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Análisis. Ley del Entrenador Deportivo ¿Colombia está al mismo nivel de España?

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María Daniela Calle Castillo
Metodóloga Comité Olímpico Colombiano

El deporte es parte de la cultura y de la sociedad colombiana, así como un factor importante de la educación, y aún más importante es que la constitución política de Colombia de 1991 lo reconoce como derecho. Por lo anterior, vemos que desde edades tempranas se pueden ver niños en escuelas de formación deportiva. No más en Bogotá hay 160 escuelas, con aval deportivo, sin incluir las escuelas de los programas del IDRD, grupos de ciclistas por las carreteras del país, y cómo un evento deportivo puede reunir a un sin número de personas,  familias y amigos, lo que deja en evidencia la importancia que tiene hoy el deporte en Colombia. El mismo análisis se podría realizar con el deporte en España, y de ello es testigo el mundo del fútbol, pues es evidente que tienen una de las ligas más competitivas alrededor del planeta, con clubes que ganan campeonatos europeos, presupuestos elevados y que la alimentan desde sus escuelas de formación. De ese fenómeno social, político y cultural nace la necesidad de tener a cargo de los procesos de formación deportiva, perfeccionamiento y profesionalización, el personal idóneo, así como lo establece la carta de la Unesco del 2015 en el artículo 7: “Las actividades de enseñanza, entrenamiento y administración relacionadas con la educación física, la actividad física y el deporte deben encomendarse a un personal cualificado”; también especifica en el numeral 7.1: “Todo personal que asuma la responsabilidad profesional de la educación física, la actividad física y el deporte debe tener las cualificaciones, la formación y el perfeccionamiento profesional permanente y apropiado”, es decir que cada persona a cargo de un proceso o actividad dentro del ámbito deportivo debe tener un título que sea avalado, y que le ha permitido adquirir y profundizar los conocimientos necesarios para el desarrollo de estos procesos. Según lo anterior es importante tener profesionales a cargo, además porque “el ejercicio torpe de una actividad puede producir efectos nocivos a la salud, por ende, a la seguridad e integridad del ser humano” (N. Ordoñez, 2017), lo que indica que este ejercicio mal formulado y/u orientado nos lleva a considerar un riesgo social que puede ser mitigado, si se tienen entrenadores idóneos y bien calificados a cargo de estos procesos. 

La labor del entrenador deportivo en Colombia se ha venido desarrollando por una gran cantidad de personas en todas las disciplinas, desde individuos que han pasado por la academia, como ex atletas con mucha o poca experiencia para el desarrollo de las actividades propias como entrenador. Es importante definir, primero, lo que es el entrenador deportivo. Con base en el artículo 2 de la sentencia C-074/18, que dice: “Entrenador (a) deportivo (a) es el responsable de orientar con idoneidad procesos pedagógicos de enseñanza, educación y perfeccionamiento de la capacidad motriz específica de individuos que practican un determinado tipo de deporte o modalidad deportiva”. Esto, en términos de la legislación colombiana. 

Por otro lado, en España, el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) no da una definición específica y central de lo que es la profesión del entrenador, sino que da una definición más amplia “… el ámbito del técnico es mucho más rico que el mero entrenar…es decir, una persona que tiene el título de técnico deportivo, pero que en ese tiempo no entrena a nadie, pero sí ejerce funciones de asesoramiento técnico”. 

Todo lo anterior es el argumento pertinente para poder establecer normas y legislaciones, camino por el que va Colombia con la ley del entrenador deportivo, y camino que recorre desde hace varios años España, con sus leyes que regulan las diferentes profesiones. Para poder entender los diferentes niveles legislativos, en los cuales se encuentra cada una de las leyes de los dos países, es necesario revisar sus antecedentes.

Legislación Española: 

Para ello comenzaremos con España. El doctor Nicolás de la Plata, profesor de la Universidad Europea de Madrid hace un recuento histórico de ello. Desde el 2006, en España han estado elaborando leyes para que exista una regulación de las profesiones del deporte a nivel nacional, en principio “liderado por el estado, pero pronto fue sustituido por la iniciativa legislativa autonómica”. El motivo principal de comenzar a regular esta profesión, dice el doctor De la Plata, es porque se establecen en la ordenación general de las enseñanzas deportivas del régimen especial, “la salud y la seguridad de los deportistas y usuarios”, es decir, que el deseo de mitigar los riesgos sociales es base de la regulación de las profesiones del deporte en España.

