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Aniversario. La Educación Física colombiana cumplió 85 años (1)

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Orígenes, inicio, evolución y aportes de la formación profesional de docentes[1]

Por Mg. Germán Preciado Mora

Licenciado en Educación Física Universidad Pedagógica Nacional.  Magíster en Administración Universidad de la Salle. Docente Secretaría Educación de Bogotá, Colegio Alfonso López Pumarejo. Líder Coach Nodo Actividad Física y Cuerpo de la Red de Docentes Investigadores – REDDI y de la Red Local de Educación Física de Kennedy,  miembro Red Distrital Educación Física. Gerente de Gerpremo Inversiones. Consejero Drafe Puente Aranda.  Miembro Misión de Educadores y Sabiduría Ciudadana de Bogotá.

En este momento, la Educación Física como profesión en Colombia está celebrando el octogésimo quinto aniversario, de la expedición del Decreto 1528 del 25 de junio de 1936, por el cual se creó el Instituto Nacional de Educación Física INEF, al cual se le asignó la formación del profesorado, instructores y entrenadores del área que el país urgentemente estaba necesitando y reclamando. Por ese importante acontecimiento, los invito a realizar un viaje por el camino que esta área fundamental, disciplina pedagógica y actividad física planeada, ha recorrido en los últimos 96 años de accionar pedagógico en nuestro país, dado que como afirmaba el profesor Ángel Humberto Vaca, la génesis y piedra angular de la educación física como profesión en Colombia la encontramos en la Ley 80 (1925),  que fue  el primer intento legislativo que hizo referencia a la preparación de maestros para el área de Educación Física en Colombia.

Adentrémonos entonces en conocer los sucesos más representativos del camino, detallando los antecedentes para la creación del  Instituto Nacional de Educación Física  INEF, luego su creación y los aspectos organizativos más importante de esta institución, junto con el inicio de las labores académicas. Y cerremos el recorrido tratando de  mostrar los principales hitos históricos en estos 85 años de acción pedagógica (los primeros profesionales, las sedes e instituciones de formación en Bogotá y el resto del país, el tiempo requerido para la formación de los profesionales, las titulaciones que se han otorgado, los campos y sectores de la sociedad de los niveles local, nacional e internacional en los que han incursionado y han sido protagonistas y líderes los educadores físicos colombianos, los proyectos de vida personal y profesional de los egresados), para finalizar presentando el reto que impone en estos momentos la sociedad colombiana a la Educación Física y las experiencias de aprendizaje que se deben ofrecer a los niños y jóvenes en la escuela, para que se formen con calidad y en las competencias necesarias para poder delinear verdaderos proyectos de vida personal, familiar, comunitaria y social.

Es importante mencionar que aunque antes de aquel jueves 25 de junio de 1936, en el país ya se había legislado sobre la preparación de maestros que orientaran la educación física de primera y segunda enseñanza, su efectividad había sido muy reducida y existía gran necesidad de maestros especialistas de esta área en la mayoría de regiones del país. Por eso, las plazas de deportes existentes, muchas veces tenían que ser cubiertas por maestros normalistas, militares o algunos practicantes de las actividades deportivas con muy poca formación en este campo del saber o, incluso, personas sin ninguna formación o relación con la educación física. Por eso es que se considera que desde aquel jueves 25 de junio de 1936 se inicia la verdadera profesionalización del profesorado de Educación Física en Colombia.

Ya desde el miércoles 18 de noviembre de 1925, cuando se expide la Ley 80 (1925) que crea la Comisión Nacional de Educación Física y además dispone en el artículo 6 que el técnico miembro obligatorio de esta Comisión debía “a) Dar cursos intensivos para la preparación de maestros que han de poner al frente de las plazas de deportes.” (p.1). Luego en el artículo 14 indica que: “El Ejecutivo podrá contratar en el país o en el exterior un técnico que inicie los cursos intensivos para la preparación de los maestros y que sea el Jefe de la Sección de Educación Física Nacional“ (p.1), se puede decir que se aborda la formación de docentes para la educación física colombiana. 

