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Análisis. Más rápidos, más altos, más fuertes …juntos 

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A continuación se hará un análisis de una de las ponencias expuestas en el encuentro de jóvenes de la sesión de Academia Olímpica Internacional  AOI, basado en la primera lectura de Spyros Capralos, presidente del Comité Olímpico de Grecia.

Spyros Capralos, presidente del Comité Olímpico de Grecia.

En la actualidad, bajo la situación de una pandemia mundial como la del COVID 19 es necesario que los valores cimentados desde el Olimpismo salgan a flote y se plasmen en la cotidianidad de los apasionados por el deporte y su filosofía. 

Si bien es cierto que esta situación trajo consigo millones de pérdidas de todos los tipos, también logró revivir y encender la llama de los valores Olímpicos y la solidaridad con nuestros pares en diferentes ámbitos de la vida, pues solo enfrentando esta situación fue posible darnos cuenta, que estos nos encaminan en la misión de hacer del mundo un lugar mejor a través de diferentes roles sociales en este caso, desde el deporte.

Fortaleciendo esta idea, desde tiempos remotos el padre Henri Didon (estrecho amigo del barón Pierre de Coubertin), propone e implementa el lema oficial de los Juegos y el Movimiento Olímpico “Citius, Altius, Fortius” o en español “más rápido, más alto, más fuerte», que se define como un llamado a los atletas a que se esfuercen por la excelencia personal en todos los ámbitos de su vida. Este pensamiento permite entender que el atleta será quien quiera ser y alcanzará sus sueños y más profundos deseos, solo si él mismo tiene la determinación de llegar allí. Sin embargo no es tan fácil llegar si no abrazamos la idea de trabajar en equipo, de sentir ese apoyo que nos dan los demás para ayudarnos a salir de situaciones que muchas veces estando solos lo vemos como un  imposible.  Como Aristóteles y Nietzsche lo planteaban ‘’la amistad se define como una virtud particular que, si bien no contribuye a alcanzar la felicidad en su sentido de eudaimonia, ciertamente contribuye fundamentalmente a alcanzar el ideal de su ética individual’’. Teniendo en cuenta el argumento anterior, el olimpismo cimentado desde el valor de la amistad, centra su filosofía hacia el esfuerzo no solo individual, sino colectivo, por alcanzar sueños; como lo vemos en diferentes competencias, detrás de un atleta està un equipo que se esfuerza de la misma forma para llevarlo al podio.

De este modo, y con una pandemia mundial de por medio, cientos de personas desde sus casas y realidades motivaron a miles para evitar que desfallecieran en el tiempo de encierro, porque se dieron la posibilidad de utilizar ese momento para aprender algo nuevo, o, posiblemente, para aprender a sobrellevar las cargas decidieron entregaran su preocupación y ansiedad a un profesional, con el fin de cuidar su salud mental o emocional, entendiendo su responsabilidad individual de cuidarse y cuidar al otro con acciones sencillas y cotidianas… 

Como lo expuso el profesor Capralos solo podemos ir más rápido, solo podemos apuntar más alto, solo podemos volvernos más fuertes, si estamos en solidaridad, esa misma solidaridad que encontramos atravesando por situaciones duras, de las que no vemos solución y parecen no tener salida, pero en las que se acerca una mano amiga y nos motiva a salir de ese túnel en el que la luz parece lejana, casi inalcanzable. Al entender esta situación comprenderemos que solo seremos más  “Citius, Altius, Fortius” , “más rápido, más alto, más fuerte» si estamos JUNTOS.

Por esta razón el COI, en cabeza del presidente en turno, Thomas Bach, reflejaron en la campaña mundial de esta institución el cambio del lema Olímpico, añadiendo la palabra juntos”, situación que resalta el mensaje de solidaridad y la creencia que el mundo avanza tan solo cuando se mueve y permanece unido, así se haya detenido todo a nuestro alrededor.

Una herramienta para lograrlo son los Juegos Olímpicos, los cuales tienen como trasfondo histórico, la unión de personas, comunidades y sociedades. Como lo diría Coubertin: «La vida es simple porque la lucha es simple. El buen luchador retrocede, pero no abandona. Se doblega, pero no renuncia. Si lo imposible se levanta ante él, se desvía y va más lejos. Si le falta el aliento, descansa y espera. Si es puesto fuera de combate, anima a sus hermanos con la palabra y su presencia” lo más importante y que aprendimos en pandemia el mejor de los luchadores es capaz de dar la mano cuando el otro necesita ayuda, y tiene la capacidad de agachar su cabeza y comprender que la amistad también es pedir una mano amiga, cuando una situación nos sobrepasa, porque el olimpismo se construye si estamos JUNTOS. 

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