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Amenazas. La corrupción 

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Entiende muy bien, querido atleta, dirigente, entrenador, patrocinador, periodista, aficionado, en fin, todos aquellos que conforman el maravilloso mundo del deporte, que es una obligación de todos evitar, denunciar y combatir la corrupción.

La corrupción consiste en el abuso del poder para beneficio propio. El mal uso de la autoridad y los derechos que se le confían, oportunidades, conexiones para beneficio personal es contrario a la ley y a los principios morales. 

El deporte debe ser una fuerza positiva, pero, en ocasiones, la corrupción le impide alcanzar su pleno potencial, en beneficio de los individuos y de la sociedad.

La corrupción en el deporte puede dividirse en corrupción en la competición y en la gestión. 

Entre los ejemplos de corrupción en la gestión se encuentran el soborno y la manipulación electoral, para llegar a cargos en los organismos deportivos. Igualmente, la indebida apropiación de recursos financieros de la organización deportiva.  En los casos más graves, la corrupción en la gestión es un delito penal, del que se ocupan las agencias del orden público.

Además del ya mencionado dopaje, importante forma de corrupción en la competición, existe la manipulación de partidos, con el objetivo de obtener una ganancia económica en el juego o el de lograr indebidamente resultados deportivos (por ejemplo, para alcanzar una clasificación o evitar el descenso de categoría). En esta manipulación pueden estar, además de los dirigentes y administradores, los entrenadores y jueces, de quienes se esperan una conducta y una ética a toda prueba 

El Comité Olímpico Internacional tiene ahora su propia estrategia para prevenir la manipulación de las competiciones, basada en el establecimiento de unas normas claras, la capacitación a las autoridades y una nueva estructura de inteligencia e investigaciones

Por otra parte, el Movimiento Olímpico ha pedido a todas las Organizaciones Deportivas Olímpicas en el mundo, aceptar y cumplir con los Principios Básicos y Universales de Buen Gobierno del Movimiento Olímpico para el Deporte.

Entiende muy bien, querido atleta, dirigente, entrenador, patrocinador, periodista, aficionado, en fin, todos aquellos que conforman el maravilloso mundo del deporte, que es una obligación de todos evitar, denunciar y combatir la corrupción.

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