En cumplimiento de lo anterior, entre los años 1926 y 1929 estuvo contratado por el gobierno del presidente Miguel Abadía Méndez y ejerciendo la labor de técnico y encargado de la sección cuarta de Educación Física Nacional dentro del Ministerio de Educación, el señor Hans Huber,  destacado pedagogo y deportista, miembro de la segunda Misión Pedagógica Alemana.  Mediante la Resolución No. 52 del 1º de mayo de 1927, se reglamentó el desarrollo por parte del señor Huber, de clases de gimnasia para los estudiantes de diversos colegios de Bogotá. Además en la Escuela Normal de Institutores, con el objetivo de comunicar a los jóvenes maestros los métodos de enseñanza de la gimnasia, asimismo la implementación y desarrollo de dos cursos informativos de gimnasia, para maestros de primera y segunda enseñanza, a los que asistieron 45 maestros (21 en el primero y 24 en el segundo), que se desarrollaron en el Gimnasio Moderno los días lunes y miércoles, de 4 a 5 y de 5 a 6 de la tarde respectivamente.  En la mencionada Resolución se estableció el plan de trabajo de los cursos en la siguiente forma:

  • CURSO PRIMERO: para maestros de primera enseñanza, que trabajarán divididos en tres grupos, según la edad, los siguientes contenidos: ejercicios libres de gimnasia sueca y alemana, ejercicios con aparatos, juegos, carreras, saltos y lanzamientos, y el
  • CURSO SEGUNDO: para maestros de Colegios de segunda enseñanza, que trabajarán los mismos contenidos del primer curso, pero con ejercicios propios para la edad de los alumnos (p. 1).
Uno de los Departamentos participantes en las Olimpiadas de Cali 1928

Por gestiones del mismo señor Hans Huber, el 6 de febrero de 1928, por medio del Decreto Ejecutivo No.193, se conforma la Comisión Nacional de Educación Física.  La sesión inaugural de dicha Comisión se desarrolló el 12 de marzo de 1928, a partir de las 5 de la tarde y estuvo presidida por el doctor José Vicente Huertas  Ministro de Educación Nacional y asistieron los doctores Rafael Ucrós, José María Montoya, Pablo García Medina y el profesor Huber, quien solicito que se aceptara como secretario a quien cumplía esa función en la sección cuarta del Ministerio el señor Raimundo Ruiz.  En dicha reunión el profesor Huber manifestó “que el campo apropiado para el desarrollo de la educación física son las escuelas y los colegios, y que por lo tanto el Ministerio debía preocuparse preferentemente por la educación física de los colegios. Que el deporte se haría por federaciones particulares independientes del Ministerio.  Que es necesario que se ponga obligatoria en los colegios la clase de gimnasia, de acuerdo a un plan que elaborará la sección cuarta del Ministerio.  Que para dar estas clases es necesario formar profesores y que la Comisión Nacional de Educación Física debe estudiar la manera de formar profesores de gimnasia y propuso que se pidiera al Congreso próximo una partida para fundar un instituto de gimnasia”.

Aunque en varias sesiones de la Comisión y en informes presentados al gobierno, el pedagogo alemán siguió insistiendo en la necesidad y la conveniencia para el país, de la formación de maestros especializados, su propuesta nunca fue escuchada y con la terminación de su contrato en 1929, la  sección cuarta de Educación Física Nacional dentro del Ministerio de Educación desapareció, asimismo, el proceso formativo que adelantaba en los colegios y en la Escuela Normal. También se desintegro hacia 1930 la Comisión Nacional de Educación Física, cosa que no cayó bien entre los dirigentes de las entidades deportivas del país y de la ciudad, que vieron amenazados sus programas y actividades, por la falta del apoyo gubernamental, especialmente financiero y  de personal idóneo, que orientara los procesos deportivos de entrenamiento y competencia y que le dieran continuidad a la realización de las olimpiadas nacionales, como las que se habían desarrollado en Bogotá y Cali, en 1924 y en 1928, respectivamente, dirigidas por el profesor Huber. 

A pesar de los esfuerzos e intentos por parte del Ministerio de Educación, de crear una oficina que se dedicara exclusivamente al estudio del problema educativo desde lo pedagógico, esto solo fue posible lograrlo parcialmente, mediante el Decreto No.2114 de 1931, que estableció la Inspección Nacional de Educación Pública, que debía estar integrada por tres inspectores: uno, para la enseñanza primaria y normalista; otro, para la enseñanza secundaria, y el ultimo, para la enseñanza universitaria, y que se encargaría de la reglamentación, dirección e inspección de la instrucción en estos niveles educativos.  Por problemas económicos, solo se pudo nombrar al inspector de enseñanza primaria y normalista, y llegó a este cargo, el influyente pedagogo Agustín Nieto Caballero, quien siempre había sido un gran amigo y defensor de la Educación Física, dándole un sitial de importancia en la institución educativa privada, que había fundado desde 1914, el Gimnasio Moderno.

