{"id":17462,"date":"2022-01-25T10:46:49","date_gmt":"2022-01-25T15:46:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/?p=17462"},"modified":"2022-01-25T10:46:51","modified_gmt":"2022-01-25T15:46:51","slug":"in-memoriam-la-gigantesca-huella-de-bernardo-caraballo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/in-memoriam-la-gigantesca-huella-de-bernardo-caraballo\/","title":{"rendered":"In Memoriam. La gigantesca huella de Bernardo Caraballo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El pasado 20 de enero falleci\u00f3, en Cartagena, a los 87 a\u00f1os de edad, Bernardo Caraballo, el primer boxeador colombiano que pele\u00f3 por un t\u00edtulo mundial de boxeo. Aunque no consigui\u00f3 la corona abri\u00f3 la senda para que otros colombianos lograran entregarle al pa\u00eds muchas coronas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17465\" width=\"542\" height=\"690\" srcset=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/1.jpg 454w, https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/1-236x300.jpg 236w\" sizes=\"(max-width: 542px) 100vw, 542px\" \/><figcaption><strong><em>Bernardo Caraballo, con su entrenador, el cubano S\u00f3crates Cruz.<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Por Alberto Galvis Ram\u00edrez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Director de la Revista Ol\u00edmpica y Secretario de la Academia Ol\u00edmpica Colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 50 del siglo pasado surgieron las primeras grandes figuras del boxeo colombiano en su historia, concretamente en Cartagena. Despu\u00e9s de m\u00e1s de 30 a\u00f1os de actividades regularmente organizadas, en las calles de los barrios m\u00e1s pobres de la capital de Bol\u00edvar, los muchachos afrodescendientes se trenzaban a golpes mientras so\u00f1aban con ser campeones mundiales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El\u00edas Lian fue el primer pegador que estuvo al borde de ganar una corona, pero en la rama aficionada, en el II Campeonato Mundial de Diamantes que se celebr\u00f3 en 1958, en Ciudad de M\u00e9xico. En 1957, Lian particip\u00f3 tambi\u00e9n, a pesar de las dificultades econ\u00f3micas, pero perdi\u00f3 en la primera intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn aquella \u00e9poca no hab\u00eda auxilios oficiales para el incremento de los deportes. Los propios dirigentes y algunas taquillas cubr\u00edan los gastos que demandaba una movilizaci\u00f3n al interior del pa\u00eds o al exterior de Colombia. Entonces los dirigentes se contaban con los dedos de las manos&#8230; La Asociaci\u00f3n Colombiana de Boxeo, Acobox, presidida por el samario Tom\u00e1s Emilio Mier, hizo saber que su entidad no contaba con un solo peso para cubrir los gastos que demandaba la asistencia de Colombia al Campeonato Cintur\u00f3n de Diamantes, de Seattle. Recomendaba que en Cartagena se lograra el dinero para la movilizaci\u00f3n de Lian a Estados Unidos. La entidad bolivarense era tan pobre en materia econ\u00f3mica, que exist\u00eda gracias a los aportes personales de sus escasos directivos, entre los que se recuerdan a Jos\u00e9 Manuel Zapata, Enrique Dusterdieck, Pedro Ramos, Antonio de Lavalle, Julio Pinedo Brugu\u00e9s, Antonio Irizarri y Luis Carlos Rodr\u00edguez.<\/p>\n\n\n\n<p>El periodista Ignacio Amador de la Pe\u00f1a acompa\u00f1\u00f3 a L\u00edan en esa participaci\u00f3n y relata: \u00abSe mont\u00f3 una serie de programaciones -dos semanales- en el Circo Teatro de San Diego, que produjeron para la compra dos boletos a\u00e9reos y vestimenta box\u00edstica de El\u00edas Lian. No hubo para vi\u00e1ticos. Se hizo escala en la Ciudad de M\u00e9xico el 27 de julio de 1957. Se pernoct\u00f3 en el hotel Ritz de la gran metr\u00f3poli mexicana. A las 3:17 AM. del d\u00eda 28, la capital azteca fue sacudida por un tremendo terremoto. Se derrumb\u00f3 un piso del hotel; hubo muertos y heridos, y en la pieza de Lian y de este redactor, nadie se despert\u00f3. A las 9:05 AM. de ese 28, se parti\u00f3 de M\u00e9xico hacia USA. La tragedia qued\u00f3 atr\u00e1s\u00bb (1).