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Colombia, con todas sus estrellas

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Por Alberto Galvis Ramírez

Director Revista Olímpica y Secretario de la Academia Olímpica Colombiana

El pasado 30 de junio se cerró el periodo clasificatorio para los Juegos Olímpicos Tokio 2020, luego de un año, que si bien es cierto fue extra en el ciclo olímpico que comenzó en Río 2016, pudo ser aprovechado a medias en todo el mundo, para lograr los soñados cupos y formar parte del selecto grupo de atletas que protagonizarán el máximo certamen deportivo del mundo.

Luego de la clasificación colombiana para Londres 2012, de 107 atletas y para Río 2016, de 148 (finalmente fueron 147), lograron la casilla 70 compatriotas, cifra, que no alcanza a ser el 50 por ciento del total de los anteriores Juegos, pero que sí es suficiente para esperar buenos resultados.

Y este optimista concepto lo expresamos, porque, a pesar de la considerable disminución de clasificados, en los 71 que lograron los cupos están quienes tienen las mejores opciones de obtener preseas, es decir, las posibilidades de nuestro país se mantienen intactas.

Dieciséis deportes estarán presentes por Colombia, en Tokio 2020, todos representados por nuestros mejores atletas olímpicos del momento, a partir de los ocho medallistas de Río y de otros campeones de corte mundial que se han venido agregando al selecto club de los aspirantes a medallas olímpicas.

Al observar los clasificados a Tokio nos hallamos ante los nombres de seis medallistas en Río que vuelven con más años, pero también con superior madurez:

Mariana Pajón Londoño, aquella niña que estuvo presente, con 16 años, como invitada a los Juegos Olímpicos de Beijing, la antesala de la inclusión del BMX en el programa olímpico, que ocurrió cuatro años después, en Londres 2012, en donde se consagró como la segunda campeona olímpica colombiana, título refrendado cuatro años después, en Río 2016. A Tokio llegará una Mariana Pajón, con 29 años, en la plenitud de su madurez personal y deportiva, con una gran opción de consagrarse por tercera ocasión consecutiva, como medallista, ojalá de oro, para que su nombre se reafirme entre las grandes atletas de la historia olímpica. 

Foto: Adam Pretty/Getty Images.

Caterine Ibargüen, quien a los 37 años buscará su tercera medalla olímpica en serie, tarea que le exigirá una sobredosis de esfuerzo, por el surgimiento de nuevas figuras en el concierto internacional del salto triple. De lograr su tercera medalla reafirmará su nombre en el grupo de los mejores atletas olímpicos de la historia. De no lograrlo, su sello, de todas maneras seguirá grabado en los abales del deporte mundial, por ser además de triunfadora, un modelo de vida, digno de ser imitado por las nuevas generaciones.

Yuberjen Martínez, con 29 años, volverá a los cuadriláteros, en la división de los 52 kilogramos, con más entusiasmo y optimismo que hace cinco años. En Río siempre afirmó que buscaría la medalla de oro, y estaba capacitado para obtenerla. Sin embargo fue segundo y desde entonces prometió que no descansaría hasta tanto no se consagrara campeón olímpico, y, de inmediato, comenzó su nuevo ciclo olímpico, con la meta puesta en el más alto sitial, en Tokio, a donde llegará en la plenitud de sus condiciones.

Ingrit Valencia Victoria, con 32 años, pionera de los triunfos internacionales de nuestro boxeo, también terminó con una dolorosa espina su participación en Río, no obstante traer una presea de bronce, en los 51 kilogramos. Ese primer escalón, y sus grandes avances en los últimos cinco años, le permiten soñar con volver al podio, ojalá en el más alto escalón.

Luis Javier Mosquera, con 26 años, bronce en las pesas de Río 2016, luego de la descalificación por dopaje del tercero, resultado que logró a los 21 años, estará en Tokio con cinco años de madurez, es decir, en el promedio más óptimo de edad y desarrollo, y con el dolor de haber peleado por el oro en Río, y no haber podido lograrlo. Es la más importante carta nacional del levantamiento de pesas, deporte afectado por el flagelo del dopaje, que puso en entredicho la presencia de Colombia en Tokio.

Carlos Alberto Ramírez, de 27 años, la gran sorpresa de Río 2016, volverá para buscar reafirmarse como uno de los grandes del BMX, luego de su espectacular tercer lugar en Río, posición que lo ubica entre los candidatos a pelear las medallas en la capital japonesa. Ramírez es el resultado de un proceso largo y cuidadoso, que comenzó cuando apenas tenía ocho años.

A este grupo se unen atletas que han emergido en los últimos años:

Anthony Zambrano, de 23 años, subcampeón mundial de los 400 metros planos, es la mayor carta del atletismo de pista en Colombia. Durante los últimos tiempos, Zambrano ha ganado un espacio en la élite del atletismo mundial, y a Tokio llegará con una importante opción de ganar una medalla. Sus últimas participaciones, como parte de su preparación, le han permitido lucirse en diferentes escenarios del atletismo mundial.

Relevo de 4×400 metros, conformado por, Alejandro Perlaza, de 26 años; Alexander Solís, de 28 años; Carlos Lemos, de 33 años, y Diego Palomeque, de 28 años, una cuarteta que se ha dado el lujo de ocupar un lugar de privilegio en una de las pruebas más técnicas del atletismo, ha merodeado medallas de bronce en certámenes de corte mundial, lo que le asigna un lugar entre los aspirantes a ocupar el podio de Tokio 2020.

Céiber Ávila, boxeador de 32 años, quien estuvo cerca de obtener una medalla, en los 57 kilogramos, de los Juegos de Río 2016. En cuartos de final perdió, en decisión discutida, con el ruso Misha Aloian, resultado que le causó una enorme frustración, y estuvo a punto de sacarlo del boxeo competitivo. Espera esta vez tener la revancha.

Rigoberto Urán, de 35 años, medallista de plata en ciclismo de ruta, en Londres 2012, participa por tercera vez. Su experiencia, inteligencia y sagacidad le permiten ser considerado candidato a medalla, en Tokio. Además de Urán, Colombia tiene importantes cartas en la misma prueba: Daniel Martínez, de 25 años, destacado en pruebas de las características del trazado de Tokio; Esteban Chaves, de 31, y Nairo Quintana, de 31.

El tenis, cuenta con la dupla de Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, quienes han sido los número uno del mundo, en dobles. En su estreno, en R+io, doblegaron a la pareja número uno del mundo, pero luego perdieron y quedaron por fuera.

La marcha colombiana tiene sus propias cartas:

Éider Arévalo, de 28 años, ha sido campeón mundial juvenil y de mayores, en los 20 kilómetros marcha. Estos serán sus terceros Juegos Olímpicos. En Londres 2012 ocupó la casilla 20, en su estreno olímpico, y en Río, cuando contaba con alguna opción de buena figuración en la misma prueba, finalizó 15. Esteban Soto, de 27 años fue la sorpresa de la marcha colombiana, en Río 2016, al finalizar noveno en los 20 kilómetros; con cinco años más de experiencia, se considera que podría buscar mejorar esa posición. Sandra Lorena Arenas, de 27 años, vuelve a los Juegos, luego de participar, sin éxito, en Río; esta vez llega con plena madurez.

Este es, más o menos, el abanico de estrellas que llevará Colombia a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en procura de igualar lo realizado en Río 2016.

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