Esta regulación empezaba con requerimientos, como un título oficial académico o, si no existe dicho título, unos requisitos diferentes. Entonces, esta profesión se regularía en España bajo términos de profesional titulado. “Es una atribución compartida entre el Estado y las diversas comunidades autónomas, con competencia sobre la materia”. Asimismo, el doctor De la Plata manifestó en el foro sobre la ley del entrenador deportivo, que “las personas que tienen un  título están reguladas por el Ministerio de Educación y las federaciones deportivas y las comunidades autónomas”, porque esto solo está siendo regulado en regiones autonómicas y no a nivel estatal.

Sin embargo, después del 2008, con la culminación del anteproyecto de ley sobre la ordenación de determinadas profesiones del deporte, se esperaba que de ello surgiera una ley estatal, pero lo que se obtuvo fue un informe, en el que se dice: “puede admitirse que existe una justificación para que el legislador optase por regular la profesión que conecta directamente con la actividad física y el deporte” (A.Palomar, 2018). Y no se aprueba o se progresa en dicha ley, porque existe otro instrumento legal con el cual se quiere dar libre acceso a las actividades de servicios y a su ejercicio. Esto se argumenta en que la actividad del entrenador deportivo es una tarea de servicio, y la regulación de profesiones, que dice quién puede o no ejercer o brindar este servicio, se contrapone a esas leyes del libre ejercicio de las actividades de servicio. 

Pero el que no exista una ley estatal no ha cohibido a los estados autonómicos de regular esta profesión, pues cuentan con seis leyes. Entre ellos están los estados de Cataluña, La Rioja, Extremadura, Andalucía, Madrid y Murcia. La primera de ellas en aprobar una ley fue Cataluña, en el 2008, que fundamenta la ley en “salvaguardar la salud y la seguridad de los deportistas y los usuarios, dado el carácter educador, preventivo y multidisciplinar de los títulos deportivos”. También en el poder económico del deporte y en la cantidad de personas que no tienen formación mínima y ejercen actividades profesionales del deporte, delimitación de las profesiones de entrenador con las de su equipo multidisciplinario, exclusión de algunas profesiones del deporte, responsabilidad civil del entrenador por el riesgo que existe al realizar alguna actividad deportiva y el castigo de la actividad ilegal. Y la última fue Murcia, en el 2018. En común “todas reconocen al entrenador deportivo como una profesión”. 

Legislación colombiana

Como antecedentes de la Ley Colombiana del Entrenador Deportivo iniciamos referenciando que su construcción comienza en el 2010, con el Comité Olímpico Colombiano y Arcofader. Su motivo principal era mejorar todos los procesos de la preparación deportiva “para proteger a los practicantes de deficientes ofertas de formación o perfeccionamiento deportivo, que están siendo realizadas por algunos entrenadores que no cumplen con estándares de idoneidad profesional” (N. Ordoñez, 2018), es decir que la base de la ley es la existencia de un riesgo social, al realizar actividad deportiva dirigida por una persona que no es idónea para ello. Dentro de los trámites de aprobación, el proyecto fue presentado en mayo del 2011 en la Cámara de Representantes, y aprobado en el año 2012, pero objetado por el presidente Santos. La corte, con la sentencia C-307 rechazó la objeción del Presidente por inconstitucionalidad, con respecto al artículo 26 de la Constitución política. Frente a esta objeción, los autores y colaboradores del proyecto de ley argumentan que la Constitución Política de Colombia, en dicho artículo menciona que “Toda persona es libre de escoger profesión u oficio. Las autoridades competentes inspeccionarán y vigilarán el ejercicio de las profesiones. Las ocupaciones artes y oficios que no exijan formación académica son de libre ejercicio, salvo aquellas que impliquen un riesgo social”. Y esto significa que las profesiones tienen que tener una cuota de educación específica en el tema, es decir, un estudio superior en el área de conocimiento que se quiera tomar, lo que no tendría un oficio. 

De ese mismo modo es importante evidenciar que la reglamentación de las profesiones no es con el ánimo de favorecer a ningún grupo poblacional específico, sino con el fin de “controlar los riesgos sociales derivados de determinadas prácticas profesionales” (N. Ordoñez, 2019) bajo el artículo 26 de la constitución y el argumento que la profesión del entrenador trae consigo un riesgo social. 