<\/p>\n\n\n\n<p>Lian fue eliminado por el cubano Servelio Fuentes, pero qued\u00f3 con las ganas de regresar el a\u00f1o siguiente, convencido de que podr\u00eda mejorar su actuaci\u00f3n, lo que en efecto sucedi\u00f3, porque en 1958 Lian lleg\u00f3 hasta la final, en la cual perdi\u00f3 con el venezolano Enrique Tovar, en la categor\u00eda welter, por abandono.<\/p>\n\n\n\n<p>Lian era el \u00eddolo de los cartageneros, pero al poco tiempo empez\u00f3 a serle robado tal privilegio por un simp\u00e1tico y dicharachero pegador afrodescendiente, quien utilizaba un estilo \u00fanico en Colombia, que combinaba exagerados movimientos con el cuerpo sobre el cuadril\u00e1tero, y con la lengua por fuera de \u00e9l: Bernardo Caraballo.<\/p>\n\n\n\n<p>Caraballo era un lustrabotas que como tantos otros se meti\u00f3 a boxeador, y a los 18 a\u00f1os, cuando nadie lo conoc\u00eda, dej\u00f3 boquiabiertos a colombianos y venezolanos, al enfrentarse al numero uno del peso mosca, el venezolano Ram\u00f3n Arias, y los dej\u00f3 a\u00fan m\u00e1s sorprendidos, lo mismo que a las autoridades del boxeo mundial, al derrotarlo en 10 asaltos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/images-1-1.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17466\" width=\"693\" height=\"388\" \/><figcaption><strong><em>Caraballo en uno de sus combates con el japon\u00e9s Harada.<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u00abUn desconocido muchacho colombiano, con s\u00f3lo 18 a\u00f1os de edad, hace su primera pelea a 10 asaltos, enfrentado nada menos que con el primer peso mosca del mundo, el venezolano Ram\u00f3n Arias. Se consider\u00f3 un crimen que el empresario Filem\u00f3n Ca\u00f1ate Bernett programara ese encuentro, teniendo en cuenta el noviciado del colombiano y el largo historial pugil\u00edstico del venezolano. A pesar de la oposici\u00f3n que un buen sector de la prensa deportiva del Litoral Atl\u00e1ntico de Colombia hizo a lo que se llam\u00f3 \u2018desigual combate\u00b4, este se llev\u00f3 a cabo en el estadio Once de Noviembre, de Cartagena, en una fresca tarde del 12 de diciembre de 1961, ante un lleno a reventar, guiado el p\u00fablico m\u00e1s que todo por la fama del \u00eddolo de Venezuela, que presentaba uno de los palmar\u00e9s m\u00e1s prestigiosos de pegador alguno de la Am\u00e9rica Latina, en esa oportunidad. A Ram\u00f3n Arias se le quer\u00eda ver en el tinglado cartagenero a como diera lugar. No importaba qui\u00e9n fuera su contendor, pues hac\u00eda muy largo tiempo que a la Heroica ciudad no arribaba un pugilista de los kilates del maracucho, y no pod\u00eda perderse esa oportunidad. Ese ignorado muchacho colombiano, que hac\u00eda su debut como estelarista ante el n\u00famero uno de los moscas del mundo, respond\u00eda al nombre de Bernardo Caraballo, quien entre los lustrabotas del barrio era conocido con el remoquete de&nbsp;<em>El Venao<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abRam\u00f3n Arias cay\u00f3 vencido en diez electrizantes rounds, y la noticia corri\u00f3 a la velocidad de un rayo por todo el planeta. Fuera de Venezuela engendr\u00f3 sorpresa; dentro de la patria del inmortal Bol\u00edvar, produjo esc\u00e1ndalo\u00bb (2).<\/p>\n\n\n\n<p>La revancha fue solicitada de inmediato y tambi\u00e9n de inmediato aceptada por V\u00edctor Prieto, Chico de Hierro, y Jos\u00e9 Manuel Morales,&nbsp;<em>Moralito<\/em>, entrenador y manejador de Caraballo. El combate se cumpli\u00f3 el 30 de marzo de 1962, en&nbsp;&nbsp;el Nuevo Circo de Caracas, con \u00e1rbitros y jueces venezolanos, y Caraballo gana por puntos y ampliamente. A los 19 a\u00f1os es incluido en el escalaf\u00f3n de la revista&nbsp;<em>The Ring<\/em>, como uno de los aspirantes al t\u00edtulo de los pesos gallos.