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¿Batos, primera expresión del béisbol en San Agustín, Huila?

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Alberto Galvis Ramírez
Director REVISTA OLÍMPICA del Comité Olímpico Colombiano.
Secretario Academia Olímpica Colombiana.

Parece simple y fantástico invento, pero algunos historiadores establecen, a partir de indicios y análisis serios, el nacimiento de algunos deportes que utilizan palos, como el golf y el béisbol, en la misma época del florecimiento de la cultura aborigen en América. Por ejemplo se utilizaban en algunos campos abiertos, implementos como el flatirón o pala de piedra o madera, y los bastones, que al parecer usaban para empujar la pelota, así en la mayoría de los casos se confundan con estatuas de guerreros que empuñan los mismos elementos, como armas, y son inmortalizados en actitud de combate.

Esta teoría, que admite todo tipo de discusiones, intenta demostrar que el béisbol pudo haber nacido entre las comunidades indígenas con el nombre de batos. Ciertas figuras arqueológicas halladas en Colombia, en la región de San Agustín, al sur del departamento del Huila -hombres con un garrote similar al bate de béisbol, forrados con gruesas corazas y en actitud de espera- respaldan la hipótesis, que también hizo carrera alrededor de la cultura olmeca de México, en donde se encontraron estatuas similares. Para unos autores se trataba, en efecto, de deportistas que jugaban al batos. Para otros, representaban guerreros dotados de su arma de ataque, que era el garrote, y de su caparazón defensivo.

Sin embargo, la Federación Colombiana de Béisbol, menciona en su página Web: “La historia sobre la llegada del béisbol a Colombia es tan apasionante, como un jonrón en el último episodio para ganar un juego, una jugada de toque suicida con dos outs en el fondo de la novena entrada o un juego perfecto. Historiadores respetables se remontan a los últimos años del siglo pasado (XIX), llegando a señalar el origen del béisbol en la población de San Agustín-Huila, donde las tribus de la época practicaban un deporte con características similares al que se juega hoy en día”. http://www.federacioncolombianadebeisbol.com/historiafed.php

El investigador Luis Angel Rengifo, en su libro La proporción armónica  en la estatuaria agustiniana, mencionado por Hugo Ángel Jaramillo, en El deporte Indígena de América, Universidad Tecnológica de Pereira, 1977, en una teoría denominada del “doble yo” defiende la existencia del batos como el primer asomo del béisbol. Rengifo habla específicamente de dos estatuas, en una de ellas (foto 1.), “vemos cómo en la mano izquierda sostiene una pelota, es decir, con la mano cuya palma está de frente demuestra una actitud de lanzamiento, y si observamos la posición y actitud del brazo y mano derechos, vemos cómo sostiene un pesado madero o maza (a la que llamamos bate en el juego de béisbol), que denota muy gráficamente la acción de asestar un golpe en el espacio. Otra estatua (foto 2., estatua de la izquierda) participa de características muy afines a la anterior, pero con la diferencia que lleva sólo un bate en actitud de recibir y de devolver el lanzamiento. La actitud de esta estatua es sencillamente maravillosa, por cuanto el artista acierta en la interpretación del movimiento, en el interés de la táctica y en el coraje despertado por la pasión de la lucha. El gesto y la atención que se observan en ambos rostros, no denotan enfurecimiento ni crueldad, sino, por el contrario, una intención fija que se marca en los ojos atentos, avizores e inquietos […] Pero hay otra coincidencia muy interesante en el juego de pelota que se practicara años atrás en el departamento de Nariño y en el sur del Cauca. Muchas veces hemos visto desarrollar este juego, llevando varios de los jugadores en hombros a sus hijos, quienes desde lo alto ayudan a contener el paso de la pelota, al par que se entrenan en el desarrollo del deporte. Así también nos atrevemos a pensar que a esas regiones, este tipo de combate deportivo haya llegado por la tradición cultural, desde tiempos remotísimos y por la influencia de la cultura extendida desde el sur de América».

A pesar de las posibilidades que pueden surgir de lo anterior, cuando los conquistadores llegaron a nuestras tierras no encontraron ningún tipo de deporte parecido al descrito, lo que no significa que no hubiese existido alguna vez, según lo registra la fuente aborigen de la estatuaria de San Agustín.

En los tiempos modernos, el béisbol se conoció en Colombia en 1897, jugado en Cartagena, por cubanos y panameños. Después de la Guerra de los 1.000 días, que paralizó el país, retornó como deporte traído también a Cartagena, por los hermanos Zúñiga, a quienes se les considera los pioneros oficiales del béisbol en nuestro país.

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