Skip to content

Análisis. La buena hora del atletismo colombiano

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Sobre el papel, los atletas colombianos tienen buenas posibilidades de diputar semifinales, finales y medallas.

Julio César Sandoval Silva

Director Runningcolombia

En la historia del atletismo en los Juegos Olímpicos, Colombia suma una medalla de oro y una de plata, con Caterine Ibargüen; una de bronce, con Ximena Restrepo, y un diploma olímpico, con John Freddy Murillo.

Y para los Juegos Olímpicos de Tokio, las expectativas son tan grandes, que se podría superar ese palmarés histórico, de tres medallas y un finalista (atletas ubicados en los ocho primeros lugares), aunque en las pruebas de campo, después de la clasificación, las finales las disputan los 12 mejores atletas.

Sobre el papel, las posibilidades de lograr medallas en las justas de Tokio 2020 son evidentes, por los resultados de los atletas colombianos en los últimos años, por las marcas con las que llegan y por los buenos procesos de preparación en la mayoría de los 26 representantes del deporte rey en la delegación colombiana.

Para lograr esos objetivos, el primer paso que tienen que dar es empezar bien en las clasificaciones para pensar en ser finalistas, opciones que tienen, por ejemplo, Caterine Ibargüen, en salto triple; Anthony Zambrano, en los 400 metros planos; Mauricio Ortega, en lanzamiento de disco, María Lucely Murillo, en lanzamiento de jabalina, y el equipo del relevo 4×400.

Caterine Ibargüen. Foto: Ian Walton/Getty Images)

Caterine no necesita presentación. Sus dos medallas olímpicas, sus cinco preseas mundiales y sus ganas de despedirse con la tercera medalla en su palmarés de las olimpiadas respaldan la opción de seguir sumando en el medallero histórico.

Anthony Zambrano.

Anthony Zambrano viene de ser campeón panamericano y segundo en el Mundial de Doha 2019, en una de las pruebas más competitivas en el mundo, como los 400 metros. Y con él, también es fuerte el relevo, igualmente campeón panamericano y cuarto en el Mundial del 2019.

Mauricio Ortega.

Por su parte, Mauricio Ortega y María Lucely Murillo podrían meterse entre los mejores del mundo en sus respectivas pruebas, sí por lo menos se acercan a sus mejores registros. Ortega terminó en el 2020 como el segundo del escalafón mundial, con su marca de 70,29 metros, y Murillo, respaldada con una marca de 61,46 metros, también podría meterse en el grupo de las 12 finalistas.

María Lucely Murillo.

Además de ellos hay que tener en cuenta a los atletas que tendrán final directa, como marchistas, quienes también llegan respaldados de buenos resultados y marcas.

Éider Arévalo.

Éider Arévalo, por ejemplo, fue campeón mundial en 2017, y aunque no tuvo un buen 2019, por culpa de las lesiones, en 2020 empezó un proceso en busca de su mejor forma para los Juegos Olímpicos, y los resultados empezaron a llegar en 2021, al coronarse campeón panamericano y obtener la marca mínima de clasificación para Tokio.

Entre tanto, Lorena Arenas también tiene resultados que la respaldan como otra de las cartas colombianas. Fue quinta en los dos últimos mundiales, en Londres 2017 y en Doha 2019, y además se coronó campeona panamericana, en Lima 2019.

Tanto Éider como Lorena, además, tienen la experiencia necesaria para saber cómo afrontar estas competencias, pues llegan a sus terceros Juegos Olímpicos, a pesar de su juventud.

Los marchistas, además, tienen el reto de superar el noveno lugar que han obtenido en cuatro ocasiones, con Héctor y Querubín Moreno, Luis Fernando López, quien ahora es uno de los entrenadores nacionales, y Esteban Soto, quien también está en Tokio y fue igualmente noveno en Rio 2016.

Otra prueba de final directa es la del maratón, en la que Colombia tiene a tres representantes (Angie Orjuela, Iván González y Jeisson Suárez), aunque el nivel de esta especialidad en el mundo es tan alto, que ubicarse entre los 20 primeros sería hablar de una gran actuación.

Por último, en las demás modalidades, superar la primera ronda o llegar a semifinales no solo significaría una excelente figuración, sino engalanaría aún más la que podría ser una actuación histórica para Colombia en Tokio.

Artículos DE LA REVISTA relacionados

PATROCINADORES