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Herencia. Víctor Chinchilla sigue vigente

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El legado del licenciado Víctor Jairo Chinchilla, fallecido el 18 de mayo pasado, sigue recibiendo los reconocimientos, por sus aportes a la educación física, reflejados en la normatividad vigente, en sus huellas entre la juventud que formó y como aliado la Academia Olímpica Colombiana, del Comité Olímpico Colombiano, en la Cátedra Olímpica, que estableció en el Colegio Agustín Fernández, de Bogotá, que el pasado 29 de septiembre le rindió un homenaje.

Víctor Jairo Chinchilla (q.e.p,d.), 1952-2021.

Por José Antonio García Forero

Educador Físico y miembro de la Academia Olímpica Colombiana

Generalmente, cuando invitan a un octogenario a escribir algo, es para que lo haga sobre asuntos históricos. En esta ocasión me complace hacer una reminiscencia sobre un personaje muy especial que fue profesional, por vocación, de la actividad científica, base de la formación integral del ser humano, la educación física.

Para tratar de lograrlo es necesario remitirnos al conglomerado de profesionales de esta asignatura, que junto a las artes son los pilares que estructuran seres humanos, más para el SER, que para el TENER.

La Educación Física ha estado enriquecida por una pléyade de personajes que le han dado vida, la han rescatado cuando ha sido necesario, la han proyectado desde los más humildes sitios hasta los más encumbrados nichos internacionales.

La historia nos permite recordar a: Alfonso López Pumarejo, Agustín Nieto Caballero, Alfonso Castro, Carlos Alberto Guzmán, Gustavo Ángel, Alberto Lleras Camargo, Carlos Lleras Restrepo, Ana María Chávez, Miguel Forero Nougués, Francisco Acosta Gómez, Numael Hernández, Alberto Gómez Moreno, Darío Ramírez, Álvaro Sierra Espinel, Víctor Jairo Chinchilla Gutiérrez y muchos otros colegas que hoy gozan del descanso eterno, pero que en vida realizaron grandes aportes a nuestra querida profesión.                       

Quiero referirme a Víctor Jairo, cuya presencia en la educación física aún percibo en el ambiente y cuya memoria difícilmente desaparecerá de nuestro mundo. 

Nacido en humilde, pero maravilloso hogar, crisol, en el que sus padres y familiares forjaron los mejores valores humanos, que Víctor, en uso de razón, proyectó a la cima inalcanzable de los seres que aspiran al cenit.

La vida colmó en principio sus aspiraciones enrutándolo por el camino de la Educación. Fue la Normal Superior de Zipaquirá la que lo formó como docente. Allí quedó marcado con la huella de la Educación Física, que orientaban maestros consagrados como Héctor Peralta, Publio González y Gonzalo Ríos.

Toda la vida de Víctor estuvo signada por la humildad, pues su entrega al trabajo fue tal, que pronto se dio cuenta del maravilloso mundo de la educación física y lo buscó ingresando a la Universidad Pedagógica Nacional, para optar el título de Licenciado en Educación Física, Salud, Deporte y Recreación.

Con el título, y posteriormente la maestría y otros estudios de especializaciones, no ganó Víctor Jairo, sino la educación física en toda su estructura. 

En la trayectoria de la Educación Física como profesión docente, que tuvo un recorrido desde 1936 como INEF, después como ENEF y últimamente como Facultad de Educación Física de la U.P.N., a partir de 1962. 

Gremialmente se crea, por la década del 40 una agrupación de profesores de Educación Física como ACPEF, que está vigente; últimamente surgió ARCOPREF, entidades que tienen como objetivo la educación física y su universo.

La ACPEF, dentro de sus gestiones, organiza seminarios, foros, concursos y muchas actividades para fortalecer, enriquecer y ampliar los conocimientos de los cultores de esta disciplina científica. Víctor no fallaba a estos encuentros,. Por eso su vocación se consolidaba y su espíritu de servicio se agigantaba, para volcar su poder de docente consagrado a la comunidad, en donde laboraba, generalmente ad hoc, solo con la enorme satisfacción de servicio. 

