Skip to content

Estas fueron las razones del aplazamiento (y no la cancelación) de Tokio 2020

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Por Alberto Galvis Ramírez
Director REVISTA OLÍMPICA Digital
Secretario de la Academia Olímpica Colombiana

“Es indiscutible que la principal razón del aplazamiento de los Juegos es evitar el contagio por el Covid 19. Pero, aunque a muchos no les guste escucharlo, el aplazamiento también garantiza que las pérdidas económicas no sean tan altas, comparadas con su cancelación. Todos sabemos, a diferencia del pasado, lo que se mueve hoy alrededor de los Juegos Olímpicos. Es incuestionable que tanto el gobierno de Japón, como  el COI,  y los mismos patrocinadores hubiesen perdido enormes cantidades de dinero,  de haberse tomado la decisión de cancelarlos. Por eso creo que fue una determinación acertada, aunque se tomó un poco tarde”, opina Baltazar Medina, presidente del Comité Olímpico Colombiano.

Agrega: “Además, el aplazamiento de los Juegos Olímpicos durante sólo un año, es menos frustrante que su cancelación, porque, se les garantiza: a los atletas ya clasificados, la coronación del sueño de competir en sus mejores condiciones; la opción de lograr el cupo, a quienes no lo han conseguido, y que las inversiones en recursos y trabajo hechas por los países participantes no se pierdan completamente”.

Para Ciro Solano Hurtado, secretario General del COC y jefe de Misión de la delegación nacional a Tokio 2020, la decisión tomada es acertada, porque se respeta a los atletas, pues no se les pone en riesgo; se respeta el trabajo y la inversión hechas por Tokio; también la continuidad, porque no hay que extender el plazo de espera a ocho años, frente a los Juegos anteriores, y se respeta a la organización.

“A quienes no aceptan la determinación de aplazarlos, porque va en contra de la historia, les pregunto: ¿qué se gana con su cancelación? Nada, pero sí se priva al mundo del más importante certamen deportivo, sólo por imponer una tradición, que se tiene que adaptar a los cambios de los tiempos. De haberlos cancelado se hubiese condenado a Japón, a una recesión económica, agravada por los efectos del coronavirus”.

Sabia y prudente

El Ministro del Deporte, Ernesto Lucena Barrero señala que “La decisión del COI de postergar los Juegos fue sabia y prudente, porque no tira por la borda todos los esfuerzos realizados hasta este momento y los sueños de los deportistas más importantes del mundo, lo que no hubiera ocurrido si se cancelan, porque muchos de ellos no están en edad de clasificar dentro de cuatro años”.

Lucena da un parte positivo a los atletas colombianos que participarán en los Juegos en el 2021, porque el gobierno nacional, gracias al convenio firmado con el COC, mantendrá los derechos adquiridos por la comunidad deportiva comprometida, que  recibirá las mismas prebendas que viene recibiendo, para que podamos tener una preparación adecuada y una óptima participación inolvidable en Tokio”.

Para Guillermo González, presidente de la Academia Olímpica Colombiana, la no cancelación de los Juegos permite que el COI no deje “colgado de la brocha” a Japón y, además, “que reciba unos altos recursos económicos, provenientes de los patrocinadores del programa TOP, de las franquicias y de los patrocinios locales en el Japón, y de los derechos de televisión, que se constituyen en el mayor ingreso. “Y el 80 por ciento o más, de ese dinero, el COI lo entrega a los comités olímpicos nacionales, a las  federaciones deportivas internacionales, a las academias olímpicas nacionales y a Solidaridad Olímpica, para los diferentes programas que apoya.

“Esto significa que realizar los Juegos Olímpicos les garantiza a los organismos internacionales los dineros necesarios para la realización de sus programas, es decir, para el crecimiento del deporte mundial”.

Clemencia Anaya, vicepresidente de la Academia Olímpica Colombiana, está de acuerdo con las anteriores apreciaciones, y resalta que el tiempo de aplazamiento permite, prácticamente, “que se sigan realizando sin muchos tropiezos, los selectivos de clasificación para el 2021. Además creo que el COI ha sido responsable, al no renunciar a los recursos que se derivarán de los Juegos, porque de ellos depende la supervivencia de muchas federaciones internacionales y la financiación de sus programas. Con la no cancelación también se evitarían posibles demandas, que costarían muchos millones de euros. Definitivamente es una determinación muy inteligente”.

Cerremos con unas reflexiones que interpretan el valor del deporte como expresión de luz y de vida. Corresponden a Edwin Cabezas, director Deportivo del Comité Olímpico Colombiano, quien luego de estar de acuerdo con las poderosas razones expuestas, agrega: “Lo que se busca, además, con el aplazamiento de los juegos un año es generarle esperanza y fe a la comunidad, alrededor del deporte. Cuando el mundo salga de su cuarentena y se celebren los Juegos habrá una fiesta que representará el triunfo del espíritu de la humanidad, que se sobrepuso a las dificultades.

“Desde el punto de vista deportivo, el COI quiere rendir un tributo a muchos atletas que le han dado brillo a los Juegos de los últimos años, y esperaban terminar sus carreras en Tokio 2020. El aplazarlos este corto tiempo les permite a esos deportistas estar en forma, para despedirse en el mejor escenario, como son los Olímpicos. De igual manera, el COI respeta los derechos adquiridos por los atletas ya clasificados y les permitirá a todos su presencia en Tokio”.

PATROCINADORES