De ese modo, La Corte también menciona: “el objetivo de la reglamentación de profesiones no es consagrar privilegios en favor de determinados grupos sociales, sino controlar los riesgos sociales derivados de determinadas prácticas profesionales”. Para responder a ello, los autores también manifiestan que el proyecto de ley tiene especificado y esclarecidos los procesos de obtención de la tarjeta profesional o el registro, para no hacer discriminación o beneficio a ciertos grupos. Después de todas las objeciones y sentencias, de nuevo se presentó un proyecto de ley, en el 2015, en la Cámara, y en el 2016, en el Senado, que lo objetó. La situación hoy es que el proyecto pasó por Cámara de Representantes y ahora el Ministro del Deporte (figura que no existía como tal anteriormente) apoya el proyecto y ya estuvo en la Cámara para apoyar la ley. “El Ministro está muy comprometido con este proyecto de ley, y hay que reglamentar algunos aspectos como el escalafonamiento” (N. Ordoñez, 2020).

Ahora bien. Se dio un gran paso el 9 de junio del 2020, cuando fue aprobada en la Cámara de Representantes la Ley del Entrenador Deportivo en Colombia. Ahora se está a la espera que la plenaria del Senado apruebe el proyecto de ley, y seguir con el proceso ante la Corte Constitucional y la firma del Presidente.

Legislación española vs. legislación colombiana

Después de tener los antecedentes a grandes rasgos de la legislación en ambos países se pueden tener argumentos para comparar los dos procesos. Un pensamiento generalizado en Colombia es que todo aquello que es extranjero es el modelo a seguir, pero pocas veces nos podemos poner en el mismo nivel. En este caso, en muchos ítems de las leyes estamos al mismo nivel, incluso se puede llegar a pensar que superior, aunque existe un punto en el que la ley española puede tener ventaja. Los siguientes son los argumentos de ello:

Uno de ellos es el punto en común que tienen ambos y que fue mencionado, tanto por el doctor de la Plata, como por Néstor Ordoñez, Baltazar Medina, y el representante a la cámara Oscar Sánchez, en el Foro de la Ley del Entrenador deportivo, que tuvo lugar el pasado sábado 30 de mayo 2020, y es la de proteger la salud y salvaguardar la seguridad de los atletas y personas que estén en procesos de desarrollo, formación y perfeccionamiento de cualquier actividad deportiva. Punto clave y argumento base para desarrollar las leyes, pues la importancia de ella radica en que es evidente la existencia del riesgo social, dentro del desarrollo de las actividades de un entrenador deportivo. En ambos países, el mitigar ese riesgo social se soporta en los estudios académicos de la persona a cargo de los procesos deportivos, es decir, el entrenador. Este tiene que ser idóneo y con conocimientos. Incluso, las leyes van más allá en no solo exigir conocimientos, sino que dichos conocimientos sean avalados por un título de educación superior, otorgado por una institución que tenga reconocimiento del Ministerio de Educación de cada país. En Colombia, además, la base de este argumento la encontramos en la Constitución Política, en su artículo 26, ya mencionado, que en su contexto establece que “las profesiones van ligadas a una necesaria escolaridad, la cual se presentaría como garantía de aptitud, para realizar su labor profesional” (N. Ordoñez, 2018)

Otros puntos en común del proyecto de ley colombiano y la ley empleada en Cataluña, parten de “la delimitación de una determinada profesión, que siempre implica un conflicto con otras profesiones que tienen alguna relación” (N. de la Plata, 2019) que es en esencia que el trabajo de dirección y formación deportiva, a cargo de los entrenadores y formadores deportivos que, como lo mencionó, el presidente del Comité Olímpico Colombiano, busca “darle mayor estatus y reconocimiento deportivo”. Es decir, que la delimitación de la que habla la ley catalana y el estatus a la que quiere llegar la ley colombiana es poder definir cuáles son las funciones y las características de un entrenador deportivo y hasta dónde puede llegar su equipo multidisciplinario, pero que todas las actividades que haga el entrenador sean respaldadas en sus diferentes áreas, por este equipo. 

El siguiente punto establece la necesidad de estratificar las profesiones dentro del ámbito deportivo, es decir, los diferentes títulos que se obtienen. En Colombia hay tres tipos de títulos: técnico, tecnológico y profesional, y como lo mencionó el señor Esnel González en el foro “se desarrolla en componentes específicos, como lo son los técnicos y tecnológicos, y en varias áreas y componentes en conjuntos, como lo son los profesionales o licenciaturas en deporte”. De ese mismo modo, el doctor De la Plata cuenta cómo la legislación española (catalana) hace las diferencias entre las titulaciones normales, que están dividida en técnicos o profesionales, y de alto nivel. 