<\/p>\n\n\n\n<p>Caraballo fue un aut\u00e9ntico fen\u00f3meno de masas, no superado por ning\u00fan otro pegador, ni siquiera por los campeones mundiales que ha tenido el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la pelea por el t\u00edtulo mundial, con el brasile\u00f1o Eder Jofre, que rese\u00f1amos en la nota siguiente de esta edici\u00f3n de la&nbsp;<strong>REVISTA OL\u00cdMPICA<\/strong>, Caraballo se pase\u00f3 por cuadril\u00e1teros del mundo exhibiendo su calidad en busca de la corona, que finalmente no conquist\u00f3, pero fue suficiente para dividir la historia de nuestro boxeo en dos partes. Contra el japon\u00e9s Fighting Harada disput\u00f3 Caraballo por segunda vez el t\u00edtulo de los gallos, el 3 de julio de 1967, en Tokio, y fue vencido por decisi\u00f3n de los jueces, no obstante haber dejado una importante impresi\u00f3n de su calidad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/images-2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17467\" width=\"678\" height=\"497\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>As\u00ed rese\u00f1\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s esta pelea, Gustavo Arango, de&nbsp;<em>El Universal<\/em>, de Cartagena:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHarada ten\u00eda las de ganar. Era su pa\u00eds. Era su p\u00fablico el que gritaba su nombre en una de las tribunas. Era su p\u00fablico tambi\u00e9n ese amplio sector de la concurrencia que guardaba silencio muy educado y s\u00f3lo aplaud\u00eda al final de cada round.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSi la cifra dada por los organizadores de la pelea es exacta, en el Nipon Budokan Hall, diez mil novecientas noventa y seis entradas a favor del japon\u00e9s y s\u00f3lo cuatro en favor de Caraballo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn Cartagena, Colombia, a\u00fan no sal\u00eda el sol. En las calles de la madrugada se ve\u00eda mucha gente que giraba como mosca en torno a los dos peri\u00f3dicos de la ciudad y especialmente a sus teletipos, a la espera de conocer el resultado de la pelea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abA esa misma hora tambi\u00e9n, una mujer y sus tres hijos esperaban. Rezaban y esperaban.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCaraballo supo que estaba en el Jap\u00f3n en una pelea por el t\u00edtulo y que hab\u00eda gente esperando que ganara, cuando un pu\u00f1o de Harada lo conect\u00f3 en el primer asalto y lo derrumb\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEso no le gust\u00f3 a Caraballo para nada. Reaccion\u00f3 con tal violencia, que el round en que cay\u00f3 para muchos qued\u00f3 empatado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa pelea sigui\u00f3 y Caraballo bail\u00f3. Se movi\u00f3 con su agilidad felina. Cambi\u00f3 guardia y a veces pele\u00f3 zurdo. Se mov\u00eda, se agachaba, sorprend\u00eda a Harada con la rapidez de sus manos y sus pies.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abY Harada respond\u00eda con su obstinaci\u00f3n de japon\u00e9s, conectando algunos pu\u00f1os rotundos sobre el baile que ten\u00eda al frente, volviendo la cara de Caraballo algo hinchada, h\u00fameda y amoratada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPero Caraballo tambi\u00e9n conectaba. Llegaba con su brazo de lanza hasta la cara de piedra del japon\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa pelea fue la primera por t\u00edtulo mundial en la historia, que quedaba con siete rounds empatados. Se dieron que da miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAl final lleg\u00f3 el momento de escuchar el resultado. Los rostros de piedra de los japoneses se miraban asustados. Los cuatro colombianos que lo acompa\u00f1aban, el embajador, el c\u00f3nsul, Camilo Morales y S\u00f3crates Cruz, gritaban euf\u00f3ricos y sudorosos. Le dec\u00edan a Caraballo `\u00a1ganamos!