{"id":15124,"date":"2021-08-10T11:44:26","date_gmt":"2021-08-10T16:44:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/?p=15124"},"modified":"2021-08-10T11:44:28","modified_gmt":"2021-08-10T16:44:28","slug":"analisis-no-perdamos-la-cabeza-ni-seamos-injustos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/analisis-no-perdamos-la-cabeza-ni-seamos-injustos\/","title":{"rendered":"An\u00e1lisis. No perdamos la cabeza ni seamos injustos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Baltazar Medina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Expresidente Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/colp_211686_10_0.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15125\" width=\"309\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/colp_211686_10_0.jpg 470w, https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/colp_211686_10_0-233x300.jpg 233w\" sizes=\"(max-width: 309px) 100vw, 309px\" \/><figcaption><strong><em>Baltazar Medina.<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Han terminado los Juegos Ol\u00edmpicos Tokio 2020, un evento totalmente at\u00edpico por donde se le mire y, por ende, sin punto de comparaci\u00f3n con ninguna de las versiones anteriores de los Juegos. Ahora empiezan los debates, las cr\u00edticas, los juicios de valor acerca de lo que pudo haber sido y no fue, y es ah\u00ed en donde debemos evitar caer en la subjetividad, de analizar resultados fuera del contexto en donde se dieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Es entendible que a la luz de los resultados de los Juegos Ol\u00edmpicos de Londres y R\u00edo de Janeiro, en los cuales nuestro pa\u00eds dio un salto de calidad muy importante en su desarrollo deportivo, el pueblo colombiano, en general, y los aficionados al deporte, en particular, se hubiesen creado una expectativa, entendible desde todo punto de vista, de unos logros superiores en Tokio en &nbsp;todos los aspectos, para seguir soportando el reconocimiento que hoy se nos hace como el pa\u00eds de mayores avances en su desarrollo deportivo de nuestro continente. Pero, finalmente esos anhelados resultados no se dieron por muchas circunstancias adversas a ese prop\u00f3sito, &nbsp;que no podemos desconocer a la hora de calificar el desempe\u00f1o de nuestros atletas.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera adversidad que afrontaron fue en contra de su preparaci\u00f3n para competir en los eventos clasificatorios y se present\u00f3 en marzo de 2020, con la orden de confinamiento de toda la poblaci\u00f3n, como medida preventiva de los riesgos de contagio del COVID-19. A partir de ah\u00ed empez\u00f3 la angustia de nuestros atletas ante la incertidumbre de la programaci\u00f3n de los eventos pendientes para clasificar m\u00e1s del cincuenta por ciento de los cupos a\u00fan pendientes para Tokio. La figura del \u201centrenamiento en casa\u201d no fue m\u00e1s que una bella met\u00e1fora, para enviar un mensaje de esperanza a los atletas y proteger su salud mental, pues no hay que esforzarse mucho para entender que un atleta de alto rendimiento solo se puede preparar debidamente es los espacios naturales de su deporte<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente ocurri\u00f3 lo inesperado, pues muchos eventos clasificatorios se cancelaron y se recurri\u00f3 a otros sistemas de clasificaci\u00f3n poco favorables para nuestras aspiraciones de clasificar un buen n\u00famero de atletas, lo cual, sumado a la no clasificaci\u00f3n de ning\u00fan deporte de conjunto, termin\u00f3 reduciendo significativamente el tama\u00f1o de nuestra delegaci\u00f3n. No se cumpli\u00f3 el primer objetivo, que era, por supuesto, seguir creciendo num\u00e9ricamente nuestra delegaci\u00f3n, con referencia a Londres y a R\u00edo de Janeiro<\/p>\n\n\n\n<p>Se dice que lo que es igual para todos no representa ventaja para nadie, pero no podemos perder de vista tampoco que si bien el virus y sus efectos negativos afectaron al mundo entero, el continente americano fue el m\u00e1s perjudicado y nuestra regi\u00f3n (Suram\u00e9rica) mostr\u00f3 los m\u00e1s altos \u00edndices de contagios y mortalidad, por lo cual el retorno a una aparente normalidad para retomar la preparaci\u00f3n de los atletas, tard\u00f3 m\u00e1s que en otros lugares del planeta, y ese tiempo perdido cobra caro a la hora de la competencia<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en medio de tanta adversidad, nuestros atletas viajaron a Tokio con la fe y el optimismo que los ha caracterizado, cada vez que compiten en busca de un buen resultado, lo cual no se dio, al parecer de muchos que solo miran la competencia con el racero del \u00e9xito representado solo en medallas, pero se olvidan de todo el esfuerzo y todos los sacrificios que preceden al momento de la competencia, en la cual, en unos cuantos segundos, minutos o escasas horas, todo puede estar en su contra, y la frustraci\u00f3n de no alcanzar un sue\u00f1o por el que se luch\u00f3 con toda la entrega y compromiso, propios de los buenos competidores, termina siendo el resultado inesperado.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es propio de los buenos competidores reconocer los m\u00e9ritos del rival cuando se pierde y quiz\u00e1s pueden resultar m\u00e1s \u00fatiles, pensando en el futuro, las experiencias y ense\u00f1anzas que quedan de una derrota bien asimilada, frente a los riesgos de una victoria, cuando no se le sabe poner riendas a la vanidad de la fama.<\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo colombiano no solo debe sentirse orgulloso de sus atletas, sino inmensamente agradecido y reconocido con quienes, a trav\u00e9s del deporte, se han convertido en los mejores embajadores del buen nombre de nuestro pa\u00eds por el mundo entero, y conced\u00e1mosle el derecho y la oportunidad para&nbsp; preparar las revanchas victoriosas que solo da el deporte, pues su vida deportiva no termina aqu\u00ed. Paris 2024 los est\u00e1 esperando para ratificar sus condiciones y dejar en el pasado la amarga experiencia de Tokio 2020, un evento para olvidar por todas las experiencias negativas que se tuvieron que vivir, para contribuir con el movimiento ol\u00edmpico en su empe\u00f1o de salvar los Juegos, a\u00fan en medio de tantos riesgos como a los que finalmente fueron expuestos los atletas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacer an\u00e1lisis en los resultados de la participaci\u00f3n de nuestra delegaci\u00f3n en Tokio 2020, descontextualizados de todos los factores adversos que debieron afrontar nuestros atletas antes de la cita orbital del deporte ol\u00edmpico y a\u00fan durante la realizaci\u00f3n de los Juegos, no solo puede llevarnos a perder la cabeza y a dejarnos sugestionar por quienes, muy a la usanza de nuestra cultura derrotista, se anticipan a vaticinar un futuro incierto para nuestro deporte, sino que nos puede llevar a ser injustos con nuestros atletas, pues les estar\u00edamos desconociendo todos sus&nbsp; m\u00e9ritos y negando su condici\u00f3n humana, su derecho a equivocarse, si fue que alguno de ellos no obtuvo la tan anhelada medalla por un error, su derecho a estar en un mal momento a la hora de competir o porque no recordamos que algunos de ellos fueron v\u00edctima de un despojo por una decisi\u00f3n equivocada de un juez. Nuestros atletas son orgullo del pa\u00eds y a ellos le debemos reconocer todos sus m\u00e9ritos, pues quien clasifica para unos Juegos Ol\u00edmpicos ya es un campe\u00f3n, pues pertenece a la peque\u00f1a \u00e9lite de los mejores del mundo. No caigamos en la trampa de la \u201cret\u00f3rica de las medallas\u201d y exaltemos a nuestros atletas como modelos persuasivos para una sociedad en crisis de valores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Baltazar Medina Expresidente Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano Han terminado los Juegos Ol\u00edmpicos Tokio 2020, un evento totalmente at\u00edpico por donde se le mire y, por ende, sin punto de comparaci\u00f3n con ninguna de las versiones anteriores de los Juegos. 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