Desfile Inaugural de participantes en las Olimpiadas de Cali 1928

En cumplimiento de su tarea, Nieto Caballero  comenzó a realizar contactos con diferentes países, para conocer sus sistemas educativos e instituciones que los manejaban, y afortunadamente para la Educación Física, estos trámites permitieron que se estableciera una relación de amistad con el ilustre maestro chileno Joaquín Cabezas García, director de la institución que contaba con el mayor reconocimiento y la trayectoria para  la formación de maestros de Educación Física en nuestro continente, el Instituto Superior  de Educación Física de la Universidad de Chile.

Desde el año 1931, los dirigentes deportivos habían iniciado una serie de presiones al presidente Enrique Olaya Herrera, para que se restableciera la Comisión Nacional de Educación Física. En ese sentido, el presidente recurre a los consejos de Agustín Nieto Caballero y finalmente expide el Decreto 1734 de 1933 reglamentario de la Ley 80 de 1925, tratando de restaurar la Comisión Nacional de Educación Física y estableciendo en el artículo 20, que “Tan pronto como las necesidades de los deportes lo justifiquen, la Comisión Nacional de Educación Física creará escuelas de Educación Física …”(p.3). 

La Comisión Nacional de Educación Física reintegrada logra constatar que en Colombia  existe una falta de profesores, que puedan dar cabal cumplimiento a lo decretado y aprovechando los contactos que había establecido Nieto Caballero, con Joaquín Cabezas García le ofrecieron un contrato para que viniera a ponerse al frente de la Dirección Nacional de Educación Física, dentro del Ministerio de Educación Nacional, cosa que no fue aceptada por el ilustre pedagogo chileno, dada su avanzada edad. Entonces se decide como una medida  de emergencia enviar en el año 1934, a un grupo de estudiantes encabezados por Guillermo Forero Nougués  a Santiago de Chile, para que recibieran una instrucción especial en el  Instituto Superior  de Educación Física de la Universidad de Chile.

A su llegada a la presidencia en el año 1934, Alfonso López Pumarejo encuentra que tres sucesos estaban agitando el entorno social, educativo, político y deportivo de nuestro país:

Primero: la necesidad de revivir y poner en marcha efectivamente, la Ley 80 de 1925, que legislaba  “sobre educación física y plazas de deportes” y en la que se había creado la Comisión Nacional de Educación Física,  que tenía  entre sus fines: proyectar y poner en práctica un plan nacional de educación física obligatoria, en las escuelas de educación primaria y en los establecimientos  de educación secundaria y universitaria.

Segundo: homenajear la celebración del cuarto centenario de la fundación de Bogotá en el año 1938, con un evento deportivo multitudinario que uniera a los países libertados por Simón Bolívar.

Tercero: el anhelo de participar por primera vez en forma oficial, con una delegación de deportistas en los XI juegos Olímpicos de Berlín, donde, además, don Alberto Nariño Cheyne solicitaría el aval del Comité Olímpico Internacional para organizar en Bogotá en 1938, los Primeros juegos Bolivarianos.


[1] En este artículo se utilizaron algunos  fragmento del Articulo Inicios y Presente de la Formación de Docentes para la Educación Física Colombian”, publicado en el año 2016 en la revista Lúdica Pedagógica No. 24  de la Universidad Pedagógica Nacional, en las páginas 11 a 22. Las Leyes, fechas y varios de los nombres y lugares mencionados fueron consultados de los tres textos base para el conocimiento de la Historia de la formación de docentes de Educación Física en Colombia.  Historia del Alma Mater de la Educación Física Colombiana. Primera y Segunda Parte del Profesor Ángel Humberto Vaca Hernández y 50 Años de Oro – Historia de la Educación Física en Colombia como Profesión 1936 – 1986 de los profesores Alberto Gómez Moreno y Luis Alberto Parra Parra. Y se complementaron con las pesquisas documentales y el diálogo personal con varios de los pioneros mencionados, que el autor hizo como integrante del grupo de Investigación Rescate Histórico de la Educación Física, el Deporte y Recreación en los años 2004 a 2008, conformado por los docentes: Raúl Bernal, Mario Loaiza, Olga Cecilia Muñoz, Germán Preciado, Olegario Rincón, Darío Ramírez (+) y su gestor el maestro Ángel Humberto Vaca Hernández. (+) y en los trabajos investigativos desarrollados desde el año 2015 con el Nodo Actividad Física y Cuerpo de la Red de Docentes Investigadores REDDI.

Continuará…

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