{"id":15113,"date":"2021-08-10T11:47:13","date_gmt":"2021-08-10T16:47:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/?p=15113"},"modified":"2021-08-10T11:47:15","modified_gmt":"2021-08-10T16:47:15","slug":"respeto-las-profundidades-del-fallo-contra-yuberjen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/respeto-las-profundidades-del-fallo-contra-yuberjen\/","title":{"rendered":"Respeto. Las profundidades del fallo contra Yuberjen"},"content":{"rendered":"\n<p><em>No es posible robar la luna.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ryokan, un maestro de Zen, llevaba la clase de vida m\u00e1s sencilla posible en una peque\u00f1a choza al pie de una monta\u00f1a. Una tarde, un ladr\u00f3n entr\u00f3 en la choza y descubri\u00f3 que all\u00ed no hab\u00eda nada que robar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ryokan regres\u00f3 y le sorprendi\u00f3.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-Es posible que hayas hecho un largo camino para visitarme -le dijo al merodeador- y no deber\u00edas regresar con las manos vac\u00edas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por favor, toma mis ropas como regalo. El ladr\u00f3n se qued\u00f3 perplejo, pero cogi\u00f3 las ropas y se escabull\u00f3. Ryokan se sent\u00f3 desnudo y contempl\u00f3 la luna. Pobre tipo \u2013musit\u00f3-. Ojal\u00e1 pudiera darle esa&nbsp; hermosa luna. (Sensaki, 2012)&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Fabio Alfredo Navarro Pasquali<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3sofo de la Universidad Nacional, abogado de la Universidad Libre de Colombia, especialista en Filosof\u00eda del Derecho y Teor\u00eda Jur\u00eddica de la Universidad Libre y Mag\u00edster en Historia de la Pontificia Universidad Javeriana.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"644\" src=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/61092a4dacccb-1024x644.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15114\" srcset=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/61092a4dacccb-1024x644.jpeg 1024w, https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/61092a4dacccb-300x189.jpeg 300w, https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/61092a4dacccb-768x483.jpeg 768w, https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/61092a4dacccb-1536x966.jpeg 1536w, https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/61092a4dacccb-2048x1288.jpeg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En su libro <em>En el enjambre,<\/em> Byung Chul Han, el fil\u00f3sofo surcoreano plantea lo que puede considerarse un imperativo que deviene en el estar frente a otro y mantener la distancia, como postura que necesariamente produce respeto. Si esa distancia se pierde se accede al espect\u00e1culo, lo que puede ser entendido como el&nbsp; simple ejercicio del ser espectador.<\/p>\n\n\n\n<p>En una competencia deportiva no se puede perder el respeto del mirar&nbsp; a la distancia el ejercicio sensato, para sumirse&nbsp; m\u00e1s all\u00e1 de la norma y su sentido, en las veleidades del poder hacer a expensas de la dignidad&nbsp; que asiste a los que combaten en honorable lid. Estos, imp\u00e1vidos asistir\u00edan a su dem\u00e9rito y subvaloraci\u00f3n para que el espect\u00e1culo continuara impasible, exacerbando sentimientos de dudosa extirpe.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El respeto como base del principio de igualdad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl respeto constituye la pieza fundamental para lo p\u00fablico\u201d, Se\u00f1ala Byung Chul. Han llevado a entender que tal condici\u00f3n resulta de particular importancia, pues si desaparece, no es posible pensar siquiera en la existencia del escenario com\u00fan en el cual se reconstruye el pasado a trav\u00e9s de la puesta en escena de antiguas tradiciones, costumbres, usos o el especial reconocimiento de identidades hist\u00f3ricas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un deportista que se confronta con su oponente en el escenario que a ellos corresponde, ocupando sus respectivos lugares, desde las propias historias personales, familiares y sociales asume el respeto y la distancia frente al oponente, el combate se da en t\u00e9rminos de la euforia y los sentimientos que como efluvios de sus propios lares surgen, d\u00e1ndole sentido a su presencia confrontada. El respeto significa saber&nbsp; que&nbsp; en la pista, cancha, cuadril\u00e1tero o cual fuere el punto de encuentro, aquellos que se confrontan no son quienes se asoman tras de su bandera, sino que son la sonrisa de los que entre l\u00e1grimas abrazaron al partir tras el sue\u00f1o&nbsp; del hist\u00f3rico registro.<\/p>\n\n\n\n<p>Faltar al respeto es recortar la distancia, que significa perder los l\u00edmites de lo p\u00fablico, que constituye el ser del oponente; es desconocer su presencia\u2013existencia hist\u00f3rica, y llevarlo a la postraci\u00f3n de su ser. La decisi\u00f3n de un juez o jueces en materia deportiva, no apelable, resulta ser el sometimiento de lo p\u00fablico a lo privado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el respeto, entendido como distancia y reverencia por lo que el deportista representa, pues se trata de la historia de los pueblos, de los brazos que se alzan plenos de esperanza, m\u00e1s all\u00e1 de si en la confrontaci\u00f3n se da la derrota y se desvanece la sonrisa, pero con la tranquilidad de la mirada de larga traza de quienes estando ah\u00ed en el ahora de su trasegar le brindaron respetuosa reverencia a las sonrisas esperanzadas&nbsp; que en casa quedaron.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl respeto constituye la pieza fundamental para lo p\u00fablico. Donde desaparece el respeto decae lo p\u00fablico. La decadencia de lo p\u00fablico y la creciente falta de respeto se condicionan rec\u00edprocamente.