Sin embargo hay una diferencia que se divide en dos partes. La primera de ellas es la cobertura de la ley, y por cobertura hablamos de los estados que tiene la ley en España y que el proyecto de ley en Colombia cubre. En España, como se mencionó anteriormente, existen ya leyes que regulan la profesión del entrenador deportivo, pero estas son de estados autonómicos. Estas regiones no son estados federados, pero sí tienen una autonomía política; es por ello que, aunque el estado español no haya aprobado o tenga una ley para todo el territorio, algunos estados autonómicos ya tienen dichas leyes reguladoras. En Colombia, esta ley cubre toda la jurisdicción nacional, es decir, que cuando llegue a ser aprobada dicha ley será aplicada en todo el territorio nacional. Este punto es supremamente importante, si se tiene en cuenta la necesidad de formación alrededor del país y, además, las grandes oportunidades que tendrán no solo las universidades, para abrir sus puertas a nuevas áreas de conocimiento, sino, para las personas amantes y dedicadas en esta área, para poder ampliar y verificar desde la academia, todo el conocimiento que se tiene o que se quiere llegar a tener. 

Y el segundo punto es la aprobación y aplicación de las leyes. España tiene un gran punto a favor de la regulación de las profesiones, pues ya en seis estados aplican la ley. Esto les puede dar a ellos la experiencia, pericia y retroalimentación para los demás estados y el mismo gobierno de cómo podría ser una ley, de cómo funciona y de qué manera se debe aplicar, para poder llegar a la mejor versión sin que se vulnere algún derecho en la población, pero además se proteja la seguridad y salud de todos los participantes de la actividad física y del deporte del país. Y este es el único punto en el cual no estamos al mismo nivel español, pues nosotros no tenemos ese bagaje de la aplicación de la ley y, seguramente, en el momento de su aplicación se darán situaciones que requieran análisis y una sana discusión que lleve a una modificación de mejora de la ley. Y como se mencionó anteriormente, ya estamos a unos pocos pasos de que sea un hecho, pues el 9 de junio fue aprobada en cámara de representantes. Ahora, Colombia sólo está a la espera de que se apruebe en Senado, pase por la Corte y firma del Presidente, para poder empezar este camino de aplicabilidad de la ley. 

En conclusión afirmamos que con relación a la ley de entrenadores estamos al mismo nivel de España y que en algunos aspectos logramos mejorar la aplicabilidad de ley en el territorio colombiano. Los argumentos de ambas leyes son similares, teniendo en cuenta la constitución de cada país, y esa argumentación ha permitido en el país ibérico muchos años de experiencia con leyes en diferentes estados. Pero esos mismos argumentos son los que van a llevar a Colombia a terminar el proceso de la aprobación de una ley que va a beneficiar procesos, entidades y personas dentro del área deportiva, pero sobre todo a quienes reciben el servicio del entrenador. Y aunque todavía queda camino para la ley del deporte en Colombia, la experiencia y el paralelo que tenemos con España nos da un buen panorama para la ejecución de dicha ley en nuestro país.

Referencias bibliográficas 

-Constitución política de Colombia de 1991. 

Corte Constitucional. (2018, julio 18). Sentencia C-074/18. Recuperado 3 de junio de 2020, de https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2018/C-074-18.htm

UNESCO. (17, nov de 2015). Carta internacional de la educación física, la actividad física y el deporte. Recuperado de http://portal.unesco.org/es/ev.php URL_ID=13150&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

Ordoñez, N. (2018). Una actividad que será reconocida como profesión. Revista Olímpica Colombiana, 58-63.

Escuelas Avaladas. (2020, 31 mayo). Recuperado 28 de junio de 2020, de https://www.idrd.gov.co/escuelas-avaladas

Comité Olímpico Colombiano. (2020, 9 junio). Aprobación de proyecto de Ley del Entrenador Deportivo. Recuperado 28 de junio de 2020, de http://www.coc.org.co/all-news/aprobacion-de-proyecto-de-ley-del-entrenador-deportivo/#:~:text=Este%20martes%209%20de%20junio,la%20C%C3%A1mara%20%C3%93scar%20S%C3%A1nchez%20Le%C3%B3n.

Presupuestos de los equipos de La Liga 19/20. (2020, 29 mayo). Recuperado, 28 de junio de 2020, de https://es.statista.com/estadisticas/498947/presupuesto-equipos-de-futbol-de-la-liga-en-espana/

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