo: Domingo Tibaduiza, 10.000 metros planos y maratón; Luis Barbosa, maratón; Enrique Peña, 20 y 50 kilómetros marcha, y Ernesto Alfaro, 20 y 50 kilómetros marcha.
Fútbol: Carlos Valencia, Herbert Armando Ríos, Israel Viloria, Astolfo Romero, Hugo Valencia, Jorge Porras, Henry Viáfara, Rubén Vélez, José Eugenio Hernández, Norberto Peluffo, Pedro Sarmiento, Benjamín Cardona, Gilberto García, Alexis García, Fernando Fiorillo, Rafael Agudelo y Francisco Pérez.
La antesala de las competencias fue la 83ª Sesión del Comité Olímpico Internacional, en la capital soviética, en la que se designó al reemplazo de Michael Killanin. El sucesor, el español Juan Antonio Samaranch, fue un auténtico golpe de opinión. Samaranch, en sus años de presidencia, sacó al COI de su letargo anímico y económico y lo proyectó a lo que es actualmente: el ente deportivo más prestigioso del mundo, capaz de mover opinión pública sólo a la altura de la ONU. Su llegada abrió paso aceleradamente al profesionalismo y enterró el siempre cuestionado deporte aficionado.
La gran actuación de Pablo Restrepo
El 19 de julio de 1980, tras el desfile de 81 países y una sobria ceremonia de inauguración en el Estadio Olímpico de Lenin, el Presidente Leonid Brézhnev dio apertura a los Juegos Olímpicos en su vigesimosegunda edición. Durante dos semanas se competiría en 21 deportes y 204 especialidades, con la participación de 5.217 atletas (4.043 hombres, 1.124 mujeres). Uno de los primeros deportes en entrar en acción fue la natación y con ella, los dos créditos nacionales. En la única fase eliminatoria, o semifinal, de los 100 metros pecho, en la segunda serie Pablo Restrepo acreditó el cuarto tiempo (1.05.38), que fue el séptimo en la clasificación general, lo que le dio el tiquete a la gran final, algo inédito para un nadador colombiano.
Ese registro del antioqueño se convirtió en nueva marca nacional, que tenía él mismo desde hacía dos años, establecido en el Mundial de Alemania, con 1.06.91. Su compatriota Helmuth Levy había culminado sexto (1.07.66), y quedó por fuera. En la final, Restrepo finalizó séptimo.
Los tiempos definitivos de los 100 metros pecho fueron estos:

En los 20 kilómetros marcha, Enrique Peña (118) finañizó en la decimaséptima casilla.
  1. Duncan Goodhew, Inglaterra, 1.03.34 ORO
  2. Arsen Miskarov, Unión Soviética, 1.03.82 PLATA
  3. Peter Evans, Australia, 1.03.96 BRONCE
  4. Alexandr Cederowsku, Unión Soviética, 1.04.00
  5. Janos Dzvohyar, Hungría, 1.04.67
  6. Lindsay Spencer, Australia, 1.05.04
  7. Pablo Restrepo, Colombia, 1.05.91
  8. Alban Ernest, Hungría, 1.06.20
    En la segunda prueba, los 200 metros pecho individual masculino, el desenlace fue diferente al quedar Restrepo noveno (2.23.74.10) y Levy decimoquinto (2.27.94.16). Por menos de 55 centésimas se le esfumó la posibilidad al antioqueño porque el octavo registro fue 2.23.19, en la humanidad de Jorg Walter, de Alemania Oriental. Sin embargo, quedó escrito que Pablo Restrepo había cumplido su misión y también había logrado lo más significativo para Colombia en Moscú 1980.
    El fútbol en su tercera experiencia olímpica no logró despegar. Colombia quedó en el Grupo B, al lado del exótico asiático Kuwait, del africano Nigeria y del europeo Checoslovaquia, que fue su primer oponente el 21 de julio, en el Estadio de Leningrado, juego que perdió Colombia 3-0. Ahí no terminó todo, debió sumarse la desgracia de José Eugenio Hernández, quien pasó al quirófano por la fractura de tibia y de peroné, con lo que dijo adiós al resto del torneo. Luego una inexpresiva igualdad a un gol con Kuwait, que lo dejó sin opción de pasar a la segunda etapa, por lo que el juego de cierre, victoria 1-0 sobre Nigeria, quedó apenas para las estadísticas. Quien sí llegó lejos en el campeonato fue el silbato nacional Chato Velásquez, al ser nombrado juez de línea en el duelo por el tercer puesto (Unión Soviética-Yugoslavia) gracias a su buen desempeño.
    En los 20 kilómetros marcha, Enrique Peña culminó decimoséptimo (1.38.00) en su primera incursión y Ernesto Alfaro, dos casillas abajo (1.42.19) en su segunda participación olímpica. En la distancia más larga de todas las que tenga el atletismo (los 50 kilómetros marcha), ambos cerraron las posiciones, Peña decimocuarto y su connacional enseguida. Para ellos lo grato fue pasar la meta las dos veces. Entre tanto, la salud no le permitió a Domingo Tibaduiza tener un cierre olímpico digno, como pretendía. El frío moscovita lo afectó desde su llegada y al ver que no tenía un buen paso en los 10.000 metros planos se retiró; en el maratón finalizó decimoséptimo (2.17.06), mientras que el novato Luis Barbosa fue trigésimocuarto (2.22.58). Barbosa terminó afectado por una bronquitis y debió ser hospitalizado.
    Continúa…

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