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Amenazas. El acoso sexual

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Como continuación de la serie de amenazas y flagelos del deporte moderno, abordamos el acoso sexual, que hoy ocupa un lugar especial en las prioridades del Comité Olímpico Internacional.

Foto: Comité Olímpico de Costa Rica.

La relación de poder que tienen los entrenadores y la necesaria atención que se presta al cuerpo de las personas que practican deporte son elementos que, en algunas ocasiones y de manera infortunada, conducen al acoso sexual. El COI ha hecho un reconocimiento del acoso sexual, al señalar que puede presentarse en cualquier deporte y a cualquier nivel, pero, especialmente, en los atletas de alto rendimiento. 

Los miembros del entorno del atleta que ocupan puestos de poder y autoridad suelen ser los principales autores. También, los compañeros de los atletas suelen estar involucrados en esta conducta.

Normalmente son más frecuentes los abusos de parte de personas del sexo masculino, que del femenino. 

Se ha demostrado que el acoso y abuso sexuales en el deporte pueden afectar de forma grave y negativa, la salud física y psicológica del atleta, dar lugar a una reducción del rendimiento y provocar la marginación del atleta víctima.

Foto: Cadena Ser.

La información clínica indica que las enfermedades psicosomáticas, la ansiedad, la depresión, el abuso de sustancias, las autolesiones y los suicidios son algunas de las graves consecuencias para la salud.

El Comité Olímpico Internacional, pensando en la seguridad de sus competidores, ha dispuesto un manual para la protección de los atletas ante el acoso y el abuso en el deporte, que deben hacer cumplir las federaciones, ligas y clubes, así como los comités olímpicos nacionales. 

El Código de Ética Deportiva de la Unesco señala la responsabilidad de las organizaciones deportivas, de velar por la implantación de garantías en el contexto de un marco general de apoyo y protección a menores, jóvenes y mujeres, con el objeto de proteger del abuso y acoso sexual, a los grupos antes mencionados y de impedir la explotación de los menores, en particular de los que muestren aptitudes precoces.

Sin embargo es importante que sepas que tú también puedes ayudar a que estos abusos no se den en el deporte. Es cierto que a veces uno siente miedo, porque lo pueden amenazar y decir que lo van a sacar del equipo  o de la selección. En esos casos busca ayuda. Ni insultos, ni gritos ni, mucho menos, contacto físico deben ser utilizados por los profesores o entrenadores o directivos de tu colegio o club deportivo. Recuerda que el respeto incluye el cuerpo, la mente y el espíritu, así como los de los demás.

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