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Historia 16. Munich 1972: Rojas y Pérez, dos medallas más que aportó el boxeo

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Pero Bellingrodt no se quedó sólo como medallista colombiano, porque los boxeadores Clemente Rojas y Alfonso Pérez, también conquistaron sendas medallas, de bronce, en sus respectivas categorías.

Colombia llegó a Múnich con un grupo de siete pugilistas, que comenzaron de la siguiente manera sus participaciones: Prudencio Cardona perdió con Rafael Carbonel de Cuba, en la división minimosca; Calixto Pérez venció a Martín Vargas, de Chile, en la división mosca; Eduardo Barragán cayó contra Mwaura Naew, de Kenia, en la división gallo; Clemente Rojas superó a Dale Anderson, de Canadá, quien no se presentó al combate, en la división pluma; Emiliano Villa superó por decisión unánime a Milwal Tomsan, de Sudán, en la división welter mediano; Bonifacio Ávila fue derrotado por Dieter Kottysch, de Alemania Federal, en los welter pesados, y Alfonso Pérez venció por decisión unánime a Peter Odhiambo, de Uganda, en los livianos.

En octavos de final, volvieron a triunfar los cuatro colombianos por lo que clasificaron a cuartos de final, etapa en la que se quedaron Emiliano Villa -al perder con el inglés Graham Moughton- y Calixto Pérez, al caer con el búlgaro Theorghi Kostadinov, ambos por decisión dividida.
En cuartos de final, Alfonso Pérez venció al turco Eroslav Doruk y Clemente Rojas al español Antonio Rubio y aseguraron dos nuevas medallas para Colombia. A Pérez le correspondió enfrentarse al húngaro Laszlo Orban y a Rojas al keniata Philip Waruinge. En ambos combates, los jueces dieron como victoriosos a los adversarios de los colombianos, 3-2. Como el boxeo olímpico no contempla combate para los perdedores en semifinales, automáticamente, Alfonso Pérez y Clemente Rojas ganaron las medallas de bronce, en su respectiva categoría, lo que aumentó a tres la cosecha de medallas colombianas en Múnich 1972.

Alfonso Pérez.

Los otros deportes
En los 100 kilómetros contra reloj por equipos, en el vigesimosegundo puesto (entre 35) se ubicó la cuarteta de Miguel Samacá, Henry Cuevas, Fernando Cruz y Fabio Acevedo, quien pinchó a diez kilómetros de la meta, y arruinó el buen paso que llevaban. Después se presentó el hecho negativo al ser expulsado Jorge Hernández, por desacatar las órdenes del cuerpo técnico y de Vicente Restrepo, el delegado de ciclismo. Esa razón y la enfermedad de Luis Hernán Díaz llevaron a cancelar la participación en los 4.000 metros persecución por equipos. Luego, en el tándem fueron escogidos, para sorpresa de ellos, Rafael Narváez y Jairo Díaz. La inexperiencia salió a flote al quedar de últimos. Finalmente, en la prueba de ruta, el más destacado fue el boyacense Miguel Samacá, al entrar noveno, a 44 segundos del campeón, el holandés Hennie Kuiper. Cruz fue 26 y Juan de Dios Morales, 65.


Al fútbol de nada le valió la preparación que tuvo en el Viejo Continente, porque en la primera presentación el equipo dirigido por Toza Veselinovic fue goleado 5-1 por Polonia (luego campeón). Le fue peor con Alemania Oriental, con el que cayó 6-1. Ya no tenía nada que hacer porque de cada grupo clasificaban dos. En la tercera salida llegó el único triunfo (3-1), sobre Ghana.

Otro tanto ocurrió con los atletas Juana Mosquera en los 100 y 200 metros planos; Elsy Rivas y Jimmy Sierra en los 200 y 400 metros lisos; Víctor Mora, Álvaro Mejía y Hernán Barreneche en el maratón. Todos en posiciones secundarias. El único aceptable fue Domingo Tibaduiza, 12, en los 10.000 metros.

En sus segundos Juegos, la nadadora Olga Lucía de Angulo tomó parte en los 200, 400 y 800 metros libres, pero en ninguna logró pasar de la fase preliminar. Ni siquiera el imponer nueva marca suramericana en los 400 (con 4.40.09, el anterior era de ella con 4.42.0), le sirvió para seguir en carrera. Así la vallecaucana cerró el ciclo en olímpicos. Roselina Ángel intervino en las mismas pruebas con idéntico desenlace, al igual que en los 200 y 400 metros combinado individual. Tampoco sobresalieron: Tomás Becerra (400 y 1.500 metros libres), Jorge Jaramillo (200 metros mariposa y 1.500 metros libres), Salim Barjum (trampolín tres metros) y el veterano Diego Henao (trampolín tres metros), quien completaba tres participaciones luego de México 1968 y de Tokio 1964.

El cierre criollo estuvo a cargo de los maratonistas. El risaraldense Hernán Barreneche ocupó el puesto 29, a más de diez minutos del estadounidense Frank Shorter (2.12.19.7), el campeón. Mejía fue cuadragésimo octavo y Mora quincuagésimo sexto.

Clemente Rojas.

La mancha roja de los Juegos
En la mitad de los Juegos, cuando todo marchaba a la perfección, hasta la madrugada del 5 de septiembre, cuando terroristas palestinos irrumpieron en las alcobas de los atletas de Israel para secuestrarlos, en busca de un intercambio de presos. Los israelitas reaccionaron, algunos escaparon, otros se escondieron, dos murieron en los forcejeos y nueve fueron tomados como rehenes. El gobierno de Israel se negó de plano por lo que ninguna negociación fructificó. Tras doce horas, los captores pidieron ser llevados a El Cairo. En dos helicópteros fueron transportados a una base aérea, en donde supuestamente abordarían el avión del que saldrían de Alemania. Sin embargo, francotiradores alemanes abrieron fuego, y comenzó una balacera que dejó como saldo la muerte de los terroristas y de nueve atletas de Israel, para completar 11 víctimas.

Lo que quedaba de la delegación de Israel se retiró, al igual que Egipto por temor a represalias. Nada sería igual hasta el 11 de septiembre cuando concluyeron los Juegos, un día después de lo previsto.
Continúa…

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