\u201d (Chul Han, 2014)&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"686\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/71F1OoFnVPL-686x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15115\" srcset=\"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/71F1OoFnVPL-686x1024.jpg 686w, https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/71F1OoFnVPL-201x300.jpg 201w, https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/71F1OoFnVPL-768x1146.jpg 768w, https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/71F1OoFnVPL.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 686px) 100vw, 686px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Cartas del silencio manifiesto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El deporte&nbsp; es&nbsp; una suma de&nbsp; micro poderes, que pese a lo dispersos tienen un centro y una coordinaci\u00f3n transversal de distintos saberes&nbsp; y tecnolog\u00edas. Es una visi\u00f3n de gran pan\u00f3ptico, como se desprender\u00eda de planteamientos expuestos por Michel Foucault (Foucault 1999). En este autor, el panoptismo es un conjunto de mecanismos que operan al interior de todas las redes de procedimientos de los que se sirve el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Una decisi\u00f3n arbitraria, sin posibilidad de ser revisada su legalidad por autoridad superior, no deja de ser una orden con prop\u00f3sito definido,&nbsp; esto es, si un conjunto arbitral se manifiesta a <em>contrario sensu<\/em> de la evidencia y contrariando la realidad probatoria desprendida del ejercicio desplegado por los deportistas en el combate, permite pensar en elementos de juicio subyacentes, que dan lugar a la contraevidente decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En su libro <em>La verdad y las formas jur\u00eddicas, &nbsp;<\/em>Michel Foucault se\u00f1ala la existencia en el Antiguo R\u00e9gimen Franc\u00e9s de las denominadas <em>Lettres de Cachet<\/em>, que eran instrumentos legales, no propiamente leyes o decretos, sino \u00f3rdenes del Rey, que obligaban al cumplimiento estricto de lo que en ellos se expresaba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>La Lettre de Cachet<\/em>&nbsp; era, por consiguiente, una forma de reglamentar la moralidad cotidiana de la vida social, una manera que ten\u00edan los grupos \u2013 familiares, religiosos, parroquiales, regionales, locales\u2013 de asegurar su propio mecanismo policial y su propio orden.\u201d&nbsp;(Foucault, 2000)<\/p>\n\n\n\n<p>No de otra forma puede entenderse la contraevidencia en la decisi\u00f3n colegiada, como ejercicio de autoridad que favorece a un deportista, que en medio de la precariedad del triunfo dispuesto, fue irrespetado y no protegida su integridad f\u00edsica y moral, puesta en riesgo en su l\u00e1nguido y p\u00e1lido desfile hacia la l\u00f3brega profundidad de su mutismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien, las <em>lettres de cachet<\/em> ten\u00edan en el R\u00e9gimen Franc\u00e9s expresas condiciones de emisi\u00f3n, a hoy, pueden darse como ejercicio de oscuros linajes&nbsp; y abyectas pretensiones para la obtenci\u00f3n de beneficios o asegurar resultados que permitan llevar al mundo equ\u00edvocos mensajes de superioridad, tasada en medallas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si un juez se equivoca en un fallo, es entendible, puede suceder, pero la defensa frente a ello llevar\u00eda a una instancia superior, que tendr\u00eda que manifestarse revocando o manteniendo la decisi\u00f3n, si hubiere lugar a ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Si un grupo de jueces frente a la evidencia plena de los hechos considerados, niega el fallo favorable y mantiene la decisi\u00f3n, en contrav\u00eda de la palmaria realidad, resulta clara la tendenciosa postura y arbitraria&nbsp; decisi\u00f3n, m\u00e1xime si dentro del orden impuesto no existe mecanismo defensivo superior que reivindique los derechos conculcados.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el caso de un combate deportivo, en el cual los oponentes se golpean, es claro que la observaci\u00f3n sobre los efectos del intercambio no&nbsp; escapan a los ojos vigilantes del juez, quien en caso extremo debe privilegiar al ganador, pero, fundamentalmente, proteger al deportista, que dada su manifiesta debilidad puede sufrir da\u00f1os irreparables en el corto, mediano o largo plazo, incluso la muerte. El respeto se le pierde no solo a quien recibe un fallo injusto, tambi\u00e9n a quien es expuesto p\u00fablicamente a la deshonra de su precaria victoria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una Conclusi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la Corte Constitucional de Colombia, fundada en principios universales y en desarrollos jurisprudenciales de distintas Cortes Internacionales, en reiterada jurisprudencia se\u00f1ala como n\u00facleo esencial del derecho a la igualdad, el trato igual a quien se encuentra en iguales condiciones y diferenciado a quien no lo est\u00e1. Si se aplica este principio al deporte, en particular a los de combate, una vez se dan condiciones de indefensi\u00f3n desaparece la igualdad base del encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos contendientes en principio se encuentran en la misma situaci\u00f3n de hecho, pero una vez se manifiesta la precariedad de uno de ellos frente a la superioridad del adversario y se pueden deducir por el juez eventuales da\u00f1os f\u00edsicos al sometido, debe ordenarse la cesaci\u00f3n del castigo y proteger respetuosamente los derechos de quien entra en estado de desigualdad e indefensi\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sensaki, N. R. (2012). <em>101 Cuentos Zen.<\/em> Barcelona: Galaxia Gutemberg, S.L.<\/p>\n\n\n\n<p>Chul Han, B. (2014). <em>En el enjambre.<\/em> Barcelona: Herder Editorial, s.l.<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault, M. (2000). <em>La verdad y las formas jur\u00eddicas.<\/em> Barcelona : Gedisa S.A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es posible robar la luna. Ryokan, un maestro de Zen, llevaba la clase de vida m\u00e1s sencilla posible en una peque\u00f1a choza al pie de una monta\u00f1a. Una tarde, un ladr\u00f3n entr\u00f3 en la choza y descubri\u00f3 que all\u00ed no hab\u00eda nada que robar. 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