&#8217;, y estaban convencidos de que hab\u00edan ganado, hasta que el presentador ley\u00f3 la decisi\u00f3n y el \u00e1rbitro levant\u00f3 la mano de Fighting Harada [&#8230;]&nbsp;&nbsp;`Yo le gan\u00e9 a \u00e9l. Lo part\u00ed en tres partes. Las dos cejas y el p\u00f3mulo. Esa pelea me la quitaron. A mi \u00e9l s\u00f3lo me abri\u00f3 una ceja&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abBernardo Caraballo se acerc\u00f3 para mostrar la cicatriz, pero no recuerda en qu\u00e9 ojo era. Al final cree recordar que fue el izquierdo, y una leve rayita, una cicatriz invisible es lo \u00fanico que le queda de los pu\u00f1os de Masahiko Fighting Harada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPero Caraballo no recuerda ese episodio con rabia. Recuerda mas bien lo feliz que termin\u00f3. Cuando el juez levant\u00f3 la mano de Harada, el mismo Caraballo busc\u00f3 al japon\u00e9s y tambi\u00e9n se la levant\u00f3. `Yo le levant\u00e9 la mano, sent\u00ed emoci\u00f3n, bastante alegr\u00eda&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl japon\u00e9s devolvi\u00f3 la atenci\u00f3n visit\u00e1ndolo m\u00e1s tarde en el camerino. `Me dijo que yo era muy buen boxeador, que ten\u00eda bastante rapidez de piernas y de manos'(16).<\/p>\n\n\n\n<p>A Jofre y Harada se unen dos colombianos que fueron los \u00fanicos que pudieron vencer a Caraballo, en su vida. Fueron Orlando Jim\u00e9nez, de Cartagena, el 10 de octubre de 1969, y el bogotano Miguel Espinosa, el 23 de noviembre de 1971, en Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Como profesional, Caraballo hizo 124 peleas, gan\u00f3 111, 35 por K.O.; empat\u00f3 3 y perdi\u00f3 10. Despu\u00e9s del retiro entr\u00f3 a trabajar a Colpuertos, empresa con la cual asegur\u00f3 un futuro decoroso para \u00e9l y para su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparte de Caraballo, Colombia ten\u00eda tres pegadores m\u00e1s que en la misma d\u00e9cada escalaron posiciones en busca de la oportunidad de una pelea por el t\u00edtulo mundial. El 15 de mayo de 1965, en Caracas, Mario Rossito se enfrent\u00f3 con el campe\u00f3n del peso welter ligero, el venezolano Carlos&nbsp;<em>Morocho<\/em>&nbsp;Hern\u00e1ndez, y perdi\u00f3 por nocaut, en el cuarto asalto.<\/p>\n\n\n\n<p>Antonio Mochila Herrera -quien salv\u00f3 el honor colombiano en la recordada noche de El Camp\u00edn el 27 de noviembre de 1964, al derrotar al brasile\u00f1o Sebastiao Nascimento, campe\u00f3n de Suram\u00e9rica- tambi\u00e9n pele\u00f3 contra un monarca mundial, aunque no por el t\u00edtulo, el 14 de diciembre de 1967, en Los \u00c1ngeles. Fue ante Ra\u00fal Rojas, en la divisi\u00f3n de los plumas, a 15 asaltos, y tambi\u00e9n cay\u00f3 derrotado por puntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, Enrique Higgins, perdi\u00f3 ante el mismo pegador el 28 de marzo de 1968, en Los Angeles, por puntos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo exageremos. La historia comienza\u00bb, escrib\u00eda el periodista Melanio Porto Ariza,&nbsp;&nbsp;despu\u00e9s del combate de Caraballo y Jofre. Y as\u00ed fue. Con Caraballo, finalmente malogrado, se dividi\u00f3 la historia del boxeo profesional colombiano, porque se comprob\u00f3 que los pegadores nuestros ya estaban a la altura de los mejores del mundo. El primero que alcanz\u00f3 la esquiva primera&nbsp;&nbsp;corona de boxeo para Colombia fue Antonio Cervantes,&nbsp;<em>Kid Pambel\u00e9<\/em>, quien conquist\u00f3 el t\u00edtulo de los welter junior, el 28 de octubre de 1972, en Ciudad de Panam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>(1) y (2) Ignacio Amador de la Pe\u00f1a, libro&nbsp;<em>Luces sobre el ring<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>(3) Gustavo Arango,&nbsp;<em>El Universal<\/em>, de Cartagena, 6 de julio de 1992.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 20 de enero falleci\u00f3, en Cartagena, a los 87 a\u00f1os de edad, Bernardo Caraballo, el primer boxeador colombiano que pele\u00f3 por un t\u00edtulo mundial de boxeo. Aunque no consigui\u00f3 la corona abri\u00f3 la senda para que otros colombianos lograran entregarle al pa\u00eds muchas coronas. Por Alberto Galvis Ram\u00edrez Director de la Revista Ol\u00edmpica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17462"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17462"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17462\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17470,"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17462\/revisions\/17470"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}