Es a partir de 1980, que Víctor gestiona y organiza toda clase de eventos afines a la educación física, como talleres, foros, encuentros de profesores de la asignatura, encuentros de estudiantes, organización de proyectos y perspectivas de la Edufísica a nivel nacional, lucha  que lleva hasta el Ministerio de Educación y el Senado de la República, para lograr que la Educación Física sea reconocida como asignatura fundamental en el plan de estudios de primaria y secundaria en el país, al igual que matemáticas, biológicas y sociales.

Termina la década del 70, con Álvaro Sierra Espinel como presidente de la ACPEF, y para remplazarlo es exaltado Víctor Jairo Chinchilla Gutiérrez.

El legado de Víctor Chinchilla se prolonga en el tiempo.

Fue una gran oportunidad para Víctor, poner al servicio de la comunidad todo su acervo cultural y su ya copiosa experiencia, acompañado por un selecto grupo de profesionales de la rama, que también fungían como troperos en todas las actividades y eventos propuestos.

Organiza y desarrolla congresos departamentales, nacionales, panamericanos, etc. Convoca estudiantes, pues además entra como catedrático a la facultad de Educación Física de la UPN; se crean los banquetes para Edufísicos, muy interesantes; se hacen reconocimientos a destacados profesionales y aportantes a la Educación Física, y un cúmulo de actividades que relievan la presencia de este maestro en su gestión de gobernanza. 

El también educador físico Germán Preciado, en sus escritos, anota: “Pertenece a Víctor su trabajo de tesis para maestría, Historia de la Educación Física. Víctor lideró equipos y mesas de trabajo, en toda nuestra geografía, que finalizaron con la elaboración de los Lineamientos Curriculares para la Educación Física, en el año 2000. Las Orientaciones Pedagógicas para la Educación Física, Recreación y Deporte que vieron la luz pública en el año 2010 y el Borrador de las Orientaciones Curriculares para la Educación Física, Recreación y Deporte que se construyeron como fruto del convenio interadministrativo 133 del 2019, entre el Ministerio de Educación nacional y la UPN y que fueron entregadas en diciembre de 2019.

“Otra dimensión en la que fue líder el maestro Chinchilla fue en la que él denominaba administrativa, organizativa del estado y la sociedad, en la cual fue acérrimo defensor de la causa de la Educación Física, para que esta disciplina pedagógica y actividad física planeada fuera incluida en los Decretos 2845 de 1984, la Ley 181 de 1995 y en el Proyecto de Reforma a la Ley 181, que actualmente está en curso en el Senado de la Republica, en este año 2021”.

Algunos de sus artículos aparecen en revistas indexadas.

Reconocimiento al legado y reconocimiento a la memoria de Víctor Chinchilla, en el Colegio Nueva Zelandia D.C. localidad de Suba.

No solo sus actividades como, gestor, dirigente, maestro, amigo y compañero signan el legado de Víctor Jairo a la Educación en Colombia, sino su calidad humana envuelta en los valores inculcados desde su hogar y aplicados, sin proponérselo, a toda situación donde estuviera presente. En él se aplican perfectamente todos los valores humanos; en el ámbito deportivo sobresalen los valores Olímpicos: Respeto, Amistad y Excelencia, Juntos, como lo proclama la Carta Olímpica. 

No es posible dejar de lado algunas actividades personales y profesionales que, ad latere, realizaba Víctor: practicó varios deportes como: atletismo (en carreras de fondo), fútbol y voleibol, especialmente.

En el campo del atletismo trabajó como fundamentador, especialidad poco considerada en el mundo deportivo, pero como su nombre lo indica, es la persona que coloca, junto con la familia, los cimientos de lo que será el ser humano en el futuro, en este caso en el deporte.                              

En este campo perteneció a la Asociación Colombiana de Entrenadores de Atletismo, ACEDA, en la cual participó en seminarios, foros y congresos nacionales e internacionales, como asistente y como ponente. 

Muy gratos recuerdos guardo de Víctor Jairo, como director del departamento de Educación Física del Colegio Agustín Fernández, único colegio, en Colombia con el honor de haber recibido la exaltación de la Cátedra Olímpica, gracias a su gestión, por la cual anualmente hace un gran foro, con invitación al Comité Olímpico Colombiano y a la Academia Olímpica Colombiana. Cinco veces me honró para disertar sobre procesos de la Educación Física, valores humanos y simbología Olímpica.

Fue el 18 de mayo de 2021 que su gran corazón, orgánico, le dijo “Hasta aquí llegamos, Víctor”.  

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