{"id":13449,"date":"2020-05-05T22:57:00","date_gmt":"2020-05-05T20:57:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/?p=13449"},"modified":"2021-06-03T22:59:17","modified_gmt":"2021-06-03T20:59:17","slug":"pioneros-en-usaquen-nacen-los-ecuestres-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.olimpicocol.co\/archivo\/pioneros-en-usaquen-nacen-los-ecuestres-en-colombia\/","title":{"rendered":"Pioneros. En Usaqu\u00e9n nacen los ecuestres en Colombia"},"content":{"rendered":"\n<p>Los inicios de los ecuestres en Cundinamarca y Colombia, se remontan a principios del siglo XX, pero su desarrollo avanza en los a\u00f1os cincuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de 1920, fue creada la primera academia ecuestre de Colombia, por el ingl\u00e9s Willy Alfred Sachse, en un sector aleda\u00f1o al cementerio central de Bogot\u00e1, que pronto debi\u00f3 trasladar a otro lugar, localizado en Teusaquillo, en potreros de la hoy calle 48 con carrera 16, en donde permaneci\u00f3 hasta 1930. En ese a\u00f1o, su propietario decide buscar predios por fuera de Bogot\u00e1 y adquiere la Hacienda Jauja, al noroccidente, colindante con extensas fincas como El Camp\u00edn, el Chic\u00f3 y los Campos del Polo Club. Este predio se convertir\u00eda con el paso de los a\u00f1os, en la Escuela General Santander, localizada seg\u00fan la nueva nomenclatura en la calle 80 con carrera 24, de Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>En este escenario se realizaron las m\u00e1s importantes programaciones la mayor\u00eda de ellas ben\u00e9ficas de los a\u00f1os 30 y 40, en coordinaci\u00f3n con el Hip\u00f3dromo de Bogot\u00e1, construido en el sector que posteriormente ocupar\u00edan el barrio Galer\u00edas y el estadio El Camp\u00edn. Luego ser\u00edan construidos otros campos, como el picadero de la Escuela de Cadetes de San Diego.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero fue en municipio cundinamarqu\u00e9s de Usaqu\u00e9n, en donde nacieron los ecuestres en Colombia, como deporte de competencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi es cierto que las actividades ecuestres realizadas hasta terminar la d\u00e9cada de los a\u00f1os cuarenta contribuyeron en buena parte a fomentar la afici\u00f3n h\u00edpica, tambi\u00e9n lo es que la d\u00e9cada de los cincuenta, constituy\u00f3, sin lugar a dudas, el despegue definitivo en forma t\u00e9cnica y organizada de la equitaci\u00f3n colombiana y que la cuna de ella fue la Escuela de Caballer\u00eda de Usaqu\u00e9n, municipio de la provincia, cercano a Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Mario Garc\u00eda y Garc\u00eda, ex presidente del COC, en&nbsp;<em>Apuntes de nuestra historia h\u00edpica<\/em>, publicado en la revista Segundo Anuario de la Federaci\u00f3n Ecuestre de Colombia, 1986, escribe: \u201cSi es cierto que las actividades ecuestres realizadas hasta terminar la d\u00e9cada de los a\u00f1os cuarenta contribuyeron en buena parte a fomentar la afici\u00f3n h\u00edpica, tambi\u00e9n lo es que la d\u00e9cada de los cincuenta constituy\u00f3, sin lugar a dudas, el despegue definitivo, en forma t\u00e9cnica y organizada de la equitaci\u00f3n colombiana, y que la cuna de ella fue la Escuela de Caballer\u00eda de Usaqu\u00e9n, en donde unos pocos, pero distinguidos oficiales de esta arma, fueron art\u00edfices incuestionables de esta magn\u00edfica labor. Por eso, desde entonces, todos los equitadores tenemos a la Escuela de Caballer\u00eda como el alma mater de la equitaci\u00f3n colombiana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El Mayor V\u00edctor Olaya y los oficiales de caballer\u00eda Jes\u00fas Vel\u00e1squez y \u00c1lvaro Quijano, son considerados los padres de los ecuestres en Colombia, luego de terminar estudios en la Academia de Equitaci\u00f3n de Quillota, en Chile, y de recibir los t\u00edtulos como maestros de equitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A los tres militares mencionados, les siguieron, tambi\u00e9n en la Escuela de Caballer\u00eda del Municipio de Usaqu\u00e9n -incorporado a Bogot\u00e1 en 1954- deportistas como los capitanes Virgilio Arag\u00f3n, Carlos Amador, Gabriel Puyana, Pedro Nel Vidal, Miguel Contreras y Roberto Perea, y los tenientes Hernando Torres, H\u00e9ctor Rodr\u00edguez, Dar\u00edo Sosa, H\u00e9ctor Su\u00e1rez, adem\u00e1s de los civiles Carmen Tamayo, Beatriz Pinz\u00f3n, Cecilia Rocha, Helena Dulcey, Adelaida Uribe, Dora Aya, John Pe\u00f1alosa, Carlos Vanegas, Carlos Tafur, Hernando Mac\u00edas, Gustavo Argaes y Mario Garc\u00eda y Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cInolvidable fue aquella \u00e9poca en que a las 6:00 de la ma\u00f1ana est\u00e1bamos todos, oficiales y civiles, esperando la orden de montar que daba el Mayor Olaya, para ingresar al picadero a recibir la clase que este nos dictaba. Invariablemente un d\u00eda a la semana hab\u00eda \u2018salto a la mano\u2019 y los s\u00e1bados, cuando no se hac\u00eda \u2018una pista\u2019, ten\u00edamos un recorrido por los cerros de La Calera, teniendo que subir y bajar por la tenebrosa pista del cabro, llena de obst\u00e1culos fijos&nbsp; espectaculares pignerolos\u201d, agrega Garc\u00eda y Garc\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los inicios de los ecuestres en Cundinamarca y Colombia, se remontan a principios del siglo XX, pero su desarrollo avanza en los a\u00f1os cincuenta. 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